Nuevamente el Uchiha se encontraba sentado en su coche, no había dormido durante toda la noche e incluso en la madrugada había salido de su oficina rumbo a esa cafetería que apenas empezaba a querer abrir sus puertas al publico, esta vez en sus manos jugueteaba con las pruebas de embarazo mirando constantemente hacia adelante y atrás en las calles esperando verla venir pero el par de horas que ya llevaba ahí le parecían eternas, simplemente ella no aparecía faltaban 10 minutos para las 8 de la mañana y seguía sin aparecer, cuando estaba a punto de darse por vencido creyendo que Itachi le había dicho mal la dirección faltaban 5 minutos para las 8, suspiró cansado ¿Dónde se encontraba aquella chica que quería proteger? Sonrío sin ganas "con su segundo hijo" pensó... al mirar hacia el frente dispuesto a girar la llave para prender su coche vio ese cuerpo que conocía bastante bien en una esquina, la vio girarse hacia atrás parecía sonreír ya no veía esa tristeza en sus ojos cuando la vio por última vez, pero de inmediato apareció aquel castaño que posó su mano en el hombro de la peliazul que le sonrío mientras la acercaba a él de manera demasiado afectuosa para su gusto, detrás de ellos ese enorme perro, no batalló en reconocer a aquel chiquillo que gustaba de ella exhaló profundo y tomando ambas pruebas las arrojó al asiento del copiloto donde descansaba el bolso de la chica, salió del auto de no muy buen humor después de presenciar como ella caminaba sonriente a lado de otro.
Hinata abrió los ojos al darse cuenta que Sasuke le cerraba el pasó, estaba un escaso metro de la entrada del ahora su lugar de trabajo y sentía un vuelco enorme en su pecho al ver aquel hombre, miró solo por instantes su cara para inmediatamente bajar sus orbes blanquecinas al suelo incapaz de verlo, aquello solo le provocaba mucho dolor sintió un pequeño mareo por lo agitado que se puso su corazón o quizás por el embarazo no lo sabía, pero agradeció que Kiba estuviese dándole soporte , respiró un poco más agitada al sentir su cuerpo descontrolarse, Kiba miró de mala manera al Uchiha al mismo tiempo que sintió como Hinata se tambaleó y bajó la mirada un tanto extrañado.
-Suéltala- La voz del moreno sonó en el lugar, podía escucharse su molestia.
Kiba que había sido incapaz de cuestionar algo acerca de lo que había ocurrido ahora creía confirmar su teoría, seguramente ese hombre seguía con ella quizás por algún problema se habían peleado y ahora sólo la buscaba pero no iba a ponérsela así de fácil sobre todo cuando vio cuánto había estado sufriendo la ojiluna y cómo ella estaba reaccionando, levantó la mirada retando a su rival que no tardó en darse cuenta de aquello, usando su mirada más dura un simple duelo de miradas no era nada para él.
-¿Qué diablos te crees?- Cuestionó Kiba haciendo que Hinata se despabilara un poco de la impresión, akamaru gruñó al sentir la molestia de su amo ante aquel intruso.
Sasuke no se molestó en contestar tomó el delgado brazo de la Hyuga cercano y jaló de el atrayéndola, rompiendo aquel agarre, Kiba lo miró molesto e Hinata como pudo se soltó del agarre nerviosa y dolida ¿qué podría querer ese moreno ahora? Sus ojos se humedecieron nada más de pensar algún nuevo insulto de su parte.
-Yo yo lamento mucho-La voz apenas perceptible de la Hyuga atrajo la mirada de ambos hombres- pero no me interesa saber nada que haya sido lo que lo trajo aquí- Dijo sin atreverse a mirarlo... -yo no quiero volver a verlo- Dijo con la misma actitud pero decidida a adentrarse a la cafetería.
-Tenemos que hablar- Sasuke habló decidido manteniendo toda la atención hacia ella que siguió andando casi cruzando esa puerta.
