Capítulo 25
"Pepper, ¡espera!" Tony reaccionó casi de inmediato, y no hizo caso de las miradas y las cadenas de malas palabras que lo siguieron en su camino fuera de la sala de baile. La pelirroja aceleró el paso pero era imposible para ella correr más rápido que Tony Stark y él la alcanzó rápidamente a medio camino al edificio de su dormitorio que se encontraba frente al centro de eventos de la escuela. "Pepper, ¡detente! ¡Escúchame!"
"¡No!" Gritó y trató de tirar su mano de la de él, pero él sólo la apretó aún más. "No puedo creer esto, Tony. ¡Yo no puedo creer que me hayas hecho esto!"
"No es lo que parece, ¡lo juro!" Cambió sus posiciones para que ella lo viera a los ojos.
"Ahí vas de nuevo," se burló sin humor alguno y finalmente sacó el brazo de él y los cruzó sobre su pecho. No podía mirarlo a la cara, y a pesar de que era obvio de que estaba molesta, llorando y apenas podía evitar gritar, ella no huiría de él de nuevo hasta asegurarse que le decía lo que pensaba de él. "¿No tienes nada mejor que decir? Esto es... no hay palabras... ¡me has estado usando todo es tiempo!"
"¿Usándote?" Él se sorprendió. "Usándote ¿para qué, exactamente?"
"¿Para tener algo que poner en tu cuenta de amortización del impuesto de tu compañía? ¿Ser tu proyecto de caridad? ¿Sexo? ¿No sé qué más? Tú... me mentiste, Tony. ¡Durante todo este tiempo solo me mentiste!"
"¿Sexo? Pepper, ni siquiera hemos..."
"Aun no, pero..." Ella le entrecerró los ojos a él. "Pero lo has intentado. Has intentado… ¡UGH! ¡Sandra tiene razón! Has estado cobrando mi deuda contigo... sólo has estado fingiendo... realmente no te gusto. ¡Nunca me has querido!"
"¿QUÉ?"
"Rhodey tenía razón...Whitney tenía razón... yo... yo debí haber escuchado," se cubrió la cara con las manos y sollozó. El inventor quería preguntar qué era lo que Rhodey y Whitney le habían dicho a la pelirroja para hacerla pensar que él no era sincero con sus sentimientos hacia ella pero su necesidad de justificarse sus acciones era más importante para él en estos momentos.
"Pepper, por favor..." trató de poner sus manos temblorosas sobre sus hombros pero ella se apartó.
"¡NO!" Le empujó el pecho al inventor. "¡Has estado fingiendo! ¡Fingiendo todo, Stark! Has pretendido ser mi amigo...has pretendido echarme de menos...has…has… Realmente te creí... ¡creí que me querías!"
"¡No he pretendido nada, te lo juro! ¡Yo he sido más que honesto contigo todo el tiempo!"
"¿Honesto? ¿De verdad?" Apoyó la mano izquierda en la cadera e hizo ademanes mientras hablaba. "¿Es honesto que me dejaras creer que había ganado el derecho a estar aquí? ¿Es honesto dejarme creer que había ganado una beca que nunca existió en primer lugar? ¿Esa es tu definición de honestidad?"
"OK," reconoció levantando sus manos a los lados de la cabeza de una manera derrotada. "Sin contar eso, para lo que tengo una muy buena explicación, no te he mentido, Pepper. Yo no pretendo ser tu amigo. Yo no pretendo echarte de menos. Sinceramente lo hago todo el tiempo cuando no estás conmigo. Me duele que estamos tan lejos, Pep. Me come el..."
"¡Cállate! ¡Deja de mentirme!" Alzó la voz.
"¡Yo no te estoy mintiendo!" Replicó más fuerte que ella. "¿Por qué piensas que yo mentiría sobre algo tan serio como quererte, Pepper? Yo podría tener a cualquier chica que se me antojara en MIT, ¡alguien que no estuviera a más de 3000 malditos kilómetros de distancia de mí! Podría tener a una chica diferente en mi cama cada noche si así lo quisiera, pero no lo quiero. Solo te quiero a ti aunque no estás conmigo todos los días. Aunque sería mucho más fácil salir con alguien más cercano, no lo hago. No lo hago porque tú eres de quien yo me enamoré. Yo no tenía la intención de quererte tanto como lo hago, pero sucedió, Pepper... no puedo parar... por favor... no me pidas que deje de..."
