Capítulo 5
El viento fresco que hace solo unos minutos antes la había agobiado ya no la molestaba en lo absoluto. Lo único que podía ella sentir en este momento eran los brazos del chico alrededor de su cintura, y sus suaves y efusivos labios sobre los suyos. Aunque él no había respondido inmediatamente al gesto de ternura de la chica, no le había tomado mucho tiempo al genio recuperar la razón lo suficiente para rápidamente después perderla de nuevo cuando cayó en cuenta de que estaba besando a su pelirroja favorita. Los brazos de Pepper le rodeaban el cuello a Tony, y con una desesperación que ella misma no sabía que sentía sus manos se entrelazaron en su cabellera, presionándolo más cerca hacia su rostro.
En algún momento los pies de la pelirroja habían abandonado el suelo a favor de unirse más al joven de los ojos azules. Con la fuerza del Extremis dentro de él, el peso de Pepper era insignificante para Iron Man y por lo tanto podía casi fundirla con su cuerpo con la potencia con la que la estaba presionando contra su fornido pecho. Los corazones de los dos adolescentes latían a mil por hora, y por el corto instante que ambos olvidaron lo que pasaba hacia su alrededor, el único pensamiento que cruzaba las mentes de ambos era el de saber que los dos deseaban este encuentro con igual fervor.
"Pepper," musito casi sin aire el inventor cuando tuvo que parar el beso para poder respirar y presionó su frente sobre la de ella. "No tienes idea de lo que esto significa para mí. Yo no quería perderte como amiga, pero no podía dejar de verte como algo más. Dime que tú también sientes lo mismo. Dime que tú también quieres lo mismo que yo."
"¿Qué acaso mis acciones no te lo han dicho aun?" Le sonrió la chica. "Yo tampoco quiero perder tu amistad, pero no voy a negar que es más que eso lo que siento por ti, Tony Stark."
Tony sonrió al escuchar sus palabras y de nuevo la besó tan largamente como sus pulmones se lo permitieran. Su mano derecha se deslizó de su cintura hacia su cuello, y su dedo pulgar le acariciaba la mejilla a la pelirroja. Su mano izquierda se reposicionó sobre su baja espalda, manteniéndola en el aire y sobre él. Cuando de nuevo tuvo que tomar un bocado de aire, finalmente dejó que sus pies descalzos tocaran el suelo otra vez pero solo por un instante antes de que la cargara de nuevo y regresaran al pequeño cuarto del cual había huido Pepper con su pod en mano.
Ya adentro del cuarto obscuro, Pepper tomó la iniciativa y los regresó a ambos a su posición original con la única diferencia de que esta vez en lugar de sentarse en medio de sus piernas, la chica hizo del regazo del chico su sede. En su vida ella pensó ser tan atrevida con un chico, y mucho menos con Tony Stark, pero al verlo tan entregado a lo que hacían, no pudo la pelirroja negarle un poco de gusto al inventor.
Era más claro que el agua para Pepper de que Tony dudaba que ella estuviera en realidad interesada en él y ella no se podía imaginar la bendita razón por la cual el genio tuviera estas dudas. ¿Qué acaso no sabía quién era él? ¿Qué no era obvio para el chico que hasta una persona invidente pensaría aunque fuera por un microsegundo en cómo hacerle para salir con Tony Stark? De todas las emociones que ella había visto en él desde que lo había conocido, el miedo a ser rechazado por una chica no había sido uno de los sentimientos que ella creía podía existir en su excéntrica persona.
Él siempre se había mostrado demasiado seguro de su bien parecida apariencia física y sabía de antemano que muchas chicas lo perseguían como si fuera él el último refresco del desierto. Sin embargo, este Tony Stark que estaba con ella en este momento no era el mismo que le guiñaba los ojos a una mujer para conseguir lo que él quería. Este Tony Stark en sus brazos no era el mismo que usaba su sonrisa de galán para obtener información de sus fans. El Tony Stark que actualmente la veía directamente a los ojos con adoración y la sostenía sobre él con sus manos temblorosas sobre sus caderas era uno que ella nunca había visto antes hasta el día de hoy.
"¿Qué sucede Tony? ¿Te molesta que me siente sobre ti?"
"No," le contestó con el mismo sentimiento con el cual había él pronunciado su nombre sobre el teléfono ya varias veces. "Es solo que…"
"Solo que, ¿qué?" Le preguntó ella al empezar a sentirse temerosa de que probablemente lo estaba incomodando con su precocidad.
"Eres tan hermosa, Pepper," le dijo finalmente. "No puedo creer que no me hayas pateado el trasero o me hayas arrojado de la azotea cuando tuviste la oportunidad."
Pepper puso los ojos en blanco. "¡Que ocurrencias las tuyas!"
