La idea inicial al insistir en inscribir a Peter en una escuela era simple: conocería más niños y sabría el rol que le corresponde desempeñar. Steve había acompañado gustoso a Tony a la escuela que había escogido, se había enamorado a primera vista de las instalaciones, el micro-bosque, las albercas, las canchas, sintió un brincoteo en el pecho al pensar en todo lo que el mundo había cambiado después de la guerra, y sonreía estúpidamente ante la incredulidad de que podían ofrecerle esto a Peter. Recuerdos frescos de su infancia en la calle lo hicieron estremecerse ligeramente mientras caminaban por la capilla del instituto, Tony tomó su mando delicadamente y murmuró por lo bajo un déspota "No me agrada que sea católico"
Steve sonrió ligeramente y dijo en un susurro "Es lo que más me agrada" Tony simplemente torció los ojos.
Al llegar a la dirección Stark se detuvo en seco y con la mirada ausente pidió un momento y se escabulló por las puertas de cristal, la secretaria contempló a Steve con una mirada confusa y el rubio no pudo hacer nada más que sonreír como si fuese un comportamiento completamente normal.
"Hace eso usualmente" mintió al contemplar los ojos de desconfianza pigmentados de creciente temor.
"Oh, disculpa" dijo algo avergonzada al darse cuenta de su obviedad y Steve sonrió intentando concluir la conversación lo antes posible y salir detrás de Stark.
Entre más convivía con este hombre se daba cuenta de la mirada de todos los demás al contemplarlo, la mayoría abundaba en el desagrado, se apartaban de él de una manera respetuosa pero tajante, jamás había notado que alguien le sonriera, exceptuando por supuesto las mujeres menores de 30 años. Inclusive podía asegurar – si es que su paranoia no lo engañaba– que lo contemplaban con cierto temor, no sabía realmente porque causaba tal impacto, todo lo que había conocido de él en estos meses no era más que gentileza, genialidad y un creativo sentido del humor.
"Te tardaste" la voz habitual de aquel hombre lo hizo saltar y salir de sus pensamientos, Tony estaba sentado en el piso con la mirada fija en el sinuoso movimiento de las hojas del fresno.
"Intentaba calmar a la secretaria que parecía que en cualquier momento llamaría a la policía"
Tony soltó una risa profunda y sincera, sus arrugas se marcaron notablemente creando profundas depresiones que enmarcaban sus ojos castaños.
"Las personas no olvidan fácilmente"
"¿La conoces?" preguntó curioso y Tony lo miró algo confundido.
"No que yo recuerde, pero ya sabes, todos en este sitio me conocen"
"No comprendo ¿sabes? Te ven como si fueras… peligroso" Steve dijo la última palabra en un susurro y Stark lo volteo a ver juguetón, levantó una ceja entretenido.
"Soy un asesino en serie por las noches" dijo con voz lúgubre pero con esa destellante sonrisa y Steve sintió un nudo en la garganta, si no fuera porque dormía diario con él hubiese caído en un ataque de pánico, Stark tenía toda la carisma para atraer a una "presa" y toda la frialdad para quitar una vida, un escalofrío recorrió su piel.
"Hablo en serio" dijo ya con voz firme y Tony hecho la cabeza hacia atrás, cerró los ojos y levantó los hombres.
"No esperes que todos me contemplen como tú lo haces Steve, ellos conocieron a Darth Vader y se quedaron con esa idea" Steve quería preguntar acerca de ese nombre, no lo entendía ni lo recordaba en ninguna conversación, sin embargo solo asintió y se sentó a su lado.
"Me molesta" dijo sincero y Tony asintió.
"Ya pasaron casi diez años, deberías acostumbrarte" dijo y tomó su mano, el contacto de Tony siempre lo hacía sudar en frío, sus mejillas tenuemente pigmentadas. Mierda, no podía pretender que ya habían pasado tantos años cuando su cuerpo reaccionaba acorde a los 4 meses que llevaba conociéndolo. La mirada satisfecha de Tony le decía claramente que inclusive el Steve que lo conoce desde hace 10 años, seguía reaccionando de esta estúpida manera.
