Steve dio media vuelta sobre la cama, el insomnio era crudo y su vista seguía clavada en un punto fijo entre la vegetación que entraba franca a través de la transparencia del muro de cristal, escuchaba la respiración tranquila de Tony detrás de él, sujetaba su mano entre ambas manos acariciándolo tembloroso.

Había intentado mantenerse positivo y parecer tranquilo y fresco, Peter no había querido decir nada, simplemente se había ido a dormir sin siquiera cenar, Tony por otro lado había actuado de una manera increíblemente madura, tanto que lo desconcertaba, le había pedido una disculpa por sus acciones anteriores e inclusive había traído a platica temas banales mientras se cepillaba los dientes.

Steve no confiaba en esa naturalidad fingida, estaba a la expectativa de una crisis cercana, sería la primera y realmente no sabía cómo reaccionar, confiaba en su instinto. Se movió cauteloso entre las cobijas dándole la espalda al ventanal, sus labios rozaron la frente de Stark y notó como se empezaba a inquietar en su sueño, lo abrazó.

Drogadicto

Alcohólico

Hedonista

No, Tony no era nada de eso.

Cerró los ojos apretando los parpados intentando bloquear su mente.

Armas nucleares

Mercado negro

Era inútil.

Abrió los ojos de golpe y soltó un jadeo de frustración teñido de fresca angustia, sus ojos azules cristalinos clavados en lo que la luz lunar lograba iluminar del rostro tranquilo del hombre que dormía a su lado.

Tony no era nada de eso.

No podía concebir la idea de él así, ni en un pasado remoto, era imposible. Conocía perfectamente el comportamiento de un alcohólico, Howard lo era, siempre estaba ebrio, ya sea en cenas benéficas o en presentaciones científicas. Era imposible para él dejar de beber, lo describía como una necesidad asfixiante.

En 5 meses jamás había visto a Tony ebrio, sí bebía, pero jamás se excedía de tres tragos, solía decir que le había perdido el gusto. Un alcohólico no le pierde el gusto a eso, mucho menos alguien con antecedentes de consumos tóxicos.

Aunque claro, no podía emitir un juicio tan ciego hacía alguien que apenas conocía ¿Y qué si Tony si era un alcohólico? ¿Un drogadicto? ¿Un productor de armas nucleares? ¿Y qué si sí lo era hace una década o dos?

Steve lo miró temeroso, se veía tan indefenso, tan tranquilo, tan estable. Su mirada lanzó en una ráfaga tortuosa la expresión asesina de Tony al sujetar a aquel niño, fue como si por un momento ya no fuese el mismo hombre. Sintió algo familiar crispar su espalda: Temor.

Su instinto le advertía que había mucho más detrás de esos ojos castaños destellantes, como si cada arruga profunda tuviese una tragedia que contar.

No.

Basta.

Tony no era así, y si lo había sido qué más da. Tony es presente y no pasado.

Besó tiernamente su frente adquiriendo al fin un sueño ininterrumpido.

Peter había cambiado, y con su cambio los iba quebrantando día a día.

Tony intentaba casi patéticamente en acercarse a él y Peter se había mostrado empático con ambos, platicaba con ellos y sonreía, sin embargo en cuánto tenía oportunidad escapaba a su cuarto, Tony había instalado cámaras en su cuarto mientras Peter se encontraba en la escuela, Steve al principio había estado completamente en contra, con el paso de los días se lo agradeció.

El niño realmente no hacía nada, intentaba pintar pero no concluía ningún cuadro, no había vuelto a tocar las zapatillas de ballet y mayormente dormía, lloraba hasta quedar dormido, Steve no sabía qué hacer, había intentado por todos los medios, comprar tickets para presentaciones del ballet ruso, comprarle vestidos nuevos, invitarlo a caminar, a viajar, inclusive Tony había dejado gran parte de su carga horaria en la empresa.

Todo intento era vano, pareciese como si se le hubiese robado el espíritu.

