Inesperado

Capitulo IV

Sorpresa

Él sabía que iban a ser castigados. Freezer siempre aprovechaba cualquier error para burlarse de ellos y esto no lo dejaría pasar. Al menos todo esto iba a ser recompensado cuando sea lo suficientemente fuerte como para matarlo, pero no iba a ser una muerte rápida de eso estaba seguro.

-10 minutos para aterrizar – se escuchó dentro de la nave. Abrió los ojos preparado para el aterrizaje. Sonrió. Si esa mujer hablaba enserio entonces no habría dudas que el sería más fuerte en poco tiempo. Aún no les diría nada a los demás, primero quería verlo con sus propios ojos y probarlo, y luego tal vez lo haría o no.

Su nave fue la primera en llegar, descendió y esperó a los demás que llegaron segundos después.

-Tenemos que hablar con Freezer ahora – Dijo serio mirándolos. Se dio vuelta y empezó a caminar hacia donde éste se encontraba.

Los demás no dijeron nada, lo siguieron en silencio. Todos sabían lo que les esperaba.

Llegaron a una enorme puerta y esperaron. Inmediatamente apareció un sujeto de piel color rosa, de baja estatura y totalmente desagradable a la vista. Obviamente los estaban esperando.

-Al fin llegaron monos – Dijo burlándose

-Vinimos a hablar con Freezer – Dijo Vegeta ignorando la manera en la que se dirigió a ellos. Cuando esté listo, tú vas a ser el primero en morir.

-Gran Freezer – Corrigió

-Ya basta Dodoria – Se escuchó una voz que provenía del fondo – Adelante Vegeta, tengo que hablar contigo

Se hizo a un lado y lo dejo pasar – Ustedes no – Dijo burlándose mientras les cerraba la puerta

Se acercó a paso firme hasta el centro de la habitación sin expresión alguna en su rostro. Freezer se encontraba en su asiento y en ningún momento dejó de mirarlo. Apoyó una rodilla en el suelo y la otra flexionada, agachó la cabeza en forma de reverencia – Gran Freezer.

-Ustedes también retírense – Dijo serio mientras se ponía de pie

-Si Gran Freezer- Respondieron al mismo tiempo

Observó cómo sus soldados abandonaban la habitación para luego concentrarse en su mono favorito – Dime Vegeta, ¿Qué paso con el planeta que te encargue?

Su voz le daría escalofríos a cualquiera menos a él – El planeta fue conquistado fácilmente como usted solicito Gran Freezer – Dijo sin levantar la cabeza

Dio unos pasos hacia adelante – Ya veo, ¿Por eso les tomó tanto tiempo? – Preguntó con burla – Porque hasta donde yo sabía era un planeta con seres insignificantes

Levantó el rostro para enfrentar su mirada – esos seres tenían un ki casi inexistente por ese motivo no nos dimos cuenta que habían quedado algunos con vida– Comentó tranquilamente atento a los movimientos del otro

Mientras escuchaba lo que decía caminaba a su alrededor a paso lento y cuando terminó de hablar también se detuvo quedando justo detrás de él

Al segundo sintió un rayo de ki atravesarle el hombro destruyendo parte de su armadura. Seguido de un golpe a su estomagó y otro en la mandíbula, a una velocidad y con una fuerza increíble, haciéndolo caer hacia atrás con sangre en su rostro. Se irguió un poco para escupir la sangre que tenía acumulada en su boca. Intentó levantarse pero otro golpe en la espalda lo sorprendió haciéndolo caer nuevamente al suelo agrietándolo por la fuerza del mismo. Estaba mareado y su vista estaba nublada. No tenía caso defenderse, debía aceptar su castigo. De repente sintió un fuerte agarre en su cabello y fue lanzado con fuerza hacia una de las paredes rompiéndola en el acto y calló indefenso de rodillas al suelo.

