CAPITULO 4 PRÓXIMA PARADA: NUESTRA NUEVA VIDA.
Salí de mi habitación con la maleta en una mano y en la otra mano la carta para mis padres, cuando entre en el salón el ambiente había bajado varios grados desde que me marche, la tensión casi se podía cortar con un cuchillo. Jasper y Emmett seguían discutiendo en voz baja en una esquina del salón y Bella estaba sentada en el mismo sofá que la había dejado pensativa con su mirada centrada en su regazo mientras jugaba con sus manos. Cuando me vieron aparecer todos volvieron su mirada hacía mi en completo silencio.
-Ed, te lo vuelvo a repetir, piénsalo bien antes de cometer el que será el peor error de la historia- me dijo Emmett de nuevo-¿seguro que estas preparado para lo que piensas hacer? y más aún ¿estas seguro que quieres renunciar a todo esto por un simple capricho?
-No es solo un capricho, he tomado esta decisión por mi mismo y nadie me va a convencer de lo contrario, solo podría conseguirlo si después de nuestra conversación Bella decidiera no creerme y marcharse sola,-me quede callado durante unos cinco segundos pero al ver que no decía nada continué mi conversación con Emmett- al parecer ella también lo tiene decidido, toma Emmett, en este sobre, llevas una carta para mis padres intentando explicarles el motivo por el que me marcho y dentro también les dejo mis tarjetas de crédito.
-¿Por que dejas las tarjetas de crédito aquí?- pregunto Jasper.
-No quiero que me rastreen atrevas de ellas, si llegara a usarlas sabes que mi padre podría hacerlo, a parte que tampoco quiero empezar mi nueva vida con el dinero de mi padre, quiero trabajar y conseguirlo por mi mismo, quiero aprender a valorar todo lo que yo pueda conseguir por mis propios medios.
-Tu estas completamente loco, ¿te has golpeado hace poco en la cabeza? por que son incomprensibles las tonterías que dices en este momento.
-Jasper, te dejaré las llaves de mi apartamento, puedes alquilarlo o quizás venderlo, lo que decidas hacer con él me perecerá estupendo- seguí hablando mientras le entregaba las llaves a mi primo y hacía caso omiso de lo que decía Emmett-a parte necesito que te vengas con nosotros hasta el apartamento de Bella para que te hagas cargo del coche, de igual manera que con el apartamento puedes hacer lo que quieras con él.
-Ves, lo que te decía yo, esta noche cuando hablabas con nosotros de tu apartamento en el restaurante, decías que no te querías deshacer de él aún casándote con Tania y ahora en cambio te da igual lo que le pase- decía Emmett empezando a pasear por el piso de manera enfadada- niña ¿Que droga le has metido en la bebida a mi amigo? –se acerco a Bella de manera amenazante haciendo que ella se levantará de un salto del sofá e intentará poner más espacio entre los dos.
-Ya esta bien Emmett, deja de asustarla, ella no tiene culpa ninguna de que yo haya tomado esta decisión ¿no comprendes que ya me he cansado de vivir esta vida tan cuadriculada? ¿No entiendes que no era feliz bajo el yugo de mi padre? ¿Que si llegara a casarme tendría que seguir jugando con las normas que él me impusiera? seamos realistas Emmett, si me caso con Tania y consigo aguantar estos dos años sin que ella se quede embarazada te puedo asegurar que mi padre hubiera encontrado alguna manera para que siguiera casado para conseguir lo que realmente le importa y te puedo asegurar que no soy yo.
-Haz lo que te de la gana, pero conmigo no cuentes para apoyarte en esta locura-se dirigió hacia la puerta pero antes de tocar el pomo de esta se giro para decirme sus últimas palabras- tenías toda la vida resuelta, dinero, poder social, en simples palabras lo tenías todo para tener al mundo a tus pies, pero esta mujer te ha llenado la cabeza de pájaros-Emmett se dirigió de manera amenazante de nuevo hacía Bella pero esta vez yo me puse delante de ella para protegerla, Jasper se posicionó a mi lado seguramente para sujetarnos alguno de los dos si al final llegábamos a las manos- no voy a pegarla, eso sería de cobardes, pero quiero que sepa que la odiare toda la vida por destrozar la tuya, le daré la carta a tus padres es lo último que conseguirás de mi, después de esto olvida que alguna vez fuimos amigos.