Pepper quería creer en sus palabras, en su postura sumisa, pero no pudo. Las palabras de Whitney, las advertencias de Rhodey, el espectáculo de Sandra y los comentarios que ella misma había oído hablar de Tony pocos días después de que se conocieron tenían más peso que sus palabras suplicantes de ahora. "Supongo que no debería pedirte más, ¿eh? Luego no podré pagar mi interés de tu préstamo," dijo con amargura.
"Con una… ¡Pepper!" Él levantó las manos en el aire. "No es caridad, no es un préstamo... es... es..."
"Es algo que tuve que enterarme de Sandra en vez de ti, y delante de toda la escuela."
"Yo iba a decírtelo, esta noche de hecho. He estado tratando de decírtelo desde que ocurrió."
"¿Desde qué cosa ocurrió? ¿Desde qué decidiste usarme para conseguir lo que sea que quieres? Apuesto a que Margarita es tu novia en MIT. Me sorprende que esos idiotas de tus compañeros de cuarto no me lo dijeron cuando estaba allí. Por otra parte, les estás pagando las prostitutas, así que no veo porque apuñalarían en la espalda a su benefactor, ¿verdad?"
"¡No, no, no!" Cerró los ojos. "Lo tienes todo mal, Pepper... Déjame decirte la verdad... Déjame explicarte... te lo ruego," le tomó la cara entre las manos y apoyó la frente en la de ella. Al oír su voz empezar a quebrarse y sentir lágrimas en su cara, la ira de la pelirroja se escabulló por un instante, pero cuando recordó que ella ya antes lo había oído decir que la usaría como amiga, la chica gimió y se echó hacia atrás.
"No, Tony," tragó saliva, se limpió las lágrimas de su rostro y suspiró. "Yo no voy a caer en esto otra vez. Yo ya he pasado por alto el hecho de que al principio sólo pretendiste ser mi amigo para poder conseguir la información que necesitabas de la base de datos del FBI. No voy a caer en más de tus mentiras. No lo haré." Se dio la vuelta y comenzó a caminar lejos de él hacia su edificio de residencia pero los pies de Tony de inmediato reaccionaron y la siguieron de cerca.
"¡Detente, por favor! ¡Escúchame!" Él gritó y casi no tuvo tiempo suficiente para correr dentro del vestíbulo del edificio de residencia antes de que ella cerrara la puerta. Ella comenzó a subir las escaleras, y él sabía que sus gritos se escucharían en los pasillos, pero a estas alturas estaba tan desesperado que no le importaba.
"Sólo te he dicho una mentira, Pep, y no fue planeada."
"No quiero oírlo. Déjame en paz," dijo mientras lo señaló a él y a la puerta de la planta baja antes de seguir subiendo el segundo tramo de escaleras.
"No me importa si no quieres oírlo, me vas a escuchar porque no puedo dejar que esto se arruine por algo que no entiendes."
"¿Algo que no entiendo?" Se burló y apretó el paso. "Entiendo perfectamente que le dijiste a Rhodey que aunque él te recomendaba alejarte de mí, tu aun así me mantendrías cerca para averiguar más sobre tus enemigos."
Tony se detuvo en seco, sorprendido de que Pepper siquiera sabía lo que él había dicho en el pasado. Tragó saliva de nuevo, y cuando se dio cuenta de que Pepper estaba casi junto a la puerta, él se apresuró y se interpuso entre ella y la entrada de su habitación. Fue en ese momento que se dio cuenta que la chica estaba parcialmente levantándose su vestido para sacar la tarjeta del liguero que llevaba puesto. Su boca se abrió un poco cuando se dio cuenta de lo que estaba viendo, pero rápidamente recuperó el sentido sabiendo que este no era el momento para admirarla de esa manera.
"Está bien, tienes razón. Lo admito. Yo dije eso, pero sólo porque no te conocía mejor. Rhodey me advirtió que eras rara, un poco loca, entrometida y la última persona que quería cerca de mi cuando yo estaba tratando mantener mi identidad de Iron Man en secreto. Pero solo lo hice porque conocía más a Rhodey que a ti, así que le tomé la palabra."