En un segundo tenía a Freezer delante de él – Por ese error suyo no pude enviar a tres de mis hombres a una conquista porque tuve que usar sus naves para traerlos de vuelta – Lo agarró del cuello hasta dejarlo a su altura – Y ahora vas a pagar por tu irresponsabilidad – Le dijo amenazante para luego darle un golpe en el estómago seguido por otro y otro y otro. Después le siguió su rostro – Estoy harto de tu irrespeto Vegeta – Gritó furioso lanzándolo nuevamente con fuerza contra el suelo.

Estaba prácticamente inconsciente cuando sintió un fuerte agarre en su cola desde la base como si intentaran arrancársela y no pudo evitar dar un grito desgarrador

Soltó la cola para agacharse a la altura de su rostro -Por tu bien espero que cambies esa actitud – Se puso de pie y de una patada en las costillas lo arrojó hacia la puerta atravesando la misma.

Fuera de la sala estaban los otros tres saiyajins esperando por su príncipe cuando fueron sorprendidos por el cuerpo de este último atravesando la puerta a una velocidad increíble. Kakarotto fue el más rápido y detuvo el cuerpo inconsciente en el aire antes de que atravesara otra pared.

-Llévenselo – Ordenó el tirano desde adentro


-Parece que esta vez fue más agresivo que las anteriores – Dijo Radditz observándolo

-Vegeta está acostumbrado a estas cosas – Le dijo Nappa

Kakarotto había dejado el cuerpo en una camilla para que los de ese lugar se encargaran de quitarle la ropa y meterlo al tanque.

-Deberíamos ir a cambiarnos y a comer algo – Sugirió Kakarotto acercándose a ellos

-Si es verdad estoy hambriento – Agregó Radditz

-Ahora los alcanzo, pero primero voy a traer un traje nuevo para Vegeta

-Bien, te vemos en el comedor Nappa – Dijo Kakarotto mientras salía del laboratorio junto con Radditz


Abrió un poco los ojos sintiéndose anestesiado. Pestañeo unas cuantas veces hasta que los abrió completamente y comprendió que estaba en uno de los tanques del laboratorio después de la paliza que le dio Freezer. Intentó mover un poco su cuerpo y sonrió. Sabía que ya estaba totalmente recuperado y era hora de salir de allí. Obviamente no espero a que el tanque se vacie sino que lo destruyó como lo ha hecho siempre.

-¿Cuánto tiempo estuve? – Preguntó a los científicos

-Dos días señor

Mierda. No podía seguir perdiendo el tiempo, tenía que ponerse a entrenar ya mismo - ¿Dónde está mi ropa? – Usó un tono tan brusco que asustó a los más nuevos.

-A…Allí – Señaló temblando una mesa en una esquina del laboratorio

Se dirigió hacia donde se encontraba su ropa en silencio y se vistió. Salió del lugar apurado buscando a los demás.

-Veo que ya te encuentras bien – Se burló un sujeto alto y de piel verde. Se encontraba caminado en sentido opuesto, pero cuando lo sintió venir a lo lejos paró para esperarlo.

El saiyajin pasó por su lado ignorándolo como siempre.

- ¿No se suponía que los saiyajin eran los guerreros más fuertes? – Lo siguió al ver que éste no se detuvo – Debió ser muy vergonzoso para ti tener que aceptar una derrota mas

En ningún momento dejó de caminar – Somos los más poderosos – Respondió sonriendo. Sabía que lo estaba provocando, pero no iba a caer en sus trucos.