Un Jueves en la mañana Steve ordenaba la ropa limpia de Peter, doblaba delicadamente cada prenda y las organizaba por tonalidades en los distintos cajones, el 40% de la ropa de Peter ya era completamente femenina, cerró los ojos intentando no emitir juicios, a veces llegaba inclusive a odiarse a sí mismo por no poder evitarlo.

Caminó con el cesto vacío hacía el cuarto de lavado, antes de salir del cuarto de Peter escuchó un ruido pesado, volteo curioso y encontró un sobre en la duela de madera, lo levantó curioso, un jadeo de sorpresa salió involuntario al leer las letras rígidas en Arial 12.

Citatorio # 1

A Anthony Edward Stark por supuesto abuso físico a un menor de edad.

Sus dientes chillaron reprimiendo el grito de coraje que apretaba su garganta y sofocaba su pecho, intentó mantenerse de pie, el sobre estaba abierto.

Peter lo había encontrado antes que ellos y lo había escondido, esa era la razón de su silencio, de su llanto, de su distanciamiento hacía ellos estas 3 semanas, no supo en que momento comenzó a llorar o a temblar o a colapsar entre ambas, estaba estático, su mente vagando entre posibles escenarios, un miedo indescriptible al sobre, era incapaz de abrirlo, incapaz de leerlo.

Era tan estúpidamente injusto y ridículo.

El mundo era la misma mierda que hace años, segregando lo distinto.

"¿Steve?"

Mierda.

La voz de Tony se aproximaba y no supo realmente que hacer, guardo el sobre en sus amplias bolsas de su Levis desgastado y salió del cuarto, caminó casi trotando hacía la habitación principal puesto que Tony se encontraba en la escalera y no quería encontrarlo.

Todos sus actos haciendo más obvio el asunto.

Era un idiota.

"¿Steve estas llorando?" la voz de Tony era incrédula como si fuese algo que no hiciera seguido… si tan solo supiera que desde adolescente cualquier idiotez lo hacía llorar, y esto, este sentimiento era incontenible. Se sentía ahogado entre todas las palabras que no podía articular.

"¿Steve?" la voz sonaba más agitada, abrió la puerta de la recamara principal cerrándola tras de él, era de mañana así que cualquier mucama podría verlos. Steve no supo que hacer, no podía encararlo.

"¿Estas bien? ¿Peter está bien?"

"Sí"

Fue una monosílaba solamente, sin embargo estaba quebrada y ausente en un sollozo, eso fue suficiente para sentir las manos de él sobre sus hombros, un escalofrió sacudiéndolo, esa sensación poco placentera de abandono.

Tony lo hizo voltearlo a ver, sus ojos castaños preocupados, cristalinos incluso, las mejillas de Steve eran rojas por el llanto contenido. Que escena tan más ridícula.

"No pasa… nada" mintió tan patéticamente que notó una risa cínica en las comisuras de los labios de Tony.

"Llevamos 8 años juntos, creo que merezco la verdad sin rodeos" dijo calmado y Steve sintió un brincoteo en el pecho. 8 años. Un sollozo salió audiblemente y cerró los ojos maldiciendo su inexistente fuerza delante de él.

No dijo nada, extendió tembloroso el sobre hacía Tony, el ingeniero bajó la mirada curioso y al leer las primeras letras tembló discreto, tragó audiblemente y con una característica sonrisa rota la tomó. Él sí tuvo el valor de abrirla y no solo contemplarla, sino leerla. Steve estaba expectante de sus reacciones, quería ver que tan grave era el problema, qué debían hacer, la reacción de Tony fue inesperada.

Fue una completa apatía, o una alarmante tranquilidad.

Después de algunos agónicos minutos en silencio carraspeo la garganta y dobló la hoja.

"¿La leíste?" preguntó con voz ronca y Steve sacudió la cabeza avergonzado. No, le había faltado valor.

