Al día siguiente ya se encontraba frustrado la ojiluna no le respondía deseaba averiguar donde se había metido, aunque por Naruto pudo investigar ella se encontraba residiendo en China y que al día siguiente volverían los tres hacia allá y lo más extraño la boda entre ambos sería en tres meses, sonreía burlesco pensando la forma en la cual podía tenerla y recordando un tanto sorprendido cuando el rubio le confesó que aún no podía llevársela a la cama. Por otro lado ¿qué había estado esa chica en Japón y metida en ese burdel? Aquello no dejaba de cuestionárselo.

Salió a un centro comercial donde sabía que estaría ahora el rubio y la peliazul, él mismo le había recomendado que la llevase a ese lugar anduvo entre las tiendas con cuidado buscando a sus objetivos cuando finalmente pudo verlos comprando un helado en una tienda como siempre ella lucía linda traía una blusa blanca, unos jeans de mezclilla azules, unos converse blancos y una bufanda de tela de tonalidades azules; podía verla sonreír despreocupadamente al lado del rubio, verla tan relajada y cómoda con éste le molesto de sobremanera ¿por qué con él se mostraba distinta? Incluso podía notar que hablaba mucho más de lo habitual y cuando vio el inminente beso no pudo soportarlo más y sin pensarlo se acercó hasta ellos.

-Qué divertidos- Pronunció al verlos logrando su propósito y que ambos retrocedieran en aquel beso que había comenzado hace unos instantes.

-¿Sasuke? –Cuestionó Naruto extrañado mientras que Hinata posaba su mirada en el suelo incomoda.

-¿Quién más?- Respondió seco- Creo que tendré que unirme a su plan- Dijo seco mirando el montón de helados que en realidad no se le antojaban.

-¿Tú? –Naruto estaba extrañado e incrédulo.

-Un helado de limón- Dijo sin mirar a la dependienta que ahora estaba entusiasmada de ver a aquel hombre con tanta presencia- Simple- Contestó a la voz femenina que le empezaba a dar opciones.

Hinata pensó contrariada que a Sasuke no le gustaba el helado sin embargo no se atrevió a debatirlo, ni siquiera a observarle ¿por qué si quería sacarlo de su corazón éste no dejaba de aparecer? Sasuke por su parte estaba irritado de que la ojiluna no le prestase atención, ya llevaba más de una hora a lado de esos dos evitando besos, abrazos y demás arrumacos que quería propiciar Naruto así que a estas alturas ya estaba bastante enfadado, el Uzumaki no comprendía la actitud tan extraña que había tomado su amigo parecía estar dispuesto a arruinarle su cita pero sólo de pensar aquello sonreía ¿por qué Sasuke haría algo como eso? Al final del día había una muy incómoda Hinata, un verdaderamente furioso Sasuke y un extrañado Naruto que no entendía el porqué de la conducta de su prometida y el mal humor de su amigo,si tan mal la pasaba ¿por qué no se iba de ahí?

Al caer la noche el celular de Hinata volvió a sonar, miró la pantalla a sabiendas de quién se trataría y no se equivocó el número de Sasuke estaba ahí provocando el sonido suspiró triste quería responderle pero después de todo lo que había ocurrido, repasando su forma tan dura de tratarle y humillarla sabía que no podía ceder ante eso... solo lo dejó sonar como las veces anteriores.

Cuando estaba a punto de dormirse el celular volvió a sonar un tanto adormilada lo llevó hasta su mirada volviendo a ver ese número dejando de sonar y decidirse dejarlo en el mueble pero antes de hacerlo se escuchó la entrada de un mensaje.

"Estoy en la recepción ¿me dirás a dónde debo subir o tengo que averiguarlo por mi cuenta?" Se sentó sobre la cama sobresaltada mirando a todas partes ¿qué debía hacer? En un acto infantil se cubrió con el edredón lo más probable es que abajo no lo dejaran pasar ni tampoco le dieran su número de habitación, él debía irse si en verdad estaba ahí, así que reacomodándose en la cama se mordió el labio intentando conciliar el sueño... unos toquecitos en la puerta se escucharon alrededor de 5 minutos después de haber recibido aquel mensaje, haciendo que su celular volviera a sonar por la entrada de una llamada, Sasuke sonrió al escuchar que el tono salía de adentro de aquella habitación como siempre buenas propinas podían lograr muchas cosas.

Finalmente esa puerta se abrió un poco y pudo visualizar la cara de Hinata evidentemente pensativa, pensó sus opciones si empujaba la puerta la lastimaría así que tenía que hacer que se orillara de buena forma.