-No, ya no y por favor así como yo no volveré a cruzarme en tu camino tú tampoco lo hagas.- Dijo casi en un susurro con sus ojos húmedos puestos en el interior del local observando a otra mesera limpiando alguna mesa, Kiba sonrió satisfecho.
-¿Estás loca?- Cuestionó incrédulo ¿cómo podía decirle aquello cuando en su vientre se suponía que llevaba un hijo de él? Comprendía que no quisiese verlo tenía toda la razón, pero tenían algo aún pendiente.
Ella dibujó una perceptible sonrisa "¿loca?" pensó, ella no podía estarlo estaba más cuerda que nunca y ya no quería seguir sufriendo quería por primera vez su felicidad, la de ella y claro esa personita que llevaba dentro.
-No tenemos nada de qué hablar- Dijo un poco más alto de su habitual tono de voz y un poco más segura, -todo fue dicho ese día, en tal caso ya me disculpe con ella, -Kiba no comprendió, mientras una punzada dolorosa atravesó el pecho del Uchiha al recordar como esa personita que le interesaba se había humillado tontamente.
-Eso no fue tu culpa- Se sinceró sin atreverse a acercarse haciendo que Hinata juntara sus cejas.- No tenías porque disculparte con ella, en todo caso vamos a hablar de aquello que te llevo a mi oficina.
Los ojos de Hinata se aguaron más, negó sin ser capaz de hablar, mientras Kiba se ponía más ansioso al ver que ese hombre no entendía que debía dejarla la ojiluna, Hinata cerró sus orbes reviviendo aquello, aquel día y sus manos se hicieron puños y sin pensarlo se dio la vuelta para mirar al azabache se veía cansado pero ella no lo percibió estaba enojada, dolida y sentida con él ¿qué pretendía con ella?
-¿hablar?- Cuestionó sarcástica- Me has dejado claro miles de veces de la manera en la cual me miras, no entiendo en ese caso que hace un hombre de su categoría buscándome- Era evidente su tono de burla y resentimiento en ocasiones.- Pero no me importa, enserio que no quiero saber de ti nunca.- Dijo dispuesta a darse la vuelta.
-¿entonces qué planeas con eso que llevas mío en tu vientre? – Le cuestionó tranquilo, entendía por qué ella quería borrarlo de su vida pero ahora las cosas habían cambiado.
El castaño no pudo evitar dejar de verla apenas había dado la vuelta cuando el Uchiha dijo aquello miró el delgado cuerpo de la peliazul y no podía creer aquello que escuchaba, Hinata no tuvo tiempo procesar puesto que de inmediato sintió como el azabache la tomaba del brazo y haciéndola perder el equilibrio por un momento sin llegar a caer gracias a sus fuertes brazos que la abrazaron hacia él la obligaba a andar directo a su auto.
-No- De pronto se negó en cuánto el moreno abrió la puerta del coche.- ¡Déjame!- Dijo jalando su brazo pero el azabache no la soltó.
-Vamos Hinata – Le dijo el moreno al prácticamente obligarla a subir al coche.
Algunos compañeros de Hinata vieron aquello pero puesto que Sasuke lucía bastante adinerado lo tomaron como lo que era un problema de pareja, Kiba aún extrañado no pudo reaccionar esa linda chica con la que anhelaba salir estaba embarazada de ese pedante así que cuando quiso hacerlo solo pudo ver el auto negro alejándose.
Dentro Hinata cayó sentada sobre su bolso después de un momento quitó todo debajo de ella incluso reconociendo las pruebas de embarazo, entreabrió la boca comprendiendo que a eso se debía la visita del moreno ¿cómo ocultar aquello? Lo vio introducirse y empezar a conducir sin saber qué hacer y aunque fuese evidente que él lo sabía intentó esconderlas en ese bolso nerviosa.
-¿Qué? ¿No piensas explicarme nada?- No pudo evitar cuestionárselo de aquella manera estaba molesto por haberla visto con el castaño feliz y por rehusarse a hablar con él, pero tan pronto lo hizo se dio cuenta que así no conseguiría nada, estaba seguro que ella quiso decírselo aquel día pero él lo echó a perder.