"Lo digo en serio, Pep," le informó con un tono sensato que se reflejaba en su rostro. "Ni te imaginas el miedo que tenia de que me fueras a partir la cara con el pod cuando te dije que me gustabas."
"¿Gustabas? ¿En tiempo pasado?"
"Gustas. Presente. Ahora. Este momento. Y mañana también."
"¿Qué te hizo pensar que me enojaría contigo?"
"¿Qué no es obvio? El hecho de que eres tú."
"¿Qué?" Le frunció el ceño al chico. "¿O sea que quieres decir que soy una violenta?" Le preguntó mientras intentó levantarse de Tony pero él no lo permitió.
"Escucha lo que dije, Pepper. No pongas palabras en mi boca."
"¿Qué prefieres que ponga en tu boca? ¿Mi puño?"
"No, tus labios, Pepper. Prefiero tus labios." Le contestó y la besó de nuevo. Pepper quiso separarse de él pero el sentimiento le ganó a la razón y lo dejó que la besara a su gusto. Este beso no había sido tan exigente como el primero, pero aun así había sido estremecedor para los dos. Cuando por fin se separaron sus rostros de nuevo, Tony le dio una sonrisa de medio lado a la pelirroja antes de hablar otra vez.
"¿Ahora si me vas a dejar explicarte porque tenía miedo de decirte que me gustas?"
La única respuesta que Pepper le dio fue inclinar su cabeza.
"Bien. Y déjame terminar antes de que te enojes conmigo otra vez, ¿de acuerdo?" Le pidió el chico a la joven y Pepper asintió de nuevo con la cabeza.
"La razón por la cual tenía temor de decirte lo que siento por ti es porque no eres como las otras chicas que conozco. Eras la única que no se ha tirado al piso para ser mi tapete solo porque que mi apellido es Stark. Y la única que no me ha visto con cara de dinero fácil. Tenía miedo de que no habías actuado como las demás conmigo porque yo no te interesaba más que solo como tu amigo el raro que se la pasaba pidiendo permiso para ir al baño todos los días en todas las clases. Tenía miedo de que el hecho de que siempre estabas y estarás en peligro por ser amiga de Iron Man eventualmente te alejaría de mí por completo, y que me llamarías estúpido por haberme enamorado de ti cuando los dos bien sabemos que la situación es ya muy difícil como lo es actualmente, y que no hay necesidad de complicarla aún más."
El genio tomó la cara de Pepper entre sus manos, y continuó su explicación. "No soy tonto, Pepper. Sé que el estar conmigo te arruina la vida, y también sé que si eres mi novia solo empeorarán las cosas para ti y para mí. Pero no puedo imaginarme llegar a viejo sin siquiera haberlo intentado. Solo quiero que me des una oportunidad de demostrarte que te puedo hacer feliz, y si después de intentarlo decides que no soy lo que tu esperabas, entonces si tienes todo el derecho de aventarme de la azotea u otra estructura alta de tu parecer."
Pepper no pudo evitar soltar una risita con su último comentario pero inmediatamente regresó a la realidad de que Tony Stark le estaba prácticamente implorando que lo aceptara con su inmensidad de faltas. Ella no estaba ciega y sabía perfectamente que el apuesto chico a veces actuaba de manera irresponsable, egocentrista, y a veces como un completo idiota, pero eso jamás la había molestado demasiado como para alejarse de él. El hecho de que Tony había esperado un rechazo de ella la hacía sentirse triste, y era ahora que ella se daba cuenta de la razón por la cual él la veía con ojos llenos de terror e inseguridad.
"¿En realidad estás enamorado de mí, Tony?"
"¿Qué acaso mis acciones no te lo han dicho aun?" Le repitió él la frase que ella había usado unos momentos atrás.
"Me dijiste que te gusto. El que te guste alguien no es lo mismo que el estar enamorado de alguien. El estar enamorado significa…"
"Que te quiero," la interrumpió y sus ojos no abandonaban los de ella. "El estar enamorado de ti significa que te quiero."
Pepper no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas al escuchar su confesión. De todas las formas que ella había soñado escuchar esas palabras del inventor, ninguna se acercaba a este momento casi perfecto entre ellos. Lo único que no hacia este momento perfecto era el hecho de que tendría fin ya que casi daba la medianoche y ambos tenían que regresar a sus cuartos en sus respectivas universidades.
"Yo también te quiero, Tony," le dijo aun con lágrimas en su cara. "Yo también estoy enamorada de ti."
La sonrisa a la que Pepper estaba acostumbrada de él por fin se hizo presente. Tony la besó de nuevo pero solo por unos segundos antes de separar sus caras para asegurarse que no había imaginado lo que había escuchado. "¿Eso quiere decir que me darás una oportunidad?" Indagó al secarle las lágrimas.