-¿Qué haces aquí?- le cuestionó la peliazul.

-Vine a darte tu despedida ¿acaso no te vas mañana?- Hinata cerró sus orbes cansada por los vocablos del Uchiha.

-En ese caso adiós- Dijo dispuesta a cerrar la puerta pero no pudiendo moverla ni un centímetro el azabache la sostenía.

-¿Acaso no quieres que te toque? ¿No deseas que mis manos recorran tu cuerpo y mis labios repartan besos en tus pechos?- Hinata lo miró sin ser capaz de responderle al escucharlo hablar su cuerpo empezaba a reaccionar recordando aquello.- Vamos nena...

-No- Fue una rotunda negativa, haciendo que el moreno que ya se encontraba fastidiado por todo lo acontecido en la tarde y ahora lo que le hacía batallar por obtener su objetivo empujara la puerta sin más haciendo que Hinata cayera de nalgas en la alfombra de aquel cuarto lujoso pudiendo así adentrarse a la habitación.

-¡A la mierda! –Dijo tras haberse adentrado cerrando la puerta con fuerza provocando un ruido que debió ser escuchado en las habitaciones cercanas. -¿Qué diablos estabas haciendo esta tarde? ¿Tanto te divierte el Uzumaki?

Hinata lo observó desde aquel lugar donde aún estaba sentada recordando la insoportable tarde que tuvo que pasar a lado de aquellos hombres.

-A ti ¿qué te importa? ¿Acaso no tiene demasiado tiempo que lo nuestro termino?- Le cuestionó dejándose llevar por la furia que se había instalado en ella.

-¿Ah si? Si mal no recuerdo ayer bien que lo gozaste.- Hinata se puso roja completamente buscando alguna respuesta ingeniosa.- ¿Qué diría tu prometido si se enterase?

-Lo mismo que debe decir tu esposa- Le respondió poniéndose de pie decidida a no permitir más atropellos por ese hombre.

Lo vio reír maliciosamente quizás incrédulo y era así no daba crédito a lo que la ojiluna acababa de decirle ¿lo había amenazado? De cualquier forma aún así él tenía las de ganar y se lo iba a demostrar.

-Yo soy hombre Luna, tú eres mujer ¿quién de los quedaría más mal parado ante esto? Sobre todo conozco bien a las personas involucradas, Sakura se mantendrá a mi lado y Naruto romperá su compromiso- La chica sintió como su cuerpo se tensaba no por miedo de perder a Naruto, si no por la forma en la cual el moreno era capaz de hablar inclusive de alguien que debía ser importante para él como debería serlo su esposa, sin embargo al parecer para él todas eran simples contenedores.- ¿Tanto te preocupa que te deje Naruto?

Aquella pregunta salió mientras el moreno se las ingenió para recostar a la chica en la cama mientras tomaba sus manos colocándolas arriba de su cabeza poniéndola bajo su cuerpo, elevando un poco el pequeño camisón de dormir de satén lila que traía puesto, chasqueo la lengua incrédulo y sin pensarlo se lo cuestionó:

-¿Estas enamorada de ese imbécil? – Hinata juntó sus cejas al notar la molestia del moreno al preguntarle aquello, no comprendiendo el por qué de su humor. -¡Contéstame!- Al no obtener la respuesta que esperaba se enojó más ¿acaso no hablaba con el Uzumaki ¿por qué a él no podía darle un maldito si o no? –Bien, entonces te haré que lo olvides te voy a follar hasta que lo único que puedas pensar en mi polla dentro de ti.

