Llega un punto en que la casualidad supera, y es inevitable reconocer cierta manipulación divina.
A lo lejos, unos puestos más allá, el muchacho la observaba.
Ella, la chica nueva llegada apenas hoy, se mantiene silenciosa y da impresión de aislamiento, su cabeza gacha, sus labios apretados; concluye el interesado, que está nerviosa.
Se preguntó intrigado si acaso su objetivo visual frecuentará amistades.
Cualquiera al echarle un vistazo afirmaría que no acostumbra relacionarse con sus semejantes, lo cual es un hecho llamativo...¡¿Llamativo?!...Cae en la cuenta el muchacho que lleva bastante tiempo contemplándola, más del necesario. Como quién se sugestiona tras efectuar una travesura, mira a su alrededor y halla una expresión pícara dirigirse a él, la que fue opacada por la suya amenazante.
Daisuke se endereza en su sitio y se encoge de hombros, fingiendo volver a la lectura del texto, pero su atención claramente residía en su amigo y compañero de aula...se pregunta qué anda mal con él. Es del todo inusual que Saotome se fije tan abiertamente en chicas, y el motivo tiene nombre y apellido. Una cuestión de mero respeto es lo que trasluce el silencio rotundo del muchacho para dar opinión al respecto, una entera evasión en un asunto en el que Daisuke dio por hecho hace mucho que no recibiría nada interesante, hasta ahora cuando en un descuido se le reveló algo que despertara su interés inevitablemente...
El castaño, muy lejos de meterse entre las letras, piensa en que es lógico que Saotome no le mienta cuando le afirma con toda seriedad que su cariño por Kuonji no es más que fraternal, y esto es todo un embrollo mental porque por un lado se contenta con el hecho, le aporta esperanza y deshace las asperezas, pero por otro lado está ella y la confianza de que en un futuro el corazón de su amigo se vuelque a su favor.
Daisuke mejor que nadie conoce el sabor de la decepción, del despecho y de cómo un amor no correspondido puede volver migajas el autoestima, y no desea por nada del mundo que su amada pase por semejante insulsa desdicha. Así es el amor, el amor del de verdad: Inocente y estúpido, libre de venganzas porque la felicidad del otro estará muchas veces por sobre la propia. Sí, estúpido en su totalidad.
Entonces se fijó en Saotome de nuevo y lo sorprendió en las mismas. Embelesado contemplando de lejos a la chica nueva como se contempla a un amor platónico; sin reservar porque se tiene la seguridad de que esa persona no volteará, y completamente embobado, entregado de lleno.
¡¿EH?! ¿Amor platónico? ...¿Por esa chica, Tendo Akane?! ...Sí, reconoce que es linda, pero ¡Kuonji lo es más!Por otro lado parece reservada, tímida, incluso cree ver una nube negra sobre su cabeza.
Suspira pesadamente, preguntándose el muchacho a dónde irán a llegar...Echa un vistazo a Kuonji y una empatía se sintió súbitamente.
Comprende a su amigo: el observar al amor platónico es inevitable; ¡A veces incluso ni cuenta se da cuando ya la está mirando! El cuerpo responde a la necesidad del alma, así de simple. Tan bella sin duda, con su larga cabellera castaña, sus ojos claros, sus gestos ausentes, su atención en Ranma...¡¿Su atención en Ranma?!
La certeza le abofeteó con dureza en cuanto cayó en la cuenta. Kuonji mira a Ranma, y seguro notó cómo él miraba a Akane quién luce bastante concentrada en el texto como para notar en lo que está metida.
Todo va en cadena: Daisuke mira a Ukyo, ella mira a Ranma y la cadena acaba en Akane.
¿A a él, Daisuke, el comienzo de todo este enredo amoroso, quién lo mira?
Profundizar los hechos es hiriente muchas veces, es mejor ser un despistado ajeno a todo; concluye el muchacho.
¡Ahhh!...el amor sí que es complicado, y a falta de amor se refuerzan las amistades y a propósito ¡Se alegra tanto de haber hecho las paces con él! Esa mañana Kuonji le regaló disculpas por lo grosera que fue ayer, pero él supo que lo había hecho a regañadientes en cuanto a unos metros divisara al oji-azul supervisar el asunto. Claro, se enteró el muchacho, su amigo intervino en su favor y obligó a su prometida a disculparse.
No sintió verdaderas las disculpas, por eso su sonrisa tampoco lo fue. Dedicó un 'con permiso' y se dio al encuentro con su amigo, quién bondadoso como él solo, negó haberse involucrado alegando que el impulso nació de ella misma.
No le creyó, por supuesto, pero agradeció el gesto y el esfuerzo por encubrirla, además le hizo ver que él también tomó parte en la trama, que no debió mostrar su abatimiento tan abiertamente como lo hizo y que a fin de cuentas fue esto mismo lo que desencadenó lo que le siguió tras su partida, según el mismo Saotome le contó.
