¡Buenas!

Probablemente este sea el capítulo que más tiempo me ha llevado hacer… diablos. Bueno, para bien o para mal lo cierto es que la historia está teniendo cierto desgaste… pero supongo que eso pasa con todo lo bueno ¿No es así? Es como paso con la saga "Dark souls", incluso si tercera entrega es buena… pero eso no quita el hecho de que es más de lo mismo.

En fin, los únicos anuncios importantes que tengo para dar son unos pocos. Lo primero es que a partir de este momento el horario de actualización de esta historia serán los lunes… eso significa una vez por semana cada lunes asique la próxima semana estará la continuación. En cuando al "Five nights at Freddy's ¡Doujinshi!" serán los viernes.

El segundo aviso que debo dar es que se hará una limpieza del perfil, eso quiere decir que todas las historias que están en hiatus y no se continuaran se borraran luego de actualizar esta IP. Y lo último es que probablemente luego de la temporada cuatro me ponga a trabajar en nuevas ideas en lo que mi compañero se toma un descanso, pero eso es ha futuro.

Pido disculpas a la gente que probablemente se moleste por mi tardanza, pero si pueden ser lo suficientemente pacientes para esperar a otros escritores que se toman un año ¿Pueden hacer lo mismo conmigo no es así? Ya pueden tener claro que esta historia tendrá final, asique no se quedaran con ese miedo a que pueda quedar en hiatus como las otras.

¡Pero! No todo es tan malo… hoy no responderé comentarios porque estoy agotado y quiero ir a descansar. Sin embargo, comenzare un pequeño juego ¿Recuerdan el perfil de Facebook que está en mi perfil de FanFiction? Pues, si tienen una cuenta en esa página les recomiendo que con toda confianza agreguen mi perfil. Cada semana mientras se trabaje en el capítulo hare una publicación aleatoria y dependiendo de la cantidad de apoyo que reciba se subirá contenido de la historia en mi perfil para aumentar el hype y aliviar la espera de los próximos episodios. Solo si están de acuerdo con la idea… claro.

Creo que eso sería todo… si alguno se pregunta porque tarde tanto, es porque me secuestraron y me obligan a escribir para otros (#Savenexo) (?) Nah, es broma. Solo fue mi falta de ganas de escribir y mi flojera… ya todos me conocen, soy un puto flojo y eso nunca cambiara.

¡Saludos!


Capítulo 1

[General]

La castaña se encontraba en el sofá de la sala, jugando con sus pies mientras esperaba a que todos sus amigos estuviesen listos para salir. Solo faltaba el último de los cuatro, el cual se había ido a su cuarto y literalmente se había encerrado, argumentando que no saldría hasta estar "listo" para ir a la fiesta de su amiga, la cual se encontraba esperándole en el ala principal, en cuanto a los dos que también se encontraban esperando, estos se habían aburrido de esperar sentados.

¿Qué se encontraban haciendo para matar el aburrimiento? Pues la castaña solo tuvo que voltear, encontrándose conque ambos se hallaban junto a la ventana del salón principal. El negro miraba al pie de la ventana como su amigo (Emilio) se encontraba levantando y bajando la cortina, en lo que ambos sonreían como completos idiotas, el sonido comenzaba a hacérsele molesto a la castaña, le observo al causante de su molestia con algo de enojo.

Laura: Si no dejas eso yo te arrojare por la ventana

Emilio: P-Pero… ugh, bueno. Es solo que se tarda demasiado, ¿Por qué se molesta tanto? Es solo una mierda de cumpleaños

Laura: . . .

Emilio: Quiero decir, un maravilloso cumpleaños para nuestra querida mejor amiga

Laura: No importa el cumpleaños ¿Recuerdas? Solo iremos para descubrir como arreglar todo las pesadillas tan extrañas que tiene, y de paso comer algo

Emilio: Lo sé, me muero de hambre

El pobre chico sujeto su estomago con sus manos mientras pequeñas lágrimas se le escapaban, en eso el sonido familiar llego a los oídos de ambos. Era el de una computadora iniciando sesión, solo por mera curiosidad ambos voltearon a su origen. A unos cuantos pasos se encontraba (CJ) con sus ojos puestos en un pequeño ordenador portátil sobre una mesita. En eso rápidamente (Emilio) fue en su dirección, parando seco a su lado observando como su amigo exploraba el PC de su amigo.

Emilio: ¿Tiene juegos?

CJ: Esto no tiene nada, parece recién comprado. Ugh… espera, creo que eh encontrado algo, ¿Se puede saber que significa esto?

Laura: ¿Qué han encontrado?

CJ: Míralo tú misma

La castaña enfilo y se colocó junto a sus otros dos amigos los cuales observaban la pantalla de ese PC, el cual mostraba a pantalla completa una foto. En todo ese ordenador solo había una mísera y simple foto, sin embargo eso fue lo único que tuvieron que encontrar para tener aún más ganas de descubrir que tanto es lo que oculta su amigo. En la foto se mostraba simplemente a (Axel) junto a otras dos personas, o más bien solo una. Pues no sabían si se podía considerar persona al conejo a los brazos de este, junto a una mujer de cabellos celestes y ¿Enormes orejas de conejo?

Laura: ¿Quién es está chica?

CJ: No tengo idea, solo hay fotos con muchas personas… parece que tuvo toda una vida antes de conocernos a nosotros ¿Creen que tenga algo que ver con sus pesadillas?

Laura: Se parecen a los de esa pizzería a la que vamos ¿No?...

CJ: Ahora que lo mencionas…

?: No deberían husmear en las cosas de otro sin permiso

Los tres: ¡. . .!

Una mano cerro de golpe el ordenador, por poco de paso arrancando los dedos del pobre chico el cual apenas tuvo segundos de reaccionar. Los tres observaron algo aterrados como el único de los cuatro que faltaba se encontraba junto a la mesa, con su mano sobre el PC recién cerrado con una mirada la cual demostraba lo poco contento que estaba con las acciones de sus amigos. Los tres se separaron de la mesita rápidamente y observaron a su amigo el cual seguía observándoles con esa mirada poco usual en él.

Laura: S-Solo buscábamos juegos para matar el rato…

Axel: ¿Cuánto vieron?

Laura: S-Solo unas pocas fotos… es todo

Axel: Ugh… no importa, lo dejaré pasar por esta vez

En eso (Emilio) fue el primero en notar que este se encontraba con unas vestimentas muy curiosas pues se encontraba tapado casi totalmente. Utilizaba una gorra y un pañuelo dejando a la vista sus ojos solamente. Además de llevar un enorme abrigo y demás, prácticamente era irreconocible a la simple vista de los demás, la verdadera pregunta para ellos era ¿Por qué? Solo iban a ir a una muy poco usual pizzería a celebrar la fiesta de la castaña, eso solo hizo que despertara más el interés.

Emilio: ¿Por qué vas así vestido?

Axel: Estoy algo enfermo y tengo frío

Laura: Pero es demasiada ropa ¿No crees?

Axel: ¿Me has visto cara de nudista? Además si les molesta siempre puedo no ir y simplemente, quedarme aquí en casa

Laura: No importa, solo vámonos

Emilio: ¡Si! Que tengo hambre y te tardaste un siglo

No sé lo pensaron mucho los tres y rápidamente forzaron a su amigo a salir. En cuestión de solo un par de horas estarían en aquel lugar y con suerte, lograrían desvelar esos misterios que tanto tenía aquel chico que unieron a su grupo. Pero pese a esto, ninguno de los tres puedo evitar sentir cierta incomodidad por el simple hecho de no saber a lo que se enfrentarían en aquel lugar, pero ¿Si solo es una simple pizzería infantil? ¿Cierto? No hay nada a lo que temer.

[Axel]

Pánico, esa era la mejor palabra para describir como se encontraba en esos momentos. Miedo a lo que le aguardaba detrás de esas enormes puertas frente a sus ojos a tan solo unos pocos. Todo su cuerpo temblaba, en especial sus manos, sentía que en cualquier momento iba a desmayarse o en que su mente sucumbiría ante sus pesadillas a plena luz del día, pero eso era imposible para la tan poca buena suerte que tenía últimamente.

Habían llegado a la pizzería hace tan solo unos minutos, minutos que se quedo observando aquel enorme cartel sobre las puertas con el nombre de la pizzería. Eso no era lo que le causo ese estado leve de shock, sino el simpe hecho de ver a sus viejos amigos sobre las letras a modo de logo de la aterradora pizzería. Estaban tan cambiados, pero era imposible no reconocerles a pesar de ese tan buen aspecto nuevo que les habían dado, pensó reiteradas veces en dar una excusa y largarse a la seguridad de su hogar, luego compensaría a la castaña con alguna de sus tonterías.

Una mano se poso en su hombro causando que se sobresaltara unos instantes, por fortuna solo en su izquierda se encontraba su bien amigo (Emilio) el cual había colocado su mano en su hombro. Al poco de eso llegaron sus otros dos amigos colocándose a su derecha, los cuatro se encontraban en plena luz del día observando el enorme cartel, a tan solo unos pasos de aquel lugar.

Emilio: ¿Qué te pasa? Ni que fueran a comerte

Axel: Chicos, creo que es hora de que sea honesto con ustedes. La verdad es que no estoy mal ni nada por el estilo, me tape así porque… es mi ex novia la que trabaja en este lugar y quería en lo posible que evitara reconocerme

CJ: ¿Tú ex novia? ¿La chica de esa foto?

Emilio: Eso explica porque actuabas tan raro. Ahora, tengo una pregunta muy importante ¿Es del tipo dominante?

Axel: No tienes ni idea…

Emilio: ¡Perfecta para CJ! ¡Vamos!~

CJ: . . . ¡Hey!

