Capítulo 18

"Estamos súper emocionados con nuestra tradición anual de Eventos de Bienvenida, ¿no es cierto, Daniel?," dijo la reportera de los estudiantes en un tono demasiado animado en la televisión que Pepper miraba en su habitación. Sus libros y otros materiales escolares estaban tendidos sobre la cama ya que había dejado hacer la tarea hasta el viernes. Dado que había pasado el miércoles en MIT con Tony, estaba la chica un poco más atrasada de lo que había esperado, pero el estar con Tony ese día había valido la pena, y muy en especial después de enterarse de los compañeros de cuarto de Tony, que habían hablado hasta por los codos, de lo mucho que el inventor la quería y se preocupaba por ella.

No era como si ella no lo sabía ya, pero escucharlo de alguien más que no fuera la persona que decía quererla añadía peso extra a las acciones y palabras del genio. Y por supuesto, antes de que ella se había ido de MIT, le había felizmente firmado la camiseta a Raúl como él había pedido de ella.

"Este año va a ser diferente, Janet," dijo el segundo reportero estudiante, obteniendo de nuevo la atención de la pelirroja. "Nuestra Asociación de Gobierno Estudiantil ha usado sus conexiones, y gracias a nuestra querida Sandra Salazar, ¡un equipo de fútbol muy especial va a venir aquí!"

Oh, cielos, Pepper puso los ojos en blanco y volvió la mirada hacia su tarea. ¿Qué hizo Sandra ahora?

"¡Correcto! Y su equipo de fútbol no es lo único que MIT estará trayendo con ellos."

"¿Qué?" Pepper miró hacia la televisión. "¿Estamos jugando contra MIT? Pero si ni siquiera estamos en la misma conferencia."

"Oh, yo sé lo que ustedes están pensando: MIT ni siquiera está en la misma región que nosotros. Pero recuerden que este juego es sólo amistoso."

"Y también para coronar a nuestra ¡Reina de los Juegos de Bienvenida de Berkeley! Ah, y ¿adivinen con quién la Reyna bailará este año?"

"Sin duda alguna un apuesto extraño," Daniel hizo un guiño a la pantalla.

"¡Ni te imaginas!" Janet dijo y usó el papel que tenía en la mano para abanicarse como si estuviera en llamas y a punto de revelar la cura para todas las enfermedades del mundo. "¿Apuesto? ¡Por supuesto! ¿Extraño? No mucho. Acabamos de recibir confirmación de que Iron Man ¡será parte del espectáculo de medio tiempo! ¿Puedes creerlo? Tony Stark ¿aquí en Berkeley?"

"¿QUÉ? ¿Iron Man? ¿Aquí?" Gritó Pepper, dejando caer el lápiz de su mano antes de escuchar a Sandra salir de la ducha todavía con una toalla envuelta alrededor de su cabeza. La rubia vio la cara de sorpresa de Pepper y se echó a reír.

"Y todo gracias a mí," dijo la chica muy orgullosa, y apoyó la mano sobre su pecho. "Mi papá me ayudó a que Tony aceptara la invitación. Y por supuesto él no podía resistir una vez que se dio cuenta de que tendrá la oportunidad de pasar la noche conmigo."

"¿Qué?" Pepper parpadeó. "¿Por qué To – Iron Man, tiene que ir al baile contigo?"

"Bueno, ¿no es obvio?" Sandra le preguntó mientras se quitaba la toalla de la cabeza y comenzó a peinarse el cabello con los dedos. "Voy a ser coronada reina este año."

"Uh, pensé que nosotros, los estudiantes, tenemos que votar por quién queremos que sea nuestra reina."

"Es solo una formalidad. Como yo soy la que voy a traer a MIT y a Iron Man aquí, es mi derecho pasar el día con él, y probablemente la noche también."

"¿La noche? Olvidas que yo vivo aquí también."

"¿Y?" Se encogió de hombros y se acercó a sentarse en el borde de la cama. "Estoy segura de que Tony nos encontraría un lugar mejor para pasar la noche en paz."

"La cuenta regresiva para el juego amistoso para los Eventos de Bienvenida comienza ahora," Janet continuó en la pantalla. "En siete días a partir de hoy Iron Man nos honrará con su presencia y hará realidad el sueño de una suertuda chica."

"Oh, lo que daría por tener tanta suerte," dijo Daniel con un brillo en sus ojos. "¿Quién sería tan afortunado de robar el corazón de Tony Stark?"