-Quiero bajar- Dijo quedito mirando aquel bolso en sus manos.
-No hasta que aclaremos esto.
-No tenemos nada de qué hablar.- Dijo aún queriendo negar todo.
-Estas embarazada- Le dijo seco, estacionándose en a un lado del camino pero asegurándose de poner los seguros del auto para que no saliera corriendo la observó más detenidamente vestía jeans, converse y una playera sin chiste, no pudo evitar recordar cuando vivió con ella, solía vestirse así sin chiste.
Hinata pensó un momento y levantó su mirada blanquecina cruzándola con aquella proveniente de esos enormes ojos negros que la miraban sin llegar a comprender la angustia en su interior:- Eso no te interesa- Dijo seca, viéndolo con cierta repulsión que él pudo entender.
-Te conozco- Escuchó una risita por parte de ella que en ese momento sólo pensó en todo lo malo que él creía conocer, él chasqueó la lengua un tanto molesto por que ella se pusiera así- Quizás me equivoqué... de hecho lo hice, pero lo sé, así que no podrás mentirme que eso que llevas dentro de ti es mío.
Hinata río una risa incontenible producto de su mismo estado ironía, y en ese momento se le ocurrió su cuartada.
-Tienes razón... pero no sabes que decidí, me cansé de ti y simplemente no quise cargar con algo tan repugnante proviniendo de ti seguramente no sería más que otro hijo de puta- Dijo dispuesta a salir del auto pero no lográndolo sintiendo como los brazos del Uchiha la reacomodaban en su asiento ante un pequeño forcejeo.
-¿Estás diciéndome que abortaste? –Le cuestionó al tomarla por la cara obligándola a verlo, en ese momento la vulnerabilidad del moreno fue evidente él ansiaba ese niño o niña, sentía que era lo único rescatable de sus malditos errores.
Al tenerlo frente a ella no podía mentirle pero no iba a negarse, si quería que ese hombre la dejase en paz tenía que romper todo lazo.
-¿Sólo por eso me buscaste?- Le cuestionó volviendo a su habitual tono de voz queriendo conocer como si la odiaba tanto había ido hacia ella, no obtuvo una respuesta- Tú me odias, siempre me has visto como una mujerzuela... solo fue lo mejor ¿no?
-No- Obtener su seca respuesta la descontroló un momento desviando su mirada.- Sé que soy un pendejo, sólo te lo voy a reconocer a ti... contigo me equivoqué desde el primer momento y sé que ninguna maldita disculpa va a borrar todo lo que te he hecho pasar- Hinata lo miró extrañada, escuchó al moreno con detenimiento y sabía que él le hablaba desde lo profundo de su ser y lo sintió vulnerable algo extraño en él- Pero jamás te he odiado, quizás me fastidie contigo por la forma en la cual me hacías desearte- El moreno sonrió levemente- Por lo tonta e ingenua que sueles ser- Lo vio regresar a su asiento recargarse en él tomar el volante frustrado con la mirada al frente sin llegar a comprender la frustración que sentía al haber provocado tanto a la pequeña peliazul a tal extremo que un ser tan dulce como ella se hubiera convertido en eso, había decidido acabar con la vida de su hijo sólo por ser él el padre ¿podría culparla? No... ¿Cómo? Él fue el causante de muchísimas lágrimas de ella, entendía que quisiese sacarlo ¿cómo remediarlo? De pronto llevó una de sus manos a un botón quitándole los seguros a las puertas de su caro auto- Lo siento de verdad Hinata, siento haberte causado tanto daño- Le dijo sin atreverse a verla yo estaba muy ofuscado, le creí a Neji y sólo buscaba venganza, mi pequeño talón de Aquiles como siempre llegaste en el momento inadecuado- Hinata lo escuchó sorprendida.-No sabes lo mucho que me arrepiento pero es el precio de mi arrogancia, si te hubiese dejado hablar... quizás pude evitarte aquello que yo mismo cause.- Volteó a ver a la chica que se había hecho más pequeña en su asiento escuchándolo, ella sabía que lo hizo a propósito pero no sabía que le pesaba haberlo hecho se llevó una mano a la altura de su pecho tratando de pensar. – No te molestaré más, ¿quieres que te lleve a tu trabajo? –Le cuestionó.