Con estas palabras se abalanzó a besar el cuello blanquecino de la chica, dejando una sola mano sosteniendo las muñecas de la chica que forcejeaba debajo de él para con la otra vagar un poco por el cuerpo de la chica para posteriormente ingeniárselas y como dios le dio a entender quitarse su ropa así mismo y la de la ojiluna, que finalmente aunque aún con cierta resistencia empezaba a ceder ante las caricias y tocamientos subidos de tono del moreno que ahora estaba succionando el pezón derecho sin atreverse a soltarla aún dudando de su dominación total, había logrado desnudarla y besarla durante la osadía haciendo que su hombría cobrara vida sólo esperaba verla tan excitada y rendida para adentrarse en su interior, la respiración superficial de Hinata le hizo aventurarse a soltarle las manos para empezar a descender hasta la intimidad de ésta dejando una mano en un pecho para amasarlo mientras empezaba a lamer el clítoris y con su mano libre empezar a acariciar los labios mayores siendo consciente de la humedad que le esperaba a su polla, empezó a colar dos de sus dedos en la vagina mientras mordía sutilmente el clítoris haciendo girar sus dedos viendo como ella inconscientemente elevaba la pelvis en búsqueda de un mejor contacto, estaba satisfecho de sentirla estremecerse bajo sus caricias escuchar los jadeos que emitía por sus tocamientos entregándose a ese deseo quizás oscuro... cuando sintió que las paredes vaginales de la chica empezaban a anunciar su culminación sacó sus hábiles dedos abandonando el contacto con esa zona elevándose para alcanzar a la boca de la chica haciéndola probar parte de su salado sabor, un beso profundo y lleno de necesidad, jugueteando con la zona de la chica que se estremecía y elevaba su pelvis buscando el miembro del Uchiha para que la calmase al sentirlo tan cerca de su intimidad, sin embargo él jugueteaba consciente de ello la hacía pensar que la penetraría pero no lo hacía o en su defecto metía su glande ilusionándola para al instante decepcionarla al salirse alejándola de su pene sumamente divertido, al notar la frustración y caliente que la tenía, sintiendo como la había echo abandonar la pena y ahora ella misma buscaba la penetración completa buscando satisfacción, la veía sufrir buscándole así que le dio la vuelta haciéndola que se colocara en cuatro para embestirla con fuerza, una sola estocada fue suficiente para sentir como le apretaba la polla corriéndose y perdiéndose en su orgasmo disfrutando de aquella estrechez comenzando a penetrarla con rudeza buscando su propia culminación:

-¿Acaso Naruto logra hacer que te vengas de esa forma?-Le cuestionó mientras con su erección buscaba dar justo en el punto que más placer podría provocarle a la chica y escuchándola gemir tiempo después satisfecho de reconocer como su cuerpo comenzaba a responderle nuevamente encontrando su propio orgasmo tiempo después.

Hinata apretó la almohada donde descansaba su cabeza mirando como la funda blanca se arrugaba entre su mano, podía sentir al moreno cerca de su cuerpo aún con la respiración agitada después de haberse retirado de su interior dejándole su cavidad inundada de su semilla, no quería pensar en que no debió ocurrir puesto que había disfrutado su orgasmo inclusive de las embestidas que le propició el Uchiha una vez que se hubo perdido, logrando que llegara a un segundo orgasmo junto a él, respiró tranquila para luego ver la cara del Uchiha frente a la suya mientras éste se recostaba a su lado.

-Eres tan egoísta de correrte sin mí- Le dijo mientras ella lo observaba un tanto embelesada, no comprendía como aquel hombre podía hacerla sentir tanto incluso con los vocablos que salían de su boca tan inapropiados para un hombre de su clase- Eso se debe a que nadie podrá hacerte sentir lo que yo te hago sentir, siempre vendrás a buscarme para que te complazca- Le dijo comenzando a lamer su cuello.

-Sa Sasuke- Pronunció la chica mientras sentía como éste posaba una de sus manos en su cintura atrayéndola hacia él succionando su blanca piel del cuello.

-¿Mmmph?- Obtuvo como respuesta, posando sus manos en los pectorales del azabache.- ¿No es eso muy inapropiado? Quizás no deberías casarte.

-¿Pretendes que me quede soltera para satisfacerte?- La peliazul le cuestionó haciendo que el moreno abriera sus orbes oscuras soltando el cuello blanquecino de la chica pensativo ¿eso era cierto? Efectivamente no quería que se uniera con el rubio, no quería que se acostara con él porque aunque sabía por boca de aquel que aún no lo habían hecho en ocasiones se dejaba llevar por los celos pensando lo contrario.

- Ambos lo disfrutamos y créeme el dobe no logrará satisfacerte como yo.- Le dijo alejándose de ella recostándose a un costado boca arriba, ella sonrío al escucharlo algunas veces creía que ella le interesaba a ese hombre de una forma especial pero al instante todo se derrumbaba.

-¿Qué es tan divertido?- Le preguntó hosco.

-Que te equivocas, él lo hace- Ese comentario provocó que el moreno se tensara y obviamente la rabia apareciera en él pero también intentó ser racional, conocía en cierta forma a Naruto y sabía que después de la decepción con la cual se lo había contado el rubio no podía mentirle... así que debía ser ella la que mentía.- Es amable y dulce, se preocupa por mí, es gentil...

