¡Hola otra vez! Primero agradecer a todas las personas que han leído el primer capítulo y que le han dado una pequeña oportunidad a esta historia. Muchísimas gracias también a las personas que han dejado sus reviews, realmente me animan mucho a continuar. ¡Espero que disfrutéis éste capítulo tanto cómo el primero o incluso más!

Nota: Nada en este fic a excepción de mi OC me pertenece, todo es propiedad de Eiichiro Oda y One Piece.

Ésa mañana me desperté agitada y sudando. Miré a los lados para asimilar dónde estaba, y me llevé una mano a la cabeza rememorando lo ocurrido el día anterior. Había pasado una noche horrible y me dije que probablemente tendría unas ojeras semejantes a las del capitán. Poco después me pregunté cómo era posible que tan extraños pensamientos asomaran por mi mente.

Me levanté despacio, con el cuerpo aún algo adolorido. Busqué con la mirada por la oscura habitación y ésta se posó en un pequeño escritorio colocado cerca de la puerta, en el que había algunas piezas de ropa perfectamente dobladas. Mis botas también estaban allí, reposando a un lado del escritorio. Me acerqué y desdoblé la ropa. Consistía en una camiseta de tirantes, un jersey fino y unos pantalones cortos.

Me vestí y me decidí a salir. Abrí la puerta con cuidado para no hacer mucho ruido, parecía ser bastante pronto y no quería despertar a nadie. Caminé por el pasillo temiendo tropezar con algo, ya que apenas entraba luz por la puerta del final.

Llegué sin problemas y salí al exterior. Hacía mucho viento, me abracé para disminuir la sensación de frío. Eché un vistazo por toda la cubierta y no vi a nadie, seguí avanzando hasta el final de la cubierta y me apoyé en la barandilla, observando el infinito océano. Me quedé allí varios minutos.

-Te levantas temprano.-Me sorprendió una voz a mis espaldas.

Me giré con brusquedad, aún sabiendo de quién se trataba. Era el tipo de ayer, su nombre era... ¿Law? Vestía con el mismo abrigo del día anterior, ésta vez abierto, dejando ver una sudadera negra debajo.

-Buenos días.-Le respondí. Me di la vuelta de nuevo, volviendo a mirar el horizonte.

Sinceramente, no sabía qué hora era, intuí que serían las seis pasadas, aunque tampoco me importaba, simplemente no me sentí con ganas de quedarme en la cama. Se acercó y se apoyó a mi lado, también mirando a lo lejos. Nos mantuvimos en silencio, hasta que él, sin apartar la mirada, lo rompió.

-Y bien... ¿Qué hacías tú sola por ahí?-Preguntó con aire desinteresado.

Bajé mi mirada y después se la dirigí a él, quién seguía escrutando cada rincón del océano. Me costó articular palabra alguna, pero finalmente dije:

-Me dirigía a una isla.-De nuevo bajé la mirada y continué.-Pero una tormenta me alcanzó antes de llegar.

Otra vez permanecimos callados durante varios segundos.

-Qué imprudente.-No esperé tal respuesta, y le lancé una mirada algo molesta, que no pareció afectarle en absoluto.-Estos mares no son para que uno salga a darse un paseo.-Su actitud empezaba a incordiarme, pero habló antes de que pudiera decir nada.-Pero supongo que tenías tus propias razones.-Dio en el clavo. Por fin desvió sus ojos y nuestras miradas se encontraron.

De nuevo me invadió esa extraña sensación de que lo sabía todo de mí, y por mi cabeza cruzó el pensamiento de que no haría falta darle "mis motivos", ya que ya los sabría. Ninguno se movió durante lo que me parecieron unos segundos eternos, pero finalmente me obligué a hacerlo. Su presencia me crispaba los nervios, y su personalidad fría e inexpresiva me descolocaba, pero lo peor era que no sabía la razón.

-Creo que iré a acostarme de nuevo...-Dije sin saber por qué, y volteé para irme.

-¿Te encuentras bi...?

-¡Sí, sí!-No le dejé terminar.-Estoy bien... H-Hasta luego...-Me despedí y andé a paso rápido en dirección a mi camarote temporal, para no salir en unas buenas horas.

Espero que te haya gustado, y cómo siempre ¡un review se agradece! :3

¡Espero verte aquí el próximo capítulo!