-Sin embargo tardaron más de cinco días en conquistar un planeta con una población insignificante – Comentó mientras acariciaba su cabello que caía a un costado en una trenza

-Lo que pasó en ese planeta no es de tu incumbencia – Dijo tranquilamente

-¿Acaso el castigo del Gran Freezer no fue suficiente? Porque yo también puedo encargarme de ti príncipe mono – Apareció frente a él haciendo que detenga su paso. Estaba furioso – Es hora que aprendas cuál es tu lugar, nadie me ignora y vive para contarlo

-Ya basta Zarbon - Ordenó una voz a su espalda

Se dio vuelta para verlo flotar en su asiento-Gra…Gran Freezer

-Deja a mi mono tranquilo

-Pero señor creo que Vegeta necesita ser castigado nuevamente, es un insolente

-¿Vas a desobedecerme? – Preguntó calmado mirando a su soldado

-No señor

Sonrió y volvió su vista al frente – Vámonos, tengo que hablar contigo Zarbon – Siguió su camino

-La próxima vez voy a matarte Vegeta – Dijo antes de partir

No, si yo te mató primero imbécil pensó cuando se fue. Sonrió tranquilamente y siguió su camino, tenía cosas más importantes que hacer que pelear con Zarbon. Su principal objetivo estaba en otro planeta a unas dos semanas de allí.

No necesitaba de su rastreador para saber dónde estaban los demás. Hace un tiempo habían aprendido una técnica muy útil para sentir presencias sin necesidad de usar el aparato. Sin embargo, siempre lo tenían puesto para que nadie sospeche nada.

-Vegeta por aquí – Grito Radditz apenas lo vio entrar

-Tenemos una buena noticia – Dijo Kakarotto cuando el príncipe llego hasta donde ellos estaban. Habían terminado de entrenar y ahora estaban el comedor – No tenemos ninguna estúpida misión por ahora

-Lo que significa que podemos entrenar libremente – Agregó Nappa de buen humor

-Perfecto – Susurró mientras se sentaba y agarraba la carne que tenía enfrente

-Podríamos ir a ese planeta desértico en el que estuvimos la última vez en el sector norte – Dijo Radditz pensativo

-Hagan lo que quieran – Murmuró con la boca llena

-¿Qué? ¿No vas a ir con nosotros?

Tragó y bebió un poco de líquido -No, tengo otros planes

-Yo tampoco iré – Agregó Kakarotto

-¿Por qué? – Preguntó sorprendido Radditz

-Tengo algo en mente – Dijo desinteresado volviendo a su comida

-Antes de partir voy visitar el bar – Dijo Nappa levantándose de su asiento

-Yo también voy – Mencionó Radditz imitando a Nappa - ¿Vienes Kakarotto?

-Los alcanzo luego, primero voy a terminar de comer

-Bien como quieras

Aprovechó la oportunidad de estar a solas con Vegeta para sacarse sus dudas – Oye Vegeta – Éste lo miró sin dejar de comer - ¿Qué estas planeando? – Preguntó sin rodeos

-Asunto mío Kakarotto

-¿Tiene algo que ver con esos científicos? – Se atrevió a preguntar – Por qué a decir verdad no creo que los dejaras ir sin algo a cambio

Dejó de mirarlo para concentrarse en su comida

-Quiero ir contigo

-No

-No voy a estorbarte – Insistió

-¿Por qué quieres ir?

-Porque me resulta más productivo entrenar contigo – Dijo rápidamente

-Tengo un acuerdo con la mujer de pelo azul y voy a verificar que cumpla con su parte

Kakarotto lo entendió como su última palabra y prefirió no insistir.

Por un momento pensó en lo que le dijo el guerrero y tenía un punto. Él era del tipo que entrenaba solo, pero tenía que aceptar que tener un compañero de entrenamiento traería mejores resultados. Se levantó de su asiento dispuesto a irse pero antes miró nuevamente al soldado – Está bien Kakarotto puedes acompañarme, pero aún no quiero que Nappa y Radditz sepan sobre ese acuerdo, al menos hasta que esté listo y funcione.