-Lo hace porque no sabe quién eres en realidad- Le dijo seco, molesto por aquellas cualidades que ponía en el rubio, Hinata escuchó lo que el azabache tuvo para decirle al no dejarla terminar de hablar mientras que en su garganta se formaba ese característico nudo.

-¿Entonces qué haces aquí?- Cuestionó lastimada, el azabache se incomodó ante la pregunta pero aún así le respondió.

-Es obvio ¿quién se perdería de cogerte teniendo la oportunidad?- Hinata cerró los ojos molesta, lastimada pero conteniendo las lágrimas, quería golpear al Uchiha sin embargo no se atrevía.

-Eres un...- Quería decírselo, decirle que era un idiota pero simplemente no podía ella era la causante, ella siempre dejaba que hiciera lo que quisiese con ella, el Uchiha sonrío altanero al percatarse que ella no había terminado su frase prediciendo lo que quiso decir.

-¿idiota?-Cuestionó- De hecho no, pero tienes que admitirlo no puedes cerrarme las piernas- Le dijo mientras se ponía encima de ella sin darle la oportunidad de hacer caer sus palabras, río divertido al haberse percatado que las piernas femeninas le atraparon por un momento en un intento de cerrarlas pero era tarde él se había abierto el espacio suficiente.

Al verlo reír frente a su cara ya no pudo soportar más y estampó una de sus pequeñas manos contra la mejilla izquierda del azabache.

-Déjame en paz-Le dijo determinada pero jadeante intentando no llorar, el moreno tomó ambas manos de la chica posándolas a cada una a lado de su cabeza aprisionándolas contra la cama, su molestia podía sentirse aquel golpe la había reavivado pero ella no estaba tranquila- No deberías buscarme ¿acaso no repites que soy una puta? ¿Qué haces buscándome? ¿No tienes a tu esposa? ¿Es acaso que en ella no encuentras lo que hay en mí?

Hinata no supo como fue capaz de decirle eso a ese hombre, sólo miró como la furia de éste aumentaba con cada cuestionamiento apretando más sus muñecas sin saber que le ayudaba al Uchiha a descifrar lo que sentía por esa cría, eso que hace tiempo había aceptado pero quiso hacer a un lado.

-¿Por qué te indignas? El apellido no te hace dama ¿no sabías? No entiendo que hacías en el prostíbulo de Tsunade ¿divirtiéndote? ¿Probando hombres saciando tu deseo para cuando te llegaran tus pretendientes pudieras aguantarte las ganas comportándote como una señorita?- Hinata le escuchó mientras su pecho le provocaba un dolor intenso por aquel llanto que no dejaba escapar, y para sentir como el Uchiha de una sola estocada volvía a penetrarla soltando un quejido por la intromisión- Es lo que te gusta ¿no? –Le dijo el Uchiha saliendo de su interior soltándole las manos tomando sus piernas elevándola un poco para obtener mayor profundidad en sus estocadas, Hinata posó sus manos en los pectorales de éste intentando alejarlo, luchando por reprimir los vergonzosos gemidos que querían salir porque aunque no quisiese como siempre aquello le excitaba.- Te daré lo que te gusta- Le dijo mientras la penetraba enérgicamente, sacándole algunos gemidos que ya no podían ser reprimidos.

-De detente... no... ba basta... no... –Esas palabras se unían a los sonidos de dos cuerpos uniéndose, los gemidos provocados por la chica y gruñidos del azabache, pero ninguna de la petición fue cumplida y las manos de la ojiluna tampoco fueron capaces de despegar ni un poco al moreno que la tomaba.

Un gemido por parte del azabache se escuchó en la habitación después de volver a correrse dentro de la ojiluna, que respiraba agitadamente atrapada por el cuerpo que se había dejado caer encima de ella tras liberarse.

-¿Ves cómo te encanta que te folle?- Le dijo ronco en el oído, esta vez ella no pudo contener la lágrima salada y amarga que corrió por su mejilla, odiaba que fuera cierto que le gustase hacerlo con él y odiaba que él hablase así de ella.

-¿Tú qué sabes de mí? ¿Tú qué sabes de la vida? ¿Crees que fui con Tsunade solo por ganas? Ojalá hubiera sido así- Le dijo mientras se removía logrando por fin librarse de éste tapándose con las sábanas para bajar de la cama y pararse ahí con la mirada diferente, aunque lágrimas amargas brotaran por sus mejillas también podía verse la determinación-Alguien que siempre lo ha tenido todo no puede comprender la angustia y la necesidad que podría llevar a una persona a venderse, ¿crees que eso es agradable? No todos pagan por sexo sólo por diversión y no todas las que están ahí es por la misma causa- sollozó la Hyuga dejándose caer en el suelo deshecha, mientras el azabache no comprendía todo lo que le había dicho, porque lo único que comprendía es que lo había hecho por necesidad ¿pero qué necesidad podría tener ella al ser una Hyuga?

