¡Siento muchísimo la tardanza! Tenía un compromiso importante que no podía esperar. Bueno, aquí tenéis un nuevo capítulo, y algo diferente, pero antes de empezar, como ya dije, empezaré a responder los reviews. Aquí tenéis:

Ouji Roxas: Por fin he subido! Sigue leyendo (y gracias por las ideas) :D

LoveChocolateAndRock'nRoll: Muchísimas gracias! Me alegro que te esté gustando la historia y espero que la sigas leyendo con tanto entusiasmo como hasta ahora. Hasta pronto!

Laugerid: Me hace feliz saber que te gusta! No dejes de leerla!

Yami Krismiya: Hola! Me alegro que te guste mi historia! Y ya que me dijiste que eras una lectora impaciente (yo también lo soy), siento mucho haber tardado tanto en actualizar! TT Por cierto, yo también pienso que hay muy pocos fics de Law :(

Patri-Vero: Wiii! Una nueva seguidora:3 Espero que la sigas leyendo!

IshikoNanami: Holaaa! Me alegro mucho que te gustara el capítulo anterior, y tengo que decirte que a mi también se me hizo divertido escribirlo. Lo de comparar a Law con una planta en realidad viene de una anécdota que viví con unas amigas, y me pareció buena idea ponerlo, me gusta saber que no ha quedado raro:3 Espero que sigas leyendo!

Tazusa Inverse: Hola! Sí, Law está cambiando gracias a Kai, o esa es la intención, y me alivia saber que no pensáis que está cambiando demasiado. Te espero en el siguiente capítulo!

Bueno, ya he terminado con los comentarios, así que, aquí os dejo este capítulo... ¡Disfrutadlo!

Nota: Nada en este fic a excepción de mi OC me pertenece, todo es propiedad de Eiichiro Oda y One Piece.

Nunca me había detenido a observar el fondo marino de esa forma. Rara vez tenía la oportunidad de disfrutar de las vistas que se extendían ante mí.

El submarino estaba sumergido, ya que habíamos topado con un glaciar que sólo era posible atravesarlo por debajo.

Contemplaba fascinada la belleza que comprendía la combinación de los colores de los peces, en contraste con los tonos del oscuro océano. Era hermoso descubrir la gran variedad de especies y tipos de animales que vivían bajo ese manto azul. Un pulpo rosado me asustó al cruzar cerca de la ventana, haciendo que me retirara bruscamente hacia atrás y por poco cayera.

-Pronto emergeremos.-La voz de siempre habló detrás de mí.

-Quítate esa manía de sorprenderme por la espalda.-Aunque ya no me sorprendiera.

-Quítate esa manía de darme la espalda cuándo voy a hablarte.

Gruñí echándole una mirada enfurecida.

-Y yo que estaba entretenida con los pececitos.

-Detrás del glaciar hay una pequeña población. Bajaremos a retomar provisiones y medicinas.-Dijo, ignorando mi queja.

-Vaaaale...-Respondí aburrida mientras él salía de la sala.

ooo

-¡Uaaaaah! ¡Nunca había estado en una isla invernal! ¡Es increíble!-Exclamé emocionada y jugando con la nieve.

-Compórtate, por favor.-Ordenó Law.-No queremos asustar a los habitantes.

-Hmpf...

Un rato después, Law, Bepo, Penguin y yo nos dirigimos al pueblo, y el resto de la tripulación se quedó en el submarino.

Nos pusimos en marcha y un poco más tarde empezamos a divisar lo que parecían ser unas casas, pero a medida que nos acercábamos más nos fuimos dando cuenta que había algo raro en ese pueblo.

Al llegar finalmente, lo entendimos todo: estaba completamente desierto. En ese pueblo no había nadie. Recorrí toda la zona con la mirada, entre sorprendida y aterrorizada. Caminé un poco, tratando de descifrar qué podía haber pasado, hasta que encontré un periódico. Me agaché para leerlo y mis ojos se abrieron desconcertados al hacerlo.

-Éste periódico...-Farfullé con un hilo de voz y mirando a mis compañeros.-...es de ayer.

Sin lugar a dudas, en ese pueblo había vivido gente hasta hacía muy poco, pero ahora no había absolutamente nadie. Law se acercó a examinar el periódico, pero se detuvo cuándo escuchamos un fuerte estruendo que provenía del área del submarino. Los cuatro nos sobrecogimos ante aquel ruido y yo no pude evitar pensar lo peor.

-¡Bepo! ¡Penguin! ¡Volved al submarino a ver qué ha pasado!-No dudó en gritar el capitán.

Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Me quedé inmóvil. Trafalgar me miró con indiferencia, después me tomó por el antebrazo y me levantó sin esfuerzo.

-Vamos.-Dijo serio.-Buscaremos un poco por aquí.

Sé que él sólo quería evitar que pensara en lo que podía estar pasando en el submarino, y en cierta manera, se lo agradecí, pero eso no quitaba mi preocupación.

Caminamos por las solitarias calles del pequeño pueblo, encontrando cada vez más indicios de que personas habían estado allí poco tiempo atrás. Entramos a una casa con la puerta abierta. Tres platos de sopa ya fría descansaban en una vieja mesa de madera.

Entramos al salón. Una silla estaba tirada en el suelo y un libro abierto al lado de esta. Pareciera como si se hubiesen llevado a alguien por la fuerza. Seguí analizando cada pequeño detalle de la casa, buscando alguna pista. Escuché la puerta principal cerrarse de un golpe, y volteé en darme cuenta que llevaba rato sin escuchar los pasos del chico detrás de mí, y efectivamente, no estaba allí.

-¿Law…?-Susurré.

Sentí una presencia a mi espalda y me giré bruscamente, pero tan sólo conseguí percibir una sombra de refilón. Empecé a asustarme, y los nervios de apoderaron de mí.

-¡Law!-Grité con miedo. Comencé a recorrer toda la casa, mirando en cada habitación, pero era como si se hubiese esfumado.-¡¿Dónde estás?!

Finalmente volví a la puerta de entrada. La abrí decidida a salir, pensando que probablemente se habría ido para buscar en otro sitio, pero mi cuerpo se paralizó cuándo mis ojos presenciaron el panorama. Lo que antes era un pueblo desierto y cubierto de hielo, ahora era una inmensa y espesa selva.

-¿Qué está pasando…?

¡Hola de nuevo! Bueno, esto se pone interesante (espero). A partir de ahora la historia va a dar un giro un poco inesperado, espero que os siga gustando igualmente, pero quería poner un poco más de acción y misterio para no hacerla muy monótona. ¡Os espero en el siguiente capítulo!