Capítulo 7

"Y por lo tanto," dijo el profesor de cálculo de Pepper mientras escribía en el pizarrón y mataba a su clase de aburrimiento y por falta de conocimiento. "Al encontrar la primera derivada con respecto a x, se representa la velocidad de este un objeto de masa m en un tiempo t sobre esta función. ¿No es increíblemente fascinante?"

La pelirroja bostezo y sacudió la cabeza cuando se dio cuenta de que se estaba durmiendo en clase. Su acción no significaba que estaba aburrida o perdida con lo que estaba explicando el profesor, sino todo lo contrario. Meses atrás la chica había ayudado a Tony con su clase de ecuaciones diferenciales un día en que el genio había estado enfermo y en cama, y lo que se estaba explicando no era nuevo para ella.

Además, Tony se lo había explicado mucho mejor que el profesor veterano frente a ella, y hasta había incluido dibujos que tenían más sentido que los garabatos que había en la pizarra en el momento. Los ojos de la chica miraron a su alrededor, y cuando cayó en cuenta de que su compañera de cuarto se estaba jalando el cabello en desesperación y confusión, la joven no pudo evitar reírse de ella. La rubia sintió los ojos de Pepper sobre ella y volteó a verla con una mirada que casi fulminaba a la pelirroja. Pepper solo encogió lo hombros y regresó su atención a la clase para darse cuenta de que ya se había terminado.

"En la siguiente clase estudiaremos otras fascinantes aplicaciones de las derivadas. ¡Que emoción! ¡Estoy seguro que estarán en suspenso esperando aprender!" Dijo el profesor con tanto ánimo como él pudiera demostrar a su ya avanzada edad sin importarle los audibles quejidos de los estudiantes. "¡Hasta la próxima semana, jóvenes!"

Pepper se rio en voz baja mientras guardaba sus pertenencias y no se había dio cuenta de que alguien la había estado observando detenidamente durante toda la clase hasta que dicha persona se detuvo frente a su asiento para llamar la atención de la pelirroja.

"Creo que el profesor debería buscar la definición de las palabras 'fascinante' y 'emoción,' ¿no crees?"

La joven levantó la mirada solo para encontrarse con un chico alto, de cabello rubio y ojos de color verde mirándola intensamente de arriba hacia abajo con una sonrisa brillante y encantadora. Por más que el chico estaba intentando apantallar a la pelirroja con su mirada penetrante y sus exagerados músculos, la chica era ya casi inmune a las tácticas de Tony Stark, así que el joven que aun la miraba con ojos provocadores no tenía oportunidad de impresionarla en lo más mínimo.

"Creo que solo está tratando de hacer la clase más interesante," contestó Pepper y levantó su mochila del banco.

"¿Necesitas ayuda con eso?" Le preguntó el chico y flexionó su brazo de forma exagerada. "No quisiera que te fueras a lastimar."

Pepper tuvo que controlar su impulso natural de rodarle los ojos al chico por su asunción de que por el hecho de que ella era mujer necesitaba ayuda de hombres fortachones como él. Las manos de la joven luego se aferraron a su mochila ya que lo último que ella quería era que un extraño tocara su armadura y empezó a caminar hacia la salida del salón al mismo tiempo que le contestó al joven. "No, gracias. Adiós."

"Oye, espera, ¿Cómo te llamas?" Le preguntó el insistente chico.

Dado que ahora le daba la espalda al fornido joven, Pepper no tuvo reservas en rodar los ojos y apresuró el paso. Sin embargo el chico no se dio por vencido y la alcanzó en un abrir y cerrar de ojos.

"Mi nombre es Roel," le extendió la mano a Pepper. "Y tú, ¿tienes un nombre de verdad o tengo que seguir llamándote 'la chica más guapa que he visto en años'?"