Emilio comenzó a empujar a los dos para que entrasen a la fuerza mientras sonreía de par en par a tan solo estar unos pocos pasos de su comida. Sin embargo la castaña que se hallaba aún en aquel lugar observando de forma incomoda a las puertas por las que pasaron sus amigos. No sabía como era posible, pero tenía la sensación de que algo malo iba a ocurrir si decidían seguir con ese plan, y a pesar de ello, dejando salir simplemente un suspiro en lo bajo decidió seguirles el paso. Sin tener idea de a lo que se enfrentarían al haber tomado esa decisión.

El ambiente no era nada de otro mundo, era todo lo que se esperaban encontrar en un lugar como ese de hecho. Un amplio ala principal lleno de mesas, con un escenario (Mucho más grande que el que recordaba de la anterior pizzería) algo que no podía negar es que este lugar parecía ser mucho más costoso que sus anteriores lugares de trabajo ¿Les iba mejor? Incluso había más personal a un lado de los ya conocidos animatrónicos trabajando.

CJ: Este lugar esta lleno…

Emilio: ¡Chicos! Miren a esos payasos

Emilio salto señalando al grupo a dos personas que se hallaban a unos cuantos pasos de la puerta, parecían ser empleados recibiendo a los clientes. Pero al ver mejor lograron darse cuenta de que a tan solo unos pasos de ellos se hallaban dos de las estrellas del espectáculo. Un rubio de al parecer una estatura considerable junto a un oso (Lucas) con una cara de mala leche, ambos animando a la gente a pasar a sus mesas, lo gracioso es que mientras el rubio (Facundo) se mostraba alegre y con ánimos recibiendo a las personas, su compañero parecía estar deseando su muerte.

Facundo: ¡Sean todos bienvenidos!~

Lucas: Que bien…

Facundo: Vamos Lucas, intentar ser más amable…

Lucas: ¿Y para qué? La única razón por la que tenemos clientes es por culpa de los mocosos. ¿O a caso crees que alguien con media neurona vendría a este lugar de mala muerte? Como si fuera a llegar un grupo de cuatro imbéciles como nosotros a este lugar

Una tos le hizo voltear al oso que se encontraba discutiendo con su compañero, a sus espaldas ese mismo grupo de cuatro que acababa de entrar se hallaban observándoles. Pese a esto, lo que llego a captar al atención de ambos por unos instantes fue el hecho de que uno de los cuatro, estaba un tanto más alejado que los otros tres, detrás observando a otra parte como si quisiera evitarles. Sin más ambos retomaron la compostura y el oso (Lucas) tragándose sus palabras dejo salir un largo y pesado suspiro, en lo que el rubio le daba codazos y le susurraba en voz baja.

Facundo: Vamos Lucas, es tu oportunidad de intentar ser amable

Lucas: Ugh… bienvenidos a este mágico lugar lleno de diversión y muchas aventuras para toda la familia ¿En qué puedo ayudarles?

Emilio: ¡Oh dios mío! ¡Es negro! Encontramos a otro de tus hermanos CJ, pregúntale si podría ser tan amable de darnos un descuento

Lucas: ¡. . .!

El chico que se hallaba cubierto por sus ropas comenzó a sudar por los nervios mientras rezaba por que se contuviera y no le asesinara por lo que acababa de decir, no podía ¿Verdad? El oso solo con un largo y pesado suspiro se relajo. Estiro su mano señalando para que pasaran a una de las mesas al fondo con cuatro sillas, aunque su cara decía por si sola lo mucho que deseaba que se largaran y dejaran de fastidiarle el día que ya de por si tenía de malas.

Lucas: Ahí tienen una jodida mesa, molesten a los meseros…

Emilio: ¿Y el descuento?...

Lucas: ¡Largo mocosos!

Los tres: ¡. . .!

Los tres se largaron rápidamente a excepción de (Axel) el cual solo se limito a suspirar, aún estaba demasiado nervioso por estar cerca de aquellos dos por lo que rápidamente se alejo de estos, solo limitándose a asentir "agradecido" en lo que tomaba el mismo camino que sus tres amigos con sus pensamientos sumergidos en no llamar demasiado la atención. Paso entre algunas mesas, estas se encontraban llenas de personas, tanto adultos como niños y hasta adolescentes. Se distrajo por un segundo en el cual accidentalmente choco con uno de los meseros, cayendo sentado al suelo, o en su mente llego a pensar que era un mesero, pues al levantar la vista la realidad era otra.

Max: Disculpe señor, déjeme ayudarle

La figura de un zorro apareció frente a sus ojos, tan alto e intimidante como lo recordaba. Sus ojos se abrieron como platos y rápidamente acomodo su gorra para evitar ser descubierto, estaba muy atemorizado como para pensar con claridad. Sin embargo tuvo el valor suficiente como para ser lo suficientemente rápido y levantarse, solo para luego negar con la cabeza sin decir nada y pasar sin verle demasiado y caminar rápidamente hasta su mesa, y sin decir nada respecto a lo ocurrido con el resto del grupo se limito a sentarse y relajarse un poco.

[General]

Observo como aquel sujeto se retiraba sin más, negando con la cabeza mientras dejaba la bandeja en la mesa correspondiente y sonreía a los clientes. Y uno que solo intentaba ser amable y evitar el meterse en problemas, además de que ese tipo solo se había chocado con este mientras atendía al pedido de sus clientes. En eso estuvo a punto de retirarse, pero se detuvo solo por mero morbo, él se hallaba tan solo a unos pasos, por lo que desde su lugar aprovecho para hacer de las suyas.

Max: Veamos quien eres amigo…

Un pequeño pitido sonó un instante y en su ojo derecho se hizo presente aquella pequeña utilidad a la que todos conocían como escáner facial. Apunto el pequeño punto de su ojo al rostro de aquel extraño sujeto y pese a que iba demasiado cubierto, aquel escáner no fallaría, de eso estaba casi al cien por cien seguro hasta que un pitido más grave anuncio que fue imposible reconocerle, alzo las cejas en alto y encogiéndose de hombros se volteo para retirarse.

?: Ese tipo si que es extraño ¿No te parece?

Max: Ugh… ¿Ahora qué quieres?

Entrecerró sus ojos y en su rostro se podía notar el fastidio del zorro (Max) por tener nuevamente a su acompañante, aquella voz en su cabeza hablándole una vez más como si fuera su amigo. Si ya era un fastidio tener que soportar a esos niños que lanzaban comida y corrían de un lado a otro en su camino destrozándolo todo, esa voz en su cabeza no ayudaba en lo absoluto. Menos ese tono al que se asemejaba su voz, pero mucho más profundo y bajo.

?: Solo decía que ese tipo es realmente extraño, mira como va tapado. Podría ser un terrorista, o tal vez un criminal buscado ¿No te resulta extraño que tu escáner fallara?

Max: O quizás solo es un tipo con pésimo gusto en la moda o un inadaptado social…

En eso noto como un grupo de personas a sus alrededores comenzaban a mirarle extrañados, pues al estar hablando a su propia cabeza segura pensarían que estaba loco o algo por el estilo. Con una tos nerviosa se retiro rápidamente de entre las mesas llenas de personas y aceptando la idea de su otro alter ego finalmente se dirigió a donde estaban sus otros dos amigos. En eso al llegar se cruzo de brazos junto al rubio (Facundo) y observo como un niño se encontraba fastidiando al oso.

Niño: ¿Eres un osito cariñosito?

Lucas: Oh, yo te voy a dar tu cariñito…

Ambos: ¡Lucas!

Lucas: ¡. . .!

El oso estaba a punto de sujeta al niño con sus manos, pero paro en seco cuando las dos voces de sus amigos llegaron a sus oídos. Suspiro con pesadez y solo acertó a fulminar con su mirada, en lo que el pobre niño se salía disparado de allí, entendiendo a la perfección que no era buena idea el fastidiar al oso, este se volteo encontrándose con la mirada de sus dos amigos y compañeros, los cuales solo negaban con la cabeza decepcionados.

Lucas: ¡Oh vamos! Él se lo busco

Facundo: Y luego te quejas de que te ponen a limpiar…

Lucas: Como sea ¿Qué haces aquí? Pensé que estabas con las mesas hoy

Max: Tengo que hablarles de algo importante ¿Ven a ese tipo de allí?

Lucas: ¡Oh ese pendejo!

Max: No, el otro que viene con ese… el que va todo cubierto

Facundo: ¿Tiene frío?... ¿Quizás?

Max: Intenten usar su escáner

Sus dos compañeros alzaron una ceja ante esto, sin embargo el zorro solo se limito a hacerse a un lado dejándoles el paso. Estos no teniendo nada que perder realizaron lo pedido por el zorro, y en eso se llevaron una gran sorpresa al darse cuenta de que efectivamente su escáner daba error y la tarea de reconocer al extraño sujeto les era imposible. En eso regresaron su vista al zorro, el cual a un lado de ellos se encontraba cruzado de brazos, esperando.

Facundo: Tienes razón, no hay datos

Lucas: ¿Y si es un criminal?

Max: Es una opción, eso no lo descarto. Normalmente lo dejaría pasar y lo ignoraría, pero si mal no estoy, podría darnos muy mala imagen tener un criminal cerca de los niños… además fuimos dotados del escáner precisamente para detener posibles criminales

Lucas: ¿Y qué sugieres que hagamos?

Max: Lo más lógico es que lo interroguemos y saquemos de forma disimulada y pacifica, en caso extremo siempre podemos recurrir al "plan B"

Facundo: Me gusta como piensas…

En eso los tres hicieron su típica reunión de grupo, formando un circulo cerrado entre los tres para poder susurrar por lo bajo en lo que ideaban el método que usarían en contra de ese criminal, que se había atrevido a poner un pie en su pizzería sin pensar en las consecuencias ¿Eran justicieros?... eso ni de lejos, pero no desperdiciarían una oportunidad como esa para "ajustar cuentas" como ya estaban acostumbrados a su manera.

[Axel]

Observaba a todas partes continuamente, temblando levemente debido a la sensación de terror la cual le daba por el simple hecho de estar allí, tan cerca de su pasado y aquellas horribles memorias las cuales no deseaba revivir, cada segundo allí se arrepentía aún más de haber aceptado. Aquellos tres acompañantes parecieron notar esto, por lo que observándole calmadamente comenzaron en ello a darle motivos para que se relajara, pues luego indagarían a fondo en lo que buscaban.