"Si sólo estos tontos supieran que yo ya lo hice," la rubia se rio entre dientes, causando que la pelirroja casi la matara con la mirada. "¿Qué te pasa, plebeya? ¿Tienes la esperanza de que tu hada madrina te conceda un deseo de medianoche para estar al nivel de Tony al menos una vez?"

"No. Prefiero que haga un milagro y que te dé la mitad de un cerebro."

"¿Celosa? Yo no te culpo, Potts. Me voy a acostar con Tony Stark después del partido y el baile, y tú no tienes a nadie más que tu novio jorobado, tuerto y deforme para pasar la noche. ¿Lo vas a traer al baile? ¿Supongo que tiene que pedir permiso para tomarse un descanso de sonar la campana de Notre Dame?"

"Oh, estoy segura de que se puede hacer una excepción," Pepper tomó su pod.

"Tú encárgate de eso, y mientras tú te preocupas de conseguir un esmoquin para tu monstruo de novio, yo voy a ir a comprar un bonito conjunto de ropa interior para modelarle a Tony," dijo Sandra y se puso de pie antes de caminar por el pasillo y recoger su bolso. "Adiós, Potts."

"Ya vete," Pepper murmuró antes de ver su pod y enviarle un mensaje a Tony. Ella sabía que el inventor no tenía más clases por el resto del día, así que cuando él no respondió de inmediato a su texto, sus preocupaciones aumentaron mucho más.

La chica suspiró y miró su tarea aún sin terminar, y sabía que ya no sería capaz de concentrarse. Se levantó de la cama y después de asegurarse de que Sandra realmente se había ido, ella volvió a la televisión y subió el volumen.

"Tomen nota de las actividades de la semana," Daniel comenzó. "La celebración comienza el lunes con las actividades diarias organizadas por los diferentes clubes estudiantiles en el campus, particularmente alrededor del mediodía, así que si necesitas un bocado rápido, pasa por cualquiera de nuestras cafeterías en el campus y habrá comida gratis. ¡Oh! ¡Y juegos, también!"

"Y mientras andes en las festividades," Janet continuó la sesión de información. "Asegúrense de que no tiene planes para el próximo viernes, amigos. El juego amistoso de bienvenida comienza a las siete de la noche. El espectáculo de medio tiempo contará con las bandas de música de cada escuela, y por supuesto, como hemos dicho antes, una aparición especial de Iron Man para coronar a nuestra reina."

"Y entonces, después de todo esto, tómate un café y recargarte durante la noche ya que el carnaval se inicia al mediodía del día siguiente, y las actividades de la ceremonia de clausura culminarán con el Baile de Bienvenida. Es un evento formal así que asegúrate de que has alquilado tu esmoquin."

"Tengo mi vestido de hace dos semanas," dijo Janet. "Y tengo la sensación de que este será el mejor evento de bienvenida aquí en Berkeley en años."

"¡Puedes apostar tu cara bonita que lo va a ser! ¡No puedo esperar para reportar los eventos!"

"Y esperamos verlos a todos allí. Bueno, eso es todo lo que tenemos por ahora. ¡Vivan los Osos!"

La transmisión de los anuncios terminó, dejando la cabeza dándole vueltas a Pepper. Ni siquiera había planeado asistir al Juego de Bienvenida o al baile ya que había tomado la decisión de que era mejor utilizar ese tiempo para completar sus tareas para poder ir a ver a Tony en Topeka ese domingo. Ahora que iba a venir él a Berkeley y que un fin de semana largo estaba a la orden, no estaba segura de qué hacer o pensar.

¿Esto está realmente pasando? Cuestionó ella con los ojos hacia abajo en su pod. Sandra va a tratar de salir con él. Estoy segura.

Su pensamiento fue interrumpido por el timbre de su pod. Ella inmediatamente lo abrió y respondió a la llamada, sabiendo muy bien quién era él que la estaba llamando. "¿Es cierto el rumor, Tony?" La pelirroja preguntó.

"Sí, Pepper, es verdad," dijo Tony en un tono molesto, sin ni siquiera tener que pensar a lo que se refería la chica. "Acabo de enterarme ahora. El decano me llamó para una reunión después de la clase y me dijo que no tengo otra opción."

"Pero, pero... nos hicieron creer que tu estabas feliz de hacerlo. ¿Por qué? ¿Por qué tienes que hacer esto?"

"Por muchas razones. El punto es que tengo que hacerlo. No hay manera de evitarlo."

"¿Qué pasará con Sandra?" Preguntó la pelirroja y comenzó a pasearse por la habitación. "Ella dijo que te tendría para ella sola."

"Ella cree eso, pero si piensa que voy a ponerme una sonrisa en la cara y pasar el día con ella, está muy equivocada."