La postura de Pepper le mostró que por un instante le había encontrado la lógica a lo que había dicho, pero cuando vio el papel que Sandra le había dado y que Tony había conseguido traerse del baile, ella lo empujó fuera del camino. "Vete a tu casa, Tony. Y quédate ahí. Ya no vuelvas."
"¡No, Pepper, por favor!" Se interpuso de nuevo entre ella y la puerta, y cuando las manos de Pepper se convirtieron en puños, tragó saliva, pero aun así descansó sus manos en las de ellas. "Esa no es toda la historia, Pepper."
"Oh, ¿hay más mentiras?" Zafó las manos de las de él.
"No es mentira. Yo entonces no sabía que eras una gran persona, Pepper. Yo no sabía entonces que me agradarías tanto, que me caerías tan bien. Incluso Rhodey se sorprendió al conocerte así. Incluso él admitió que se había equivocado... y ambos, honestamente, comenzamos a verte como nuestra amiga. Todavía lo hacemos."
"¿Es esto lo que les haces a tus amigos? ¿Estas pagando por la escuela de Rhodey, también? ¿También arreglaste para que entrara a la Academia de la Fuerza Aérea con una donación?"
"No, él no necesitaba la ayuda como tú," respondió rápidamente y sin pensar, y cuando sintió presión sobre un lado de la cara y el mundo dio de vueltas mientras caía al suelo, se dio cuenta de que Pepper acababa de usar su derechazo de cinta negra en él.
"Se acabó, Tony," dijo entre sollozos y lágrimas renovadas. "Ya no hay nada entre nosotros," añadió mientras deslizaba la tarjeta en la ranura y empujó la puerta. Ella dio un paso hacia adentro y antes de que entrara por completo a la habitación, miró hacia abajo al inventor que aún se recuperaba del puñetazo que le había dado. "Por otra parte, todo fue una mentira, ¿verdad? Así que, técnicamente, nunca realmente comenzó. Nunca tuviste sentimientos hacia mí... y yo ya no tengo un futuro en Berkeley ahora que todo el mundo sabe que yo no estoy aquí por las buenas... lo perdí todo... todo gracias a ti, Stark."
Tony se levantó de su posición en el suelo y trató de mantener la puerta abierta pero no fue lo suficientemente rápido. Él entonces puso las manos sobre la puerta y la golpeó sin importarle que algunas personas estaban saliendo de sus habitaciones a los pasillos para verlo caerse en pedazos. "Pepper, no hagas esto. Por favor, te lo suplico, no lo hagas."
La pelirroja no respondió, optando por cubrir su rostro con sus manos llorando con más fuerza que antes y se deslizó por la puerta cuando sus piernas temblorosas perdieron la potencia. Tony miró hacia el suelo, y cuando vio un poco del vestido de Pepper asomándose por debajo de la puerta, él cayó de rodillas y apoyó la frente sobre la puerta fría de metal. "Sé que me escuchas, Pepper. Y sé que quieres saber por qué lo hice aunque digas que no te importa."
En el otro lado de la puerta, Pepper cerró los ojos y se quitó las manos de la cara. Apoyó la cabeza contra la puerta para escuchar cada palabra que él decía a pesar de que su enojo le decía que no se merecía la oportunidad de explicar sus acciones.
"Escucha, ¿te acuerdas de la noche que tú, yo y Rhodey estuvimos despiertos hasta las tres de la mañana para llenar solicitudes para la universidad y para becas? Fue unos días después de que yo luché contra el Agente Mallen... después inyectarme el Extremis.
"¿Te acuerdas de lo que habíamos estado hablando cuando te acompañamos a S.H.I.E.L.D.? Estábamos hablando de los colegios y de cumplir dieciocho años, y... y luego unos días más tarde nos dimos cuenta que no habíamos enviado ninguna solicitud a ningún lugar. Y luego Rhodey no dejaba de molestarnos para empezar ya, diciendo que con todas las misiones a las que teníamos que ir, si esperamos hasta el final íbamos a perder la fecha límite," se rio entre dientes al recordar cuando Rhodey había inundado todo lugar en la casa con notas adhesivas con una cuenta regresiva de la fecha límite para someter solicitudes para la universidad.