La joven casi se vomitaba su almuerzo con el patético intento de ligue del chico, pero aun así se detuvo para contestarle la pregunta y mostrar un poco de cortesía al aceptar el saludo de mano. Era mejor para ella que le dijera lo que él quería saber ahora mismo o él de seguro seguiría tratando de entablar conversación en la siguiente clase.

"Patricia," le contestó con su mejor sonrisa fingida. "Mi nombre es Patricia."

"Patricia, ¿eh? ¡Que hermoso nombre tienes! ¿Cómo te gusta que te digan? ¿Paty? ¿Pat? ¿O tienes ya un sobrenombre preferido?"

Pepper bajó la mirada para ver su reloj de una forma exagerada antes de contestar la pregunta. "Pepper. Mi novio me dice Pepper."

"¿Novio? Oh, ya veo. Y tu novio ¿está aquí en Berkeley?"

"Hoy no," contestó Pepper entre dientes y empezó a caminar de nuevo, seguida cercanamente por el chico que no se daba por vencido.

"¡Ah! Entonces, ¿necesitas compañía hoy?"

"No, gracias. Estoy muy ocupada."

"¿Estas segura? Sea lo que sea que te tiene ocupada, yo te puedo ayudar. Y tal vez después podemos ir a mi dormitorio y ver una película. Estoy seguro que tu novio agradecería la ayuda dada a su chica."

Si claro, Tony te agradecería haciéndote un agujero en la cabeza con su rayo UniBeam, pensó Pepper antes de finalmente contestar la proposición casi indecorosa del joven."No lo creo, pero gracias."

Pepper sacó su pod de su bolsa con la intención de ignorar al chico para ver si así entendía que ella no estaba interesada en lo que él estaba tratando de ofrecer. Empero, Roel se acercó a ella de nuevo y al mirar su teléfono, frunció el ceño. "¿Qué clase de celular es ese?"

"Es un prototipo del FBI," mintió la pelirroja. "Mi papá trabaja para el gobierno y a veces me deja probar sus aparatos. Pero bueno, tengo mucha prisa. Hasta luego, Roel. Gusto en conocerte."

"No, espera. No te vayas aun. ¿Dónde vives?"

"Aquí en Berkeley."

"Pues obvio que sí. Pero, ¿cuál edificio?"

"El más lejano al tuyo," contestó la pelirroja y aprovechó el cambio de clases para perderse entre la multitud de estudiantes frente a ella. Cuando volteó hacia atrás y se dio cuenta de que el chico aun la seguía, Pepper corrió detrás del edificio más cercano para poder cubrirse en la armadura de Rescue y activó el modo sigiloso justo antes de que Roel caminara aun lado de ella.

"¡Demonios! ¿A dónde se fue?" Gruño Roel enojado mientras miraba de lado a lado sin saber que Pepper estaba detrás de él. El teléfono del joven empezó a timbrar y el chico maldijo su suerte mientras sacaba de su bolsa trasera su celular. "¿Bueno? No. No lo sé. Se desapareció de mi vista por un segundo y luego… ¿Qué? ¿Dime?"

Pepper casi se olvidaba de respirar y mantuvo su espalda contra la pared del edificio, literal y metafóricamente. Tony ya le había dicho muchas veces que no abusara el uso del modo invisible de la armadura ya que gastaba mucha energía, pero esta vez no había tenido más remedio que usar la opción para perdérsele a Roel. No entendía muy bien la conversación que el joven estaba teniendo con quien fuera con quien estaba hablando por teléfono, pero no hacía falta mucho cerebro para darse cuenta de que no era bueno para Pepper.

"¡Ya te dije que no sé a dónde se fue! Tendré que pescarla desprevenida la siguiente vez y completamente sola. No. No se dio cuenta. Está bien. Lo intentaré de nuevo la próxima semana. Hasta luego. Adiós."