Se paseó por la cama hasta llegar hasta donde la chica estaba.

-Cálmate- Le dijo seco pero muy incomodo de verla en ese estado ¿por qué su llanto lograba conmoverle y calarle en su duro corazón? Nunca había pasado con alguna mujer pero con ella era diferente y no le agradaba.

La tomó por los hombros intentando sentarla pero ella luchaba nuevamente con él y esta vez no quería usar su fuerza, finalmente la abrazo por la espalda acariciando su cuero cabelludo.

-Tranquila, deja de llorar- Le dijo ¿qué era eso que le lastimaba tanto a la chica? La mente del Uchiha barajeó varias posibilidades ¿acaso había sido obligada a hacer aquello? ¿Chantajeada?

-Vete y no vuelvas- Escuchó el susurro de la chica- déjame olvidar ese pasado, búscate a alguien más.

Sasuke estaba pasmado realmente no quería irse, no quería buscarse a alguien... él la quería a ella.

-Yo no volveré a pararme en tu camino- Hinata dijo al abrir sus orbes blancas- Has lo mismo, déjame seguir mi vida, déjame ser feliz, déjame enamorarme de alguien que pueda verme con otros ojos, quiero sacarte de mi vida.

-No- Fue rotunda su respuesta él no quería que ella se fuera, él quería ser parte de su vida.

-No seas egoísta y egocéntrico, no te he hecho nada malo, déjame ir...-Dijo hipando.- En tu vida no soy nada y aunque mi corazón late por ti un pedazo muere cada vez que te veo.

Sasuke soltó su agarre alejándose de la chica no quería irse pero ella tenía razón, aún estupefacto por las palabras dolorosas que emitía aquella dulce voz afectada por la amargura de sus actos, sin más comenzó a vestirse para salir de esa habitación decidido a no buscarla nuevamente.

Días más tardes sus orbes oscuras miraban por aquel ventanal que tenía en su oficina el mismo que le ofrecía una hermosa vista de la ciudad de Japón, pero sus orbes estaban vacías ni siquiera tenía ese brillo altanero o arrogante desde hace días, desde aquella noche había repasado lo ocurrido aquella noche e inclusive sus recuerdos vagaron a el primer encuentro con la ojiluna, dándose cuenta de algo... solía lastimar lo que era importante para él como aquella vez que quiso darle un obsequió muy especial a su madre cuando era niño preparó algún tipo de postre para su cumpleaños pero solo provocó que su madre fuera a parar al hospital con una grave intoxicación al utilizar un ingrediente en mal estado, aquel accidente donde Itachi fue atropellado cuando él imprudentemente salió corriendo hacia la calle y su hermano lo salvó fracturándose varios huesos.. Podrán ser actos aislados y quizás imprudentes pero habían marcado mucho de su personalidad la obvia hostilidad, su nulas muestras de afecto e incluso su miedo al mostrar afecto; había querido negar lo que pudiera despertar la ojiluna poniendo sus diferencias, el poder con el que podía someterla, sí sus reacciones tímidas pero "accesibilidad"... ¿cómo esa chiquilla se había colado en ese frío corazón donde pocos podían? ¿Cómo era capaz de hacerlo latir? ¿Y por qué la conoció bajo esas condiciones?

Aún no era la hora de comida sin embargo quería aclarar muchas de sus dudas por aquel motivo había conducido hasta aquel lugar donde la conoció por primera vez, no sabía si se arrepentía de aquella transacción y no quería pensar sobre eso sólo quería aclararlo al entrar de inmediato pidió hablar con Tsunade sin embargo ella no se encontraba solo estaba la morena que solía ser su mano derecha que no hacía más que mirarlo hostilmente chasqueó la lengua irritado por la mirada de aquella mujer de pelo corto y oscuro sonriendo mordazmente.

-¿No puedes dejar de ser tan arrogante?- Cuestionó la morena.

-¿Cuál es tu problema?- Le cuestionó divertido sin comprender porque aquella aversión, sobre todo porque la única personas que le despreciaban realmente eran de su mismo sexo por ser apuesto o en el caso de su padre por no ser suficientemente inteligente como su hermano mayor.