La peliazul negó confundida... tenía tantas ganas de abrazar a aquel hombre visiblemente afectado, se mordió su labio inferior observándolo mientras sus ojos volvían a humedecerse quería hacerlo pero también recordaba su cruel actuar y no podía, él la observó tampoco sin comprender porque volvía a ponerse triste miró aquel rostro angelical y no quería dejar de verlo porque temía que fuese la última vez.
Ella no dudó más y descendió de aquel auto negro, sabía que no tenía caso volver a esa cafetería el dueño era algo enojón y estaba segura que no querría darle la oportunidad de seguir ahí por ese día como castigo así que camino por ahí perdiéndose entre las calles pensando en lo que le había revelado el moreno, no quería que se fuera pero tampoco después del todo el daño causado, no podía tenerlo cerca, pero si lo dejaba ir... se giró para ver el auto aún se encontraba estacionado en aquella calle su pecho latió rápido inseguro de lo que iba a hacer, no lo pensó más caminó de regreso hacia aquel auto Sasuke que la observó alejarse no queriendo perder ningún detalle la observó regresar y algo incrédulo salió del coche.
-Te mentí- Le dijo la peliazul a escasos dos metros, el moreno juntó sus cejas extrañado ¿a qué de todo se refería? Ella bajó su mirada avergonzada, se mordió el labio inferior nuevamente para darse valor y decírselo al levantar su mirada- sigue dentro de mí.
Las orbes oscuras se abrieron por la sorpresa de aquella declaración inesperada.
-Yo no podría hacerle daño- Replicó, Sasuke la miró y en ese momento se dio cuenta que era así aquella chiquilla era tan dulce por más demonio que él fuera era cierto ella sería incapaz de hacerlo.
-Hinata- Al fin le llamó sorprendido en un tono de voz bajo, quería abrazarla y agradecerle aunque ella no quisiera estar con él, le daría una parte de ella... la miró jugar con sus dedos nerviosa e inclusive temblar. -¿qué deseas hacer?- Ella subió sus orbes blancas para cruzarlas con aquellas oscuras sin saber que responder.
-¿Tú?- Le preguntó de vuelta, él sonrío.
-¿Yo? , lo que desee es lo de menos... porque créeme eso no te agradaría.
-¿Eh? –Ella juntó sus cejas confusa.
-Yo quisiera robarte ahora mismo, llevarte a una cama y hacerte mía... hacer que te quedaras a mi lado, sólo a mi lado. Ver cómo crece ese ser dentro de ti y traerlo al mundo juntos, curar todas las malditas heridas que yo mismo te he causado una a una... como ves no es una buena opción para ti- Le dijo el azabache poniendo sus manos en los bolsillos de su pantalón y recargándose en su auto.- No es lo que tú deseas, por eso te pregunto ¿qué quieres hacer?
Los labios rosados de la chica temblaban queriendo pedirle que se quedara con ella, que hiciera aquello, que curara todo lo que le dolía, que la protegiese, la abrazara... ella quería olvidar lo malo si él realmente confiaba en ella pero le costaba tanto, quizás por su orgullo le miraba la mitad de la cara por la posición que el moreno había tomado y no podía hablar, abrazó su cuerpo buscando la respuesta y entonces lo hizo sólo fue hacía él en un movimiento rápido quizás, el moreno sólo pudo ver el cabello azulado en su pecho y sentir aquellos brazos abrazarse en su torso con fuerza, podía sentir como ella temblaba y lo agitada que se encontraba ¿lo había perdonado o era un maldito adiós?