"No puedo"
"El adaptable te llaman" dijo jugando y fijo de nuevo su vista en el fresno, Steve contempló el árbol también, perdiéndose en los recientes recuerdos del recorrido por la institución.
"Me agrada" dijo sincero y Tony soltó una risa por lo bajo.
"Sí, evidentemente. Es el mejor de la ciudad y sé que Peter sería feliz aquí"
"¿…pero?"
"Es católico" Tony dijo sincero y Steve torció los ojos.
"¿Es tu único pero?" preguntó casi incrédulo y Stark asintió.
"Es lo más trascendental"
"No tiene nada de malo mezclar algo de religión con la escuela"
"La religión es hipócrita y moralista, se siente ofendida por todo lo que no encaja con sus principios. Peter es exactamente todo lo que no encaja" dijo honesto y Steve se mordió el labio, porque era cierto sin embargo su retrograda ser y los recuerdos de las misas dominicanas con su mamá le revolvían la mente.
"La religión es así, pero la idea de Dios es que es un ser que ama y perdona"
"Perdona…" Tony dijo y soltó una risa en un bufido "¿Quién necesita su perdón?" preguntó déspota y Steve no supo cómo reaccionar porque en toda su vida nunca nadie había hecho esa pregunta.
"Ama y acepta, Peter puede encontrar consuelo…"
"¿Consuelo? ¿Te estas siquiera escuchando?" La voz de Stark había mutado a algo más agresivo y cortante, Steve tuvo que ordenar rápidamente sus ideas para no comenzar una guerra en los jardines de la dirección.
"Sí me estoy escuchando, la idea de "dios" es un ser que te ama, te acepta y te impulsa a hacer y ser lo que quieras ser, procurando siempre hacer por los demás"
"¿Para qué necesitaría un Dios que le enseñe eso si le hemos enseñado eso nosotros?"
"Tony… Peter no es precisamente la persona más generosa o altruista" dijo sincero y la mirada de Stark se tornó algo rota.
"Los niños no son generosos"
Steve permaneció en silencio un momento y después se puso de pie extendiendo su mano en dirección a su esposo.
"¿Vienes o no?" preguntó manteniéndose firme y Tony después de un segundo torció los ojos y se levantó sin tomar su mano, caminó de nuevo hacía el edificio y Steve con una sonrisa discreta de victoria caminó detrás de él.
El cambio en Peter fue instantáneo, todos los días tenía una anécdota nueva que contar, nuevos nombres que mencionar – todos de niñas– y un entusiasmo anormal por hacer la tarea inclusive antes de comer. Tony se adentraba enormemente en todo lo académico, los trabajos de Peter siempre eran dignos de un estudiante de Secundaria o Preparatoria, por más que Steve intentaba alejarlo y pedirle que dejara que Peter se desarrollara a su nivel, a la mañana siguiente encontraba maquetas con circuitos o pequeños robots en la mochila de Peter. Era imposible.
Él por su parte se encargaba de llevarlo, recogerlo y acompañarlo las tardes que se quedaba en ballet, cada vez veía que era mejor y sus pies comenzaban a cambiar, pequeñas yagas comenzaban a abrirse entre sus dedos y aunque a él le causaba cierta inconformidad podía degustar la pasión de Peter al bailar, por ahora eso era suficiente.
"Se me hace raro ¿sabes?" Tony dijo rompiendo el silencio y Steve dejó el informe que corregía para la celebración del 4 de Julio.
"¿Qué cosa?" preguntó desconcertado y Tony de nuevo perdió su vista en su taza de café, estaba a punto de repetir la pregunta cuando Stark volvió a hablar.
"¿Cuánto lleva Peter en la escuela?"
"Un mes"
"¿Y nadie lo ha molestado? Es raro ¿no?" Steve también lo había pensado al recordar sus días de escuela y el bullying incansable que existía, había querido pensar que las fechas eran distintas y que el respeto era un principio básico hoy en día.