Pepper cerró los ojos y se concentró en pedirle a quien escuchara sus plegarias de que Roel se fuera lo más pronto posible, y cuando abrió de nuevo los ojos, el extraño joven ya no estaba por ninguna parte. La pelirroja respiró con alivio pero no removió el modo invisible hasta que voló a la azotea del edificio en donde estaba y corrió hacia la entrada del cuarto de acceso. Ya estando dentro de su refugio presionó el botón para guardar su armadura en su mochila y se dejó caer al suelo. A la pobre chica le temblaban las piernas y las manos sin parar y aunque típicamente no dejaba que la asustara nadie, algo en la forma en la que Roel la había perseguido y hablado de ella la había puesto muy nerviosa.

Después de respirar profundamente varias veces y de secarse las pocas lágrimas que se le habían salido del temor, por fin se levantó del piso. Tomó de nuevo un gran bocado de aire y se dirigió a la primera puerta que encontró. Ya estando dentro de los pasillos se encaminó al elevador y lo tomó para bajar al primero piso. Cuando las puertas se abrieron de nuevo, Pepper se dio cuenta de que había llegado a una de las cafeterías de la escuela y aprovechó la mesa más cercana para sentarse.

Un momento después se cubrió la cara con las manos mientras pensaba que hacer con lo que casi le había pasado. ¿Sería prudente ir a reportar lo que le había sucedido? ¿Qué tal si había mal entendido el acto del chico y lo metía en problemas sin necesidad? ¿Cómo explicaría que lo escuchó hablar a escondidas? Tal vez podría decirles que estaba tras un árbol. ¿Qué tal si no le creían? ¿Qué tal si la seguía otra vez? ¿Qué tal si él estaba aquí viéndola de nuevo en este mismo momento?

Lo hubiera pulverizado con mis rayos repulsores cuando tuve la oportunidad. Pepper levantó la cabeza de sus manos para ver si el tipo estaba aún presente solo para darse cuenta de que los ojos de todos estaban pegados a los televisores sobre la pared. Los ojos de la chica siguieron la vista de los demás y fue en ese momento que ella se dio cuenta qué era lo que los tenía tan anonadados a todos. Las pantallas mostraban escenas del puente Golden Gate en llamaradas, gente corriendo por sus vidas, y una foto de una persona amenazando a la policía con granadas y armas de fuego en sus manos.

"¿Qué rayos está pasando?" se preguntó mientras caminaba hacia los televisores, su encuentro con Roel casi olvidado. Ya estando bajo ellos y al escuchar la narración del reportero, Pepper maldijo su suerte del dia.

"Señoras y señores: lo que ven en sus televisores es real. Al parecer, un hombre forzado a dejar la Fuerza Aérea con licenciamiento deshonroso ha perdido la razón y ha tomado a usuarios del puente Golden Gate como sus rehenes. Aun no se han reportado muertes, pero si se han escuchado varias explosiones bajo el puente. Se cree que el individuo ha creado bombas caseras y pretende destruir el puente con cientos de personas atrapadas sobre él. Más informes después de este breve corte informativo."

"¿Puedes creerlo?" una chica cerca de Pepper le preguntó a la pelirroja inmediatamente después de que el reportaje terminó. "¿Cómo es posible que ese hombre haga eso? ¡Pobre gente inocente!"

"Si, es ridículo." Pepper convino.

"¡Que mala suerte que Iron Man vive en la costa este! Vaya que hace falta su presencia ahora."

Iron Man, Pepper pensó y miró su celular. El análisis de su armadura decía que solo le quedaba 57% de batería a Rescue, pero eso no podía detenerla de querer ayudar. Él no está aquí pero yo sí lo estoy.

Sin pensarlo más Pepper corrió hacia las escaleras de emergencia y activó de nuevo su armadura, volando del edificio rápidamente y en dirección del cercano puente. No estaba muy segura de lo que podía hacer por las víctimas, pero nada la detendría de intentar salvar a cuantas personas pudiera.

Rescue al rescate, pensó Pepper sin percatarse del peligro al cual se iba a enfrentar.