CAPITULO 4
Narra Blaine
Noté la incomodidad de Kurt al decirle de ir a mi casa, creo que se ha mosqueado conmigo por fastidiarle la tarde, tendré que hablar seriamente con Sebastian sobre sus continuas apariciones y seguidas desapariciones. Cuando le pasé a Kurt el casco lo miró como si le pidiera que matara a un gatito.
B: Seguridad Kurt, es por tu seguridad.
K: Lo se, idiota. Pero ya te vale guardarte los comentarios cuando me veas con el pelo hecho una mierda.
B: ¿Les hablas tan mal a tus alumnos? Tendré que pensar seriamente un castigo.
Supongo que a Kurt le sonó ese último de mis comentarios tan mal como a mi porque se puso rojo desde el cuello hasta la raíz del pelo.
Primero me subí yo a la moto y le tendí la mano al castaño para ayudarlo a subir. Esperé a que se cogiera de mi para arrancar, pero no lo hacía.
B: Cógete fuerte, voy a arrancar.
Cuando noté sus manos en mi cintura intenté ignorar las mariposas en mi estomago, cosa bastante imposible la verdad, porque nunca había sentido eso así. Se notaba extraño, pero genial al mismo tiempo. Arranqué al darme cuenta que ya llevaba un rato parado. Al acelerar, Kurt se agarró más fuerte a mí y pude notarlo a todo él, y cuando digo todo, es todo. La ropa de Kurt no es lo que se llama holgada. En cualquier otra situación habría amado eso, pero estaba conduciendo y no debía distraerme y… A quien voy a engañar, amaba aquello.
Narra Kurt
Ni tan solo noté cuando se paró la moto. Me sentía mareado. El perfume y el calor de Blaine ten cerca de mí era demasiado. El moreno me indicó para que bajara, con esfuerzo lo conseguí. Todo a mi alrededor me daba vueltas, intenté apoyar la cabeza en mis manos y noté que todavía llevaba el casco que Blaine ya se había quitado. Me lo saqué con cuidado intentando no estropear mi pelo más de lo que seguramente ya estaba cuando me di cuenta que el otro chico me miraba así que seguramente mi pelo ya estaba horrible y no pude evitar sonrojarme.
K: Ya, no me mires, sé que me veo fatal
B: Te ves precioso, como siempre
Me quedé en shock, no podía creer lo que me había dicho. Una parte de mi mente pensaba que a lo mejor le gustaba un poco, pero mi parte racional me dijo que no era nada más que un cumplido de un amigo para que no me sintiera incómodo, aunque increíblemente hizo todo lo contrario. Miré hacia Blaine, pero ya no estaba allí. Me miraba desde la puerta de su casa, sonriéndome. Caminé hacia él, me abrió la puerta y me dejó pasar primero. Cuando llegamos a la puerta de su casa, repitió el proceso.
B: Kurt Hummel, te doy la bienvenida a mi guarida en Ohio, puedes pasar, no te asustes y toca lo que quieras, si confías en que han sido utilizadas esas cosas antes.
K: Eso es horripilante.
B: No pienses mal, no diría eso si Sebastian no llevara sólo aquí por más de dos horas… Hablando de eso, ¿Sebastian? ¡Soy yo!- Gritó Blaine mientras se adentraba en el apartamento. Yo, a si mismo, me giré para cerrar la puerta y al hacerlo vi una nota pegada en esta.
K: ¡Blaine!- grité –Aquí hay una nota o algo… -Leí la firma- Es de Sebastian
Me sobresalté al notar a Blaine ya detrás de mí, su aliento rozando mi cuello.
B: Se ha ido.- Me dijo, demasiado cerca para la seguridad de ambos. Me giré.
K: ¿Como que se ha ido?
B: Siempre hace lo mismo, supongo que tendría hambre o habrá encontrado a alguien que le sirva mejor que yo. Lleva una vida bastante nómada. ¿Quieres cenar? Ya es tarde.
K: Emm s-si, supongo- Contesté acabando de asimilar la información, aunque poca, significaba bastante para mí. ¿Una cena? Eso sonaba demasiado a cita. Aunque pensándolo mejor, no creo que nos excedamos, no podemos, mañana hay clases.
Narra Blaine
Me sabe un poco mal por Seb, pero la verdad es que esta vez su aparición y posterior desaparición me han venido de perlas. Es mi oportunidad con Kurt, y pienso aprovecharla.
La cena pasó sin nada del otro mundo, hablamos como lo que actualmente somos, dos amigos. Aunque si que es verdad que hubo algún que otro coqueteo por ambas partes. Cuando acabó la cena ya tenía un plan de acercamiento trazado.
Después del postre acerqué a Kurt al piano y lo senté a mi lado en el taburete y levanté la tapa. Él me miraba como "A ver qué haces, porque nunca me dijiste que sabías música" entonces empecé a tocar los acordes de una canción que debía conocer seguro… Y empecé a cantar.
I know i stand in line, until you think you have the time
to spend an evening with me
Le hice una señal para que me acompañara.
and if we go someplace to dance, i know that there's a chance
you won't be leaving with me
Su voz era preciosa, parecía que hubiera sido creada para encajar con la mia a la perfección.
And afterwards we drop into a quiet little place
and have a drink or two
and then i go and spoil it all, by saying something stupid
like: "i love you"
La letra expresaba como me sentía respecto a Kurt, pues no sabía si haría bien diciéndole lo que realmente siento o por el contrario lo estropearía todo y, sé que es cobarde, pero prefiero empezar declarándome de una forma indirecta con esta canción.
I can see it in your eyes, that you despise the same old lies
you heard the night before
and though it's just a line to you, for me it's true
it never seemed so right before
I practice every day to find some clever lines to say
to make the meaning come through
but then i think i'll wait until the evening gets late
and i'm alone with you
The time is right your perfume fills my head, the stars get red
and oh the night's so blue
and then i go and spoil it all, by saying something stupid
like: "i love you" I love you, I love you, I love you...
Canté el final mirando a Kurt directamente a los ojos, a esos ojos azul como el cielo infinito o como el mar en el que no me importaría perderme, él me miraba también y una sonrisa escapaba de sus labios, a la cual respondí. Era el momento de juntar nuestros labios, pero entonces un whatsapp de Seb lo estropeó todo. Salimos de nuestro trance y miré mi móvil.
B: Seb se ha dejado una chaqueta, ya se la daré- dije, dándole un mirada de disculpa ante la suya que parecía… ¿triste?- Te… ¿Te parece que veamos la película que tenías tantas ganas de ver?- Kurt me sonrió
K: Me encantaría.
Puse la película mientras Kurt hacía las palomitas como a él le gustan y me senté en el sofá a esperarlo. Nos sentamos hombro con hombro, con el bol encima del castaño. El principio de la peli pasó sin nada más que algunos roces de nuestras manos al coger las palomitas, pero cuando estas se acabaron y Kurt dejó el plato en la mesa, aproveché para pasar mi brazo por sus hombros. Él se tensó al principio, pero luego apoyó su cabeza en mi pecho. No sé cómo ni cuándo acabamos así, pero tenía al otro chico encima de mí mientras lo abrazaba y encontraba mucho más entretenido su pelo que la película. Tampoco sé de donde saqué el valor para decir lo que dije, con voz cansada:
B: Deberías quedarte a dormir aquí. Es muy tarde y mañana hay clases.
Besotes!
