Inesperdado
Capitulo III
Acuerdo
Se acercó a él aprovechando que los demás se habían ido a verificar la causa de la explosión. Ese era el momento y debía actuar rápidamente, tratar de convencerlo de alguna forma ya no podían seguir perdiendo el tiempo en ese planeta. Tenían una misión que cumplir y si no volvían con resultados probablemente sería su fin
Estaba de espalda concentrado en su rastreador esperando noticias de sus soldados cuando la sintió llegar, sin embargo no se volteó a verla - ¿Qué quieres?
-Necesito hablar contigo- Estaba sorprendida, ¿Cómo hizo para saber que ella estaba ahí?
No respondió por lo que interpreto como un sí y siguió- ¿Cuánto tiempo más nos van a tener secuestrados? – No pudo evitar levantar un poco la voz
Volteo a verla con su típica sonrisa de lado - ¿Secuestrados? ¿Acaso estas amarrada o encerrada en algún lugar?
-No, pero estoy segura que si trato de irme en la nave vas a matarme- Dijo mirándolo desafiante – Así que técnicamente es un secuestro
Esa mujer realmente no tenía idea con quien estaba hablando, pero no podía matarla, no podía arriesgarse a las consecuencias– Van a estar en este lugar hasta que yo lo diga- Se dio vuelta dando por finalizada la conversación
-Escucha – Cambió completamente de actitud a una más suplicante – Agarramos lo que vinimos a buscar y nos vamos, no es necesario que hagas todo esto. Lo único que estas logrando es atrasar mi trabajo y el tuyo, y la verdad no creo que salgas beneficiado si tu misión te tomas más tiempo de lo que debería – Dejo de hablar esperando algún tipo de reacción de su parte, pero nuevamente no respondía.
Iba a responderle cuando escuchó un sonido y miró su comunicador - ¿Qué pasó Nappa?
-Vegeta, tres de las naves están destrozadas, esa fue la explosión
-¿Qué?- Pregunto furioso. Ahora si se complicaban las cosas
-Al parecer quedaron algunos con vida. No te preocupes ya nos deshicimos de ellos. Sigo sin entender cómo es que seres tan débiles podrían arruinarnos la misión de esta forma
Mierda. Todo se había salido de control y todo por culpa de su irresponsabilidad, la mujer tenía razón. No sabía en que estaba pensando, para ese entonces la conquista debía estar finalizada. Los cuatro iban a tener serios problemas con Freezer, pero en especial él – Vuelvan de inmediato – Dijo aparentado tranquilidad y corto la comunicación- Mierda- Susurró.
Bulma había escuchado toda la conversación y supo que era el momento de hablar- Tengo algo que podría interesarte – Éste volteo nuevamente hacia ella con una mirada que la dejo sin habla por unos segundos. Estaba furioso podía darse cuenta, era como una bomba que estaba a punto de explotar. La miraba como si fuese a descuartizarla viva como si ella fuera la culpable de lo que pasó- Pero con la condición que nos dejes ir con vida a los cuatro.
Repentinamente sintió una mano agarrando fuertemente su cabello y otra cubriendo su boca. Fue arrojada contra una enorme roca cerca de allí. Automáticamente cerró los ojos por el dolor que sintió en la parte posterior de su cabeza por el golpe contra algo duro. Cuando los abrió se encontró con esos ojos negros que la miraban con ganas de asesinarla. Intento hablar pero aún tenía una mano cubriéndola – Por tu bien espero que lo que tengas que decirme me interese porque estoy a muy poco de romperte el cuello – Mientras hablaba deslizo la mano que está en el cabello hacia el cuello de la mujer y lo sujeto con firmeza.
-Va a interesarte, lo prometo- Habló con dificultad por el agarre en su cuello. Puso sus manos sobre la él para que afloje el agarre pero el no hizo nada por lo que tuvo que continuar de esa forma – Como te había mencionado anteriormente soy científica y además ingeniera. Hace unos meses escuché que la gravedad ayudó a algunos guerreros a incrementar su destreza en batalla y se me ocurrió crear una habitación en la cual la gravedad pueda ser manejada – En ningún momento dejo de mirarlo a los ojos y pudo ver como su furia se disipó dejando lugar a la sorpresa y curiosidad Sintió como su agarre se aflojaba hasta que se sintió libre –Aun no está armada físicamente pero si tengo los planos hechos y los materiales que necesito – Dijo a la vez que se masajeaba el cuello y era consciente de la cercanía de ambos. Vegeta no se había movido ni un centímetro y la observaba como estudiándola, se había cruzado de brazos y su ceño estaba más fruncido – Y si eso no es suficiente puedo construirte robots que te ayuden a entrenar.
Estaba asombrado y completamente emocionado con lo que le acababa de decir esa mujer. Toda su vida soñó con el día en convertirse en el ser más poderoso del Universo y de esa forma poder derrotar a Freezer. Sonrió
-¿Qué dices? – Susurro ella cuando vio su sonrisa.