"Supongo que la gente es buena aquí"
Tony soltó una risa acida.
"Siempre hay gente mala Steve, inclusive en el Vaticano"
"¿Qué crees que pase?" preguntó algo temeroso y Tony hizo una mueca.
"La idea lógica es que no nos ha contado nada por temor a que lo saquemos de la escuela"
"Peter no haría eso" Steve dijo angustiado y Tony lo miro incrédulo.
"Por supuesto que lo haría, es un niño"
"¿Has hablado con él?" Preguntó algo temeroso y Tony sacudió la cabeza.
Al parecer Peter había sido hermético con ambos, Steve se levantó de la estancia y caminó escaleras arriba, al empujar suavemente la puerta de la habitación de Peter lo encontró parado frente al espejo, vestía solo un leotardo rosa pastel y unas zapatillas de ballet, el clásico uniforme de bailarina y Steve intento hacer memoria porque no recordaba que ni él ni Tony hubieran comprado algo así recientemente, el vestuario de hombres era muy distinto.
Peter levantó la mirada asustado, sus ojos atemorizados como los de un venado expuesto ante el rifle, Steve se mordió sus temores e intento callar sus prejuicios.
"Se te ve muy bien" dijo sincero y el rostro de Peter se suavizo demasiado, su cabello castaño caía quebrado hasta su nuca.
"Quiero que crezca más" dijo entusiasmado enmarañando su cabello y Steve asintió.
"¿Hasta dónde?" pregunto inocente intentando no sonar alarmado o que estaba emitiendo un juicio, Peter sincero señaló con su mano hasta arriba de la cintura y Steve asintió, escuchó pasos por las escaleras y miro pensativo a Peter.
"En la escuela… ¿Todos te tratan bien?" Preguntó en voz seria pero tenue y el pequeño levanto sus ojos azules pensativo, Tony se recargó en el marco de la puerta, observaba al niño con una sonrisa sincera y una mirada analítica recorría aquel cuerpo menudo masculino en un leotardo femenino.
"Sí, André y Solé son mis mejores amigas"
"¿Son hermanas?" preguntó Tony y Peter asintió, sí, solo un par de papás carentes de imaginación pondrían nombres tan fonéticamente parecidos.
"¿Y los niños Peter?" Steve preguntó dudativo y Peter hizo una mueca.
"No somos tan amigos"
"¿Te han hecho algo?" Tony preguntó con voz firme y Peter salto en sí, Steve lo recriminó con la mirada.
"No… ellos dicen que no me puedo juntar con ellos, que ese no es mi sitio. Me llaman niña" las últimas palabras las dijo con una sincera sonrisa y entonces la realidad sacudió a Steve.
La idea de meter a Peter en una escuela era para que conociera el rol que debía jugar acorde a su género y él claramente estaba jugando el rol que sentía naturalmente acorde a su género. En ese momento la sólida realidad golpeo a Steve, Peter era transexual, simplemente aun no tenía la confianza de decirlo en voz fuerte.
Steve arreglaba todos los preparativos para la pequeña cena y viaje que había organizado por el cumpleaños de Tony, era 26 de Mayo apenas y quería que todo estuviera perfecto, mantenerlo en secreto sin duda había sido lo más difícil de todo. Peter era su cómplice y su mejor ayuda en decidir y conocer todos los gustos anormales de Stark, todas sus manías obsesivas-compulsivas.
Entre las distintas idas a comprar las cosas de la cena, la fiesta, los boletos de avión y las maletas las horas se iban entre sus dedos, el sonido constante del celular lo sacó de su pensamiento, sostenía en una mano dos paquetes distintos del mismo jamón añejo.
"¿Ya comieron?" fue la primer pregunta que escuchó al otro lado de la línea, y el hecho de que la voz de Tony hablara en plural agito su mente.
Peter.