-Primero Ino y luego Luna ¿por qué las enamoras?- El azabache la miró intrigado y sin desdibujar su sonrisa.

-No es mi culpa que se fijen en mí, ¿oh si?- La morena puso los ojos en blanco y el azabache se decidió a cuestionar.- ¿Qué hacía ella aquí? ¿Qué planeaba Tsunade al venderme su virginidad? –Shizune lo miró sorprendida.- ¿Acaso quería demandarme por ser ella menor de edad?

-Ella no era menor de edad.-Defendió la asistente de la rubia segura, Sasuke se cuestionó si en realidad no lo sabía o sólo quería encubrir a su jefa.

-¿Estás segura? –Miró la duda en la mujer que tenía enfrente- Estando borracha ella me dijo que había mentido...

-¡Oh por dios!-Exclamó Shizune mostrando su obvia sorpresa llevando sus manos cubriendo su boca, mientras Sasuke la miraba conforme.- No puede ser, ella estaba estudiando la universidad trajo los documentos para avalar su edad- Sasuke enarcó la ceja extrañado- Pero nunca mostró alguna identificación- Era obvio que la morena hacia miles de conjeturas en su cabeza.

-¿Y por qué no la presionaron para que lo hiciera?- Cuestionó el azabache.

-Tsunade,- Negó con la cabeza.

-Lo sabía.- Confirmó el Uchiha.

-Quizás lo sospechaba pero Hinata necesitaba el trabajo.- Sasuke sonrió burlón.

-¿Ella? Es una Hyuga ¿por qué diablos iba a necesitar el trabajo? –La morena levantó nuevamente su mirada clavándola en las oscuras orbes de aquel hombre.

-¿Cómo lo sabes?- Cuestionó intrigada.

-Es obvio eso no puede estar escondido perteneciendo a una familia influyente.

-Ella no lo sabía- Sasuke arqueó la ceja prestando atención en aquello que iba a revelar Shizune- Se enteró hace meses, su hermano vino aquí y se la llevó pero ella no sabía que él existía de otra forma seguramente hubiera buscado la forma de contactarlo cuando Hanabi enfermó y se hubiera evitado todo esto.

-¿Hanabi?

-Si... su hermanita, Hinata entró aquí porque Hanabi enfermó de cáncer buscó formas de poder costear el tratamiento pero evidentemente una enfermedad tan cara no es fácil de pagar tuvo que buscar la forma, obvio la encontró aquí- El azabache procesaba todo lo revelado era tan sorprendente podía sentir la culpa corriendo dentro de su cuerpo y la ansiedad- era su única salida, si ella hubiera sabido que el tal hermano existía no se hubiera parado aquí, mucho menos hubiera aceptado vender su virginidad a un hombre como tú siendo ella tan fantasiosa y dulce pero estaba desesperada, Hanabi era lo único que tenía por eso lo hizo sin retroceder. Se atrevió a vencer su obvia timidez no fue fácil trabajamos mucho en eso Tsunade y yo, ella misma consciente de que era su única forma... sufrió cada noche, era evidente lo que le costaba sentarse con los hombres y recibir sus faltas de respeto, pero tenía un fuerte motivo... después apareces tú y arruinas más su vida.

-¿Es cierto?-Cuestionó incrédulo obviamente afectado por lo que acababa de escuchar.

-¿Por qué habría de mentirte? ¿No preguntaste qué hacía aquí? Siendo de familia prestigiosa... No lo sabía, quizás si lo hubiese sabido ni siquiera hubiera tenido que hacer ese sacrificio que ni valió la pena... pero ella no sabía que tenía una familia, más allá de su hermana pequeña.

-¿Por qué dices que no valió la pena?

-Antes de que apareciera el hermano, Hanabi murió... ella estaba destrozada pero aún así tuvo que venir a pararse aquí porque tenía una enorme deuda en el hospital que saldar y ya ni siquiera tenía la esperanza de ver salir de esa enfermedad a esa persona por la que se enroló aquí... ¿qué? ¿Te duele? ¿Enserio te afecta?-Le cuestionó irónica cuando notó que los ojos del azabache se humedecieron y su cara de obvia contrariedad- Tú le hiciste daño, ella se enamoró de ti quizás no fue ético ella sabía su posición sin embargo no era como muchas de nosotros creo que podías percibir su dulzura por eso te agradaba, te provocaba placer lastimar a esa persona dulce y tierna ¿cierto? Estás enfermo Uchiha.