Laura: Tranquilo, es solo una pizzería de niños…

Emilio: Si, ni que fueran a comerte los animatrónicos

Los cuatro alzaron una ceja al momento en que un grito grupal comenzó a oírse en la distancia, en eso a los pocos segundos de aquello los tres se llevaron un susto de muerte al ver como los dos los cuales lo recibieron junto a un zorro se lanzaban contra (Axel) cayendo sobre este causando a caer un estruendo sonoro. En eso el zorro fue el que se encargo de sostenerle en el suelo mientras que por su parte los otros dos se separaban y lo observaban, aquel sujeto seguía ocultando su rostro y, a pesar de su situación, se mostraba como un niño aterrado, en media pesadilla y deseando que al fin su mal sueño termine, lastima que no sería así en su caso.

Max: ¿¡Por qué no tenemos datos de ti!?

Axel: ¡No sé de qué me hablas!

Facundo: ¿Hmph?... ¿Esa voz?...

Lucas: ¿Qué te pasa?

Facundo: Su voz… me es familiar, quítale toda esa porquería de la cara

Axel: ¡NO!

Max: Escucha, tenemos la orden de detener a cualquier sospechoso y tú eres uno, sino te quitas todo eso de la cara para un análisis tendré que aplicar mis métodos y tú no quieres eso…

Axel: ¡Ni hablar! ¡Suéltame!

Max: Ugh… será por las malas

Abrió sus ojos lleno de terror al ver como el zorro que se encontraba atrapándole y que había sido, uno de los más participes en su pesadilla se encontraba levantando su mano. Observo como en un rápido movimiento su mano era reemplazada por un garfio a través de un especie de mecanismo y sus ojos se abrieron aún más al ver como el garfio descendía hacía su rostro. Cerró sus ojos, siendo victima una vez más del pánico y espero a su final.

Nada, solo un silenció que le hizo erizar todos los pelos de su cuerpo a más no poder, lentamente, abrió sus ojos y observo como ahora el zorro sobre este se encontraba sin expresión alguna, y a su lado los otros dos simplemente le observaban asombrados, como si acabaran de ver un fantasma y en eso se dio cuenta, no iba a matarlo. Había cortado su pañuelo y se había caído su gorra durante el forcejeo, causando así que su rostro por fin fuera revelado a sus tres viejos amigos.

Facundo: ¿Q-Qué?...

Lucas: ¿Axel?...

Max: . . . No, de ninguna manera

Axel: H-Hola chicos… cuanto tiempo ¿Eh?...

Max: . . . Te lo advertí

Los ojos del zorro sufrieron un repentino cambiando, volviéndose totalmente negros y con apenas unas pupilas blancas muy dilatadas visibles. Las pupilas de aquel pobre chaval (Axel) se dilataron al notar como el garfio nuevamente se alzaba al aire, y descendía listo para arremeter y acabar con la vida de aquel pobre diablo, y por mero instinto cerro sus ojos con fuerza esperando nuevamente a ese destino que tanto le había esperado desde hace mucho tiempo. Y pese a ya haber aceptado de sobra el hecho de que podría morir tarde o temprano, nada paso nuevamente.

?: ¡Max!

Axel: ¿Hmph?...

Max: No puedes estar hablando en serio…

Los otros dos: ¡. . .!

Abrió sus ojos lentamente, al igual que los otros tres reconociendo vagamente aquella voz ¿A caso esa era la voz de su hijo? Si, no podría tratarse de otra persona. En eso observo como una figura al parecer apenas un poco más bajo que el zorro se aproximaba a donde se hallaban ambos. Si, pese a los tres meses que transcurrieron desde su despedida no habían cambiado mucho, solo poco en el aspecto físico, pero al parecer actuaban tal cual como los recordaba.

Fonnie: ¿¡Qué crees que haces!?

Facundo: Bueno… veras, pensamos que se trataba de un criminal

Fonnie: ¿¡Y pensaban matarlo en público!?

Lucas: ¡No! Conocemos las reglas… es solo que…

Fonnie: ¿Qué? ¿Qué demonios pasa aquí?

Max: Ugh… míralo tú mismo

Finalmente le soltó, dejándole caer completamente al suelo en lo que se apartaba y realizaba una pose exagerada, como si estuviera presentando un premio valioso u algo por el estilo. En eso pese a su intento de volver a ocultarse, finalmente termino encontrándose con la mirada de aquel chico al que dejo por meses, el cual dejo su rostro de seriedad con el cual regañaba a su grupo para este mismo ser reemplazado por uno de incredulidad, como si estuviera viendo un fantasma frente a la vista de todos y fuera el único que lo notase.

Fonnie: ¿Papá?...

Los tres (Nuevos): ¿¡Papá!?

Axel: E-Es… una larga historia…

Fonnie: Chicos ¿Podrían retirarse?...

Max: Por mi perfecto, pero te aseguro que si lo encuentro para cuando regrese no quedara ni un solo pedazo de él…

Fonnie: Max-…

Max: Fonnie, te quiero como a un hermano… pero no pienso tolerar esta mierda una vez más. Le eh sido bastante claro ese día y no pienso cambiar de idea, te quiero fuera para cuando vuelva… tienes suerte de tener a tu hijo salvándote el pellejo una vez más

Axel: . . .

Max: ¿Qué pasa? ¿No tienes nada para decirme? ¿Me tienes miedo? Pues haces bien en tenerlo, me vale cuantos "amiguitos" tengas en este lugar, ten en cuenta que nadie me impedirá hacerte trizas con mis propias manos… esto te lo aseguro, adiós viejo "amigo"

El zorro guardo sus manos en los bolsillos de su saco y observo de forma severa al pobre diablo en el suelo mientras le daba la espalda y le observaba por una última vez. Había sido demasiado seco y directo, no podía creer lo diferente que se veía desde su muerte. Por su parte, sus tres amigos, el grupo de los tres que aún se encontraban en la mesa observando todo seguían sin poder llegar por lo menos a procesar todo ¿Hijo? ¿Y por qué ese animatrónico lo trataba tan mal? En ese momento no sabían como hilar todos los cabos sueltos, en eso todos notaron como el conejo bajaba su mirar y se limitaba a hablar secamente a sus otros dos compañeros restantes.

Fonnie: Chicos, por favor…

Lucas: ¿Estas seguro?

Facundo: ¿Te encuentras bien?

Fonnie: Necesito hablar a solas con mi padre ¿De acuerdo?

Ambos: De acuerdo…

Axel: F-Fonnie, ahora estoy con mis amigos y…

Fonnie: Solo serán unos minutos… tomaremos una mesa del fondo y luego podrás regresar ¿O es qué no puedes sentarte a conversar y a tomar algo con tu propio hijo? Por favor, te extrañe…

Axel: Yo… ugh, de acuerdo… pero solo serán unos minutos

Fonnie: Gracias, sígueme

Axel: Esperen aquí ustedes, y no vayan a hacer una tontería ¿Vale?

Los tres: ¡Entendido!

El conejo no le dio ni un respiro, sin previo aviso le levanto del suelo y comenzó a llevarle a rastras, no tardaron mucho en tomar asiento en una de las mesas más alejadas del ala, quedando bastante lejos del grupo de los tres que observaban como estos dos se alejaban. En eso el conejo sin mediar una sola palabra tomo asiento y con un gesto de su mano, invito a su padre a tomar asiento al otro lado de la mesa, este soltando un suspiro por lo bajo y controlando sus nervios, tomo asiento.

[General]

Los tres observaron como su amigo (Axel) era llevado por ese conejo ¿Qué demonios había pasado y que demonios traían esos tres con él? Bueno, después de todo su verdadero motivo para ir a ese lugar era desentrañar los misterios de su amigo, incluso si este no lo deseaba así. La castaña hizo al momento en que se cercioro de que se encontraba lo suficientemente lejos (Axel) un chasquido de dedos, captando la atención de sus otros dos amigos.

Laura: Es nuestra oportunidad

Emilio: P-Pero ¿Y la comida?...

Laura: ¡No hemos venido por eso! Es nuestra mejor oportunidad para descubrir lo que le pasa y, con suerte podremos ver como solucionar el problema de sus pesadillas

Emilio: Y comer algo…

CJ: ¡Emilio! Ugh… está bien ¿Por dónde comenzamos?

Laura: Esos tres de antes… parecen conocerlo de algún lado, sería un buen punto de partida ¡De acuerdo! Nos dividiremos y hablaremos con esos tres locos, son nuestra mejor opción… si somos lo suficientemente persuasivos seguro acabamos averiguando algo

Emilio: ¡Yo iré a preguntar a ese rubio!

Laura: ¿Seguro qué no vas a ir con él solo porque se fue a la cocina?...

Emilio: ¡Para nada! Aunque si por casualidad me invitara a una pizza gratis mientras me habla, si sería de mala educación rechazar una invitación tan formal…

Laura: Ugh… CJ, tu ve a preguntarle al oso

CJ: ¿¡Es por qué soy negro!?

Los otros dos: Si…

CJ: Racistas…

Laura: Eso me deja a mí con el zorro… bien, hagámoslo

Los otros dos: ¡Si!

Los tres alzaron sus puños al aire, decididos a descubrir la verdad que ocultaba tanto su amigo y en eso los otros dos se alejaron rápidamente en busca de sus objetivos, dejando sola a la castaña, con algo de preocupación dirigió su mirada a un pequeño bar que había en aquel ala. Allí se hallaba, en uno de los banquillos, aquel zorro de gran tamaño con la vista fija en un vaso vació, amenazante, y eso quedaba algo corto para describir su aspecto a simple vista, pese a su aspecto amigable, en su mirada se podía notar que no deseaba ve a nadie en esos momentos, trago saliva y finalmente con todo el valor que logro reunir, comenzó a obligar a sus pies a mover a su objetivo.