"Mierda" dijo en un impulso y soltando lo que tenía en manos salió casi corriendo del lugar, la voz de Tony lo interrogaba preocupado sin obtener respuesta, después de breves segundos Steve se dio cuenta que aún seguía anclado a la llamada.
"Perdón, es solo…. Olvide a Peter en la escuela" dijo sincero y Tony bufó molesto, después Steve escuchó una risa entretenida, no había pasado mucho, tal vez solo una hora desde que había salido del Ballet.
"Estoy por el rumbo, llego yo primero" Tony dijo y Steve asintió y colgó la llamada, cuando llegó al estacionamiento estaba completamente solo, cerró la puerta del carro y contempló el deportivo rojo de Tony estacionarse a su lado, él no lo espero, la angustia de no ver ningún niño en las canchas agitó su pecho y comenzó a llamar el nombre de Peter, Tony corrió hasta alcanzarlo, también gritaba preocupado el nombre del pequeño.
Caminaron al estudio de ballet, se encontraba solo, en el reflejo de los múltiples espejos Steve contempló a lo lejos en la cancha de football un grupo de niños rondando los 8 años, maldijo entre dientes pensando lo peor y corrió hacía ellos, Tony lo imitó asustado.
El agudo sexto sentido que tenía no lo traicionó, tres niños rodeaban al pequeño Peter que estaba siendo amordazado por un cuarto niño, las risas eran crueles y las ofensas se escuchaban inclusive a metros de distancia.
"Eres una niña"
"Fenómeno"
"Anormal"
"Mejor matate"
"Indefinido"
"Raro"
"Quiere ser una niña y no puede"
Esas palabras contaminaron el pecho de Steve y sintió el peso de la culpa anclarlo al pasto, quería hablar, gritar, golpear a los niños que resultaban ser más crueles de lo que jamás hubiese imaginado. Contemplaba como Peter lloraba sin aliento y entendió que no era por la agresión física sino por la última frase que un niño delgado de ojos verdes había dejado salir:
"Quiere ser una niña y no puede"
"Déjenlo" gritó con voz quebrada adentrándose entre los niños, dos niños al reconocerlo salieron corriendo en direcciones opuestas, Steve estaba a punto de decir algo cuando vio como Tony tomaba agresivamente al niño que se encontraba sobre Peter y lo jalaba de la playera, lo tomó de los hombros agresivamente.
"Escúchame bien pedazo de mierda, vuelves a tocar a mi hijo y vas a conocer el peor lado de mí" Sus dedos enterrados sobre la piel virgen del niño comenzaban a dejar marcas purpuras. Los ojos verdes del niño se cristalizaron y el miedo lo petrificó inmovilizándolo por completo, cayendo en un estado de shock que lo hacía sentir oleadas continuas y tortuosas de escalofríos.
"Tony, suéltalo" Steve dijo asustado intentando separar a Tony del niño, las facciones de Stark endurecidas y la vena de la sien comenzaba a saltarse, sus ojos castaños destellaban oscuros y por un instante Steve supo a qué se refería con las palabras de hace dos meses. Darth Vader.
"Tony" repitió esta vez más molesto e intentó tomar el brazo de Tony para separarlo del niño que ya lagrimeaba no por el pavor sino por el coraje de ser débil, Steve sabía la gravedad de la escena y más valía que todo esto no se hiciera más grande.
"¡Suelte a mi hijo!"
Mierda.
Un grito temeroso se escuchó y Steve volteo hacía atrás para encontrar a un hombre vistiendo traje y corbata enfurecido, los mismos ojos verdes que el niño que Tony sostenía.
Mierda.
"Stark" mordió la palabra en su oído como su última alternativa antes de tener que quitarlo por la fuerza, Tony no quito su mirada del niño, parecía completamente absorto por la escena, como un maniático psicópata que en cualquier instante pudiera decidir quitar la vida. Steve sintió miedo sin embargo tomó gentilmente la mano de Tony y él sin decir nada más empujó al niño hacía adelante, el chico d años cayó de espalda al pasto, se levantó llorando ya audiblemente y corrió hasta donde su papá estaba. Tony se mantuvo estático por unos segundos mientras Steve se acuclillaba junto a Peter para preguntarle qué era lo que exactamente le habían hecho, el miedo de ser expuesto a una violación le paralizaba el alma.