"Lo siento mucho, Hinata", la peliazul leyó aquel mensaje extrañada mientras hacía su equipaje para volver a viajar a Japón nuevamente a lado de su hermano y prometido, deteniéndose juntando sus cejas al leer aquel mensaje tan inusual proveniente de Sasuke, había pasado días difíciles desde esa ultima vez que vio al moreno y lo que se resumía como su partida en Japón aceptando que él se había marchado y sabía que era definitivo algo dentro de ella se lo decía... había tenido miedo, sentido ansiedad e inclusive miles de ganas de buscarlo, pero no lo había hecho sus lágrimas corrieron por sus mejillas sentía que era una despedida definitiva por parte de éste y no quería aquello por más ilógico que sonara.

Su viaje fue silencioso mientras el avión los acercaba a su destino, no podía ocultar la incertidumbre que le embargaba tras haber recibido ese extraño mensaje del Uchiha ¿por qué había esa desolación en su pecho? Miró al rubio que estaba metido en una película él era muy amable, quizás un tanto amoroso y muy insistente en el sentido sexual pero estaba consciente que con aquello que le estaba ofreciendo quería recibir algo de su parte, la mayoría de los chicos tienen esa necesidad, e incluso ella, se sonrojó al pensarlo si tenía esa necesidad por Sasuke, se cuestionó internamente si era cierto y con el tiempo ella llegaría a buscarlo tal como el moreno se lo dijo.

-Hinata ¿qué tienes?- El rubio la cuestionó al notarla toda roja.

-¿Eh?- Respondió cuando el rubio le abrochó el cinturón de seguridad dándose cuenta que habían arribado a su destino.

-Apúrate te quiero en el lobby en una hora-Neji le ordenó a Hinata antes de que esta se alejase a su habitación asignada en aquel lujoso hotel, su corazón palpitaba era el mismo que la vez anterior a diferencia que no tenía la misma habitación aunque la decoración era similar.

Estaba tensa, no entendía el por qué su hermano la había hecho asistir a aquel viaje que era más que nada un cierre de un negocio entre él, Naruto y Sasuke ¿pero ella? Frunció la boca tendría una cena meramente de cortesía con él y ella era un manojo de nervios su cuerpo estaba trabajando al doble imaginando que sucedería un encuentro sexual con el moreno, con ese motivo miró aquel vestido que guardó para esa cena era azul eléctrico, sin escote, solo elegante con pedrería al frente, largo y suelto de la cintura hacia abajo se vistió de prisa a sabiendas que su hermano estaría furioso si lo hacía esperar más de la cuenta, colocando el maquillaje necesario para resaltar sus blanquecinos ojos con un poco de sombra del mismo tono del vestido y un delineado oscuro, un brillo labial un peinado recogido pero con esos mechones rebeldes y flequillo en el lugar que peleaban por ocupar.

Estaba ansiosa no había pasado mucho tiempo pero el Uchiha no llegaba, quería verle por alguna razón quería saber que las cosas no eran lo que ella pensaba, sí sabía que se lo había pedido y ciertamente lo quería pero no podía actuar con la razón atenta a la entrada de aquel lujoso restaurante donde podía observar a gente que seguramente eran personas importantes mientras el rubio y el castaño hablaban de negocios, cifras y demás cosas que aunque ella entendiese hacia bastante rato que había dejado de entender al estar atenta en imaginar cómo vería al moreno, finalmente lo pudo ver llegar al lugar, a su lado con un vestido verde del mismo tono de sus ojos iba su esposa, aquella pelirosada que iba sonriendo autosuficiente del brazo de Sasuke que como siempre lucía guapísimo con su traje negro y una camisa oscura, obviamente bajó la mirada lastimada, los sintió tomar asiento después de saludar y después de tomar un trago a su champagne se atrevió a mirarlo encontrando la novedad que el azabache estaba atento a lo que le decía Naruto e inclusive Neji, los minutos pasaron y jamás obtuvo su mirada era como si ella no existiese no pudo evitar observar al Uchiha durante casi toda la cena, inclusive recibió un pequeño golpe en su brazo cortesía de Neji aun así le era imposible dejarlo de ver por completo ¿ella no existía más para él?

Con el corazón roto por la carente atención prestada del Uchiha hacia ella comenzó a quitarse el maquillaje frente aquel enorme espejo de la cómoda de aquella lujosa habitación de hotel, miró su celular y no pudo evitarlo.