El primero en llegar a su objetivo fue nada más ni nada menos que (Emilio) el cual sin avisar, ni por lo menos molestarse en leer el cartel que prohibía el paso a la cocina a los que no fuera empleado o algún tipo de técnico contratado. Al entrar, observo como frente a una mesa en medio de la sala se encontraba moldeando una masa aquel rubio (Facundo) que vio en su anterior encuentro. Y con algo de incomodidad se acerco, pues al parecer otras dos chicas rubias se hallaban allí y al notar su presencia le observaron extrañadas mientras se aproximaba al rubio que seguía centrado en hacer su obra culinaria, al menos así era hasta que (Emilio) toco su hombro para llamarle.

Emilio: Oye…

Facundo: ¿Hmph?... ¿Q-Qué? Oh, te debes de haber confundido. Lo siento niño, no se permite el paso a estas áreas a los que no son empleados del lugar, reglas de la casa

Emilio: Lo sé… pero quería hablar contigo

Facundo: ¿Conmigo? ¡Oh! Entiendo… bueno, te daré un autógrafo pero luego debes salir de aquí y esperar a que comience el espectáculo en unas horas…

Emilio: ¡No eh venido por eso! Eh venido por Axel…

Facundo: ¿Q-Qué?...

Emilio: Seré breve contigo, no quiero molestarte más de la cuenta. Mi amigo sufre pesadillas y al parecer tienen cierta relación con este lugar… y se nota que ustedes lo conocen, quiero entender que es lo que le da tanto miedo y por qué… ¿Sabes algo?

Facundo: Yo no sé nada… por favor, retírate y respeta las reglas

Emilio: ¡Vamos! No me hagas esto… solo busco respuestas

El rubio regreso a lo suyo y las otras dos se observaron y estuvieron a punto de decir algo para que se largara y dejara en paz al pobre. Sin embargo este desprevenidamente volvió a tomarle con sus manos por los hombros para que dejara de cocinar e ignorarle, sin embargo este se llevo un gran y sorpresivo susto cuando este había cambiado sus ojos por unos totalmente negros, emitiendo uno de sus gritos de máquina para hacerle retroceder, sin embargo este reacciono y sostuvo al chico, al menos logro evitar que tropezara por el susto.

Facundo: Lo siento… ¿El no te ha dicho nada?

Emilio: N-No… ¿Por qué?

Facundo: Si el no te ha dicho nada es porque prefiere que no sepas nada, y es mejor así. Mira, él es mi amigo tanto como el tuyo, sino quiere decirte lo que paso yo no lo haré ¿Vale?

Emilio: Dios… ¿Por qué tanto misterio?

Facundo: Vamos, anímate… ¿Quieres una pizza recién salida del horno? Eso te animara

Emilio: Supongo que no estaría mal, me muero de hambre con toda esta investigación

Estiro su mano a una caja de pizza que se encontraba abierta, no pensó que fuera a pasar nada por darle una probada a aquel chico, seguro se deleitaría con su gran obra. Tomo la rebanada y con un aire de confianza y seguridad se la entrego, (Emilio) alzando una ceja mientras observaba el trozo y con algo de duda en su rostro, observo una vez más al rubio el cual asentía con una sonrisa, solo se encogió de hombros y le dio un mordisco, y su rostro se contrajo tanto como si acabara de darle la mordida a un jodido limón, mientras que (Facundo) se colocaba en una pose exagerada.

Facundo: ¿Y? ¿Qué piensas de mi creación?

Emilio: N-Nunca más en la vida…

Facundo: ¿Qué?...

Emilio: ¡Esto es un asco! ¿Cómo es que no has matado a alguien con esto?... por dios, si todas las pizzas en este lugar son así, no me sorprendería que se fuera a la bancarrota

Las otras dos: ¡. . .!

Facundo: . . . Te mato

Emilio: ¿Hmph?...

Facundo: ¡Nadie insulta mi comida! ¡TE MATO!

Emilio: ¡. . .! ¡E-Espera! ¿N-No éramos amigos?...

Facundo: ¡Comienza a correr pequeño engendro! ¡Y más vale que ni se te ocurra venir aquí en la noche o te vas a enterar de lo que es bueno!

En ese momento, podría haber jurado que veía el infierno reflejado en los mismos ojos de aquel él cual hace tan solo unos segundos acababa de invitarle a una pizza ¿Cuál era su problema? Su pizza era realmente mala, no lo medito más y escuchando sus palabras se largo tan rápido como un rayo para no regresar, en lo posible jamás. Mientras que el rubio suspiraba molesto y regresaba con las pizzas mientras la polluela Toy se colocaba a su lado dándole unas palmadas en su brazo, para que finalmente luego de unos segundos se relajara finalmente.

El primer intento por parte de (Emilio) fue un completo fracaso, pero aún tenían dos intentos más, el segundo en llegar a su objetivo fue (CJ) el cual logro luego de buscar un rato dando vueltas a ese oso que los había recibido en la puerta. Este se hallaba gruñendo por lo bajo mientras estaba en su tediosa tarea de limpiar el desastre de los mocosos que dejaban su comida por el suelo, aunque en cierto modo les comprendía, pues la comida de su amigo era un asco, no soportaba tener como su tarea bajo el escenario hacer de conserje ¿Para qué tantos empleados entonces? Maldecía a todos sus jefes por sus adentros, tanto al que tenían en la pizzería como los de arriba.

CJ: Disculpe, señor

Lucas: ¿Qué quieres? ¿Qué no ves que estoy ocupado?

CJ: Pero necesito hacerle unas preguntas…

Lucas: ¡Oh! Tú eres ese que estaba con el pendejo… si ¿Qué necesitas?

CJ: Bueno, verás… yo y los otros dos somos sus mejores amigos. Y al parecer hay algo que le está haciendo la vida imposible con sus pesadillas, creemos que tiene que ver con este lugar…

Lucas: ¡. . .!

CJ: ¿No tiene idea de que puede tener?

Lucas: Lo siento… pero yo no sé nada, no puedo ayudarte

CJ: ¡Oh vamos! Tú debes saber algo… vamos, ayuda a un hermano

Lucas: ¡. . .! No soy tu hermano

CJ: ¿Qué dices? ¡Somos hermanos! Barrio no mata barrio ¿Eh? ¿No?...

Lucas: . . . ¿Sabes? Tenemos puestos de guardias libres y sería perfecto para ti

CJ: No vengo por empleo, vengo por-…

Lucas: ¡Pues más vale que ni sé te ocurra venir por la noche!

CJ: ¡. . .! R-Relájate bro

Lucas: ¡Lárgate antes de que te clave este palo de madre por el cuello!

Pobre chaval, si tan solo hubiera sabido que lo que más odiaba (Lucas) era que otro negro le dijera hermano. Y así fue su segundo intento fallido por averiguar algo, ahora su única esperanza era que la castaña tuviera suerte y pudiera obtener algo de ese zorro. Regresando al salón principal al poco de haber recorrido unos cuantos metros desde las mesas llego a la barra en donde estaba y con un poco de duda, jalo de la manga de su abrigo para que dejase de beber y le diera atención.

Laura: Disculpe…

Max: ¿Hmph? ¿En qué puedo ayudarte?

Laura: Bueno, verá… yo era una de los que se encontraban con el chico al cual atacaste. Eh, no es por ser entrometida ni nada, pero de hecho… buscamos información respecto a él y parece ser al menos casi seguro que tiene relación con este lugar ¿Usted no sabe nada?

Max: Me temo que no puedo ayudarte…

Laura: ¿¡Por qué no!? Te vimos… parecías reconocerlo. Por favor, necesitamos ayudarlo con esas pesadillas tan raras que tiene y tú puedes ser la clave que necesitamos, solo quiero saber si paso algo aquí, puede tratarse de un trauma o quien sabe…

Max: Mira… no pareces ser una mala chica y por eso te recomiendo, que no es buena idea meter las narices en donde no debes, hay cosas que es mejor olvidar ¿De acuerdo?

Laura: ¡Por favor! ¡Necesito tú ayuda! ¡Ya no tenemos a nadie a quien recurrir!

Max: ¿¡Hmph!?

El zorro estuvo a punto de regresar a su bebida pero por poco hasta se le cae el vaso, cuando sin el aviso previo la castaña le tomo del brazo para jalarle. Este le observo severamente, como si fuera a los ojos de todo una especie de adulto regañando a una niña con la mirada, si tan solo supiera que, en realidad ambos tenían la misma edad pese a su enorme diferencia en aspecto. Este suspiro y en eso dejo su vaso en la mesa para asentir y resignarse.

Max: Ugh… de acuerdo, toma asiento

Laura: ¿Lo hará?...

Max: Si, te contare todo lo que se… pero es una larga historia, toma asiento y sírvete algo. Invita la casa, puede que esto lleve un buen rato…

Laura: Gracias

La castaña tomo asiento en un banquillo junto al zorro, luego de haberse pedido un simple vaso de jugo, la conversación comenzó a fluir. La castaña escuchaba atentamente el relato del zorro, como si fuera uno de los niños en el espectáculo de los zorros durante sus cuentos, a cada más que iba la historia progresando más se sorprendía de todo lo que había ocurrido, le conto todo… desde como se conocieron hasta como llegaron a ese punto en el que se separaron y todos, o por lo menos una gran parte de todos allí decidieron no volver a tocar el tema, por el bien de la mayoría. Y cuando la historia llego a su final, la castaña seguía incrédula y sin saber que decir al respecto.

Laura: ¿T-Todo eso lo vivieron ustedes?... ¿Ustedes eran personas vivas?

Max: Si lo divulgas tendría que matarte por darle mala fama al lugar. Pero, después de todo… ¿Y qué clase de imbécil se tragaría que unas máquinas para entretener niños son en realidad almas en pena que matan guardias por la noche para satisfacer sus extrañas necesidades? Si, eso por lo menos es toda la historia, has lo que quieras con lo que acabo de contarte

Laura: Pero no lo entiendo… ustedes eran los mejores amigos y mandaron al diablo todo por una chica ¿Por qué? ¿Tan importante era para ti?