-No les diré nada – Dijo levantándose también


La investigación con respecto al mineral extraído en aquel planeta lejano había sido un éxito. Por lo que ahora tenía más tiempo para dedicarle a la construcción de la cámara

-Fue una buena idea haber construido una habitación extra en mi casa, aun no sé qué voy a hacer allí pero siempre es bueno tener un espacio de más – Dijo concentrada en lo que estaba haciendo – Lastima que no es lo suficientemente grande como para trasladar todo esto para allá y así ya no molestar en tu casa

-Bulma ya te lo dije, no me molestas – Mencionó mientras la ayudaba con la construcción del panel

-Si lose Reed pero esto es algo en lo yo me metí y no es tu obligación ayudarme

-Pero lo hiciste para sacarnos a todos de allí

La construcción de la cámara iba más rápido de lo esperado gracias a la ayuda de su amigo, aunque todavía faltaba lo más importante, el sistema de gravedad. Pero si seguían de esta forma en menos de dos meses ya estaría terminada.

Decidió que era el momento de comentarle a su amigo un detalle importante - Reed creo que olvide decirte que Vegeta me dijo que vendrá en un mes para ver cómo va la construcción – Dijo dejando lo que hacía y mirando a los ojos a su amigo – Obviamente no confía

-¡¿Qué?! ¿Acaso está loco? – Exclamó levantándose de su asiento – Bulma eso es muy peligroso, si algún soldado lo ve estamos muertos– Su expresión cambió a una muy seria – Cooler odia a los saiyajins, él no está de acuerdo con que Freezer los mantenga con vida

-¿Y por qué Freezer no los mata?

-No lo sé. Supongo que lo hace para llevarle la contra a su hermano

-Escucha solo va a venir a comprobar que cumpla con mi parte, será una visita rápida estoy segura – Eso espero pensó

-Sigo creyendo que es muy arriesgado

-Tranquilo – Dijo a la vez que se levantó de su asiento y se acercó a él – Además falta una semana para que se cumpla el mes

-Ojalá sea como dices

-Así será, no te preocupes – Sonrió – Tengo una idea, ¿Por qué no invitamos a Milk a cenar? – Mencionó cambiando de tema

-Si es buena idea, nos merecemos un descanso y más tú

-Genial, iré a mi casa a ducharme, ¿Le puedes avisar a Milk?– Dijo mientras guardaba todo en las capsulas

-Si yo le digo

-Te veo más tarde – Se despidió

Por suerte vivían al lado y no necesitaba caminar mucho. Nunca fue buena para el ejercicio, estaba acostumbrada a transportarse en vehículos. Llegó, se duchó y empezó a cocinar como Milk le había estado enseñando las últimas semanas. Al principio fue un desastre y además la poca paciencia de ambas no ayudaba, sin embargo, ahora había mejorado muchísimo. Obviamente no estaba a la altura de Milk pero por al menos lo que hacía era comestible

Dos horas habían pasado desde que había empezado a cocinar cuando escuchó que golpearon su puerta. Ya sabía quiénes eran.

-Pasen – Gritó desde la cocina

-Hay buen olor – Dijo sorprendido Reed al entrar a la casa

-Eso es porque yo le enseñé – Agregó Milk orgullosa

-Siéntense ya está listo – Dijo apareciendo con la comida. Estaba feliz con el resultado – Como veras cumplí con mi parte y aprendí a cocinar – Dijo mientras les servía

-Eso lo voy a decidir yo cuando pruebe esto – Dijo Reed observando su plato – No está quemado, eso es bueno

-¿Podrías dejar de ser un idiota y probar lo que hice? – No le gustaba cuando se burlaban de ella.

-Está muy bueno – Susurró Milk sorprendida

-¿En serio? – Pregunto feliz. Su amiga asintió y siguió comiendo

-Te felicito Bulma, parece que al fin aprendiste – Él también estaba sorprendido

-Por supuesto que aprendí ¿Acaso me creías incapaz de hacerlo?