Sasuke miraba a su pequeña Sarada que estaba teniendo una mala noche a causa de una infección estomacal, le sorprendió escuchar su celular pero sin mucho interés lo llevó frente a sus orbes oscuros para leer ansioso el texto enviado por la ojiluna "¿Por qué lo sientes?"... pensó en ignorar aquel mensaje mientras recordaba lo guapa que lucía en aquella cena, lo linda y angelical que se veía pudiendo entender todo lo que esa chica escondía en su interior ahora estaba dispuesto a alejarse.

Sakura se acercaba a la habitación cuando pudo visualizar al moreno embelesado con su hija, sonrió satisfecha y emocionada pocas veces podía verlo de aquella manera por eso se quedó en el umbral siendo presente de cuando el celular del azabache sonó, mirando con extrañeza la cara que éste ponía al leer el mensaje, verlo sopesar qué hacer incluso bloqueando e intentando llevar nuevamente a su bolsillo aquel aparato para de último momento marcarle a alguien.

-Por ser mi persona correcta en el momento incorrecto- La ojijade escuchó al moreno decirlo cuando seguramente le respondieron haciéndola enarcar una ceja ¿qué quería decir con eso? Su pecho se detuvo llenándose de miedo- Hablé con Shizune, me contó varias cosas sobre ti, seguramente si yo las hubiese sabido desde primer momento nunca me hubiera relacionado contigo- Aunque era obvio para la pelirosada lo que escuchaba no pudo evitar sonreír entusiasmada aquella aventura había terminado- Hubiera evitado todo el daño que te hice, sólo haré lo que me pediste la última vez... quieres alguien que te ame y te ofrezca una familia- Lo vio fingir una sonrisa, eso le dolía demasiado no solo por la obviedad de ser engañada si no por la importancia que tenía esa otra para él- De cualquier forma no me arrepiento de haberte hecho mía ¿si es eso lo que deseas oír? Sé bien que nadie te hará sentir lo que yo, así como nadie me hará sentir lo que sólo siento contigo- Unas lágrimas salieron por las orbes verdes de Sakura al escuchar aquello- Suerte Luna.

Finalmente un biberón rompió el silencio Sasuke volteó hacia donde el sonido había hecho presencia viendo un líquido blanquecino esparcido por el suelo y la cara deshecha de la pelirosada.

-¿Sasuke?-Hinata cuestionó en cuando vio la llamada entrante del moreno le escuchó hablar diciendo una frase que enseguida la hizo recordar, él se lo había dicho anteriormente cuando ella le declaró sus sentimientos, había olvidado aquello, ¿qué quería decirle con aquello? Bueno era obvio sólo que no podía creerlo, pero lo que escuchó a continuación le dejó un dolor en su pecho pensando que él definitivamente la rechazaba no podía ser más obvio al decirle que no se hubiera relacionado con ella, ¿qué le había dicho Shizune?- Sasuke ¿por qué dices eso?- Le cuestionó queriendo saber para luego si poder controlarlo y por el miedo a ya no verle preguntarle algo más- ¿tú estás seguro?-Él ya no la buscaría más ¿estaba seguro de aquello? No pretendía rogarle pero tampoco quería dejarlo ir, obteniendo una mejor respuesta sonriendo feliz, eso sin necesidad de hacerlo con alguien más sabía que sería así con sólo escuchar su voz por ese teléfono tenía tantas ganas de estar con él, con lo cruel y duro que era con ella ella siempre volvía a él, no es algo que la enorgullecerá pero era así. - Falta un poco más de dos meses para mi boda, y yo sólo estoy confundida- Le dijo esperando una respuesta por el moreno algo que la motivase a salir huyendo hacia él, aún soñaba con algo así y estaba dispuesta si él... tras escuchar otras palabras totalmente distintas su alegría desapareció ¿él le deseaba suerte? Así sin más..."Sakura" escuchó que la llamó después de un silencio para finalmente la llamada fuera finalizada por parte del moreno.

Mientras ella miraba el celular con lágrimas corriendo por sus mejillas.

-Sakura... – Sasuke comprendió que la pelirosada había escuchado más de lo debido, repasando mentalmente qué tanto había revelado.

-Si tenías a alguien más- Dijo mientras entraba a la habitación sin perder de vista al moreno mientras éste suspiraba rendido.

-No creo que en verdad te sorprenda, realmente lo sabes desde hace mucho... sin embargo ya fue- Dijo el moreno acercándose a la puerta dejando a la ojijade en la habitación de su hija.

Gracias a todos por sus comentarios les advertí que sería dramatica, a Luna va a seguir sufriendo un poco más... gracias a quienes me dejan sus comentarios respetuosamente :D... saludos.