Max: Dije que iba a contarte lo que paso, no que iba a debatir sobre si lo que hice fue bueno o lo contrario, tú no me conoces… y prefiero que sea así, no me pareces una mala persona. No tengo idea de porque has decidido de todas las personas en el mundo ser "amiga" de ese infeliz, y para ser sincero tampoco es algo que me importe, pero si fuera tú… bueno, yo no me sorprendería en lo que llegara a poder venderte o algo por el estilo

Laura: ¡Estas hablando de mi amigo!

Max: También fue mi amigo…

Laura: . . . P-Pero…

Max: Ya no tengo nada más para decirte, sino tienes nada más que preguntar eres libre de irte y hacer lo que quieras, eso ya no me incumbe

La castaña quería seguir hablando, preguntar por más y más detalles, saber más sobre el zorro y la historia que tenía para contar, algo le estaba ocultando y lo sabía perfectamente. Sin embargo con un suspiro pesado solo asintió y le dio la espalda lista para retirarse. El zorro (Max) solo se limito el regresar a su bebida importándole poco lo que fuera de aquella chica, después de todo no conocía y no pretendía intentar conocerle. Aunque le observo con una ceja en alto nuevamente cuando de golpe se detuvo y volteo para observarle con una sonrisa en el rostro.

Laura: ¿Podría pedirte algo más?...

Max: ¿Qué pretendes? Ya te dije que no tengo nada para contarte

Laura: Ya no tiene nada que ver con eso, es otra cosa

Max: ¿Hmph? ¿De qué trata?

Laura: Es algo que realmente quiero…

Max: ¿Pero qué te pico?...

El zorro estuvo a punto de volver a lo suyo e ignorar a la chica tan extraña que se hallaba a su lado. Y le resulto imposible, pues está de golpe nuevamente le había tomado por su brazo y sin que este lo previera se vio acorralado en su propio banquillo por aquella castaña, que se encontraba de una forma peligrosa cerca de este, entrecerró sus ojos y le observo severamente, pero no parecía estar dispuesta a retroceder ni nada por el estilo ¿Qué demonios pretendía?

Max: ¿A caso no conoces lo qué es el espacio personal?...

Laura: Solo una cosa más, por favor…

Max: ¿Hmph?... ¿D-De acuerdo?...

Laura: ¡Genial! ¿Podrías besar a Foxy?

La castaña le observo con sus ojos brillosos, como si fuera estrellas deslumbrantes. Al zorro le cayó una gota enorme de sudor por detrás de su cabeza, no iba a negar que la castaña era hermosa y, si tan solo le hubiera pedido alguna otra tontería hubiera caído en su truco, pero ¿Besar a ese idiota? ¿A ese idiota que tenía por amigo? Ni de broma. Le aparto su agarre y le observo molesto, solo con el ceño fruncido y la molestia haciéndose presente en sus facciones, estiro su maño señalando a lo lejos mientras levantaba el tono de su voz por lo alto.

Max: . . . ¡Ni de broma! ¡Largo!

Laura: P-Pero… solo un beso, te pagare

Max: ¡Qué te largues! ¡Odio las fujoshis!

Laura: ¡. . .!

La castaña entendió que no era una buena idea provocar más al zorro. Se largo lo más rápido de lo que le fue posible y ni se molesto en intentar volver a hablar con él para convencerle de cumplir su deseo. El zorro gruño por lo bajo mostrando los colmillos de entre sus dientes y dio un golpe, y a la otra parte de la barra uno de los empleados el cual le recordó que no debía romper los vasos, en lo que solo se limito a murmurar y maldecir a esa chica y a todas las que le pedían lo mismo.

[Axel]

Había estado casi media hora conversando con su hijo con un par de vasos de malteada, aunque él solo se limitaba a asentir y a escuchar atentamente a todo lo que decía. Desde su separación luego de esos tres meses transcurridos pasaron muchas cosas, todos recibieron un rediseño y no solo en el aspecto de todos, sino también en sus propios cuerpos. Ahora todos estaban al mismo nivel con el tema de la fuerza, a excepción de él conejo frente a sus ojos y su madre, todos estaban al nivel y fuerza, todos tenían un total de un veinticinco por ciento.

Eso no era lo único, al parecer desde su partida las cosas habían cambiado mucho. Los cuatro en el tiempo que se hallo fuera se volvieron más unidos y formaron la banda que ahora era la imagen de la pizzería por excelencia. De hecho, al conejo le sorprendía el como se estaba comportando aquel zorro, pues ambos se habían vuelto grandes amigos y desde su partida, se había comportado de lo más amable con todos en aquel lugar, demostrando ser aún aquel chico que todos conocían. Pero, no era el único, los otros dos también ya se habían vuelto partes de la familia de aquella pizzería.

Todo eso era una sorpresa a sus ojos ¿Cómo era posible? Demostraron odio a la idea de quedarse, y de forma parte de todos ellos ¿Qué les hizo cambiar de idea? Supuso que fue el tiempo, pues del tiempo que había transcurrido ni sé había molestado en intentar verles. Ese lugar le era familiar, al igual que le era tan distinto pese a los cambios que todos y todo ese lugar sufrieron. El conejo paro de hablar y le observo con una ceja en alto.

Fonnie: ¿Qué pasa?

Axel: ¿Tanto paso?...

Fonnie: Te has perdido de mucho, no tienes ni idea. Pero a pesar de todo, aún guardamos todo y los trajes que no se utilizaron, el tuyo también sigue aquí

Axel: ¿Aún tienen mi traje?...

Fonnie: Si, yo y mamá nos negamos a desperdiciarlo. Pero ahora no sé encuentra… tuvo que irse por un cambio con otra pizzería, pero solo es temporal

Axel: ¿Sé fue?

Fonnie: Al extranjero… creo que era una sede de Alemania o algo así, la compañía no tiene en su poder muchas pizzerías a lo largo de todo el mundo, de vez en cuando se realizan estos cambios, solo para probar nuevas técnicas de publicidad y entretenimiento, no duran más de unos meses, y a pesar de que le ofrecieran quedarse dudo que acepte, le gusta estar aquí

Axel: Bueno, supongo que es lo mejor… no tengo ganas de ponerme a discutir con ella por haber estado ausente estos tres meses

Fonnie: Te fuiste demasiado tiempo…

Axel: Ya lo sé, no me lo recuerdes… dime ¿Aún siguen con eso de matar guardias?...

Fonnie: Es complicado, aún tenemos que acostumbrarnos

Axel: ¿Acostumbrarse a qué?...

Fonnie: Lo entenderías si hubieras aceptado estar en tu traje desde el principio. Es complicado, y más de lo que parece… sé que tú también matas gente pero esto es distinto, no lo hacemos para darnos un lujo…

Axel: Otra vez con eso… ¿No crees que esa idea ya causo suficientes problemas?

Fonnie: Papá, nadie te está obligando a nada… solo lo decía. Ugh… bueno, me temo que debo ir a mi trabajo antes de que el jefe se de cuenta y me eche la bronca, se molesta si nos tomamos el descanso demasiado en serio… ¿Volverás con tus amigos?

Axel: Si… sino estoy con ellos probablemente se metan en un buen lío conociéndolos. Creo que… al menos no fue tan malo sentarse un rato contigo

Fonnie: Eso significa que regresaras ¿Verdad?

Axel: . . . Lo pensaré en la mesa, nos vemos

Fonnie: De acuerdo, cuídate papá

Se levanto de la mesa y dejo la silla en su lugar para luego alejarse sin siquiera dirigir su mirada o si quiera despedirse respondiendo a lo último que le había dicho. Por fortuna su madre no estaba y a su parecer eso era una segunda oportunidad perfecta. Si lograba convencer a los otros de irse y en nunca regresar podría pensar en que hacer con su vida de una vez por todas. Regreso a su mesa en la cual se encontraban sus tres amigos, aparentemente escuchando a la castaña la cual les contaba una historia o algo por el estilo, no lo notaron hasta que tomo asiento.

Laura: ¿Hmph? ¡Axel! ¿Cómo te fue con tú?... ¿Hijo?

Axel: Bien, supongo… ¿De qué es lo que tanto hablan?

Laura: Solo… hablábamos de cosas sin importancia

Los otros dos: . . .

Axel: Como sea, debemos irnos de aquí ¿Nos vamos de una vez?

Emilio: ¿No podemos quedarnos un poco más?

Axel: . . . ¿En serio?

Emilio: Ya pedimos la comida, al menos esperemos un poco ¿No?

Axel: Ugh… bueno, pero coman rápido

Transcurrieron unos veinte minutos, sus tres amigos comían de lo más tranquilo y normal, pero él no podía evitar mostrarse inquieto y nervioso, observando a la salida más de una vez cada vez que podía. Sus amigos le observaban de vez en cuando también, pues luego de lo que les habían dicho, sabían perfectamente porque se encontraba actuando de esa manera. Cuando los tres terminaron su comida, no pudo evitar soltar un suspiro de alivio.

Laura: Bien, ya podemos irnos…

Axel: ¡Perfecto!

Fonnie: ¡Esperen!

Axel: . . . ¡No puede ser!

Estrello su cabeza contra la mesa cuando escucho a sus espaldas la voz de su hijo. En eso los otros observaron como el conejo que había estado hablando tanto con él llegaba, junto a esos tres de su banda a la mesa en donde se encontraban los cuatro. Alzaron una ceja cuando observaron como el conejo traía una bandeja con cuatro vasos de batido servidos y llenos, mientras les observaba de la forma más amable posible a los cuatro.

Fonnie: Antes de irse, queríamos desearle un feliz cumpleaños a esta hermosa señorita. Asique a cuenta de la casa, les invitamos amablemente a unos batidos hechos especialmente para todos y cada uno de ustedes, disfruten por favor

Emilio: ¡A huevo! ¡Y sin pagar una mierda!