Su amigo iba a responder cuando se escuchó un fuerte golpe en la puerta. Los tres dejaron de comer y se miraron serios

-¿Esperabas a alguien? – Pregunto Milk

Negó con su cabeza y se levantó. Fue hacia la puerta y la abrió. Quedó en shock unos segundos y reaccionó

-¿Qué estás haciendo acá? – Fue lo único que pudo formular ante la sorpresa

Del lado de afuera se encontraban Vegeta y Kakarotto. Ambos estaban cruzados de brazos y la miraban fijamente

-Te dije que vendría antes – Respondió serio

-Si pero dijiste un mes y aún falta una semana, además no te pusiste a pensar que si Cooler se entera que están acá va a….

-Deja de perder el tiempo y muéstrame los avances – Ordenó empezando a perder la paciencia. No estaba ahí para escucharla hablar. Había olvidado lo insoportable que era

Ella también se cruzó de brazos indignada por haber sido interrumpida, pero pensó que lo mejor era hacerlo rápido así se iban. No le respondió, se dio la vuelta dejando la puerta abierta

– Son ellos – Dijo seria entrando a la cocina – Reed - Le dijo mientras se dirigía hacia un mueble para sacar las capsulas– Necesito ir a tu casa

-Si claro, vamos – Dijo a la vez que se ponía de pie

-No es necesario quédense aquí – Les dijo mientras salía de la cocina y era seguida por Reed

-¿Estas segura? – Le susurró

Se dio vuelta y le sonrió -Si no te preocupes

Ahora puso su atención en Vegeta – Aquí esta – Dijo mostrando las capsulas – Pero tenemos que ir a la casa de al lado

-¿Por qué? – Preguntó desconfiado

-Porque ahí es donde está el taller donde trabajo – Mencionó a la vez que salía y empezaba a caminar

-Kakarotto quédate aquí – Le ordenó y siguió a la mujer

-Oye – escuchó que lo llamaban de adentro, giró su rostro– No es bueno que te quedes ahí afuera, alguien puede verte

Lo había visto antes. Ese sujeto también estaba en aquel planeta – No hay nadie

-No hay que arriesgarse

Frunció el ceño ¿Qué está tramando? ¿Atacarme? Imposible con ese insignificante poder de pelea

No podía dejar que se quede ahí afuera hasta que los demás vuelvan alguien podía verlo y eso significaría la muerte para todos – Hay comida aquí, si quieres – dicho eso volvió a la cocina para ya no insistirle y hacerlo enojar

-¿Qué pasó? – Preguntó Milk levantándose de su asiento en cuanto lo vio entrar

-Son dos de los saiyajin que vimos cuando fuimos en busca de ese mineral, uno se fue con Bulma a mi casa y el otro está afuera – Explicó mientras se sentaba – Le dije que entre pero no quiere

-La comida ya está fría – Dijo cuando vio que Reed iba a comer – Voy a calentarla

Reed asintió. Estaba pensativo y preocupado por su amiga, no es que él pudiera hacer al respecto si algo pasaba pero no quería dejarla sola con ese tipo

-Oye ¿Seguro que Bulma está bien? ¿No son peligrosos esos sujetos?– Pregunto Milk volviendo a llevar las fuentes con comida a la mesa

-Ella estará bien mientras haga las cosas bien – Dijo Kakarotto entrando a la cocina

Ambos voltearon sorprendidos de verlo parado detrás de ellos. Lo siguieron con la mirada hasta que se sentó en una de las sillas disponibles alrededor de la mesa – Dijiste que había comida – Mencionó mirando a Reed y luego su mirada se posó en Milk – Sírveme mujer

-¿Disculpa? – Exclamó ofendida Milk levantando el tono de voz, éste tipo empezaba a caerle muy mal

-¿Eres sorda? – Se burló

-No soy tu sirvienta

-Ehh… Yo lo hago, después de todo fue mi idea – Reed agarró otro plato y le sirvió

El saiyajin empezó a comer hasta que se terminó todo lo que había en la mesa incluso la bebida en solo unos minutos – Traigan más – Dijo con la boca llena mientras atacaba el último plato

-No hay más – Susurró Milk sorprendida. Jamás había visto a alguien comer tanto

-Que lastima – Mencionó cuando terminó de comer. Se levantó y fue hasta el living donde se recostó sobre el sillón de la sala apoyando los pies sobre una pequeña mesita que había en frente.

