Hinata se encontraba sentada en el sillón de cuero negro de tres piezas frente a aquel ventanal de ese lujoso apartamento, acarició su enorme vientre pronto nacería su hijo y sinceramente ya estaba bastante agotada de llevarlo en su interior, feliz pero agotada apenas podía moverse sintió una patadita pero no en su abdomen sino en una de sus piernas, dirigió su mirada donde momentos antes yacía Sarada dormida para verla sentada aún adormilada tallándose sus ojitos.
-¿mamá?- Hinata sonrió.
-Pronto papá vendrá para llevarte con ella-Le sonrió al decírselo, Sakura no estaba conforme con que Sasuke viera a su hija sin embargo había tenido que ceder ante la orden del juez después de su divorcio justamente un mes después de que ella comenzara una relación con el moreno... la peliazul bien sabía que aunque Sakura se la pasara quejándose le caía excelente que Sasuke cuidara de la pequeña por las tardes puesto que ella había conseguido un trabajo en un hospital y por fin ejercía su carrera de medicina.
Tomó una pequeña manita de la azabache acercándola a su vientre para que pudiera percibir el movimiento de su hermanito, Sarada miró asombrada aunque era pequeña aquello le llamaba la atención aunque tampoco lo razonaba demasiado.
-Es tu hermanito- Hinata le dijo sonriente, la pequeña solo sonrió sin comprender demasiado lo que la peliazul quiso decirle.
-Nena-La voz ronca del moreno se hizo presente, entró a la sala portando un elegante traje negro, una camisa gris y una corbata roja- Siento haber tardado mucho, se me ha hecho costumbre dejar bajo tu cuidado a Sarada no pude salir antes, ya conoces a Naruto se pone de necio y no quería que nos fuéramos sin terminar la planeación de la nueva ruta - Hinata sonrió, ellos habían vuelto a ser amigos por lo ilógico que sonase si bien al rubio le costó un poco de tiempo acostumbrarse a que ellos estarían juntos finalmente lo aceptó e inclusive conoció a alguna chica de la realeza con la que salía actualmente.
-No te preocupes ella es bastante tranquila- El azabache sonrío.
-Debo admitir que es muy bueno ver a las dos mujeres que más amo juntas- Depositó un beso en los labios de su ahora esposa, y se sentó en medio de ella acariciando el pelo negro de su pequeña hija que como pudo le dio un abrazo ante una obvia sonrisa de él.
-Aún así estos últimos días en verdad te has visto muy agotada, Ares no sé está portando muy bien- acarició con una mano el prominente vientre donde ese pequeño nombrado se encontraba sintiendo un pequeño golpe que le hizo sonreír ampliamente.
Volviendo a besar los labios de Hinata y despegándose casi al instante.
-Debo ir a dejar a Sarada con la madre de Sakura- Dijo algo molesto sabiendo cómo se pondría aquella señora, Hinata asintió mientras veía como el azabache tomaba en brazos a la pequeña niña que vestía un pants rojo.
Al poco tiempo que él se había ido sintió una molestia, respiró profundamente segura de lo que eso representaba el bebé quería nacer ahora, caminó hacia la habitación que tenían reservada para Ares estaba un poco asustada sabía que traerlo al mundo no sería nada fácil pero ya quería conocerlo, miró el cuarto decorado por ambos un poco emocionada y fue hacía el pequeño ropero dentro donde ahora se guardaba la maletita que prepararon para esa ocasión que había llegado, suspiró al tomarla recordando como la habían armado juntos, miró el cuarto sonriente Sasuke había querido que se movieran a un lugar más amplio pero ella no quiso ese lugar le había dado la esperanza de una nueva vida que ahora sin duda alguna podía palpar sin miedo, aunque ahora que lo pensaba quizás más adelante si tuvieran que mudarse sobre todo si deseaban tener más bebés, sonrío por sus pensamientos.
-No corras- Se dijo a si misma y salió a la sala cargando la maleta, para esperar a Sasuke que justamente ahora tardaba más de lo habitual, estaba calmada puesto que sabía que las horas de parto serían más largas por ser primeriza sin embargo ya quería tener su apoyo.
Sacó su móvil y escribió un texto para Neji, él quería saber de ese ansiado momento del nacimiento de su sobrino sonrío al recodarlo eso tampoco había sido fácil Neji prácticamente quería llevarla con él de regresó, pero Sasuke se interpuso y simplemente no dejó que se la llevara, gritaron y pelearon un poco, sin embargo después de una sentencia clara por parte del castaño finalmente éste había cedido e inclusive se había disculpado con ella diciéndole que sólo había querido protegerla, que ella le importaba realmente y quería que fueran la familia que debían ser después de ahí poco a poco su relación se estaba restableciendo por ese motivo no dudo en hacerle saber que Ares ya pronto llegaría.
Dos horas después por fin el azabache llegó, la vio sudada y con una mueca de dolor en su rostro.
-Ha decidido nacer-Le comunicó al moreno que obviamente se mostró sorprendido y torpe por los nervios provocados por el amor que le tenía a la peliazul y verla sufrir no le ayudaba.
Las horas pasaron rápido, el moreno sostenía la mano de Hinata mientras ella respiraba intentando de canalizar el dolor desgarrante que le provocaba su pequeño hijo al salir por el canal de parto, pujaba cada vez que se lo indicaban e inclusive Sasuke descuidándose algunos momentos se pillaba haciendo los ejercicios de respiración junto a la peliazul, finalmente después de un grito de dolor por parte de Hinata un llanto vigoroso se escuchó en esa habitación cuando el bebé fue acercado a Hinata, unos ojos blanquecinos y otros negros pudieron ver al perfecto ser que habían creado juntos, Hinata derramó sus lágrimas emocionada abrazándolo juntándolo a sus pechos, sintiendo como poseía el regalo más grande de la vida, por su parte al moreno se le humedecieron sus ojos al ver aquella escena, colocó una de sus manos en el pelo azulado de Hinata y otra encima de una de las manos de ésta que descansaba en la espaldita del bebé que se había calmado al escuchar el corazón de su progenitora, pudiendo rozar la suave piel del pequeño que se movió e inconscientemente le dejo ver un poco de su rostro logrando robar una lágrima de felicidad de su arrogante progenitor.
-Es un bebé precioso- Dijo una enfermera que llevaba una toalla dispuesta a limpiar al pequeño y llevarlo a su revisión pediátrica.
Hinata entendió que debía darle a su pequeño pero no sin antes depositar un beso en la frente de éste.
-Eres hermoso, el bebé más hermoso y más amado- Sasuke sonrió al escucharla y acarició la cabecita de su segundo hijo.
Ambos vieron como aquella chica se alejaba hacia una incubadora para revisar al pequeño, él le sonrío y se acercó a besarle los labios dulcemente en un beso que ella pudo interpretar como un gracias, recibiendo lo feliz que se encontraba por haber tenido también ese regalo de vida de la persona que él realmente amaba.
:D feliz de haber traído un sasuhina más y esperando que les haya agradado :D... gracias de antemano por los votos y comentarios.