Laura: Que considerados…

Axel: . . .

Fonnie: Tranquilo papá, solo es un regalo… luego podrán marcharse

El conejo deposito un vaso frente a cada uno de los cuatro y como era de esperarse los otros tres y este, con algo de duda tomaron un poco. Los tres sonrieron al unísono, pues era de lo mejor que lepudieron haber regalado a los cuatro. Sin embargo (Axel) solo se limito a dejar su batido y callarse, pasaron unos cuantos minutos en los que los tres de sus amigos siguieron bebiendo felizmente, en ese instante en que estuvo a punto de decir que se largaran de una vez algo paso.

Comenzó a sentir un extraño dolor en su estomago, y un mareo que le hizo sujetar su cabeza y con eso soltando unos gemidos de dolor. Se levanto de la mesa la vista tanto de sus amigos como de el conejo y su grupo los cuales observaron como este comenzaba a dirigirse al baño sujetando con su mano su estomago en el camino. Logro llegar a duras penas y cuando entro, ese mareo termino en un desmayo, cayendo al suelo frío del baño apenas pudiendo distinguir entre la realidad y el sueño antes de finalmente caer por completo en los efectos de su extraño cambio.

Después de aquello, todo fue oscuridad y silencio puro.

[Axel] [Horas más tarde]

Cuando comenzó a recuperar la consciencia, tuvo uno que otro desmayo en el proceso. Solo llego a distinguir en cortos intervalos el sentir como lo arrastraban por el suelo mientras escuchaba esas voces que tan familiar se le hacían, eran las voces de sus viejos amigos. Estos solo hablaban por lo bajo mientras era llevado a rastras por el suelo aún con ese fuerte mareo atontándole. Cuando por fin sintió que se encontraba lo suficientemente consciente como para poder ver algo.

El pánico le invadió, todo estaba a completas oscuras pero lograba escucharlo todo a su alrededor, escuchaba nuevamente las voces de sus viejos amigos e hijo. Además de lo que parecían ser unos cubiertos y ¿Carne siendo cortada? Intento hablar, pero tenía un nudo en la garganta con el cual le era imposible si quiera emular alguna, solo término emitiendo unos sonidos a duras penas. Pero al parecer eso basto para que se dieran cuenta de que había despertado.

Fonnie: ¡Lucas! Te dije que le quitaras la bolsa luego de sentarlo

Lucas: Perdón jefe, estaba distraído

Fonnie: Yo lo hago… ugh

Una mano se poso sobre su cabeza y luego de escuchar el sonido de lo que parecía ser una bolsa la vista regreso. Observo como se encontraba sentado frente a una mesa, en la cual también estaban a los lados sus viejos amigos, su hijo y… ¿Un hombre? Era un hombre joven que no le sonaba y que se hallaba frente a este al otro lado de la mesa de frente observándole, se mostraba aterrado y en su rostro se podía notar el pánico, algo que noto es que llevaba un uniforme como el suyo, en esos tiempos mejores en los que trabajaba de guardia nocturno como los otros.

Fonnie: ¡Perfecto! Veo que todos por fin nos encontramos listos para cenar

Axel: . . . ¿C-Cenar? ¿Qué hora es?... ¿Dónde estoy?...

Facundo: Estás en la pizzería, no has salido de aquí desde que cerramos y son… creo que no falta mucho para que den las dos de la mañana ¿No?

Axel: ¿¡Q-Qué!? ¿¡Pero como termine aquí!?

Fonnie: Tranquilo papá, te trajimos aquí luego de que cayeras inconsciente en el baño. Te dimos la comida de Facundo, no te preocupes… no era tan fuerte como para matarte pero como para al menos dejarte durmiendo unas cuantas horas

Axel: ¿Y qué hicieron con mis amigos?...

Fonnie: Tranquilo, le hemos dicho que te fuiste sin ellos y se fueron, de seguro ya están en casa, durmiendo como cualquier persona normal o haciendo sus cosas. No te preocupes, solo vamos a cenar en familia como en los viejos tiempos… trajimos por esta ocasión especial langosta, rápido que se te enfría y así pierde el sabor

Los cuatro comenzaron a comer de sus platos como si nada pasara a su alrededor. Ese hombre que aún se hallaba frente suyo con una mirada llena de terror comenzó a susurrarle en voz baja, pero a duras penas logro entender algo y prácticamente nada. El hombre se rindió y bajo su mirada, y con eso todos de golpe escucharon una especie de melodía, de un móvil aparentemente. El conejo con una mirada le dijo todo al zorro, el cual dejo de comer y bajo sus cubiertos.

Max: Amigo, eres realmente un idiota. Solo queríamos darte un último gusto antes de morir y de esta forma es como nos agradeces…

El zorro tomo de forma sorpresiva el tenedor en su mano y lo clavo bruscamente en la del pobre, a lo que el pobre hombre solo acertó a gritar de dolor en lo que se caía de su manga un móvil. Tomo el móvil en sus manos el zorro y comenzó a observar como en la pantalla se encontraba abierto los mensajes, al parecer había intentado enviar un mensaje a alguno de sus conocidos pero fallo en su intención de no alertar a los cuatro que se encontraban allí.

Max: Joder… creo que no eh sido lo suficientemente claro contigo ¿No es así? Yo te enseñare los modales en la mesa, te guste o no

?: ¡. . .!

El zorro se levanto de su lugar, al parecer era el que más se encontraba cerca de ese hombre que a pesar de todo le era imposible reconocer, solo pudo deducir que era un guardia por su uniforme y, que al parecer tomo una mala decisión, una muy mala decisión. El zorro tomo por el cuello y tiro al pobre hombre llevándolo a rastras lejos de la mesa hasta una ventana que se encontraba sellada a unos cuantos metros de la mesa, al parecer era la única ventana en toda la habitación.

Max: Te desafío, anda vamos… grita por ayuda

?: Ayuda…

Max: Nada de lloriqueos… ¡Anda vamos! ¡Grita por ayuda!

?: Ayuda… ayuda…

Max: ¡Te eh dicho que lo grites!

?: ¡Ayuda! ¡AYUDA!

Max: . . . Pero nadie vino ¿No lo entiendes amigo? Estas jodido. Sinceramente, no entiendo cual es el motivo por el cual gente como tú decide firmar ese asqueroso contrato, pero debes aceptar el hecho de que has perdido en nuestro juego… se acabo, tu vida termino

Fonnie: Ugh… supongo que es imposible tener una cena tranquila con toda esta gente, todos son iguales, nunca aceptan un último momento de paz. Ya saben que hacer con él… está vez que sea rápido, tenemos una reunión importante ahora mismo y no quiero que nadie falte ¿Entendido?

Los tres: Si jefe

?: E-Esperen… ¿A dónde me llevan?...

Lucas: Has silencio ¿Quieres?

Facundo: ¡Genial! Un guardia fresco antes de una charla aburrida…

(Axel) observo como los tres se llevaban al pobre hombre a la fuerza mientras este intentaba como un desquiciado librarse de su agarre, pero le era imposible. El conejo a su lado soltó un suspiro y al dejar a un lado los cubiertos de su plato le observo con una sonrisa mientras que este, tragaba con gran sequedad su saliva, demostrando así el miedo que le daba toda esa situación ¿Qué demonios acababa de pasar? ¿Qué le hacían a ese pobre hombre?

Fonnie: Tranquilo, solo era un guardia más… ya se encargaran ellos de él. Bueno, ahora estoy un poco ocupado, debo atender una reunión, quédate aquí y disfruta de la langosta ¿De acuerdo?

Axel: . . .

Fonnie: . . . Oh, y si intentas irte tendremos que matarte, asique no lo hagas ¿Está bien?

Axel: ¡. . .!

El conejo se levanto de su lugar dejando todo en orden y luego de observarle con una sonrisa, solo se limito a irse dejando a (Axel) en la mesa completamente solo y con un silencio de ultra tumba. Y solo por mera curiosidad pico con su dedo índice a la langosta, se encontraba fría… suspiro y con la incomodidad aún presente en su ser, se levanto de su lugar cuando se sintió lo suficiente seguro al no ver a su hijo ni a sus amigos por ningún lado, no sé quedaría ahí ni un solo minuto más.

Su hijo debía de estar exagerando ¿Cierto? Aunque un grito en la lejanía, aparentemente de aquel pobre guarda le hacía sentir lo contrario.

[General]

El zorro se encontraba de brazos cruzados junto a una puerta en el extenso pasillo de la pizzería, el lugar se encontraba lleno de todos sus compañeros los cuales pasaban por la puerta, todos menos él el cual solo se limitaba a esperar en silencio. Al final quedo solo cuando todos pasaron a la sala y este, cuando estuvo a punto de entrar se detuvo cuando escucho unos pasos dirigirse hacía él a su espalda, al voltear se encontró con su jefe (Fonnie) el cual acababa de llegar.

Fonnie: ¿Ya están todos dentro?

Max: Si, solo faltamos nosotros y los otros dos que de seguro no tardan mucho, espero

Fonnie: Me sorprende verte aquí, pensé que te quedarías a… ya sabes. Espero que no andes con eso de contenerte ¿Vale? Es peligroso y sabes que me preocupo por ti

Max: Estoy bien, de momento no necesito matar a nadie… no desde lo que paso con esa pobre e inocente chica, ugh…

Fonnie: Sabías que tarde o temprano pasaría, te lo advertimos…

El zorro bajo su mirada al suelo, sus ojos se vieron envuelto por una sombra a causa de su cabello, sin embargo la mano de su amigo en el hombro le hizo alzar su mirada. El conejo le sonreía y luego de asentir se aparto de este. Recobro la compostura, colocándose nuevamente firme y le observo, devolviéndole la sonrisa mientras este pasaba a su lado al salón de reuniones.