Dejó de sonreír y se alejó unos paso pero en ningún momento alejó su vista de ella - ¿Cómo sé que lo que me estás diciendo es verdad? – Pregunto con sospecha, era demasiado bueno para ser real
-Tendrás que confiar en mí
-No confió en nadie
-Pues tendrás que hacerlo, no tienes otra opción- Dijo segura – Te veo en… - Lo pensó unos segundos – dos meses. Eso será suficiente
-Mujer yo soy el único que da órdenes – Comento divertido con su típica sonrisa de lado - Voy a visitarte en un mes así podre darme cuenta si me estas mintiendo o no – Su rostro cambio completamente a uno frio y calculador – Te advierto que si me estas mintiendo voy a matarte de la manera más lenta y dolorosa que existe – Se acercó para susurrarle al oído y exhalo su olor. Delicioso, pensó – Voy a torturarte tanto que vas a rogar estar muerta. Y no pienses en huir porque voy a encontrarte donde sea, soy un depredador y voy a perseguirte hasta el fin del mundo si es necesario – Se alejó de su oído para mirarla a los ojos sin perder la distancia. Sentía su respiración en su rostro y podía ver el miedo en sus ojos. Tenerla de esa forma era excitante tenía que admitirlo – Me voy a convertir en tu pero pesadilla.
Estaba aterrada, ese loco era capaz de matarla con una sola mano y ahora ya no podía escaparse de él – No te estoy mintiendo, puedes ir a verificar cuando quieras – Le dijo tratando de controlar su nerviosismo.
-Bien – Dijo alejándose
-¿Entonces podemos completar nuestra misión e irnos?
-Haz lo que quieras – Dijo indiferente mientras trataba de comunicase con Nappa nuevamente
Estaba por irse con sus amigos pero paró para decirle algo más- Por cierto, tengo nombre. Me llamo Bulma
-No me interesa
Decidió que lo mejor era no responderle y fue directo con sus amigos
-¿Bulma estas bien? – Preguntó alarmado Reed apenas la vio llegar – Vimos cómo te atacó pero no sabíamos que hacer
-Estoy bien, tranquilo.
-¿Y qué pasó con lo de tu idea? ¿Acepto? – Cuestionó Luri
-Si acepto – Dijo orgullosa – Buscamos ese mineral y nos largamos.
-Ya lo encontré- Dijo Luri orgulloso – Esta en ese rio de allá. Recordé lo que investigamos y estoy seguro que está en ese lugar.
-Bien vamos a buscarlo de una vez por todas
Afortunadamente el rio estaba solo a unos pocos metros, de ese modo no tardarían mucho en extraer el mineral. Al llegar comprobaron que Luri estaba en lo correcto. Tomaron lo que necesitaban y volvieron rápidamente en dirección a la nave, ya habían perdido demasiado tiempo. Bulma fue la última en entrar en la nave no sin antes mirar por última vez a Vegeta.
-¿Y ahora que vamos a hacer Vegeta? – Preguntó Kakarotto cuando llegaron
-Nappa pide que nos envíen tres naves – Ordenó ignorando la pregunta
-¿Y los otros dónde están? – Preguntó curioso Radditz observando a su alrededor
-Se fueron
-¿Qué? ¿Por qué?
-Porque yo se los permití
-Ya nos envían las naves – Interrumpió Nappa
-Sí, pero llegaran en cinco días – Comentó resignado Kakarotto sentándose en el suelo apoyando su espalda en una de las rocas que se encontraban allí
-Esto jamás nos había ocurrido antes – Dijo Nappa imitando a Kakarotto – Y todo por culpa de aquellos débiles que trabajan para Cooler
-No volverá a pasar. Freezer no va a enterarse de lo que pasó aquí, ¿Quedó claro?
-¿Pero qué vamos a decirle? Vegeta, sabes muy bien que este planeta era una misión estúpida. Freezer lo hizo a propósito – Cuestionó Radditz
-Esa estúpida lagartija hace todo lo posible para fastidiarnos – Susurró furioso Kakarotto
-Claro que lo sé Radditz, no me tomes por idiota – Levanto la voz
-Vegeta tiene razón, no podemos decir lo que en verdad pasó seremos la burla de todos. Imagínenselo "los Saiyajins fallan en conquistar un planeta lleno de escorias en la cantidad de días establecidos y todo por jugar con unos débiles científicos de Cooler que finalmente escaparon sin ningún rasguño y además terminan con tres naves destruidas por su irresponsabilidad"
-Cállate Nappa- Le gritó furioso. En segundos apareció frente a él apuntándole con una esfera de energía muy cerca de su rostro – No vuelvas a repetirlo
-Perdón Vegeta, no volverá a pasar
-La próxima vez voy a matarte Nappa, no lo dudes – Amenazó mientras se alejaba del grupo.
Ahora además de ser esclava de Cooler también trabajaba para Vegeta, un saiyajin que trabaja para Freezer. Sí que se había metido en un lio enorme. Tenía que ser muy cuidadosa con su nuevo proyecto, nadie más podía saberlo porque sería peligroso, no solo para ella sino también para su equipo. Sería tomado como traición y no saldría viva, de eso estaba segura.