-¿Y tu Jasper? -le pregunte a mi primo una vez que vimos como Emmett atravesaba la puerta de la calle- ¿piensas igual que él?
-Sabes que nunca estuve de acuerdo con tu decisión de seguir adelante con tu compromiso y al igual que te dije en su momento tomarás la decisión que tomaras te apoyaría hasta el final y aún lo mantengo, respecto al apartamento y al coche los guardare para cuando decidas volver nunca esta de mas tener una casa por si decidís visitarme, pero hacedme un favor, tened mucho cuidado, sabes que tu padre y os buscara hasta debajo de las piedras en cuanto se entere de que te has marchado, intentare despistarle todo lo que pueda y necesites lo que necesites llámame para ayudaros, sabes mi número privado y siempre estaré disponible.
-Lo se, se que siempre puedo contar contigo y se como hace mi padre las cosas, o lo haces como el quiere o vas contra él, ya me las arreglare de alguna manera. Gracias primo.- le respondí mientras le daba mi mano como símbolo de agradecimiento.
-¿Donde iréis?- me pregunto cogiendo mi maleta del suelo para ayudarme a bajarla mientras salíamos los tres por la puerta de mi apartamento.
-No lo sé, lo decidiremos cuando lleguemos al aeropuerto de todas maneras no te lo diría para no meterte en más problemas, te llamare para que al menos sepas que estamos bien. Ahora tendríamos que darnos prisa en ir al apartamento de Bella y recoger sus cosas.
-Entonces será rápida la cosa, no tengo mucho que recoger-la voz de Bella tenía un matiz avergonzado que me hizo desviar mi mirada hacia su persona- Edward yo no tengo ni una décima parte en todo mi apartamento de lo que seguramente lleves tú en la maleta.
-No importa, ya lo iremos solucionando día a día.
-Espera quiero decirte algo-me sujeto de una de mis manos deteniendo mi paso, Jasper quiso dejarnos unos momentos solos y se adelantó a nosotros-a mi si me importa el que puedas recrearte una imagen erronea de mi persona dentro de tu cabeza, tengo que darle en parte la razón a tu amigo-quise refutarla en ese momento pero ella me puso una de sus pequeñas manos tapándome la boca impidiéndolo-déjame terminar de hablar -yo afirme con la cabeza-he dicho que en parte tiene razón ya que si después de todo decidieras quedarte aquí tu prácticamente tienes toda tu vida cubierta, pero por otro lado quizás no fueras feliz del todo según me has insinuado con lo que me has contados, ya que yo siempre he tenido la teoría de que ni todo el dinero del mundo puede hacer a una persona feliz si no tiene lo mas importante que es el amor y al parecer tu no lo tienes. Yo no tengo mucho que ofrecerte, apenas me conoces el suficiente tiempo para saber si soy una buena persona.
-Claro que lo eres.
-Al menos lo intento-de nuevo sus mejillas se llenaron de un adorable color rosado.
-Hagamos algo- la dije cogiéndola de su mano mientras la dirigía donde mi primo nos estaba esperando- Durante el tiempo que dure el viaje intentaremos conocernos, como en una cita pero sin movernos del sitio, probemos, quizá yo descubra que eres buena persona y por otra parte quizás tu descubras que puedo ser una buen amigo.
-Me parece que estas un poco loco galán- me dijo mientras sonaba el más maravilloso sonido de sus labios, una risa-pero te concedo la cita.
-Genial, gracias Bella- le dije riéndome y sin apenas pensarlo y de manera espontánea le di un pequeño beso en la boca.
Cuando me di cuenta de lo que había hecho, me separe rápidamente de ella asustado, temiendo que hubiera podido joder mi oportunidad con ella pero lo que pude observar es que ella se había quedado paralizada con los ojos completamente abiertos. No quise darle la oportunidad de que saliera de ese pequeño shock y la arrastre hacia el ascensor que nos llevaría de nuevo a la planta de abajo donde nos esperaba mi coche.
