Capítulo 15

El inventor abrió los ojos a la obscuridad de la mañana y bostezó. Le tomó un momento recordar donde estaba y con quien estaba pero cuando se dio cuenta de que su pelirroja lo tenía abrazado con sus brazos y piernas como si fuera él una almohada gigante, él no pudo evitar sonreír de felicidad…

Hasta que se dio cuenta de que su vejiga estaba a punto de explotar.

Ugh, maldición. Gruñó el chico y forzó su cuerpo a despertar para poder extirparse de la llave mortal en la que lo tenía Pepper, pero entre más trataba de escapársele, más lo apretaba Pepper.

"Pep, tengo que levantarme," le dijo cuando ya no pudo aguantar más.

"¿Por qué?" se quejó como si fuera una niña pequeña que no quería ir a la escuela, y abrió un solo ojo. "¿A dónde vas?"

"Al baño," le dijo con una sonrisa de medio lado. "Ahorita regreso, te lo prometo."

"Está bien," accedió la joven y se separó de él, reposando la espalda completamente sobre la cama. El inventor se levantó y se tambaleó hasta llegar al baño y se encerró en él.

Aun sobre la cama, Pepper estiró el cuerpo y tomó de la mesita de noche el control de la televisión y la prendió. No había mucho que ver tan temprano y en domingo así que decidió dejar la televisión prendida en el canal de circuito cerrado de la universidad. Unos minutos después apareció Tony de nuevo y se subió a la cama con ella y Pepper de nuevo lo abrazó como oso. En silencio observaron los anuncios de la universidad y cuando los reporteros estudiantes cortaron a comercial, Pepper levantó a cara para ver la de Tony.

"¿No te puedes transferir a Berkeley?"

Tony rio. "¿Por qué? ¿Qué no hay genios suficientes aquí?"

"No, nada más muchachas ricas y malcriadas," contestó ella y se acercó aún más a él. "Me gusta tenerte aquí," le confesó.

"Me gusta tenerme aquí también," le dijo en burla solo unos segundos antes de que cambiara sus posiciones para que ahora él estuviera sobre ella. Le sujetó las muñecas sobre su cabeza con sus manos y le dio una sonrisa pícara cuando Pepper intentó liberarse de él pero no pudo.

"¿Cuándo regresa Sandra?" le preguntó en un susurró y la besó en los labios antes de que pudiera contestar. Pepper le respondió el beso de inmediato y cuando él por fin separó sus labios de los ella, la pelirroja le contestó su pregunta.

"Después de mediodía," dijo con ojos cerrados y con la voz más estable que pudo hacerlo mientras el inventor deslizaba suavemente su nariz sobre el cuello de la chica. "Creo que tenemos tiempo para almorzar antes de que regrese."

"¿Almorzar?" Preguntó él antes de acercar sus labios al oído derecho de Pepper. "Tenía la esperanza de hacer algo más que solo almorzar antes de que llegara ella."

Pepper sintió un nudo formarse en su garganta cuando los labios del joven empezaron a trazar su escote. "Que…que…uhm… ¿Qué más tienes en mente?"

Tony ajustó la posición de sus brazos para mantener las muñecas de Pepper aun sobre su cabeza con un solo brazo. Su mano derecha entonces se dedicó a enderezarle uno de los tirantes de su blusa y después se deslizó sobre su costado y se reposó sobre su muslo. "Mmhhh…nada en especial. Tal vez…estaba pensando que en lugar de almorzar, mejor primero nos comemos un postre."

"Uh, Tony…yo…no creo que nosotros…deberíamos…este…"

"¿No deberíamos qué?" Le preguntó confundido.

"Pues es que, apenas acabamos de empezar a salir y…sé que estamos solos pero…"

"¿Eh? ¡Oh! No, eso no, Pepper. Me refería a…bueno a eso no me refería, no te preocupes."