No le sentó bien la forma en que su amigo trató a la castaña, la injuria contra ella le dejó un amargo sabor porque Daisuke fue a fin de cuentas el causante, pero luego se enteró de que, como un caballero, había pedido disculpas, y que resumiendo todo el lío, las disculpas respectivas se dieron y afortunadamente puede decirse que todo resultó bien, que se limaron las asperezas y que 'nada fue para tanto'.
Entonces vuelve el chico a fijarse en quién sería la prometida de su amigo, y es desconsuelo lo que halla en sus facciones, uno profundo e hiriente.
Parece ser el vaticinio de algo funesto, ...son los presentimientos siniestros.
Esa chica, Tendo Akane, está destinada a agravar la maraña amorosa o tal vez a solucionarlos ¡¿Quién sabe?!
Sentimientos ajenos son revelados, captados perfectamente por quién preste un poco de atención.
Kuonji Ukyo, en una mezcla de oscura desesperación y angustia que cree camufladas, sufre en silencio porque una verdad le ha sido descubierta, y no precisamente una agradable.
Su prometido amado no ha dejado de mirarla a ELLA, y esto le hierve la sangre, la consume desde dentro porque siente que le pierde conforme avanzan los segundos, ...¡¿Perder?! ¿Cómo perder algo que no se tuvo nunca?! Pero se tendrá, por supuesto; el destino no miente, les quiere unidos en el futuro y nada se puede hacer al respecto, ¿Verdad?
...Saotome puede sentirse atraído por quién quiera, creer bonita otra chica y hasta emparejarse si lo desea, pero al final de cuentas, se estrellará contra su propio atolondramiento y llegará hasta ella pidiendo disculpas, clamando por una oportunidad.
Sí, así será ¿Cierto? Así es como está escrito, así debe ser, NO HAY OTRA FORMA.
Entonces, ¿Por qué se siente así de inestable?! La alerta de peligroso ha sido encendida, parpadean sus luces incandescentes.
Toda la certeza se le escurre de los dedos, comienza a cuestionarse inevitablemente sus arraigadas creencias, ¡¿La realidad es como ella la pinta?!
No, no, no, hay punto aquí que está siendo pasado por alto y es que ella si tiene cierto poder en el asunto, cierto poder sobre él. Tiene todo el derecho a reclamarle, de prohibirle, puede aludir a la falta de respeto, que a fin de cuentas ella sigue siendo su prometida y esta realidad no cambiará.
¿Por qué debiera quedarse callada, tragarse las penas, y hacer como si no hubiera visto nada, como si no se sintiera desplazada?! Ella es su prometida, su única prometida y sería bueno que 'la recién aparecida' lo supiera también.
Sí, ella se encargaría se informárselo, de establecer los límites, de hacerle entrar en esa cabecita suya que aquel hombre está ocupado. ¡Y da igual si se conocieron anteriormente, si son amigos o lo que sea! La quiere lejos, su intuición lo exige y ella cumple.
A Saotome se le arranca un suspiro y se pregunta si acaso podría hablarle en el receso a la peliazul, si acaso ella le permitirá acercarse, ¿Será correcto?! ...Es una nueva compañera, no conoce a nadie más que a él,...Bueno, conocer en el sentido mas amplio de la palabra porque el intercambio verbal sostenido con ella no pasa de las presentaciones y de una que otra broma aludiendo al modo en que se conocieron. En fin es lógico que quiera echarle una mano, ¿no? Eso es, simple solidaridad y nada más.
Un pellizco lo saca de sus pensamientos, y enseguida arruga el ceño al culpable. Daisuke le achica la mirada y aprieta los labios, como diciendo '¿Qué rayos haces?' que lo impulsó a preguntarse nerviosa si habrá sido muy evidente, la respuesta se le otorgó al instante en que advirtió una segunda mirada más puesta sobre él con un mensaje implícito en ella, era algo así como una amenaza de muerte velada.
Mientras unos puestos más allá, Tendo Akane pasando a la siguiente página, se pregunta si acaso debiera cambiar ya el calefón de una vez, ¡Está harta de bañarse con agua fría y en casa nadie parece inmutarse!...¡Oh! Si tan sólo llegara ya la hora de almuerzo.
Continuará...
Tuve algunos problemas con formato, sufrí con los puntos a parte. Les explico, una vez hube terminado y lo actualicé, se me juntó todo en una sola línea de oración sin puntos a parte y además con códigos extraños que iba en lugar del 'aparte' de mis puntos aparte. Era todo un conjunto de letras... El punto es que al establecer las distancias de los puntos a parte y habiendo eliminado los cógidos, al volver a actualizarlo se volvía a dar el mismo problema. Pude dar aparentemente una solución, pero no tengo seguridad de cómo se subirá el capítulo, ojalá que bien. Y eso, sólo quería desahogarme.
Espero de verdad que les haya gustado el capítulo, ¡Un abrazo para ustedes, gracias por leerme!
Y por supuesto, gracias por los comentarios, MUCHAS GRACIAS, y agradezco desde ya si gustan escribirme sus opiniones ^^
Hasta el siguiente.