"Queda una semana de tiempo para presentarme ante el juzgado a declarar acerca de la demanda. Si el jurado lo ve necesario puede irse a juicio penal"

"¿Juicio penal?" Steve levantó la voz inconsciente de ello, Tony asintió serio.

"Sí"

"Lo que ese imbécil quiere es dinero, hay que dárselo, hay que llegar a un acuerdo con él, que cancele la demanda" Steve comenzó a atropellar las palabras entre sí, el temor y la tristeza mutando drásticamente a la exaltación y el coraje, Tony lo contemplaba en silencio "Hay que borrar todo esto de los archivos, pretender que nunca nada sucedió y sacar a Peter de esa escuela moralista de mierda"

Tony soltó una risa ligera.

"No me parece gracioso Tony" las palabras de Steve eran severas e inconscientemente habían adquirido su tono usual de capitán.

"Estas reaccionando exactamente como yo lo hubiera hecho hace 4 años" Tony dijo tranquilo y Steve sintió unas súbitas ganas de asesinarlo porque ¿Cómo era posible que estuviese tan calmado?

"Es la única reacción posible"

"No"

Steve calló abruptamente y dejó de caminar en círculos, clavo su mirada azul recriminándolo descaradamente.

"¿No?" preguntó enfurecido en una risa amarga.

"No voy a hacer lo que he hecho toda mi vida. Alguien tiene que pararse en el estrado por todos los que son sometidos a callar"

"No puede ser cierto" Steve dijo incrédulo canalizando todo su enojo hacía el hombre 15 centímetros menor a él que lo veía con una mirada castaña oscura pero serena, él simplemente levantó los hombros en ademan de indiferencia asintiendo.

"¿Es qué estás loco? No vengas a jugar al héroe con esto" Steve gritó molesto y Tony permaneció en su sitio, asechándolo con la mirada, sus labios tensos.

"No voy a sobornar a nadie por algo que también merece un castigo"

"¡Estas en desventaja Stark!" Y esa había sido la primera vez en varios años que Steve gritaba molesto su apellido, Tony sintió un brincoteo en el pecho y una estúpida sensación de amargura subir desde su estómago hasta su iris.

"Si sobornamos al gobierno y a el imbécil que demanda, y ocultamos todo esto, ellos habrán ganado"

"¿Ganado? ¿Ganado qué?" gritó temblando, sus ojos feroces.

"Estaremos ocultando a Peter, como si él fuese alguien por quien no valiera luchar públicamente"

"Tú no tienes lógica, eres imposible" Steve dijo entre dientes y caminó hasta el teléfono inalámbrico "Pediré el número de este imbécil y hablaremos con él"

"Jarvis"

"¿Sí?"

"Bloquea las líneas" El sistema operativo no contestó, Steve dejó de escuchar el ruido constante en el teléfono, volteo a verlo aún más molesto.

"Jarvis" Gritó molesto y Tony podía jurar que si Jarvis tuviese un cuerpo, estaría temblando junto a él en ese momento. Steve era de verdad temible en esta faceta, intentó reunir todas sus fuerzas para permanecer firme.

"¿Qué? ¿Ahora Jarvis solo te responde a ti?"

"Disculpe Señor Stark, pero mi configuración es un 50% y 50% para ambos"

"Silencio" Tony dijo y la voz se extinguió.

"Increíble. Eres increíble" Steve dijo destellando chispas por los ojos e intentó dirigirse hacia la puerta, Tony le obstruyó el paso.

"Ya tomé mi decisión"

"¿Y yo no tengo decisión aquí?" Steve contestó entre dientes, Tony simplemente sonrió cínico.

"Claro, puedes decidir si me acompañaras al juzgado o si te quedaras en casa"

Su sonrisa y esa clásica actitud pedante fueron la cereza para enloquecer a Steve.

"Eres un imbécil" dijo agresivo y lo apartó de su camino con cierta cautela.

Azotó la puerta tras de él.

Steve no podía entender que tenía ese hombre que lo idiotizaba de esta manera.