Fonnie: Sé que la echas de menos… pero lo estás haciendo bien, solo evitemos que algo como lo ocurrido se repita

Max: Supongo que tienes razón… gracias amigo

Fonnie: Ni lo menciones, entremos que la gente se esta impacientando

El conejo entro a la sala, mientras que el zorro se hallaba nuevamente a nada de entrar. Pero pese a ello, se detuvo nuevamente cuando escucho a lo lejos viniendo por el pasillo otros pasos. Eran el resto de su grupo faltante, sus dos amigos los cuales se aproximaban hacía él… manchados por un líquido carmesí que ya conocía de sobra. Solo suspiro por lo bajo ¿En qué se había convertido? No, ni en miles de años hubiera pensado en máquinas asesinas de guardas, tenían un motivo. Pero, en sus adentros seguía debatiendo si realmente estaba justificado lo que hacía, decidió no divagar y a solo unos instantes de que sus otros dos amigos llegasen y le saludaran, entraron juntos con todos los demás a la reunión.

[Axel]

Esa nueva pizzería si que era enorme, demasiado a comparación de todas las anteriores. Pese que se negase a aceptarlo por miedo a que fuera cierto, se había perdido y en un lugar lleno de tipos a los que solo les importaba verle muerto, como a ese pobre guardia. Al final luego de pasar por una cantidad ridícula de salones con distintos tipos de decorados de fiestas, llego a un gran pasillo. Por sus conocimientos de la otra pizzería, supuso que era el pasillo que conectaba todo y por ende, en donde podría encontrar el salón principal junto a la salida.

Camino un poco por este, notando una gran cantidad de salas… aunque la mayoría eran para esos cumpleaños que les hacían a los niños. Hubo un par que eran distintas, ya sea por escenarios o por juegos y máquinas árcades entro otros demás medios de entretenimiento. Pero hubo de todas las salas una que más le llamo su atención, y fue una que tenía la puerta cerrada. La puerta era por lo visto de metal y muy grande y resistente… como si evitara evitar que alguien entrase… o que algo saliera de su interior. Por mero morbo comenzó a empujar la puerta, la cual no se encontraba con llave, y finalmente cuando logro abrirla se encontró con un cuarto a oscuras completamente.

Axel: ¿Hmph?...

?: ¿Quieres jugar al juego de Plushtrap?

Axel: ¿P-Pero qué mierda?...

?: ¡Yo soy Plushtrap! ¿Quieres jugar conmigo a mi juego?

Debía de ser otra mala jugada de su cabeza, frente a este, a unos cuantos metros dentro de la gran habitación la cual solo se encontraba visible en una pequeña parte gracias a la luz que entraba por el pasillo en el que se encontraba logro divisar una pequeña silla. Y en esta pequeña silla estaba en efecto siendo ocupada por la persona que le había hablado… o más bien muñeco, porque era a sus ojos un pequeño muñeco parecido a (Springtrap) pero mucho más diminuto y en una pose que a el parecer le resultaba idéntico al de esas películas de terror.

Axel: Ese juego tuyo… ¿Tiene algún susto?

Plushtrap: Solo si pierdes

Axel: No, gracias

Plushtrap: ¡Espera! ¡Eres el único humano que me visita en años!

Tal como había llegado se largo lo más rápido que pudo rechazando el juego del muñeco. Pero por lo visto se mostraba persistente pues comenzó a seguirle a sus espaldas, aunque realmente no era muy molesto, realmente era incomodo como caminaba. Literalmente se arrastraba de la mitad y al moverse daba un aspecto aterrador, en eso se detuvo y volteo para observar al pequeño muñeco, el cual solo le observaba desde su pose ridícula y aterradora.

Axel: Oye, si vas a seguirme camina bien ¿Quieres?

Plushtrap: De acuerdo, ugh… que amargado

El chico retomo su camino y el muñeco le siguió, ahora caminando de una forma más normal. Pese a que seguía moviéndose de forma ridícula, al menos le había quitado lo incomodo y aterrador por lo que al menos eso era un comienzo. Recorrió el extenso pasillo hasta detenerse de forma brusca, ya que a sus oídos llegaron las voces de todos aquellos que recordaba a la perfección, agarro a ese pequeño muñeco que se había vuelto su acompañante en brazos y se sentó junto a la puerta de la cual provenían las voces, logrando así escuchar lo que ocurría dentro.

[General]

Todos, absolutamente todos se hallaban allí a excepción del lugar de la coneja celeste la cual fue al extranjero debido a ese cambio. Era una sala simple, con una enorme mesa llena de sillas para que nadie se quedara fuera, obviamente al borde en medio de las dos largas filas se encontraba el jefe, o más bien el jefe de todos ellos, tratándose nada más ni nada menos que (Fonnie). A sus lados los más cercanos eran los cuatro, por un lado el zorro a la derecha y a la izquierda los otros dos.

Todos se encontraban con lo suyo, ya sea conversando entre ellos en voz baja u otros esperando al comienzo de la reunión. Finalmente luego de una espera de unos cuantos minutos (Fonnie) alzo en su mano una pequeña campana con la cual al sonarla, capto la atención de todos en la sala.

Fonnie: Primero que nada, muchas gracias a todos por asistir a la reunión y dejar sus asuntos por participar. Todos u al menos la mayoría ya han sido notificados del tema de esta reunión… como ya sabrán, mi padre ha regresado y esto requiere nuestra atención

Max: No veo porque esto requiera realmente tanta atención… me atrevería a decir que hasta su gran idea de sedarlo fue estúpida ¿De verdad era necesario atraparlo aquí? Se hubiera largado y ya, como si lo necesitáramos aquí para empezar… ni siquiera es uno de nosotros

Lucas: Al menos comprobamos lo efectiva que es la comida de Facundo como sedante casero

Facundo: Desgraciados…

Fonnie: Ustedes dos silencio y en cuanto a ti, entiendo que aún sigas molesto. Pero tampoco veo necesario que te pongas de esa manera… es cierto, puede que al menos la mayoría de ustedes le sea indiferente el si este aquí o no, pero es mi padre y creo que se debe hacer algo al respecto

Facundo: ¿Y qué tienes en mente?

Fonnie: Bueno, como ya todos sabemos… cuando hay que tomar una decisión importante lo que hacemos es someterlo a votación. Había pensado en que ahora que nos hemos encargado de él guarda una vez más, podríamos contratarlo como uno…

Bonnie: ¿¡Te has vuelto loco!?

Springtrap: ¡Si! Si le das ese puesto morirá… todos sabemos que le pasa a los guardias. Y yo ni de broma pienso dejar que alguno de ustedes cuatro lo toque

Fonnie: Pues… había estado pensando en darle ese puesto y darle una "invulnerabilidad", todos sabemos que el contrato de guardia es permanente o al menos hasta que se de por muerto. Sino lo atacáramos podría quedarse permanentemente

Foxy: ¿¡Qué!?

Chica: ¿¡Y entonces a quién mataremos!? Ya tenemos muy poco con ustedes siendo el grupo con más actividad y ahora quieres quitarnos lo poco que tenemos…

Lucas: ¡Eso es mierda!

Facundo: ¡Si! Fonnie… ¿A caso has perdido la cabeza?

Freddy: Eso no esta bueno…

Golden: Por primera vez estoy de acuerdo con este pendejo

Pese a los intentos del conejo a la cabeza por mantener el orden. Todos comenzaron a discutir por esa idea que había lanzado… todos a excepción del oso con retraso que todos ya conocemos y con este también el zorro (Max) el cual a diferencia del resto se hallaba cruzado de brazos y fijo con su vista clavada en el suelo, con sus ojos cerrados mientras aparentemente se sumergía en su mente, una vez más ignorando todo el caos a su alrededor. Finalmente no logrando soportar más todo ese alboroto emitió un gruñido por lo alto causando que todo el mundo se callara de una vez.

Fonnie: Gracias… ya que estas más tranquilo que el resto, me gustaría saber tu opinión

Max: ¿En serio me estás preguntado mi opinión? Tú sabes perfectamente que lo quiero fuera de mi vista y en lo posible lejos de mí. En cuanto a tu idea… me parece mala, sé que eres uno de mis mejores amigos y una persona importante… intento comprenderte pero simplemente no logro si quiera acercarme a lo que tú debes estar sintiendo… pero no estoy de acuerdo, sabes tan bien al igual que yo lo que pasara si llevas a cabo tu idea

Fonnie: Pero…

Max: Te recuerdo, que el que dijo estrictamente que debíamos mantenernos controlados no ha sido nadie más que tú. Supongo que puedo entender que quieras a tu padre contigo… pero no lo entiendo, no entiendo porque arriesgarías a todos nosotros a cometer una atrocidad por él, creo que todos en este lugar sabemos lo que paso y volverá a pasar si dejamos de saciarnos…

Fonnie: Es un riesgo que estoy dispuesto a correr…

Max: Tú si… pero nosotros no o al menos la mayoría. Y mi voto va para que se largue, esto ya no tiene que ver con nuestra pequeña "discusión"… es un riesgo mayor. No quiero que se repita esa historia de nuevo… al menos que tengas una idea mejor, creo que está claro lo que la mayoría es lo que desea…

Facundo: A mi también me gustaría que se quedara… pero es muy arriesgado

T. Chica: Yo estoy con Facundo, no es que no quiera que se quede… no me cae mal. Pero es muy peligroso y arriesgado que se contengan más de un mes… nadie aguanto tanto, ni siquiera tú

Foxy: ¡Si! Y yo quiero seguir matando guardias…

Bonnie: Yo si quiero que se quede…

Nuevamente las discusiones estallaron. Estaban por un lado los que si querían que se quedase y en el otro los que querían que se largara para poder seguir como siempre con sus costumbres. En eso, el zorro de ojos esmeraldas (Max) que se encontraba rodando sus ojos en su lugar y siendo uno de los pocos que se mantuvo indiferente ante la situación. Observo a su lado, al parecer la albina solo discutía con su hermano el zorro pelirrojo, al parecer la albina si quería que se quedase… desde su punto de vista no fue una gran sorpresa.

