N/A: Las buenas noticias: dos capítulos en un solo fin de semana. Las malas: voy a estar súper ocupada por las siguientes dos semanas así que no habrán actualizaciones hasta después. Espero que este capítulo les sirva como su dosis de Pepperony hasta que pueda actualizar :)

¡Gracias por los reviews!


Capítulo 4

La mano de Pepper voló hacia su boca para contener el suspiro de sorpresa que la invadió. Lentamente y con el corazón en la mano volteó la pelirroja hacia atrás y frente a ella encontró a su chico de ojos azules. Su mirada esta clavada sobre ella, y su sonrisa de medio lado era traicionada por su postura triste y sumisa. Pepper tomó dos pasos cortos hacia el antes de apresurar su marcha y correr hacia él. Se lanzó a su pecho con demasiada fuerza, casi tumbándolos a los dos en el proceso, y sus brazos le rodearon el cuello al inventor.

El joven emitió un leve gemido de dolor cuando el golpe de la pelirroja casi le sacó el aire de los pulmones pero pronto se recuperó y le devolvió el abrazo con igual intensidad. El brazo izquierdo de Tony le rodeó la cintura a Pepper, y el brazo derecho le rodeó la parte alta de la espalda a la chica. Los dedos de la mano derecha del genio jugaban con el cabello de la pelirroja al mismo tiempo que se deslizaban sobre la nuca de la joven.

"De haber sabido antes que esta es la forma para ser recibido como rey, me hubiera desaparecido más seguido," dijo el genio con un tono burlón.

"No digas tonterías, Tony," le susurró Pepper al oído sin darse cuenta del escalofrió que le provocó al chico. "No sabes lo que he sufrido aquí sola."

Tony sonrió pero no agrego nada más a la declaración de la pelirroja y simplemente se dedicó a abrazarla fuertemente hasta que se dio cuenta de que Pepper estaba temblando de frio. "¡Ay, Pepper! ¡Te vas a resfriar!"

"No me importa," le contestó ella sin permitir que la soltara. "Estoy mejor aquí arriba congelada que en mi cuarto con esas arpías viéndome con lástima."

"¿Arpías? ¿Cuándo se multiplicaron las brujas? ¿No era nada más una? Además, ¿no dijiste que viniste aquí solo para buscar aire fresco? ¿Qué está pasando en realidad, Pep?"

Pepper se mordió la lengua para castigarse a sí misma por su error. Ya bastante era que Tony volara desde Massachusetts hasta California simplemente porque Pepper se lo había pedido. No había justificación para darle más motivos para preocuparse por ella.

Pero, es tan difícil, pensó la chica.

Cuando Pepper continúo sin hablar, Tony la forzó a separarse de él. Pepper no podía ni siquiera verlo a la cara, así que cuando el chico la levantó del suelo en sus brazos, la joven no se lo esperaba y gritó. "¿Qué haces, Tony?"

"Vamos a sentarnos adentro," le dijo el genio sin darle oportunidad a una discusión y en unos cuantos segundos los dos jóvenes se encontraron sentados en el piso del pequeño cuarto de la azotea que daba entrada a las escaleras de los pisos de abajo. "Mucho mejor, ¿verdad?"

Pepper estaba agradecida de que estaba parcialmente obscuro dentro del cuarto ya que podía sentir lo fuerte que se estaba ruborizando. Tony se había sentado con su espalada contra la pared, y entre sus piernas dobladas había puesto a Pepper. La espalda de la joven reposaba sobre el pecho del genio, y cuando sus fuertes brazos la rodearon y la jalaron aún más cerca de él de forma que la barbilla de Tony se apoyara sobre el hombro izquierdo de la pelirroja y la cabeza de Pepper quedara recargada entre el hombro y la nuca del inventor, Pepper estaba segura de que el corazón se le iba a salir del pecho.

"Estas helada, Pepper," le informó Tony mientras rodeaba a la chica con cualquier parte de su cuerpo que él pudiera. "Vale más que no te vayas a enfermar. ¿Cómo se te ocurre salir con tan poca ropa sobre ti?"

"No esperaba estar afuera tanto tiempo."

Tony sacudió la cabeza en desapruebo de las ideas de Pepper. "Ni zapatos ni calcetines te pusiste."

Pepper puso los ojos en blanco. Ya se escuchaba el genio peor que su papá. "Tony, estoy feliz de que hayas venido a verme, pero ¿te la vas pasar todo el tiempo reganándome?"

"Si eso es lo que tengo que hacer para que te cuides…"

"Tony…"

El joven la abrazo más fuerte de lo que Pepper creyó era ya posible en un esfuerzo para mostrarle su preocupación. "Está bien, lo siento. No más regaños," le aseguró el genio.

