Capítulo 9
Al principio se había sentido fresco, seco y cansado. Después se había sentido caliente y había dolido. Después de eso se había sentido demasiado caliente y había dolido aún más. Y luego había estado ardiendo y había dolido mucho, mucho más. Y ya casi al final, cuando había pensado que no podía doler más, había dolido mucho, mucho, mucho, MUCHO más.
…y luego había sentido frio de nuevo…
…y luego había sentido mojado…
…y después no había habido oxigeno…
Y eso la había despertado…
Y había tragado bocados de agua…
Y casi se había ahogado…
Pero no lo hizo, y fue probablemente solo por la razón de que quería sobrevivir el episodio para poder recordarle a Tony que había logrado alcanzar su objetivo aunque él no había creído en ella.
O simplemente sobrevivió porque no estaba lista para morir aun.
Sin embargo, el genio de seguro la mataría de coraje por haber desobedecido su orden. Pero, para ser honestos, ¿Cuándo había ella escuchado el consejo de alguien que quería solo lo mejor para la chica?
Debería de empezar a hacer caso ahora, pensó la pelirroja mientras nadaba lentamente hacia la costa – o algún lugar que parecía ser una costa. No estaba segura de a donde la había mandado la explosión, pero por lo visto era un pequeño pedazo de tierra rodeada de agua. Una isla. En el medio de la nada.
Lo único que rogaba la chica por el momento era que no hubiera terminado en otro país, ya que regresar a los Estados Unidos en su estado actual sería más que imposible.
Al sentir tierra bajos sus pies, la chica se arrastró sobre la arena y fuera del agua, gateando tan rápido como pudo a pesar de que ya empezaba a sentir los efectos de la explosión. Sus oídos le zumbaban fuertemente aunque sacudía la cabeza con esfuerzo. No podía asegurarse de cuantas rocas estaban frente a ella ya que sus ojos se reusaban a enfocarse, y músculos que hasta ahora había sido foráneos para ella gritaban de dolor.
Finalmente sus brazos no pudieron con su peso y el peso de su mochila-armadura que aun traía sobre ella, y se dejó caer boca arriba sobre el suelo. El impacto causó que la arena que la rodeaba se levantara como polvo ligero, y cayó sobre ella. El sentir la arena tocar su delicada piel la hizo que cerrara los ojos por el dolor, y cuando los abrió de nuevo y miró sus piernas se dio cuenta porque la arena había dolido tanto.
"¡Ugh! ¡Maldita sea!" dijo con un quejido y se tragó las lágrimas de agonía que querían salir. La piel de la parte de abajo de su pierna, particularmente la espinilla, estaba quemada, y el sol y la sal de la arena hacían que la herida punzara aún más. "Tony no se la va a acabar conmigo por esto."
Tomó un respiro profundo y se forzó a voltear su cuerpo para que quedara boca abajo con el fin de activar los pequeños paneles solares de la mochila-armadura que Tony les había instalado en caso de emergencia. No necesitaba mucha energía para poder encender el traje de metal de nuevo ya que su única intención era volar de regreso a su dormitorio o a un hospital, lo que le quedara más cerca.
No, se recordó ella misma un instante después, no puedo ir a un hospital. Me harán muchas preguntas y me quitarán el traje. Tendré que esperar.
Se mantuvo en silencio y sin moverse por un momento mientras recordaba los últimos instantes de la explosión antes de que fuera mandada volando sin boleto de vuelta a la tierra donde daba vuelta el aire. Aunque el campo de energía había terminado fallando como Tony se lo había dicho, lo había hecho de tal forma que la primera parte que había desaparecido de la burbuja electromagnética había sido la parte frontal. Esto había causado que la mayoría de la energía de las bombas fuera dirigida a Rescue y no al puente, y la pelirroja esperaba que su sacrificio hubiera sido suficiente para salvar a las personas que no habían podido aun huir.
Cerró los ojos y suspiro de nuevo. La energía que la adrenalina le había proporcionado para poder salvarse de ahogarse empezaba a desaparecer y la estaba dejando más cansada que antes. Su armadura tardaría media hora en recargar la energía de reserva, y ella se percataba de que perdería el sentido mucho antes de que eso sucediera. Tenía que actuar rápido y mandar un señal a Tony de su posición actual antes de que se desmayara y terminara perdiendo su pierna por una infección, o peor aún, terminar muriendo de sus heridas o por esta expuesta a los elementos.
Vale más que aun sirvas, maldita porquería. Sabiendo perfectamente que su armadura no estaba en condiciones de mandar una señal, y con mucho trabajo y dolor, la pelirroja buscó entre su mochila su Stark Pod. Por un momento sintió que su suerte de perro aun la perseguía cuando vio que el celular chorreaba agua por doquier y que la pantalla estaba estrellada. Afortunadamente, el teléfono aún seguía encendido y parecía aun funcionar. Gracias, Tony. Tu porquería no es una porquería: es la mejor.