"Finalmente nos cansamos de escuchar a Rhodey poner gorro, ¿te acuerdas? Así que nos juntamos y pasamos ese día llenando formularios y escribiendo los ensayos y ayudándonos en la armería... bueno, era más yo ayudándolos a ustedes ya que yo sólo estaba solicitando en MIT, y ustedes estaban aplicaban en todas partes.
"Estaban tan enojados conmigo porque que yo sólo tuve que llenar una solicitud, y no ayudé yo tampoco al ser tan arrogante y burlarme de ustedes por tener que repetir el proceso tantas veces. Estabas tan enojada conmigo por ello... aún más que Rhodey, y me dijiste que lo menos que podía hacer por ustedes era conducir hacia el buzón más cercano y enviar sus solicitudes por ustedes."
Los ojos de la chica se abrieron de golpe, recordando el momento exacto que Tony estaba describiéndole a ella.
"Así que, después de horas de estar sentados ahí, ustedes finalmente terminaron, y me sentí muy mal por actuar como un idiota. En serio que me sentí de la patada por hacerte enojar, Pepper. Así que tomé tu demanda en serio y te dije que iba a enviar los formularios por ti y por Rhodey. Te juro que lo tenía planeado hacer. Sinceramente quería hacer las paces contigo."
Pepper enderezó la cabeza y la movió hacia su izquierda para poder mejor escuchar la voz casi apagada de Tony al continuar su historia. Las lágrimas seguían cayendo por su rostro y ella tenía una idea de lo que estaba a punto de decirle, de confesarle, pero ella no se atrevía a perdonarlo aun.
"Finalmente dijiste que tenías que irte después de que tu papá te había enviado un texto muy enojado, preguntando dónde estabas tan tarde, y a pesar de que Rhodey y yo queríamos acompañarte a tu casa, dijiste que no. ¿Te acuerdas de lo que hiciste antes de irte? ¿Recuerdas lo que me dijiste?"
"Escúchame, Stark," Pepper le pegaba en el pecho al chico con su dedo índice. "Puede que tú no tengas de que preocuparte acerca de a dónde ir para la universidad o la forma de pagar por ello, pero nosotros, las personas menos inteligentes tenemos que ganarnos lo que tú ya tienes fácil. Así que mejor ¡no arruines esto para nosotros! Estoy confiando en ti para enviar estos formularios por nosotros, ¡sobre todo los míos! Un día yo voy a ser un agente de S.H.I.E.L.D., y no sólo porque no me quieres hacer mi armadura, sino también porque tienen mochilas propulsoras. Esta es la decisión más importante de mi vida, y si tu trasero olvidadizo arruina mi única oportunidad de obtener un título universitario, me voy a poner tu querida armadura y te mataré con ella. ¿Entendido?"
Tony tuvo que reprimir una risita y se mordió el interior de la boca para hacerlo. Él le dio a la pelirroja un saludo militar y se enderezó antes de hablar de nuevo. "¡Sí, como usted diga, señorita, sí! ¡No voy a desobedecer sus órdenes, señorita!"
"¡Esto no es una broma, Tony! ¿Por qué es todo una broma para ti?"
"Las cosas divertidas lo son," respondió, pero cuando ella entrecerró los ojos, él tragó saliva. "Pero esto no es gracioso, Pep. Entiendo. Te prometo... te juro que no te dejaré abajo."
"No le creas, Pepper," dijo Rhodey y sacudió la cabeza. "Él sólo se acuerda de ponerse ropa porque si no la gente en la calle le lanzaría verduras podridas."
"No, Rhodey. Yo sólo me acuerdo de ponerme ropa porque hace frío por la noche."
"Basta, ¡ustedes dos!" Gritó Pepper. "Tú, tú deberías confiar más en tu amigo," señaló a Rhodey. " Y tú," ella luego señaló Tony "Tú debes empezar a ser más responsable con tu vida y las decisiones que tomas. Juro que si no fuera por mí y Rhodey haciéndola de niñeros, estarías muerto. No puedo creer que te hayas inyectado con Extremis. Aunque sí funcionó y todo, ¿qué tal si no hubiera funcionado como esperabas? No puedes dejar todas tus decisiones a la suerte."
