Breakeven

La lógica y el sentido común son conceptos ambiguos y en extremo subjetivos, la lógica de Tony Stark era incomprendida por más del 90% de las personas, distaba abismalmente de la lógica "instintiva" o "elemental" de cualquier ser humano, y Steve era simplemente un ser humano.

La lógica de Steve era la que estaba orientada a la inteligencia obvia y el sentido común, sabía que debía hablar con Tony, aún no sabía si él debía buscarlo o si Stark fuese a tener la voluntad de hacerlo, pero sabía que era inescapable esa plática, le debía explicaciones y mientras caminaba a media noche por las calles vacías de Nueva York preparaba un discurso interno mental, deduciendo tal vez erróneamente las posibles respuestas de Tony y ensayando también sus posibles respuestas.

No sabía cuál sería la finalidad de la plática, al menos no por parte de Tony, sabía que de su parte quería dejar en claro lo que sentía por él, que no había sido un acto impulsivo, ni un simple capricho, quería inventarse una manera creíble de convencerlo, sentía algo de culpa, algo así como un pigmento de agitación y vergüenza al pensar en Pepper, en él y su poco respeto por ella, sin embargo para ser sincero difícilmente la conocía, lo cual hacía todo exponencialmente sencillo.

Entró al elevador con lo que sobraba de su café en mano, la luz paso de azul a blanca y Steve salió a la estancia, lo primero que notó fue a Pepper sentada en el sillón principal, frente a ella Bruce, Steve no supo realmente como escapar, pensó en volver al ascensor y bajar o subir, o perderse, sin embargo fue demasiado lento.

"Cap" La voz de Bruce sonaba ronca y entonces Steve realmente observó la escena, Pepper tenía los ojos hinchados, cristalinos y su mirada se veía ausente, vestía el mismo vestido rojo de hace unas horas, no era difícil saber la razón de esta escena.

"¿Todo bien?" preguntó por mera cordialidad porque realmente no quería saber los problemas de Pepper, ni acercarse demasiado a ella, primero porque sabía que tenían que ver con Tony, y en segundo porque conocerla complicaría todo su plan, se conocía, sabía que era mejor mantenerse al margen.

"Tony, Tony no sabemos nada de él, ¿sabes dónde está?" La pregunta era demandante pero gentil, Pepper lo veía con cierta estima, su mirada dulce y su sonrisa quebrada, no era nada parecida a la manera desafiante y obtusa con la que la Pepper del 2020 lo veía.

"No, yo, no lo he visto" Steve balbuceo comenzando a preocuparse "Debe estar en su taller" Dijo sencillamente y ambos lo voltearon a ver incrédulos.

"Tony ya no tiene taller" Pepper dijo molesta y entonces Steve se dio cuenta que había cometido un error, uno grave.

"Oh" dijo estúpidamente y Pepper lo fulminó con la mirada.

"¿Dónde?" Bruce demandó con voz firme y Steve no supo realmente hacía donde correr, porque si Tony había decidido encerrarse esta noche, ¿Por qué no dejarlo? Y si nadie sabía que tenía un taller, él no debía traicionarlo, sin embargo Bruce se veían tan cerca de explotar, el pánico lo hizo hablar, porque a Banner, a Banner sí lo conoció en 2020 y no había sido para nada placentero.

"En el Pent-house, el módulo de madera" dijo en un susurro y ambos lo vieron desconcertados.

Bruce se sentía de cierta manera traicionado, porque esa clase de cosas tan personales de Tony no las sabía nadie, y jamás habría imaginado que Steve, la persona con la que más conflictos tenía Tony, fuera quién supiera más de él.

Pepper por el otro lado estaba inmersa en una mezcla de emociones, molestia por los actos infantiles de Tony, una súbita oleada de celos por la confianza que tuvo en decirle a Steve dónde era su taller secreto – el cual prometió que ya no tendría después de lo que había sucedido con Extremis – Y por último más enojo en contra de Tony, la realización cada vez la golpeaba más fuerte en la cara, era gélida y palpable. Tony no dejaría Iron Man.