-Jasper en el momento que lleguemos al barrio de Bella déjanos en la puerta de su apartamento y márchate-hacía unos minutos que viajábamos en dirección de la casa de Bella, ella aún no había abierto la boca para recriminarme o aceptar lo que había pasado entre nosotros.
-¿Donde vives Bella?-pregunto él consiguiendo que apareciera un pequeño sonrojo en sus mejillas pero no sabía si era por vergüenza de haberla pillado pensando en otras cosas o si tenía otro motivo.
Después de las indicaciones que nos iba dando ella, veía como el ambiente cambiaba de manera radical, de un barrio lujoso donde estaba mi apartamento a uno de los peores suburbios de Nueva York, fue cuando entendí el porque del sonrojo de ella.
-En ese bloque es donde vivo yo- nos dijo señalándolo con una de sus pequeñas manos sin levantar sus ojos de su regazo.
-¿Ahí?- pregunte yo.
-Menuda cloaca-ese fue el comentario que soltó mi primo desde el asiento del conductor.
Jamás había estado antes por esta zona, ni siquiera pensé que podría existir esta clase de barrios en una ciudad como Nueva York. La calle estaba llena de borrachos tirados por los suelos, prostitutas cada diez metros y sus chulos apoyados en cada esquina vigilándolas. Seguramente también se pasaría cantidades industriales de droga pero preferí no preguntar donde podrían estar los camellos. Jasper aparco el coche el cual lucia como una bombilla de navidad entre otros dos coches despedazados sin apagar el motor, al parecer aquí se llevaban hasta las ruedas.
-Vale, démonos prisa en coger tus cosas y pidamos un taxi para salir de aquí-mi primo ayudó a Bella a bajar mientras yo lo hacia con mi maleta-Jasper lárgate ya.
-Buena suerte y manteneos en contacto-después de unos pequeños abrazos de despedida, vi como se marchaba con mi coche a una velocidad bastante rápida.
-Edward-dijo la voz de Bella a mi lado llamándome la atención mientras observaba como mi coche desaparecía-los taxis no entran en este barrio, están hartos de que les roben y les destrocen los coches.
-¿Autobuses?- pregunte yo de forma dubitativa.
-Si, ese es el único transporte publico al cual podemos acceder, que por cierto -dijo mirando su reloj- pasara dentro de media hora, ese nos dejara cerca del aeropuerto, lo que no se es como podré pagar yo mi billete, debería ir mañana a la discoteca para que Marcus me pagara mi finiquito por el trabajo de hoy.
-Por eso no hay problema yo lo pagare, dime cual es tu piso y recojamos tus cosas- la dije cogiendo mi maleta con una mano y sujetando su mano con la otra.
Nos acercamos al edificio de peor aspecto a punto seguramente de caerse a trozos, su fachada estaba ennegrecida del paso del tiempo y la contaminación de esa zona. Yo estaba totalmente horrorizado de como mi dulce ángel habría podido sobrevivir en un sitio como este mientras yo vivía sin problema ninguno.
-No te preocupes no tardaremos mucho -me dijo mientras tiraba de mi brazo llamándome la atención.
-Lo que me preocupa es como has podido sobrevivir en un sitio como este- le dije mientras la ayudaba a saltar un borracho que estaba tumbado en el umbral de su portal, la puerta estaba descolgada de su sitio y apoyada en una de las paredes dentro del edificio.
-Es barato y lo único que me podía permitir con mi sueldo de camarera.
-Aquí es imposible vivir perdona que te lo diga- en ese momento se escuchaba un disparo en la calle. Como auto reflejo apoye a Bella en la pared y me puse delante de ella para protegerla. El calor de su cuerpo me calentaba todo mi ser, pero había que salir de aquí antes de que una posible bala perdida nos matara alguno de los dos.
-Tranquilo ya ha pasado- me dijo mientras me empujaba y me separaba de ella -hay que subir al segundo piso es donde yo vivo- me dijo mientras volvía a cogerme de la mano para subir los escalones.