"Yo no dejo nada a la suerte, Pepper. Sabía que había una ligera posibilidad de que me convirtiera en un zombi, pero tuve que tomar el riesgo."
"Lo que sea," ella rodó los ojos. "Simplemente, por favor, no nos asustes así de nuevo, ¿de acuerdo?"
"No lo haré," sonrió, pero luego se encogió de hombros cuando modificó su declaración. "Lo voy a intentar."
"Bueno."
"Y estoy tomando en serio tu pedido, Pep. De hecho, enviar por correo tus solicitudes será el primer acto responsable de muchos que voy a hacer a partir de ahora. Tú, Pepper Potts, estarás orgullosa de mí cuando te des cuenta de que hice lo que me pediste que hiciera."
Pepper le dio al inventor una sonrisa y puso su mano izquierda sobre su hombro derecho. "Ya lo estoy, Tony," le susurró. Tony le devolvió la sonrisa y apoyó la mano derecha sobre la de ella, y se perdieron a sí mismos en sus ojos hasta que Rhodey se aclaró la garganta.
"Perdón por la interrupción," dijo en tono de burla. "¿Pero no se supone que ya te deberías ir, Pepper?"
"Sí," dijo, y se echó hacia atrás su mano. "Bueno, uhm... Nos vemos luego, chicos... ¡Bye!" Dijo mientras se tropezó al salir del laboratorio. Tony la miró hasta que desapareció detrás de las puertas cerradas y no volvió a hablar hasta que sintió que Rhodey le golpeó la espalda.
"Ya cásate con ella, amigo," bromeó y se sorprendió al ver que a diferencia de todas las otras veces que Tony había negado que tenía algún interés en la pelirroja que no fuera simple amistad, esta vez solo suspiró.
"Tal vez lo haré," Tony respondió, dejando a un James aturdido con los ojos muy abiertos.
"Se rio de mí cuando dije eso, Pepper," Tony continuó. "Él dijo que él sabía que yo sería demasiado cobarde para decirte lo que sentía por ti, pero yo le dije que lo haría, un día. De cualquier manera, él terminó llevándose su caja de cartas con él esa noche. Quería llevarse la tuya también. Él dijo que se aseguraría de mandarlas y que yo podía tomar el crédito para que confiaras más en mí.
"Le dije que no quería que lo hiciera. Le dije que iba a hacerlo yo mismo y que cuando tuvieras tus cartas de aceptación en tus manos verías que sí podías confiar en mí después de todo. Pero... pero..."
Pepper suspiró. Ella sabía lo que le iba a decir, lo que ya había oído de Sandra. Todo el mundo en el colegio lo sabía, y ahora todo el mundo con un teléfono lo sabría. El consejo escolar estaba probablemente escribiendo hasta su carta de expulsión en este instante.
"Me olvidé de hacerlo," tragó saliva. "Habíamos tenido tantas misiones extrañas después de eso... yo sabía que todavía tenía tiempo para enviarlas, y a pesar de que me preguntaste si yo las había enviado y siempre te decía que sí, nunca lo hice. La caja se perdió en algún lugar del laboratorio bajo todas las cosas nuevas que estaba construyendo, y luego mi papá regresó... y Whitney se volvió loca... y luego los Makluan atacaron…
"No me acordé de la caja hasta que Rhodey y yo recibimos nuestras cartas de aceptación en el correo y tú me dijiste que no habías recibido una respuesta. Yo... me sentí como un patán, Pepper. Realmente lo hice..."
Pepper recordó lo extraño que había sido que el día después de que ella había puesto en duda a Tony sobre el envío de sus cartas ella había recibido una en el correo. La carta había parecido tan oficial, sin embargo, y ella estaba tan emocionada de tener una carta de aceptación y una beca completa que dejo de sospechar de él.