Otro aspecto que debía solucionar era encontrar un lugar para llevar a cabo su proyecto. No tenía que llamar la atención por lo que estuvo pensando hacerlo en una de las habitaciones de su casa, pero el problema era que no era lo suficientemente grande. Luego recordó que la casa de Reed tenía una habitación de más que él nunca utilizaba, era como un taller en la parte de atrás, pero no podía molestar todos los días a su amigo en su casa.
-Bulma, ¿Segura que estas bien? – Preguntó preocupado mientras se sentaba en el asiento de copiloto – Has estado muy callada desde que dejamos el planeta.
-Si estoy bien – Le dijo sonriendo sin dejar de ver al frente – Estuve pensando en el lio en el que me metí
-No te preocupes, yo voy a ayudarte en todo lo que necesites
-Es muy importante que nadie más se entere de esto – Le dijo ahora preocupada mirándolo – No solo por mi sino también por ustedes. No quiero que les pase nada por mi culpa.
-Puedes confiar en mí, no voy a decir nada lo prometo – Él también estaba serio, sabía que era peligroso pero ella era su amiga y no iba a dejarla sola en esto.
-Gracias Reed eres el mejor – Volvió a sonreír
-Pensaste en donde vas a construirlo, porque el laboratorio central no es la mejor opción
-Estuve pensando en eso y te necesito – Le dijo con una mirada suplicante – Recordé que tu casa tiene una habitación extra que esta sin uso y es lo suficientemente grande como para improvisar un taller y construir la cámara de gravedad que pueda ser guardada en una de las capsulas
-Claro no hay problema puedes utilizar esa habitación cuando quieras – Dijo seguro – Pero pensé que habías dicho que construirías una habitación con gravedad
-Si eso había pensado al principio, pero después me di cuenta que sería mejor si pudiera ser encapsulada y así él puede transportarla donde quiera
-Bien pensado
-¿Seguro que no habrá problema con que use tu casa para esto?
-No hay ningún problema, te lo aseguro y hasta puedo ayudarte en la construcción de la cámara. Tu solo tienes que decirme que hacer
-Eso sería de mucha ayuda – Ahora que podía confiar en alguien se sentía un poco más tranquila – De verdad muchísimas gracias, no sé cómo voy a pagarte todo esto
-Podrías aprender a cocinar, ¿No crees? – Le dijo riendo – Y así no sigo poniendo en riesgo a mi estómago cuando vaya a comer a tu casa
Ella también se unió a él en la risa – Puedo intentarlo
-Oigan vengan a comer ya está todo listo – Interrumpió Milk
-Bien ya vamos – Dijo mientras ponía a la nave en automático
Reed fue el primero en levantarse e ir hasta la mesa, allí ya se encontraba Luri y Milk esperándolos, tomó asiento a su lado y empezaron a comer
-Oye Milk podrías ayudar a Bulma a cocinar mejor, ¿no? – Pregunto Reed cuando vio aparecer a Bulma quien lo miraba como si fuera a asesinarlo
-¿Quieres aprender a cocinar Bulma? – La miro sorprendida, hasta lo que sabía su amiga odiaba la cocina
-No tengo otra opción – Dijo resignada mientras servía su plato - ¿Podrías ayudarme Milk?
-Claro – Le dijo sonriendo
Milk era una excelente cocinera así que estaba en buenas manos. Tenía que esforzarse por su amigo
Recordó lo que había hablado hace un momento con Reed – Milk, Luri – Dijo mirándolos – Estuve hablando con Reed y lo mejor va a ser que nadie se entere lo que paso en el planeta y a lo que me comprometí hacer para los saiyajin
-Por mí no hay problema – Dijo Milk – No pensaba decirle nada a nadie
-Si puedes quedarte tranquila Bulma – Comentó Luri – Nadie va a enterarse
-Esto no es solo por mí sino también por ustedes mismos, no quiero que les pase nada. Ambos asintieron sabiendo el riesgo que corrían.
-Bien
Después de eso nadie dijo nada más, se concentraron únicamente en la comida. Se había formado un ambiente de preocupación, al parecer nadie era consciente del riesgo hasta ese momento.
-Eran guapos ¿no creen? – Reed rompió el silencio
-¿De qué estás hablando? – Preguntó Bulma
-De los saiyajins, en especial el de cabello alborotado – Comentó pensativo – Creo que se llamaba Kakarotto, ¿Tu qué piensas Milk?
-No sé de qué estás hablando– Dijo Milk ruborizada
-Te encontré varias veces mirándolo – Aseguró Reed sonriéndole – No tienes que avergonzarte es normal que te fijes en un hombre así
-Porque no mejor te dedicas a comer más y hablar menos – Exclamó enojada. Nunca se había visto a Milk tan avergonzada antes.
-No te enojes, tranquila – Dijo Reed a la defensiva
Bulma observaba la conversación riendo y Luri prefirió no hacer ningún comentario al respecto.
Reed era el mejor en eso de romper la tensión, siempre tan divertido y optimista. Estaba tan agradecida de haberlo conocido
Muchísimas gracias a los que siguen esta historia! Y Perdón si hay faltas de ortografía
P.D: Seguí el concejo de Sora147 y el cap es un poquito mas largo que los dos anteriores, espero poder mejorar cada vez más