"Pero, Tony, tú... tú tienes que hacer lo que ella dice. Si ella se entera... si ella se da cuenta de que tú... y yo..."

Tony suspiró. Él ya había pensado en las mismas situaciones antes de llamar a su chica. "Lo sé, Pep. Pero, a este punto, y con esto en camino, ¿sería realmente tan malo que todo el mundo sepa que estamos juntos?"

"¡SÍ! ¡Sería horrible! Ella me mataría, por ejemplo. O, al menos trataría de matarme, y entonces no me quedaría otra opción que patearle el trasero, y por eso me expulsarían de la escuela."

"Relájate, Pepper. Eso no va a suceder."

"¿Cómo es que sabes eso? ¡Está obsesionada contigo, Tony! Ella acaba de salir para ir a comprar ropa íntima para modelártela a ti, ¡por amor de Dios!"

Tony se quejó. "Espero que guarde el recibo para que pueda devolverlo después de que yo la mande por un tubo. Mira, nena, creo que después de todo lo que ella piensa que nos ha hecho creer, y cuando vea que hemos estado saliendo todo este tiempo y que sabíamos que estaba mintiendo todo el tiempo, se va a poner tan avergonzada que nos va a dejar en paz."

"Tú... ¿tú crees? Quiero decir, ella ha estado presumiendo todos los días acerca de lo bueno que eres en la cama y no sé qué más. ¿Y si ella intenta darle vuelta a la tortilla? Yo simplemente no debería ir al juego o al maldito baile y debería dejarla tener su diversión."

"¡Claro que no! ¡Yo no voy a bailar, besar o dormir con esa bruja!"

"Pero, Tony, si ella ya me está dando infierno ahora mismo... "

"No, Pepper. No voy a pretender como ella. Sé que sería mejor si ella no se enterara acerca de nosotros, y sé que se va a poner toda desquiciada cuando lo haga, pero se me ha ocurrido una idea para asegurarme de que no tiene más remedio que aceptar que ha perdido."

"¿Cómo?"

"Deja todo en mis manos. Todo lo que tienes que hacer tú es asegurarte de que vas al juego y al baile."

"Pero, Tony, qué tal si... "

"¿No confías en mí, Pepper?"

"Yo..." ella respiró hondo y se sentó en el borde de su cama. Su mirada cayó sobre la mochila-armadura que descansaba contra la puerta del armario antes de contestarle al genio con la verdad. "Confío en ti, Tony. Tu sabes que yo confío mi vida en ti."

"Entonces hazlo," dijo. "Después de la próxima semana, Sandra va a desear nunca haberte hecho la vida de cuadritos y finalmente te liberarás de ella."

"Está bien," cerró los ojos. "Voy a tener que ir a buscar un vestido."

"Y no te olvides de parar en la tienda de lencería, también," Tony añadió con una sonrisa. "La tanga que me dejaste debajo de mi almohada el miércoles esta perfecta, pero me gustaría verla en ti y no sólo en mi cajón."

"¡Ah–ah-ah!" Pepper negó con la cabeza. "No dijiste nada sobre el modelado de la ropa. Tu solo pediste que te diera una tanga."

"Era implícito, Pepper."

"Es una lástima. Oportunidad perdida."

"¡Ugh! ¿Por qué eres tan difícil, Potts? Te voy a librar de esa perra que tienes por compañera de cuarto. Creo que merezco una recompensa bastante grande por ello."

"Oh, tendrás tu recompensa. Pero no ahora."

"¿Cuándo?"

"Paciencia, Stark. Deja todo en mis manos. Todo lo que tienes que hacer es asegurarte de que no te robe de mí."

"Nunca, Pepper. Nadie me puede robar de ti."

"Eso dices."

"Sí, eso digo."

Pepper miró hacia el techo, en silencio rezando para que todo resultara bien para ellos, pero de alguna manera ella sabía que nada lo haría. Quería creer que el plan de Tony, fuera cual fuera, iba a finalmente terminar sus problemas en Berkeley, pero Tony no conocía a Sandra como ella la conocía, y estaba segura de que la rubia no se rendiría tan fácilmente en su búsqueda para hacer de Tony suyo.

"¿Sigues ahí, Pep?"

"Sí, sólo... me distraje, lo siento. Tengo tarea que hacer. ¿Nos vemos el domingo?"

"Mediodía, hora de Kansas."

"Está bien. Hasta luego, Tony."

"Hasta luego, linda." El inventor dijo y colgó, maldiciendo el día en que había firmado el contrato que tenía que cumplir ahora.