No lo haría por ella, ni por nadie.

Y ella realmente no podía seguir con un hombre que todos los días estaba en la línea de muerte.

Lo había intentado por años, siempre con esta creciente ansiedad, estos ataques de pánico por no saber de él, esta inestabilidad al verlo siempre herido, siempre ebrio, era tan agobiante. Sí, tenía una personalidad degustable e incomparable, sin embargo Pepper comenzaba a darse cuenta que el peso de sus defectos comenzaba a desestabilizar la balanza de sus aciertos. Cada agónico momento que su mente lanzaba estas conjeturas se daba cuenta que se estaba aferrando a pertenecer a un sitio donde jamás pertenecería, estaba intentando embonar una pieza azul cielo en un rompecabezas de huracán.

Era desgastante.

Steve se mantuvo quieto observándola, notó todas las expresiones involuntarias en su rostro, desde el enojo hasta la súbita tristeza que la volvió opaca, no supo realmente que hacer o que decir, y al parecer Bruce tampoco ya que permaneció en silencio, observándola.

"Gracias Steve" Dijo neutral y sin más salió de la estancia, caminó hasta el elevador cerrando las puertas tras de ella, ambos hombres por instinto voltearon al panel a ver hacía que piso se dirigía, la sorpresa de ambos fue evidente al leer Planta Baja en letras blancas.

Mierda.

Bruce lo contempló en silencio un momento, cuando Steve decidió que esto era demasiado incómodo para ambos comenzó a caminar hasta su cuarto.

"Steve. . ."

Steve volteo con los parpados cerrados y los labios tensos.

"Dime"

"Gracias. . . Pepper es una muy buena persona y de verdad, no merece todo por lo que Tony la ha hecho pasar" dijo sincero con cierta molestia en cada palabra que escupía, Steve asintió con un calor nuevo en su pecho y caminó a su cuarto.

Algo así como coraje y desagrado, porque Pepper no merecía tener a Tony.

Sí, tal vez lo estaba contemplando con una perspectiva algo cerrada y sobreprotectora, pero Tony era así, o al menos eso había entendido con el paso del tiempo, no había conocido esta faceta de él, sin embargo conocía lo mejor de él y sabía que si Tony había accedido a una relación formal con Pepper, ella ya conocería ese lado tan humano y cálido de Stark. No podías abandonar eso, al menos él no podía, no lo haría, era demasiado cobarde solo amar lo "bueno" de alguien.

Cerró la puerta de su habitación y comenzó a desvestirse en automático, el primer día en esta dimensión y solo había visto a Tony por menos de 5 minutos, sin embargo podía sentir sus labios quemando, durmió con una estúpida sonrisa en su rostro.

Hasta que un objeto duro lo impacto en el estómago.

Se sentó asustado y sofocado, abriendo la boca tratando de pescar una bocanada de aire, comenzó a toser y con dificultad encendió la lámpara de la mesa de noche, Tony estaba frente a él, con brazos cruzados, ojos hinchados y una mirada tan gélida, tan agresiva y diferente a la que Steve estaba acostumbrado a contemplar en sus ojos castaños.

Tragó con dificultad, sintiendo un estúpido sentimiento de agonía en su interior, Tony jamás le haría esto, mierda, debía comenzar a acostumbrarse que su Tony, no era este Tony.

Al menos aún no.

"¿Por qué le dijiste a Pepper?" Stark demandó molesto y era demasiado increíble su nivel de cinismo, Steve sintió como el enojo comenzaba a crearse en oleadas diversas de calor.

"Creí que sabía" Steve dijo molesto y se paró de la cama, notó como la mirada de Tony se fugaba indiscreta hacía sus brazos, devorándolo con la mirada, Steve se sintió vulnerable ante él, Tony cerró los ojos reprimiéndose mentalmente y volvió a verlo a los ojos, la mirada de ambos hombres enganchada.