Sujeto a ella y con la otra mi maleta subimos hasta su piso por unas escaleras, que estaban medio destruidas y pegajosas. No quise ni preguntar que habría en el suelo para que mis zapatos apenas se despegaran de la superficie. Al llegar a su puerta, saco una pequeña llave, y entramos a su departamento. Era como entrar en un mundo paralelo a comparación con lo que había en la calle, era muy acogedor pero a la vez muy pequeño, casi una décima parte del tamaño del mío. Tenia una cocina pequeña con lo indispensable, en el salón tenia una mesa con una silla, y un sofá-cama que era donde seguramente dormía Bella y al otro lado del salón una puerta que me imaginaba que seria el cuarto de baño. Las paredes estaban desconchadas y se les estaba cayendo la pintura, pero al menos el apartamento estaba limpio.
-No es mucho, pero es mi hogar. Bueno era mi hogar- me dijo con tristeza.
-Era perfecto para ti sola- la dije que una pequeña sonrisa- Vamos Bella date prisa, recoge lo que te tengas que llevar.
Y así fue como lo hizo saco una pequeña maleta donde coloco toda la ropa que tenia guardada en un cajón. Al parecer no era mucha, pero cuando nos situáramos en algún sitio ya me encargaría de comprarla algo más de ropa.
-Voy a cambiarme dame unos minutos y nos podremos ir, siéntate donde quieras.
Me senté en el sofá a esperarla, mientras se cambiaba en el cuarto de baño, mirando al rededor vi una foto de Bella de cuando era pequeña, en ella también salían dos personas a las cuales yo no conocía pero me imaginaba quien podrían ser, un hombre mayor el cual la sujetaba de sus hombros con sus manos con el color de pelo igual que ella y una mujer que tenia su sonrisa y el mismo color de sus ojos. Seguramente serian sus padres, pero ¿donde estarían? ¿Por que dejaban que su hija viviera en estas condiciones? Es algo que tendría que preguntar a Bella durante el viaje. Necesitaba saber todo de ella, desde las cosas más triviales hasta las más importantes.
-Ya estoy lista -me dijo detrás de mi.
Cuando me di la vuelta me encontré a una Bella vestida totalmente diferente a como la conocí. Su jersey dos tallas más grandes ya no dejaba ver sus dulces curvas y los vaqueros que llevaban estaban ya muy usados y descoloridos, al igual que sus deportivas. Me hubiera gustado tener más tiempo para comprarla ropa más acorde con su edad pero ahora mismo no lo teníamos.
-¿Te vas a querer llevar esto?- la pregunte enseñándole la foto que había cogido y aún mantenía en la mano.
-O sí claro, se me había olvidado por completo- dijo cogiendo la foto y mirándola con una sonrisa llena de tristeza.
-Tus padres ¿no?- la pregunte esperando que pudiera contarme algo de ellos.
-Si, eran mis padres- me contesto con un tono que sabía que no era el mejor momento para preguntar.
-Bien, vámonos, el autobús esta apunto de pasar. Dame tu maleta.- cogi su maleta y salimos de su apartamento, ella se entretuvo unos segundos colgando algo en la puerta lo cual me lleno de curiosidad-¿que es eso?
-Una nota para el casero quiero que sepa que me he marchado, de todas maneras mañana me tenia que ir, por que no tenia dinero para pagar la siguiente mensualidad.
-No estés triste, a partir de ahora en adelante tu vida va a cambiar solo a mejor. Nos queda decidir donde ir y empezar a vivirla.
-Edward, yo no tengo dinero para el billete de avión, es muy caro vayamos donde vayamos, quizá pueda conseguir algún billete de autobús y alejarme lo máximo posible, pero tu en cambio puedes coger el avión que quieras.
-No nos vamos a separar por esa tontería, yo puedo pagar los billetes de avión y si quieres contribuir en algo, tú puedes elegir el sitio donde iremos.
-Estas haciendo mucho por mí, no me parece justo que tú pagues todo.
-Tómatelo como un préstamo que me podrás devolver mas adelante-la dije con una sonrisa sabiendo que este préstamo jamás se lo cobraría-démonos prisa o perderemos el autobús.
Así salimos de ese horrible piso hacia nuestra nueva vida, nos dirijamos a la parada del autobús que nos llevaría al aeropuerto. Allí podríamos decir donde nos llevaría nuestro destino para crear nuestro pequeño mundo donde nadie tendría que decirnos el que hacer ni como vivir.