-Que maleducado, ni siquiera dio las gracias – Susurró Milk observándolo

-Algo me dice que a Bulma no va a gustarle nada esto – Dijo Reed observando la mesa vacía


-Aquí es donde trabajo – Le dijo cuando entraron al taller que estaba vacío

El príncipe miró a su alrededor y lo único que vio fue algunas herramientas desordenadas sobre una mesa a un costado del lugar – ¿Me tomas por estúpido? – Exclamó molesto – Aquí no hay nada

-Claro que no, no voy a arriesgarme y dejar todo afuera – Lo miró sonriendo – Por eso está todo encapsulado aquí

-Entonces deja de perder el tiempo y muéstrame

Decidió que lo mejor era no responderle y empezar a discutir con él. Sabía de lo que era capaz y prefería no repetir lo que sucedió en el planeta #79.

Abrió la pequeña caja que tenía las capsulas y sacó una, presionó un botón y la lanzó. Frente a ellos apareció la cámara y un modelo de robot.

-Increíble – Susurró Vegeta ante lo que presenció. Nunca estuvo enterado de la existencia de este tipo de capsulas y reconoció que eran bastante útiles. Ahora su mirada se centró en la gran cámara frente a él

Abrió la compuerta de la cámara e ingresó. Se dio vuelta y lo llamó para que la siguiera – Bien, como ves el exterior de la cámara está listo, pero falta lo más importante – Observaba como él inspeccionaba todo sin mirarla a ella – Aun falta el sistema de gravedad y terminar el panel de control – Dejó de hablar para buscar algo con la mirada hasta que lo encontró – Además dije que iba a construirte robots de entrenamiento – Le dijo señalando al robot en el suelo – Solo hay uno porque tenía que ver si mis planos no fallaban, y no lo hicieron ese robot funciona a la perfección. Ahora solo tengo que construir más de los mismos

Entonces todo lo que le había dicho era cierto. Por lo tanto él iba a convertirse en el ser más poderoso del universo y por sobre todo iba a poder derrotar a Freezer - ¿Un mes más? – Preguntó haciendo referencia al tiempo que debía esperar para que esté todo listo

-O tal vez menos

-Eso espero – Dijo volviendo a pose habitual con los brazos cruzados – De todas formas voy a quedarme – Mencionó saliendo de la cámara

-¿Qué?- Preguntó sorprendida siguiéndolo

-Lo que oíste mujer

-Bulma. Mi nombre es Bulma

-No voy a irme de este planeta sin mi cámara

-Vegeta no puedes andar deambulando por el planeta – Dijo seria mirándolo – Es muy peligroso

-No recuerdo haberte pedido permiso – Le dijo para luego salir del taller

-Espera - Gritó. Volvió a encapsular la cámara rápidamente y salió – No es bueno que alguien te vea, puedes quedarte en mi casa si quieres – Obviamente habló sin pensar algo muy común en ella últimamente

Paró de caminar, giró un poco la cabeza para observarla y ver que estuviera hablando en serio. No dijo nada y siguió caminando.

Lo siguió esperando algún tipo de respuesta pero como esperaba no le respondió

Paró unos segundos antes de abrir la puerta-Espero que no estés tramando algo en mi contra porque si es así te va ir muy mal – Le dijo sin mirarla para luego ingresar a la casa


Muchas gracias a los que siguen esta historia, me hacen muy feliz! y desde ya perdón si hay algo que no se entiende

Besos!