El esfuerzo de buscar el teléfono la estaba agotando, así que se apresuró a abrir el teléfono y activó el modo de comandos de voz. Arrastró el teléfono sobre la arena hasta que le quedara lo más posible cerca de su boca, y con los últimos estragos de su voz habló.
"Conéctate al servidor Stark."
"Conectando al servidor Stark. ¿Nombre de usuario?"
"Pepper Potts."
"Pepper Potts: usuario reconocido. Reconocimiento de patrón de voz activado. ¿Contraseña?"
"Potts2020."
"Contraseña aceptada. Patrón de voz aceptado. Bienvenida, señorita Potts. Esperando comando."
"Inicia la secuencia Stark 911."
El pod timbró tres veces antes de responder al comando de la chica.
"Iniciando secuencia 911. Por favor indique el protocolo a seguir."
"Protocolo 4357. Usuario: Rescue."
"Protocolo 4357 iniciado para el usuario: Rescue. Mandado coordenadas geográficas al usuario: Iron Man. Por favor espere."
Qué más puedo hacer, tarada, pensó la pelirroja con un poco de enojo pero aun así se rio de su desgracia. Finalmente el cansancio se apoderó de ella y antes de perder el sentido vio en su mente la cara aterrada del inventor mientras le rogaba que huyera. Ella estaba consciente de que sus heridas eran culpa de ella y de ella nada más, pero también sabía que Tony hubiera hecho lo mismo en su lugar.
El hacerlo aceptar esto, sin embargo, iba a ser muy difícil para ella y el.
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Los tres compañeros de cuarto de Tony no querían ni respirar para no hacer enojar aún más al genio. Los ojos de ellos se movieron lentamente de ver al pálido inventor hacia el televisor donde el reportero repetía que el grupo de rescate marítimo se había lanzado al océano a buscar a Rescue, pero por ahora lo único que habían encontrado eran partes de la armadura. El reportero entonces pidió a los telespectadores que rezaran por su héroe y daba gracias a Rescue por sus actos de valentía que había prevenido que el puente fuera destruido, y que no hubiera habido pérdidas de vidas humanas sin contar el idiota que había causado las explosiones.
Bueno, no se habían reportado muertes lamentables por ahora sin contar a la novia de Tony Stark que estaba perdida en acción.
"No," murmuró Tony y tragó saliva para recuperar la voz. "No, no, no," se repetía el chico mientras trituraba en su mano el inservible pod. Los ojos de los chicos se hicieron tan grandes como platos cuando vieron la mano de Tony abrir otra vez y solo polvo quedo de su teléfono celular. "No…no puede estar…no puede haber…"
Tony cerró los ojos y gritó a todo pulmón, y algo que no sabía que él tenía el poder de hacer ocurrió. El virus de Extremis se exaltó con su enojo y provocó un cortocircuito masivo en todos los aparatos electrónicos en el edificio, incluyendo el bendito aparato en el que habían estado viendo la pelea de Pepper.
"Primo," dijo Luis al ver la televisión empezando a ahumar. "¿Qué acaso acabas de matar todo aquí?" preguntó el chico sin darse cuenta de la palabra tan inoportuna que había utilizado y el inventor lo vio con ojos de rabia desmesurada. Tony abrió la boca y apunto hacia el pobre joven asustado para gritarle pero sus palabras se murieron en sus labios cuando escuchó un fuerte timbre cerca de él.
Los cuatro jóvenes no se movieron por un momento en lo que sus oídos trataban de encontrar de donde venía el sonido. Se buscaron entre sus pantalones y chaquetas sus teléfonos celulares pensando que de ahí había venia el sonido pero pronto se dieron cuenta de que sus aparatos también habían sido quemados con la energía que Tony había emanado. Fue entonces que el joven billonario se dio cuenta de que solo un aparato en su dormitorio podría haber sobrevivido su ataque de Extremis.
La mirada del genio se viró hacia la puerta de su recamara y extendió su brazo izquierdo para llamar el guante de metal. De inmediato las siguientes partes de la armadura volaron hacia él, y en un abrir y cerrar de ojos apareció frente a Luis, Raúl y Ramón nada más y nada menos que Iron Man. Los tres chicos jamás habían visto a Tony vestirse en su armadura y si no hubiera sido porque no tenían con que, los jóvenes ya estuvieran tomando fotos y videos del acontecimiento. Ya cuando la armadura estaba lista, aparecieron en la pantalla del casco las coordenadas de la posición de Pepper.
"Está viva," dijo el inventor a nadie en particular antes de correr hacia la puerta del apartamento. Ramón ya sostenía la puerta abierta y frente a los ojos de todos los estudiantes en el edificio que había salido de sus dormitorios por falta de electricidad fueron testigos de Iron Man volando fuera de la escuela como alma que llevaba el diablo.
N/A: Por voto popular, seguimos la historia en Español :) Gracias por darme a saber que si hay lectores a quienes les interesa esta loca historia :D