Aquella cama King size con sábanas oscuras de ese departamento de lujo en la zona céntrica de la ciudad recibió a dos cuerpos desnudos que hiperventilaban aun, así ambos labios se unieron nuevamente en un apasionado beso, las manos de la Hyuga se colocaron en las mejillas blanquecinas del Uchiha que acariciaba las piernas de la chica acomodándose entre ellas, acaricio la redondez de los pechos una vez más al abandonar las piernas mientras sobaba su hombría contra el húmedo sexo de ella que jadeaba y sin poder evitarlo gemía debajo de él.
-Oh nena- La voz ronca por el deseo del moreno se unió a aquellos jadeos en la habitación, tomó ambas manos de la chica poniéndolas por encima de la cabeza de está y tomándolas con una sola mano sujetándolas ahí, echando un vistazo del cuerpo curvilíneo que tenía debajo, distraído por los labios de la chica que buscaron los suyos en un delicado beso que aunque no fueran sus favoritos en ese momento lo disfruto en cada momento dejándose guiar por ella- Nena, eres la única que puede tenerme de esta manera-Dijo entre jadeos. –No voy a lastimarte nunca más, mucho menos a decepcionarte... –El azabache no pudo seguir hablando puesto que la ojiluna logró zafar una de sus manos de aquel agarre poniendo su dedo índice en los labios del moreno.
-Me me gusta lo que dices pe pero prefiero no escucharlo porque eso llena mi pecho y después si no sucede no podré olvidarlo.- Dijo jadeante y mostrando su miedo en cierta forma de que eso no fuese a funcionar.
Sasuke se acercó a los labios femeninos depositando un casto beso, sintió nuevamente su pene respingar con ese simple contacto, la había deseado mucho aquellos días y tenerla así nuevamente lo tenía loco más la embriagadora sensación de poder volver a poseerla, se separó levemente de los labios y la miró a los ojos tomó su mentón mientras ponía todo su peso en su mano libre que apoyo en la cama, ambos se miraron fijamente.
-No pienso hacerlo Hinata, esta vez mis palabras son sinceras, quiero retenerte a mi lado... quiero que nuestro hijo o hija crezca a nuestro lado, quiero cuidarlos y lo voy a hacer, voy a respetarte de la manera que te mereces... has sufrido demasiado- Paseó uno de sus dedos por su mejilla sonrojada en una leve caricia ella cerró sus ojos y se acercó más a esa mano del moreno que le acariciaba- Te amo.
Hinata abrió sus ojos sorprendida de escucharlo decir aquello sonaba tan diferente vio su rostro y no había ningún rastro de mentira en sus palabras y ella lo sabía, o así quería creerlo, él Uchiha le sonrío sincero y se acercó para besar sus labios acomodando nuevamente su miembro en la entrada de la chica adentrándose en ella lentamente, quizás una tortura para ambos pero disfrutando cómo se hundía en ella ambos jadearon quizás necesitados y un tanto de satisfechos.
Ese vaivén sincronizó sus cuerpos aumentó con el paso del tiempo, gemidos llenaron la habitación, ya estaba decidido más tarde Sasuke enfrentaría a Neji le diría lo que planeaba con Hinata no dejaría que lo separa de ella, él estaba dispuesto a casarse con ella eso por primera vez no le parecía una molestia inclusive él mismo lo deseaba, claro eso se daría cuando lograra divorciarse de Sakura pero por el momento se siguió moviendo en el estrecho cuerpo de la chica, aumentando sus estocadas dispuesto a hacerla perderse en su placer, mientras sus manos vagaban por ese cuerpo femenino y las de ella se posaban en su espalda abrazándolo e inclusive acercándolo más a ella al comenzar a entrar en su orgasmo, se dedicó a sentir como era apretado por el interior de su amada y al poco tiempo dejó su semilla en ella como tantas veces antes y cómo muchas más que vendrían en ese futuro que comenzarían juntos.
FIN
:)
ESPERO QUE LA HAYAN DISFRUTADO.