¿Qué tenía Tony que lo convertía en un simple humano inofensivo y sumamente manipulable?

Esa pregunta no dejaba su mente mientras esperaba en las incomodas sillas de la sala de espera del juzgado #2 de la ciudad. No supo en que momento lo convenció no solo de aceptar su idea, sino de ayudarlo y acompañarlo en esta guerra que desde el principio estaba perdida.

Tony llevaba cerca de dos horas en interrogatorio, no sabía realmente si era interrogatorio o si era gente fanática atacándolo o indagando en su vida personal, se le revolvía el estómago de solo pensarlo.

"Steve Rogers" la voz de la mujer lo llamó desde la puerta y en tiempo record ya se encontraba en la oficina donde Tony tomaba un café despreocupado, sus lentes oscuros puestos y sus piernas sobre el escritorio. Dos personas se reían con él.

"El legendario Capitán, siéntate por favor" dijo un hombre de corbata roja animadamente, Steve lo miró extrañado.

"Gracias" dijo cortante sentándose junto a Tony.

"Estábamos platicando acerca del inicio de Iron Man" dijo el mismo hombre animado y Steve asintió, volteo a ver preocupado a Tony intentando encontrar un indicio de disgusto, sin embargo su sonrisa era tal que pareciese que no enfrentaba una demanda potencial a juicio. Intentó no molestarse por eso.

"Que bien" dijo cortante y Tony sonrió más ampliamente.

"Vamos, no seas apático, Jord ha preguntado mucho por ti" Tony dijo animado, tanto que inclusive Steve pensó en que tal vez no era café lo que tomaba Tony, sino alcohol directo.

"¿Jord?" No pudo evitar la confianza del diminutivo.

"Jordan, me enteré del caso, soy abogado, egresado de Harvard hace 14 años, me encantaría la oportunidad de llevar el caso en el juicio"

Steve en ese momento comenzó a observar detenidamente los ojos grisáceos del hombre, su cabello rubio más largo que el de él, su traje exclusivo y su tez pálida, pudo observar más allá del interés en el caso el claro interés en Tony.

Lo analizaba discreto sin embargo no podía durar más de 5 segundos sin voltearlo a ver, era un coqueteo casi descarado, una rabia agito su estómago y no pudo evitar fulminarlo con la mirada, su sien comenzaba a dilatarse y su ceño fruncido le daban claras señales para que dejara de ver a Tony.

Pero Tony… ese hombre era un espectáculo, su naturaleza coqueta era insoportable, no solo coqueteaba descaradamente con el abogado, sino con él y con la oficial que hacía guardia en la puerta, su sonrisa destellaba en todas direcciones y podía contemplar perfectamente como tanto el hombre como la mujer estaban completamente deleitados y derretidos por su presencia.

Los tenía en la mano.

En ese momento Steve se dio cuenta de algo crudo.

Tony Stark o era profundamente odiado o terriblemente amado. No se podía andar a medias tintas con él, orillaba con su personalidad desquiciante a las personas hacía el extremo que él lo decidía y una vez ahí las mantenía hasta que le eran útiles.

Se sintió manipulado e idiota, tanto que su paranoia natural y su dramaturgia intrínseca lo hizo pensar que tal vez todos estos años Tony simplemente lo había mantenido ahí para algo, un fin que aún no cumplía y que sería desechado con el tiempo.

"No habrá ningún juicio" dijo en un impulso y se levantó de la silla, azotó la puerta de la oficina al salir.

Había llegado ya a la calle cuando escuchó pasos acelerados tras de él, una mano conocida lo sujetó del saco.

"¿Esa escena que significa? Dijiste que me apoyabas" Tony le recriminó de una manera tan tajante y desvergonzada que Steve sintió ese impulso de golpearlo, esa tensión insoportable que siempre se traducía en sexo.