"¡Oh, OK!" dijo ella ya más calmada. "Entonces, en ese caso…" ella no terminó su enunciado y levantó su rostro para besarlo en la boca y el joven se rio entre dientes durante el comienzo del beso. Finalmente dejó libres las manos de la chica y le guio el brazo derecho a Pepper para que reposara sobre su hombro izquierdo y así su mano izquierda pudiera acariciar la piel de la cintura de la chica debajo de su blusa. El brazo derecho de Tony estaba doblado a un lado de la cabeza de la pelirroja para mantenerse sobre ella sin lastimarla, y la mano izquierda de Pepper le acariciaba la espalda desnuda al chico.

No era hasta este momento que Tony se caía en cuenta de que tenía que irse en menos de cuatro horas y no había sido hasta ahorita que se le ocurría hacer esto con su novia. Se dio de golpes imaginarios en la cabeza por no habérsele ocurrido hacer esto mucho antes y se prometió hacerlo la siguiente vez que tuviera la oportunidad. No era como si esto fuera lo único que quería hacer con ella, y también estaba consciente de que, para ser novios por solo una semana al día de hoy, se estaban moviendo demasiado rápido. Sin embargo, el hecho de que ellos ya tenían años de conocerse hacia mucho más fácil para ellos hacer la transición de buenos amigos a fervientes amantes.

Por su cuenta, Pepper estaba en las nubes. No hacía falta mencionar que ella y Happy nunca habían hecho algo lo remotamente cercano a esto, y sin contar lo que ella había visto en películas, no tenía idea de lo que estaba haciendo o si lo estaba haciendo bien. Sin saberlo ella, el inventor tampoco tenía un marco de referencia de lo que estaba haciendo y se guiaba más por instinto que por experiencia, y aun así las reacciones que él recibía de ella lo satisfacía lo suficiente…por ahora.

Tony terminó el beso solo para mirarla fijamente a los ojos y acariciarle la mejilla con el dorso de su mano izquierda. Pepper le sonrió y deslizó sus manos de su pecho a su cuello y las mantuvo ahí. Se miraron en silencio, sus rostros a milímetros de distancia y dejaron que por un momento sus ojos y sus manos hablaran por ellos, y cuando Tony estaba a punto de besarla de nuevo un golpe en la puerta de la entrada los sorprendió.

"¿Pepper Potts? ¿Estás ahí?"

Tony entrecerró los ojos en la misma forma que lo hacía cuando hackeaba una computadora y Pepper supo al instante que estaba usando las cámaras del pasillo para ver quién estaba detrás de la puerta. Después lo escuchó maldecir y se levantó de la cama muy enojado. "¿Qué demonios hace ese tipejo aquí?"

"¿Quién?" Preguntó ella y lo siguió al pasillo que llevaba a la puerta principal. El joven se asomó usando la pequeña rendija de la puerta para confirmar que lo había visto bien y segundos después la pelirroja lo empujó para ver ella también.

"¡Hola, preciosa! Sé que estás ahí dentro. Puedo escuchar la televisión. Déjame entrar."

Pepper gruñó antes de murmurarse a si misma mientras veía por la mirilla al entrometido chico parado detrás de la puerta. "¿Cómo me encontró? ¿Cómo entró aquí? No se permiten que los hombres entren a los pasillos y mucho menos que suban a los cuartos."

"No importa cómo llegó aquí," Tony dijo y cruzó los brazos sobre su pecho. "Lo que importa es que me ahorró el esfuerzo de ir a buscarlo. Voy a salir a partirle toda su ma…"

"¡No!" Espetó la chica y frunció el ceño. "Ya te dije que no te metas. Además, si él se da cuenta de que estas aquí, me voy a meter en problemas."

"¿Pepper?" Roel tocó la puerta de nuevo. "¿Quieres ir a almorzar conmigo? ¿Te gusta la fruta? Puedo traerte fresas a la cama."

"Ese hijo de…" Tony dijo y levantó su puño en el aire.

"Tony, ya párale a tu escándalo," puso ella sus manos sobre su pecho. "Cálmate, por favor. Todo lo que tenemos que hacer es quedarnos callados y se irá."