Todo la sala era un completo caos y se desorden, y justo en el momento en que pensó que se iba a formar una especie de guerra civil dentro de la pizzería. Unas voces, dos molestas voces chillonas a las cuales no le tomo ni un solo segundo reconocer se alzaron entre la mayoría causando que de la forma más sorpresiva todos se callaran nuevamente. Todos observaron al final de la mesa, las dos, esas niñas que ahora eran mucho mayores a las que una vez tomo por hijas hablaron por fin.

Cherry: Nosotras temíamos que algo así pudiera ocurrir…

Carl: Asique pensamos en una idea antes de la reunión…

Max: USTEDES ¿Pensaron?

Carl: ¡Papá! Déjanos al menos proponer nuestra idea

Facundo: P-Pero… miren niñas no sé ofendan pero hasta yo pienso más que ustedes

Lucas: Diablos, eso si que es feo

Fonnie: ¡Chicos! Al menos están tratando de ayudar… aunque no sean la mejor opción, pero si al menos tiene una buena propuesta deberíamos escuchar, adelante chicas

Cherry: Bueno, nos metimos en la oficina del jefe forzando la cerradura… por cierto, luego van a tener que cambiar la cerradura de su puerta. Y encontramos esto…

Las dos chicas dejaron caer un enorme contrato lleno de páginas en la mesa, el cual causo un gran estruendo por la cantidad de páginas y peso que tenía. Todos observaron al contrato con una ceja en alto, era parecido al actual… solo que mucho más grande y con un logo que no pertenecía o por lo menos no era de la misma compañía. Obviamente todos observaron a las chicas confundidos, y estas con una sonrisa en el rostro comenzaron a retomar la palabra.

Carl: Este es un viejo contrato de la primera pizzería de todas. Antes de que los animatrónicos le dieran caza a los guardias, estos contratos servían hasta para diez o incluso más personas, todos eran guardias que vigilaban la pizzería… de hecho ni siquiera había oficina

Facundo: Interesante relato de historia, pero ¿De qué nos sirve?

Cherry: El contrato sigue siendo valido a pesar de los años. Podríamos hacer que se quede y que también otros firmen para que en vez de un solo guardia haya más de uno… lo dejamos con vida y los que quieren o necesiten matar aún podrán hacerlo, y podremos seguir contratando gente y sin tener que matarlo o despedirlo, siempre habrá puestos libres para otros incautos

Lucas: ¿¡Ustedes idearon esto!?

Facundo: ¡Pero si este plan es inteligente! Y ustedes son… las Cupcakes

Max: No es una mala idea… pero ¿De donde sacamos a los otros incautos?

Fonnie: ¿No había traído a esos tres chicos consigo hoy?

Facundo: ¡Es cierto! ¡Y son perfectos!

Lucas: Si, tengo ganas de matar a ese "hermano"

Fonnie: De acuerdo ¿Los qué estén a favor de la idea de las Cupcakes?

En ese momento, todos incluso el zorro el cual aún tenía ese "asunto" en contra de su padre alzo y afirmo con su mano. Todos estaban de acuerdo en que era un buen plan y finalmente, el conejo el cual ahora se encontraba con una sonrisa en el rostro asintió anunciando así que su idea se llevaría a cabo. Con eso se dio la reunió por finalizada y todos comenzaron a levantarse de sus lugares y en poco menos de un minuto la mayoría se encontraba enfilando hacía la puerta listos para regresar a sus respectivos puestos y áreas a descansar luego de todo ese alboroto.

[Axel]

Lo había escuchado todo… sus pupilas se encontraban dilatadas a más no poder y se quedaría así, de no ser porque escucho los pasos aproximándose de todos en la sala a punto de salir. No lo dudo y dejo al pequeño muñeco en el suelo para luego salir corriendo en dirección a la sala en donde su hijo le había dejado en claro que no debía abandonar. Mientras que el pequeño muñeco gritaba al intentar llamar su atención en lo lejos.

Plushtrap: ¿¡A dónde vas!?

Axel: ¡Debo irme! ¡Jugaremos después!

Plushtrap: Hmm… que tipo más majo, lo visitare con los nightmare

No le tomo más de un minuto recorrer todo rápidamente, cuando llego se sentó en su lugar, en lo que recuperaba el aliento comenzó a escuchar los pasos del grupo que lo había traído a ese lugar y cada vez se escuchaban más cerca. Cuando logro recuperar el aliento y mostrarse más normal, fue el momento en que los cuatro entraron por la puerta, como esperaba sus tres viejos amigos en sus espaldas, siendo su hijo el líder a la cabeza guiando a los tres.

Fonnie: ¡Ya regresamos! ¿Hmph?... veo que no te gusto mucho la langosta

Axel: N-No es eso… es que no tenía hambre. Bueno, supongo que como ya terminamos la cena y, todo eso… podre irme a casa ¿No es así?

Fonnie: ¡Por supuesto! Solo que antes… debes hacer una pequeña cosilla

Axel: ¿Q-Qué?...

Fonnie: Solo debes firmar esto…

Trago saliva secamente en lo que el conejo avanzaba a donde se encontraba. Saco de su chaleco el contrato del que habían hablado en la reunión y lo dejo sobre la mese frente a sus manos, este a la idea de hacerse el tonto dejo salir una tos mientras lo tomaba y fingía leerlo. Los otros tres solo en lo suyo se quedaron apartados de la mesa observando como este leía mientras su hijo a su lado en el instante en que termino de leer sacaba un bolígrafo y se lo entregaba.

Axel: ¿Un contrato de guardia? ¿Y para qué quieres tú que firme esto?...

Fonnie: ¿No es obvio? ¡Para que te quedes aquí! No te preocupes… no será como la primera vez, ninguno de nosotros te atacara. Podrás tener total libertad para moverte fuera de la oficina y de entrarte hambre hasta te podremos dar una comida completa

Axel: T-Todo eso suena genial… pero no creo que sea buena idea

Fonnie: Si lo que te preocupa es ya sabes… como dije, nadie intentara atacarte ni hacerte daño y de lo único que tendrás que preocuparte es cargar la caja de vez en cuando

Axel: De veras… no creo que eso sea una buena idea

Fonnie: Ugh… lo intente por las buenas, yo no quería hacer esto papá. Pero como no me dejas ir de bueno contigo, supongo que tendré que recurrir a esto… ya sabes que hacer

Axel: ¿Q-Qué?...

Sus ojos se abrieron por la sorpresa al ver como el conejo se apartaba y se cruzaba de brazos. De la nada el zorro (Max) soltando un suspiro pesado y demostrando sus pocas ganas de hacer algo, con paso pesado se acerco hasta donde se encontraba. Tomo el bolígrafo en su mano y se lo estiro y la mirada que tenía lo decía todo… sino firmaba quien sabe lo que podría hacerle. Tomo el bolígrafo, y nuevamente tragando saliva lo acerco para poder escribir en el papel.

Axel: V-Vamos… tú me quieres lejos ¿No es verdad?...

Max: Escúchame con atención. Si solo fuera decisión mía ya te habría sacado de una patada y no me hubiera molestado si quiera en hacer toda esta mierda… pero todos votaron. Ahora hazme el favor de poner tú maldito nombre o firmare yo mismo con tu sangre ¿Eh sido claro?

Axel: . . . Más claro que el agua

Lentamente termino de colocar su nombre en el papel y luego de eso soltó el bolígrafo con la poca esperanza de que no fueran a pedir lo que tanto temía. Sin embargo toda esa pequeña esperanza, le abandono cuando el conejo volvió a hablar.

Fonnie: Y los nombres de tus amigos…

Axel: Y-Yo no me sé sus firmas…

Max: ¿Me tomas el pelo? Apenas te conocimos y tan solo unos dos días o tres más tarde ya eras un experto falsificador de nuestras firmas… ¿Crees que no sé que robaste las firmas de todos los idiotas a los que has acompañado hoy? No me hagas perder la paciencia

Axel: No voy a meterlos en esto… no pienso matarlos

Max: ¿Crees que me importa? No hubieras tenido reparo en dejarnos morir a nosotros para que tu maldito pellejo siguiera intacto… ¿Y crees que voy a tragarme el cuento de que ahora eres un buen tipo? No me hagas reír, ahora pon sus nombres o si tanto crees en tus palabras muere y se el nuevo integrante de la banda como debió haber sido en un principio… escoge

Dejo salir un suspiro de frustración… y firmo, firmo tanto por él como por sus tres nuevos amigos y dejo caer el bolígrafo a un lado. Nuevamente fracaso en poner su vida antes que la de los demás y, se sentía fatal. Pero está vez, algo era diferente… no iba a dejarlos morir, haría lo que fuese en sus intentos de mantenerles con vida, incluso si debía hacerles acostumbrarse a este horrible lugar en su desesperación… no iba a dejarlos morir.

El conejo tomo el bolígrafo y lo guardo, luego de eso le hizo una seña al zorro para que este saliera junto a los otros tres de la habitación, quedando así solo los dos y ese contrato.

Fonnie: Luego conseguiremos los uniformes… bienvenido de nuevo

Axel: . . . Que te den

Fonnie: Te acostumbraras rápido… ellos lo hicieron. Al menos estas bajo protección, es mucho y más de lo que pueden decir todo el resto de los guardias que trabajaron aquí desde que abrimos

Axel: ¿Puedo irme de una vez?...

Fonnie: Claro… te llevare hasta la puerta, recuerda presentarte la próxima semana el lunes… con eso ya debes estar más que acostumbrado a la hora, después de todo siempre has sido puntual y todo eso a diferencia de tus amigos

Este comenzó a caminar fuera de la habitación mientras le hacía un ademan con su cabeza, con un enorme pesar en sus adentros se levanto de su lugar y observo por última vez el contrato que aún se encontraba sobre la mesa. Soltó un largo suspiro antes de comenzar a seguir a su hijo mientras, en su mente ideaba la forma de como decirles a sus amigos la situación. Pero en ese momento en su cabeza ideaba tanto la forma en la que hablaría… así como un plan para sobrevivir.

Esta vez sería diferente, no pensaba dejarlos morir…