"Apoyo tus intentos estúpidos y suicidas de ser protagónico e ir a prisión, lo que no apoyo es tu descaro total con ese imbécil"

Y Steve se dio cuenta ahí que jamás había sido tan sincero en su vida, jamás había escupido las palabras que en caliente infectaran su mente, un extraño sentimiento de placer en su cuerpo, Tony lo miró perplejo, después notó en una fracción de segundo como sus ojos castaños se iluminaban, la pelea comenzaba.

"¿Protagonismo? ¿Eso crees que busco? Ya habíamos hablado de esto, es por Peter, creí que eras capaz de entenderme, de apoyarme…" Tony estaba exaltado, abruptamente cortó sus ideas y quedó en silencio por un segundo, después de la nada soltó una risa entretenida y levantó la mirada iluminada en júbilo, su enojo se había disipado como una brisa marina, una latente bipolaridad a la que Steve día a día se iba acostumbrando "Estas celoso" dijo entre risas tenues y fue suficiente para que Steve se pusiera rojo de coraje.

"No lo estoy"

La risa de Stark se hizo audible y desvergonzada.

"Oh Dios, después de todo aún te ponen celosos mis juegos" dijo con una evidente felicidad que no hacía más que desquiciar al menor.

"No seas ridículo" mintió patéticamente intentando retomar el hilo de la plática, porque conforme los segundos pasaban se iba sintiendo ridículo inclusive por pensarlo "Necesitamos evadir el juicio a como dé lugar"

"Ocho años juntos, 5 de matrimonio y un hijo de 4 años y tú haces un drama porque le sonrió a un completo extraño" dijo aún entre risas y una evidente incredulidad, Steve sintió un nudo en el estómago y sus hombros tensarse.

"No fue por eso" se mantuvo firme ante su mentira

"Tony" la voz del desconocido se escuchó y fue suficiente para crisparle la piel a Steve aún más.

¿Por qué mierda le llamaba Tony? No había conocido a alguien en este remoto lugar que no le dijera Señor Stark.

"¿Sí?" Tony contestó con una deslumbrante sonrisa.

"¿Entonces el Lunes a las 2 en tu oficina?" dijo sonriente y Steve torció los ojos notablemente, que barato.

"Sí"

"Gracias, mucho gusto" dijo dirigiéndose a Steve que hizo una mueca parecida a una sonrisa falsa, Jordan caminó hacía la acera no sin antes dirigirle una última mirada a Stark, quién seguía sonriendo ampliamente.

"Sí, sí estoy celoso" admitió Steve en un impulso, la risa de Tony se hizo escandalosa, se cubrió la boca con ambas manos en un ademan tan adorable que hizo que el coraje se le bajara a Steve, casi esfumándose por completo.

¿Cómo este hombre le alteraba los nervios y le daba una paz todo en un lapso de un minuto?

"Eres adorable" Tony dijo sonriendo y plantó un suave beso en sus labios, Steve cerró los ojos calmándose por completo.

"El Lunes a las 2 iré a esa junta, no esperes que te deje solo con él" dijo severo y Tony sonrió entretenido, un mechón de cabello castaño en su frente.

"No lo esperaba" dijo sincero y entrelazó sus dedos con los de Steve.

En el camino a casa Tony compró varias cosas para preparar de comer, se encontraba en un humor extrañamente alegre, inesperadamente tranquilo, el miedo aún no decidía abandonar a Steve.

"Steve ¿Por qué no me habías dado el citatorio?" preguntó curioso, ambos caminando por el malecón de la micro ciudad.

"No sabía, lo encontré en el cuarto de Peter esa mañana"

Tony no dijo nada por un buen rato, Steve sabía que Peter ocupaba su mente porque él se encontraba en la misma situación, después de varios minutos Tony lo miró decidido.

"Tenemos que hablar con Peter, debe saber que pasara"

Steve asintió, iba día a día aceptando más el hecho de que si no podía contra él lo más sabio era unirse a él.

Casi 6 meses con él y aún no descubría que tenía este hombre que sacaba lo mejor y lo peor de él.