"¿Cómo te atreves?" La voz del padre del niño rompió el silencio en un grito eufórico, sostenía indignado a su hijo de los brazos exponiendo las marcas de los dedos de Tony en sus hombros, no era nada grave, sin embargo era un menor de edad.
"Estaba sobre mi hijo" Steve dijo cortante señalándolo deliberadamente. El pecho de aquel extraño casi rozaba el de él.
"Son problemas de niños" gritó impotente y Steve lo miró incrédulo.
"¿Niños? ¿Tu niño de 9 años contra mi niño de 4?" Preguntó en un grito, sus puños temblando entre la rabia y la impotencia.
"¡Niños!" Gritó enojado aquel hombre maldiciendo por lo bajo "Menores de edad"
"¿Entonces es válida la agresión de un niño de 17 años a un niño de 4?" Steve preguntó molesto y notó como la mirada del hombre lo analizaba detenidamente como intentando reconocerlo, bajó su mirada hasta Peter que seguía sentado en el pasto llorando sin aliento ni lágrimas, su mirada azul danzaba temblorosa entre sus padres y el niño que lo había intentado estrangular hace unos minutos.
El iris verde seco del hombre se cristalizo y su pupila se dilató.
Recuerdos de la mesa directiva debatiendo si debían admitir al primer matrimonio gay y como todos habían votado en contra, pero la dirección había decidido que tener a Stark en la institución representaba grandes aportaciones voluntarias y mejorías en la escuela. Al final el dinero siempre abría puertas.
Tony Stark y Steve Rogers, la pareja controversial desde hace más de diez años, el ciudadano modelo y el psicópata drogadicto. Sintió un vuelco en el pecho y recordó toda su infancia creciendo en los mismos colegios que Stark, las mismas fiestas, las mismas inversiones y como Stark siempre había producido una sombra tan amplia que terminaba cubriéndolo en cualquier sitio, el sabor a venganza le endulzó el paladar.
"Eres tú. El lunático de Stark. ¿Cómo te atreves a agredir a un menor de edad?" dijo agresivo y Steve rápido supo hacía donde se dirigía el asunto.
"Tony simplemente defendía a Peter" dijo interponiéndose entre ambos hombres, su mirada azul seria y sus labios tensos, y entonces aquel desconocido para Steve pero conocido para Stark supo que cartas jugar.
"¿Defender?" Soltó una risa burlesca "Stark es un maniático, un drogadicto compulsivo, un alcohólico igual que Howard"
Las palabras cayeron como plomo en Tony y volteó a encararlo, sus ojos lagrimeando, sus manos temblando.
"Si vuelvo a ver a tu hijo cerca del mío lo que conocías de mí te parecerá dulce"
"¿Es una amenaza?" preguntó desafiante y Steve tuvo que tomar a Tony del brazo para darle a entender que era mejor no decir nada, Stark como siempre, escuchó la mirada de Steve y calló.
"Vas a escuchar de mí Stark, muchos creerán que has cambiado pero no eres más que el mismo monstruo de siempre, el pedazo de mierda que gastaba miles de dólares en heroína, el productor de armas nucleares que se vendían en el mercado negro, el supuesto genio que no ha hecho nada por el mundo, más que ser un hedonista estúpido, añádele a eso agresión física a un niño de 8 años"
"Suficiente" Steve dijo molesto y se agachó para levantar a Peter en sus brazos, tomó la mano de Tony arrastrándolo agresivamente hasta el otro lado de la cancha, sus dientes se mantenían unidos intentando no decir nada, Peter sollozaba en silencio y Tony se sacudía entre el frenesí y el coraje.
"Te veo en la corte" Se escuchó aquel grito y Steve sintió como su fortaleza comenzaba a derrumbarse.