"Lo sé pero…es que… ¿quién se cree que es? Has hablado con él una vez, UNA moribunda vez y ya se cree que es tu amigo. ¿Qué le sucede al idiota?"

"Solo está tratando de hacerse el interesante. Ignóralo."

"¡Hey, nena! ¡Mamita! ¡Abre la puerta! ¡Puedo comer el almuerzo de tu pecho, Pep!"

"¿Nena? ¿Mamita?" Tony casi no podía mantener su voz baja del coraje que tenía. "¿Pep? ¿Por qué carajos te está llamando 'Pep'? Solo yo te puedo llamar así. ¡Ese apodo es mío! ¡Ese bastardo me las va a pagar! ¿Cree qué va a comer de tu pecho, el muy…? ¡Ugh! ¡Déjame partirle el hocico!"

"¡Cierra la boca, Tony!" Pepper le cubrió los labios con su mano. "Esta es tu práctica, ¿recuerdas? Imagina que él es uno de mis fans…de Rescue… mantén la calma, Tony. No dejes que te gané el coraje."

"Pero, Pepper…" dijo el joven entre los dedos de la chica. "No puedo dejar que te hable así… ¡lo voy a matar!"

"¡Que te calles, Stark!"

Tony por fin cerró la boca cuando Pepper lo miró enojada. Roel tocó la puerta otra vez, pero cuando no escucho más ruido se dio la media vuelta y se fue. Los dos jóvenes dieron un suspiro de alivio y se encaminaron de vuelta a la recamara principal.

"Hijo de perra," Tony murmuró mientras seguía a Pepper a la cama y un segundo antes de que la pelirroja lo regañara de nuevo, los dos escucharon cuando se le empezó a remover el candado a la puerta.

"Asegúrate de que te cubres lo que no quieres que te vea, Pepper. O mejor aún, destápate más. ¡Aquí voy!"

"¡Maldición!" Dijo la chica y corrió hacia el pasillo para tomar la mochila armadura de Tony. "¡Tiene una tarjeta de acceso, Tony! ¡Tienes que esconderte! ¡Dame tu maleta!"

El genio se movió por instinto e hizo lo que le dijo la joven. En dos segundos Tony le lanzó su maleta a su novia y Pepper le lanzó la mochila armadura al inventor. Tony entonces activó el modo sigiloso y Pepper aventó la maleta de Tony al closet justo a tiempo antes de que Roel entrara por la puerta principal para ver a la poco vestida de Pepper parada por el pie de su cama.

"Hola, querida Pepper," la vio de arriba hacia abajo. "Yo sabía que estabas aquí adentro," cerró la puerta con candado y se guardó la tarjeta en la bolsa trasera de su pantalón. "Vaya que tienes talento para esconderte de mí."

La pelirroja cruzó los brazos y volteó el cuerpo completamente para darle la espalda al genio escondido detrás de ella. La pobre chica tenía una cara de enojo, pero dentro estaba rezando que Tony no perdiera de nuevo el juicio y decidiera darle una paliza al deportista enfrente de ellos. "No sé quién te dio una tarjeta de acceso para mi cuarto, y no creo que sea necesario recordarte que estas quebrantando las reglas al estar aquí, pero te sugiero que te vayas ahora mismo antes de que le hable a la asistente de residencia."

"Es un domingo por la mañana, Pepper. Todos los asistentes de residencia están en su junta semanal…al otro lado del campus." Roel caminó hacia ella. "Es más, la mayoría de los estudiantes ni siquiera están en el edificio hoy. Solo estamos tú y yo solos, y eso me va muy bien a mí."

Pepper miró de reojo su pod que estaba muy lejos de ella por el momento sobre la mesita de noche. Tratando de verse lo más calmada posible, la pelirroja empezó a alejarse del chico y se encaminó a donde estaba su pod. "En ese caso, prefieres que le hable a la policía, ¿no es así? Eso sería mucho peor que hablarle a la asistente en turno."