"Está bien, te perdono." Pepper cerró los ojos y de inmediato sintió relajarse de una manera que no había podido hacerlo en días. Por un momento olvidó donde se encontraba cuando la colonia que utilizaba el genio la intoxicó por completo. El joven también sintió un peso invisible desaparecérsele de encima y de igual forma se relajó mientras abrazaba a Pepper. Se mantuvieron en la misma posición y en silencio por un largo tiempo, el único sonido entre ellos siendo sus respiraciones y uno que otro suspiro de tranquilidad.

Después de otro largo momento en el que ninguno de los dos habló, Tony pensó que Pepper se había quedado dormida. Sin embargo, cuando él empezó a tratar de levantarla para llevarla de vuelta a su cuarto, Pepper no lo permitió. "No. Es muy pronto. No quiero que te vayas aun."

"No quiero irme tampoco," le susurró al oído. "Pero ya pasan de las diez."

"No tengo clase hasta mediodía."

"Lo sé, pero dijiste que querías irte a dormir temprano."

"Solo porque tu no estabas aquí y no quería que te dieras cuenta que no tengo donde dormir hoy," le dijo Pepper apresuradamente sin darse cuenta de que había dicho más de lo debido.

"¿Qué? ¿Olvidaste tu llave?"

"Claro que no. De hecho, programé la tarjeta de acceso en el pod para no batallar si la olvido o la pierdo."

"Entonces, ¿por qué dices que no tienes en donde dormir?"

"Olvídalo, Tony. No tiene importancia."

"A mí me importa, Pepper. Y si no me dices porque no puedes regresar a tu recamara, yo mismo voy a ir a buscar a esa chica a preguntarle a ella."

"Tony, por favor…déjalo ir…"

"No. No vine hasta California a que me mientas, Pepper. ¿Qué no me tienes confianza?"

"No es eso, Tony."

"¿Entonces qué es?" Le preguntó Tony con un tono que Pepper reconocía como uno que denotaba que el inventor se estaba quedando sin paciencia. Pepper suspiró derrotada antes de darse la media vuelta y darle la cara a Tony. Aunque ahora estaban frente a frente, Pepper aún seguía sentada entre las piernas del genio, pero ahora estaba sentada ella en sus propias rodillas para poder estar más a la par con la cara de Tony. La pelirroja apoyo sus manos sobre los hombros de él para mantener el equilibrio, y los brazos de Tony terminaron recargados sobre sus propias rodillas.

"No estoy segura, pero creo que Sandra y sus amigas se van a quedar en mi cuarto para que yo no me quede ahí esta noche. Cuando me salí de ahí, había diez chicas, sin contar a la bruja. Si planean quedarse ahí de seguro van a usar mi cama."

¿No puedes correrlas? ¿Dónde está el asistente de los dormitorios? Estoy seguro que eso es en contra de las reglas."

"¿Y que si lo es? Sandra ha sobornado a medio campus desde que llegó. Nadie le va a decir nada."

"Yo también puedo sobornar a la gente. Y no creo que la bruja me llegue al precio."

"Probablemente no, pero este no es tu problema. Tu ni siquiera deberías estar aquí, o yo aquí contigo. Si el asistente de los dormitorios se da cuenta de que estamos aquí, me pueden correr del dormitorio."

Tony la vio seriamente con una mirada que le decía a la pelirroja que una idea estaba formándose en su mente ingeniosa, pero la chica no estaba completamente segura de que la idea iba a ser una que le iba a agradar a ella.

"Te correrían del dormitorio, pero no de la escuela, ¿cierto?"

"No lo creo, no."

"Y, dices que no te puedes cambiar de dormitorio hasta el próximo año, ¿correcto?"

"Oficialmente, no."

"¿Has leído el manual del estudiante? ¿Qué causaría a una persona ser expulsada de los dormitorios?"

Los ojos de Pepper se pusieron tan grandes como platos y tomó de las solapas de su camisa al genio desprevenido. "¡Tony Stark! Si crees que voy a manchar mi expediente estudiantil con tomar, fumar, drogarme o acostarme con un completo desconocido para no compartir un cuarto con la bruja, ¡estás LOCO!"

Las manos de Tony cubrieron las de Pepper y las acarició lentamente para tranquilizar a la chica. "¡Calmada, Pepper! ¡No te alteres! Nadie dijo que sería un desconocido…sería yo, nena," le dijo él con un guiño de su ojo al no poder evitar hacerla sonrojar de nuevo. Así como lo había esperado, la cara de Pepper se puso a la par con su cabello, y aunque la luz que había en el cuarto era poca, el color de la cara Pepper era lo suficientemente vivo para verse en la obscuridad.

"¿Qué…qué te sucede, Stark? ¿Haz…haz…perdido la…la…cabeza?"