"Así que cuando llegué al laboratorio ese día, le di la vuelta para encontrar la maldita caja. Pasé por cada carta, Pepper... ¡TODAS las cincuenta de ellas! Traté de encontrar una con un plazo que aún no había pasado, pero estábamos a semanas de la graduación. No había una universidad que aceptaría tu solicitud fuera de los procesos normales... así que... así que lo hice... Arreglé el problema yo mismo... había sido mi culpa de todos modos... así que lo arreglé como pude…y no te dije nada…
"Tomé una de las cartas al azar, ni siquiera me detuve a ver qué escuela era o dónde estaba situada. Estaba desesperado, Pepper. Yo quería quedar bien contigo. Yo no quería demostrarte que era irresponsable, poco fiable... yo no quería que dejaras de ser mi amiga. No quería que me odiaras…
"Me pasé el resto del día llamando a muchas personas hasta que conseguí lo que quería. Transferí los fondos a la escuela y me prometieron que te mandarían una carta de inmediato. Ellos prometieron mantenerlo en secreto, pero dejaron en claro que les debía a lo grande. Me sentí aún peor al día siguiente cuando me di cuenta de lo que había hecho. Te había enviado lejos de mí... al otro lado del país. Traté de deshacerlo y mantenerte cerca, pero ya era demasiado tarde. Ellos no detuvieron el proceso, tu recibiste la carta y yo no tenía tiempo para hacer nada más en ese momento."
Fue en este momento que la voz de Tony comenzó a romperse por completo, y el corazón de Pepper rompió con ella.
"Yo... yo quería decirte, Pepper. Quería... quería que te quedaras conmigo... cuando te fuiste ese día... en el aeropuerto... y luego... y luego me dijiste que estabas feliz aquí... Yo no vi la razón de decirte nada... pero luego... me hablaste de Sandra... y entonces todas estas cosas malas empezaron a sucederte... yo... yo sabía que tenía que arreglar esos problemas también. Si no me hubiera olvidado de enviar tus formularios... si no te hubiera mentido... tú... tú no estarías aquí... no estarías tan lejos de tu papá, de mí... de la vida que tenías en Nueva York. Cuando me dijiste por teléfono que te sentías sola... me mató... yo tenía que hacer algo al respecto... pero solo empeoré las cosas. Si no fuera por mí, no habrías sido humillada en frente de la escuela... por esa maldita perra... no estarías sufriendo si no hubiera sido por mí... por lo que hice... Lo siento, Pepper. Lo siento mucho..."
Las lágrimas comenzaron a caer de nuevo a Pepper, pero esta vez no eran lágrimas de rabia, sino de piedad, de arrepentimiento. Ella no podía soportar escuchar a su chico de los ojos azules ser tan duro consigo mismo, incluso si lo que había hecho había sido terrible. Ella se arrepintió de no escucharlo antes. Lamentó el golpe que le dio a su rostro suplicante. Y se odió a sí misma por dejar que la ira la cegara. Lamentó terminar con él.
"Pepper," Ella le oyó decir detrás de la puerta. "¿Todavía estás escuchándome? ¿Sigues enfadada conmigo? ¿Me perdonas, por favor? Yo... yo necesito saber. Déjame verte. Déjame verte a los ojos y pedirte perdón, Pepper. Por favor, dime algo. Esa fue la única mentira que te dije. No te mentí cuando te dije que estoy enamorado de ti. No mentí cuando dije que te quiero... Y no te miento ahora cuando te digo que te amo. ¿Me escuchaste, Amor? Te amo. Te amo tanto, Pepper... creo... creo que Rhodey tenía razón... creo que quiero hacerte... aunque suene apresurado... yo quiero que seas mi..."
El aliento de Pepper se hizo un nudo en la garganta. Él no tenía que terminar la frase, ella sabía lo que iba a decir, lo que casi le había dicho antes. Se levantó del suelo demasiado rápido, y su cabeza empezó a dar vueltas. Ella sostuvo su peso contra la pared por un instante, y cuando estaba a punto de dar la vuelta para abrir la puerta, un sonido urgente proveniente de su laptop la detuvo en seco.
Si ella no hubiera corrido hacia el dispositivo para ver un correo electrónico de la universidad diciéndole que empacará sus maletas y se fuera al día siguiente ella habría regresado a la puerta inmediatamente. Si ella hubiera regresado a la puerta de inmediato, Tony no hubiera visto el vestido desaparecer de la puerta y no habría pensado que ella no lo perdonaba. Si él no hubiera pensado que ella no lo perdonaba, no se habría ido y si él no se hubiera ido, Pepper no hubiera abierto la puerta para encontrar el pasillo vacío.