"¿Por qué harías algo así? ¿Qué no estas contenta de que nos vemos de nuevo?" El joven se acercó a ella otra vez y la atrapó en el pequeño espacio entre las camas. Pepper tragó saliva de nervios, pero no porque le tuviera miedo a Roel, sino porque temía lo que Tony pudiera hacer en cualquier momento. Muy disimuladamente la chica miró hacia la esquina donde Tony estaba de pie aunque no fuera visible, y de igual manera la chica tomó el pod en sus manos detrás de su espalda.

"¿Qué ya se te olvidó que mi papá trabaja para el FBI? ¿Sabes lo malo que se verían cargos criminales de allanamiento de morada y asalto en tu expediente, Roel?"

"¿Asalto? Solo se considera asalto si no es consensual," le susurró al oído mientras su mano derecha empezó a acariciar la espalda de la joven y después se reposó sobre sus glúteos. Roel se apoyó sobre la pared usando el brazo izquierdo, dejando a la pobre chica acorralada entre la pared, la mesita de noche, las camas y el joven que la veía con ojos de lujuria. "Además, lo único que quiero es pasar un rato contigo. Quiero conocerte mejor. Como lo dije antes, estoy seguro que a tu novio no le molestará."

Pepper miró detrás de Roel cuando se dio cuenta de que Tony había desactivado el modo sigiloso y empezó a caminar a donde estaban ella y Roel. La chica abrió el pod que aún tenía en las manos y escondido detrás de la espalda, y con la memoria que aun tenia de los botones del mismo activó el modo sigiloso en la armadura y desactivó el traje por completo para no permitir que Tony tomara un paso más.

Ni creas que voy a dejar que este idiota te meta en problemas, Tony. Pensó Pepper antes de regresar la mirada a Roel y verlo con cara de enojo. "Quítateme de encima."

"¿Quitarme de encima? ¿Qué no quieres decir que me mueva? Porque para poder quitarme de encima primero necesito estar sobre ti," dijo y en un movimiento brusco y rápido levanto a Pepper del piso, la cargó en sus brazos y la tiró sobre la cama de Sandra. Antes de que Pepper pudiera reaccionar el joven se le echó encima y como Tony había hecho con ella hace unos minutos, Roel tomó las muñecas de Pepper y las sujetó sobre su cabeza.

"¿Por qué me resistes, Pepper? Yo sé que tu también lo quieres."

"Yo no…" Pepper trató de escaparse pero Roel solo usó más fuerza sobre ella. "Yo no sé porque lo hago," cambió ella su tono inmediatamente. "Tal vez es porque me gusta que me tomen a la fuerza."

Las palabras de Pepper eran música para los oídos de Roel. "Ya me lo imaginaba que así era. Yo sabía que te morías por estar conmigo. Tu novio no te ha de dar lo que necesitas siendo que esta tan lejos de ti. ¿Cómo se llama tu novio, dijiste?"

"¿Su nombre? ¿Qué importa su nombre ahora?" preguntó ella y sintió que las manos de Roel le dejaban libres sus muñecas. ¿Para qué te preocupas por su nombre? No tiene caso hablar de él en un momento así."

"Pues, ya sabes," Roel masajeó el pecho de Pepper. "Quiero asegurarme que es mi nombre y no el de él el que gritas en unos momentos más."

Pepper le dio una risa fingida. "Pues mientras grite Roel y no otro nombre, yo creo que no hay problema."

"Cierto, pero ¿cómo voy a darle las gracias por no estar aquí si no sé cómo se llama?"

Pepper tuvo que aguantarse el insulto que casi se le salía de la boca. Aun no estaba lista para darle su merecido al hombre, así que continúo su farsa. Con pasos medidos, la joven se levantó de la cama y se sentó sobre el chico, rodeándole la cintura con sus piernas y reposó sus brazos sobre sus hombros. "Antes de empezar, ¿podemos cambiarnos de cama? Esta es la de mi compañera de cuarto y se enojaría si se diera cuenta de lo que vamos a hacer en ella."

"Lo que tú digas, Pep." Roel la levantó y caminó hacia atrás los dos pasos entre las camas. Se dejó caer sobre la cama de Pepper y la pelirroja se acomodó sobre él, sentada en su regazo mientras se estiró para tomar su pod. Cuando Roel la vio con ojos de confusión Pepper le sonrió seductivamente.