"Tendría que estar loca para decirle que no a Tony Stark," Pepper le guiñó el ojo y Tony sonrió aún más.
"¿Loca? Yo creo que 'desquiciada como la urraca que es tu compañera de cuarto' sería una descripción más adecuada."
Al ser recordada de su predicamento con la chica, la cara de Pepper se entristeció por completo, y Tony se dio un golpe en la cabeza con la pared para castigarse a su mismo por su imprudencia. "¡Argh! Lo siento, Pepper. No pensé lo que dije. Esto…esto no cuenta para la oportunidad, ¿verdad? Mi bocota tonta no cuenta, ¿verdad?"
Aunque su pregunta no había sido hecha con la intención de hacerla reír, Pepper empezó a reírse a carcajadas y el genio suspiró en alivio cuando ella le sacudió la cabeza y lo abrazo de nuevo. "No, Tony. Es solo algo con lo que tengo lidiar yo sola. Encontraré la forma de arreglar esto, lo sé."
"Y si no funciona lo que tienes en mente, no dudes en hablarme. Yo no voy a dejar que nadie abuse de ti."
"¿Por qué soy la novia de Iron Man?"
"No," contestó él mientras la levantaba del suelo con él. "Por qué no mereces ser tratada de otra forma más que con respeto, Pepper. No me importa que la arpía sea la hija del presidente de la nación, de S.H.I.E.L.D o de las malditas Naciones Unidas. Si te vuelve a hacer algo ella o alguien más van a conocer el lado obscuro de Tony Stark." Le dijo el genio con una cara de seriedad que asustó a la chica por un momento, y no porque le tenía miedo a Tony, sino porque tenía miedo por él o de lo que podría llegar a hacer para defender a las personas que él estimaba más.
"No será necesario, Tony. Yo me encargo de ella."
Tony suspiró y asintió con la cabeza pero Pepper sabía que el inventor no dejaría el asunto en paz hasta que él viera con sus propios ojos que su pelirroja estaría segura.
"¿Aun vendrás el siguiente fin de semana?" Preguntó Pepper con el fin de hacerlo olvidar su problema con Sandra y para saber si ella tendría que hacer planes para ir a verlo, una situación con la cual ella no tenía problema alguno.
"Hasta la pregunta ofende, Pepper," le respondió Tony con un tono burlón mientras la llevaba consigo de nuevo hacia la azotea. En el momento que pusieron pie fuera del cuarto, la armadura cubrió el cuerpo del genio con la excepción de su rostro. Él entonces viró en su lugar y capturó los labios de ella de nuevo.
"Sabes que no me quiero ir, ¿cierto?" Le acarició la cara con su mano metálica.
"Tanto como yo no quiero que te vayas."
"Extráñame," le ordenó con una sonrisa pícara. "Y sueña conmigo."
"Y tu pon una foto más bonita de mí en tu pod," le dijo Pepper al regresarle su teléfono.
"Pero esta me gusta mucho," se defendió el genio al mirar la imagen que había puesto en su celular – la razón por la cual él había llegado como su amigo y ahora se iba como su novio. "¿Qué tiene de malo la foto?"
"¿Por dónde quieres que empiece? Estoy en el piso de tu laboratorio con montonales de libros alrededor de mí y estoy tomando notas mientas la punta de mi lengua está en el lado derecho lado de mi boca. ¿No pudiste elegir una en la que no estoy estudiando para un examen final? ¿O una en la cual no estoy usando pijamas?"
Tony observó la foto por un segundo más y después removió el casco por completo. Pepper lo miró con ojos confundidos hasta que el chico se acercó a ella, la besó de nuevo y tomó una foto de ellos en ese momento. Cuando Pepper cayó en razón de lo que había hecho, Tony ya estaba completamente cubierto por la armadura y fuera de la azotea, cambiando el papel tapiz de su pod por el de la foto que acababa de tomar.
"¡Tony Stark!" Le gritó la pelirroja. "¡Aun estoy en mis pijamas en esa foto!"
"Lo sé," le dijo el genio. "Y te ves muy bien. ¡Hasta luego, Pepper!" agregó antes de desaparecer por los cielos, dejando a la chica más ofuscada que nunca.
"Eres insufrible, Stark," murmuró Pepper con un tono de enojo fingido mientras caminaba a las escaleras para regresar a su dormitorio. Segundos después, su teléfono vibró de nuevo al recibir un mensaje de texto de su ahora novio.
"Te quiero :)"
Y la chica le contestó con el mismo mensaje que ella acababa de recibir.
N/A: ¿A poco no valió la pena la espera? Espero que les haya gustado :)
