CAPITULO 6

PRIMERA VEZ

(Pov Duque)

Estaba claro que esta niña era virgen. La miré por un largo tiempo.

"Piensa, luces encendidas o... apagadas... quizás si hubieses tenido una primera vez normal sabrías este tipo de cosas"-.

Apagué las luces, quizás así estaría menos nerviosa.

-No voy a hacerte daño-.

Y mi voz sonó condenadamente ronca, joder... esto de tranquilizar no se me daba demasiado bien.

Ella no dijo nada.

La pequeña Bree, quería ver lo que escondía, estaba algo bebido y no pensaba demasiado lo que hacía.

Sería rápido y lo menos indoloro posible.

Levanté su camisón y ella siguió sin moverse. Su piel era suave, la acaricié y abrí sus piernas colocándome entre ellas. Bajé mi boxer y empujé mi miembro en su interior. Ella se quejó.

"Demasiado brusco..."-.

Era virgen, y bastante estrecha, volví a meter mi miembro en ella y esta vez posó sus cálidas manos en mis brazos. Acerqué mi rostro a su cuello, olía bien, me dejé llevar y volví a empujar con más y más fuerza. Rompí ese camisón y acaricié sus pechos, no los podía ver, no había luz, y ahora me arrepentía, quería saber cómo eran.

"Hay tiempo para eso..."-.

La sujeté para que no moviese su cintura y empujé de nuevo embistiéndola una y otra vez, su interior se contrajo y la escuché jadear y llegué a un profundo orgasmo.

Follarse a una virgen era algo que pocos conocían y siempre era igual de satisfactorio.

Me separé de ella y me tumbé a su lado intentando conciliar el sueño que ya me estaba pasando factura.

….

Al despertar la cabeza me daba vuelvas y vueltas. Pero intenté serenarme.

Me senté en el borde de la cama y la miré. Estaba dormida y desnuda... ese camión escondía demasiadas cosas, era guapa.

"Solo son negocios"-.

Después de recordarme eso a mí mismo salí de la cama.

-Duque...- susurró-.

La miré y ella me miró.

-¿sí?-.

-¿Qué hora es?-.

-Las cinco de la mañana-.

-Es temprano-.

-Si- dije vistiéndome-.

-¿dónde vas?-.

-Tengo que hacer negocios-.

Ella asintió.

-Puedes pedir el desayuno a Havers, ir de tiendas con Atenea... o hablar con la cría de Hannival -.

-¿Con quién?-.

-Arnny-.

-Si- susurró- ¿A qué hora sirven la comida?-.

-A las dos-.

-Entonces yo prepararé tu comida-.

Eso me descolocó.

-¿Eso quieres hacer?-.

-Eres mi esposo debo cuidar de ti-.

Mierda... ¿eso tenía que hacer?, menudo trabajo.

-Como quieras- dije saliendo de allí-.

(Pov Bree)

Salí de la cama, toqué entre mis muslos, estaban algo húmedos... no sabía lo que me pasaba pero ya había sido de Duque. En realidad no era una idea que me desagradase, pero tampoco es que me agradase del todo, lo de anoche dolió.

Me metí en la ducha y dejé el agua caer sobre mí, pasados unos minutos salí de allí y me vestí con unos de mis vestidos.

Esta casa era grande, tenía que explorarla.

Salí de allí y caminé sin rumbo, las puertas eran iguales, los pasillos eran iguales y era fácil perderse, llegué a un pasillo donde todas las puertas eran negras. Se escuchaban ruidos de una de ellas, me acerqué y escuché.

-No te has portado como es debido- decía un hombre-.

-No lo he hecho- susurró una chica-.

Y después de eso se escuchó un ruido y luego un gemido... ¿Qué hacían?.

Me alejé de la puerta al ver a un hombre llegar.

-No escuches detrás de las puertas- dijo con una sonrisa-.

-¿Quién eres?-.

-Soy Vladimir, el hijo de los que están en esta sala-.

-¿Que hacen?-.

-Jugar-.

-¿Yo puedo jugar?- sonreí-.

-No, ese juego es privado, como el que tú tienes con Duque-.

No sabía a qué se refería.

-Déjalo, vamos a desayunar-.

Asentí y le seguí.

-¿Donde están todos?-.

-Dispersos, algunos trabajando otros...no se-.

-¿Y tú?-.

-Yo estoy de vacaciones-.

Asentí y le miré.