"Voy a apagar el timbre. No quiero que nos molesten."

Roel se creyó la mentira de la chica y esperó mientras Pepper presionaba botones en el pod. Cuando terminó, la pelirroja bajó la cabeza hacia la de él y lo besó. Cuando sintió que el chico bajaba las defensas, Pepper acercó el pod a su cuello y oído y le dio un shock eléctrico tan fuerte que Roel inmediatamente perdió el sentido.

Pepper se levantó de él cuando estaba segura de que la versión portátil de los disruptores sónicos de la armadura había hecho su trabajo, y de mala gana se frotó los labios para quitarse el sabor de Roel de la boca. Luego tomó unos pasos hacia atrás y con su pod desactivó el modo sigiloso de la armadura para darse cuenta de lo cerca que Tony había estado de la acción.

El genio estaba que echaba chispas, y aunque había tratado de hackear su propia armadura para reactivarla, Pepper lo había mantenido fuera de su propio sistema. La chica se paró en frente de él y usó el pod para remover la parte frontal del casco para ver la cara enojada del inventor.

"¿Qué estupidez acabas de hacer, Pepper? ¡No puedo creer que me hayas hecho esto! ¿Desde cuándo puedes hacerle esto a mí armadura?"

"Es una historia muy larga que involucra horas atrapada en tu laboratorio ayudándote a probar tus programas y demás."

"¿Una historia muy larga? Pues tienes todo el tiempo en el mundo para contármela ahora mismo. El idiota ese va a estar inconsciente por una hora, mínimo. ¿Cómo te atreviste a hacerme esto, Pepper? ¿Qué tal si algo te hubiera pasado?"

"Tú sabes perfectamente porque lo hice. No podía dejar que te descubriera. Además, yo se cuidarme sola. Ya te he dicho que no soy la damisela en apuros que tú crees que soy como lo acabas de ver."

"Oh, ¡claro que lo vi! Vi perfectamente cómo te le arrimas al fulano ese. Y pensar que te enojaste conmigo por la maldita tanga que yo ni sabía que estaba ahí."

"Supéralo, Tony. Este no es el momento para ponerte celoso. Voy a hacer algo mucho peor y no quiero que estés tú aquí para verlo."

"¿Qué? ¿Quieres me vaya y te deje con este sujeto? ¿Estás loca?"

"No, no estoy loca. Y sí, quiero que te vayas ahora mismo."

"Pero, Pepper, no te puedo dejar así como así. Él…él quiso…"

La pelirroja interrumpió al joven con un beso en la boca, y a pesar de lo enojado que el aún estaba con la situación, le regresó el beso de inmediato. Cuando ella finalmente se separó de él, suspiró con tristeza y del closet sacó la maleta del chico. Con el pod reactivó la armadura, y le dio la maleta a su novio. Tony tomó la maleta de sus manos no sin antes darle una mirada fulminante a Roel que ahora estaba roncando.

"Pepper, no me hagas que me vaya, por favor."

"Si no te vas me van a correr de la escuela, Tony. Te hablo en cuanto arregle este asunto. Hoy, te lo prometo."

"Pepper, yo…no puedo…"

"Prácticas, ¿recuerdas? Solo son prácticas."

Tony cerró los ojos, arrepentido de haberle dado las ideas a Pepper que ahora ella usaba en su contra. Sin más que decir, el joven inclinó la cabeza para besarla de nuevo antes de cubrir su rostro con la armadura. "Si él lo vuelve a intentar…"

"Es todo tuyo," le aseguró la chica.

Iron Man asintió con la cabeza y siguió a su novia hacia la puerta. Activó de nuevo el modo sigiloso y en dos segundos desapareció del cuarto, el edificio y la universidad. Pepper esperó unos segundos mas y cuando el rastreador en el pod le informó que el chico estaba fuera de alcance, la pelirroja puso en acción el primer paso de su plan y gritó.