Tony rio sin recato y llevo las manos de Pepper que el aún tenía en la suyas a su labios. Planto en sus nudillos besos castos con una sonrisa que apenas podía contener antes de hablar de nuevo. "Solo bromeo, Pepper. Por supuesto que no serías tú la que se metería en problemas, sino la bruja."

Pepper observaba como el chico continuaba acariciando sus manos y presionando sus labios sobre sus dedos mientras la miraba directamente a los ojos. De todas las formas que Tony le había en algún momento demostrado cariño, nunca había él recurrido a esto. El significado del beso que habían compartido el dia que derrotaron a los Makluan aún estaba en el aire, pero entre más analizaba la pelirroja como habían evolucionado desde entonces sus interacciones, mas empezaba a creer que entre ella y Tony ya había algo más que simple amistad, aunque fuera solo de manera implícita.

"¿Y cómo planeas hacer que Sandra haga tales estupideces?" Pepper movió sus manos para recargarse de nuevo en los hombros de Tony, y éste contesto el gesto de Pepper con el reposo de sus manos en la baja espalda de la chica. "Es mala pero no es tonta."

"No tiene que hacer nada," encogió los hombros al decirlo. "Solo se debe creer que hizo algo malo."

"Pero…Tony, no estoy muy segura. No sería justo para ella."

"Y, ¿es justo que tú tengas que dormir en la calle por sus tonterías?"

"No exageres. No dormiría en la calle."

"El pasillo no cuenta, Pepper."

"Pero…"

"Y tampoco la terraza," dijo el genio con rapidez para quitarle las palabras de la boca a la joven. "¿Cómo crees tú que yo voy a dormir a gusto sabiendo que tú no tienes donde quedarte?"

"No te hubiera dicho nada," dijo Pepper entre dientes.

"Me hubiera enterado como quiera," dijo Tony mientras sacaba de su bolsa del pantalón su Stark Pod. "El pod fue el que me indicó que estabas fuera de tu cuarto. Mientras tengas tú tu pod y yo el mío, me daré cuenta si estas en un lugar que no sea seguro."

Pepper puso mala cara sabiendo que él tenía razón, y en cuanto el genio se distrajo la pelirroja le arrebató el teléfono. De un salto Pepper se alejó de Tony y corrió hacia la puerta con teléfono en mano mientras Tony la seguía hacia la salida. El aire frio de afuera no la hizo detenerse y apresuró su paso para mantener a Tony a distancia. Solo necesitaban unos segundos para reprogramar el pod y separar el sistema de rastreo y Tony tendría que reprogramar y resincronizar los aparatos para saber dónde se localizaba. No mantendría al científico alejado por muchos días, pero le daría tiempo suficiente a la chica para buscar un plan para poder mantener su cuarto sin tener que recurrir a una riña con Sandra.

"Pepper, ¿qué haces con mi teléfono? ¡Devuélvelo ahora!"

"¡Nada! ¡No seas envidioso, Tony!" le contestó la pelirroja al desbloquear el teléfono solo para quedarse muda y conmocionada.

"¡Te tengo, Potts!" le dijo Tony al oído cuando la abrazo por detrás, pero Pepper ni siquiera intentó huir. El joven miró sobre el hombro de Pepper que había capturado la atención de la pelirroja y cuando se dio cuenta de ello, Tony la soltó y tomo dos pasos hacia otras.

"¿Tony?" Pepper comenzó a decir mientras volteaba a ver al genio. "¿Por qué tienes una foto mía de papel tapiz en tu teléfono?"

La boca de Tony casi pegó en el suelo de la sorpresa y solo ahora recordaba ese pequeño detalle de su teléfono celular. El chico de los ojos azules se frotó la nuca con su mano derecha y pegó la vista al suelo. "Yo…este…Pepper…verás…lo que sucede es que…"

"Tony…dime…dime la verdad…"

"¿La verdad? La verdad es que tú…yo…nosotros…" Tony tragó saliva. Coquetear con ella, decirle que la extrañaba, o hasta besar sus manos eran una cosa. Decirle en persona y con sinceridad que la quería era otra completamente diferente. Pepper tomó pasos cortos hacia él, provocando que el chico se sintiera aún más nervioso de que ya lo estaba.

"¿Tony? Por favor contéstame."

"Pepper…lo que pasa es que…es que…" el chico tomo un respiro profundo, miró hacia arriba para verla a los ojos y habló. "Me gustas, Pepper. Desde hace ya tiempo que me gustas mucho, y no te lo había podido decir."

Pepper parpadeo rápidamente al escuchar las palabras bajas del chico antes de regresar la vista a la foto que Tony había escogido para poner en su teléfono celular. La mirada que después le dio la chica al joven fue una que él no pudo inmediatamente descifrar hasta que sintió los labios de ella sobre los suyos.