"Nadie sabía, es más, ¿Cómo mierda supiste que tenía un taller y dónde estaba?" su voz cada vez más rígida, su mirada cada vez más oscura.

Mierda

"Lo. . . presentí"

Y eso, eso había sido patético.

"¿Lo presentiste?" Tony dijo incrédulo y soltó una risa burlesca, torció los ojos molesto caminando hacía él. Steve realmente no había notado lo bajo de estatura que era Tony a su lado, intentó hacer memoria al año 2020, era increíble porque en ese año había notado que era más alto que Tony no por más de 7 centímetros y ahora, eran casi 20 centímetros la diferencia entre ambos, a pesar de la palpable desventaja física de Stark, Steve se sintió intimidado.

"Sí" Dijo estúpidamente y su patética forma de mentir encendió aún más el enojo del ingeniero.

"¿Con quién crees que estás hablando Rogers?" Tony dijo comenzando a temblar ligeramente, su enojo incontenible lo hacía lucir tan indómito, tan sensual. . . Mierda, jamás lo había considerado de esta manera y ahora era tan aterrorizante y degustable. "¿Cómo mierda supiste que tenía un taller y dónde estaba?" Repitió perdiendo casi completamente la paciencia.

"Te he seguido" dijo patéticamente y Tony asintió torciendo los ojos.

"Eres pésimo mintiendo"

Steve no supo que responder a eso, porque se lo habían dicho tantas veces, en diversas épocas y dimensiones.

"Vamos a dejar una cosa en claro, no somos amigos, yo en particular no tengo amigos, no sé qué pretendes pero te recomiendo que te alejes de mí" La voz de Tony era dura y sus ojos brillantes letales, Steve sintió el frío de una afilada navaja cortándole el aliento, mierda, esto no debería pasar de esta manera.

"Tony, yo..." dijo con voz quebrada y mirada cristalina, se acercó tal vez demasiado a él, tanto que lo asechó contra el muro, sus labios rozando con la frente de Stark. Sintió como el hombre de mayor edad temblaba bajo de él.

"Aléjate de mí" dijo cortante en un murmullo y Steve sintió como la vida se le iba de las manos.

"Tony no, yo. . . . Perdón, Pepper lucía tan preocupada, y yo no sabía que ella no sabía. . ."Sus palabras revueltas y sus ojos azules comenzaban a tornarse más claros, cristalinos, tomó instintivamente al ingeniero del brazo, Tony sentía como sus latidos se aceleraban y tenía pánico de que Steve lo sintiera a través de su tacto, lo tenía tan cerca, su mirada tan noble y sincera, y él se sentía tan vulnerable frente al Capitán. Y esa vulnerabilidad lo aterraba, porque no estaba acostumbrado a sentirse desprotegido ante nadie.

"Suéltame" dijo orgulloso.

Y Steve aún contra su voluntad abrió la mano, dejando ir el brazo ya moreteado de Tony, el hombre más bajo salió del cuarto azotando la puerta tras de él, fue imposible para Steve volver a dormir en esa noche.

En esa noche y en las siguientes tres, no solo por la línea rígida que Tony había marcado entre ambos, sino porque había sido completamente imposible volverlo a ver, Jarvis le había asegurado que seguía en la torre, sin embargo no bajaba del pent-house y había bloqueado el acceso del elevador colectivo hacía los pisos superiores, se había encerrado sin mantener ningún tipo de contacto público, y eso a Steve le destrozaba los nervios.

Porque lo conocía.

Conocía que esta etapa había sido de adicciones y alcohol, y sabía también que la soledad alimentaba los demonios.

Estaba sentado frente al muro de cristal, sus ojos fijos en la ciudad y sus manos ágiles trazando líneas diversas, no tenía nada conciso en la mente, solo ideas difusas y esta creciente intranquilidad por no saber nada de Tony. Pepper había venido hace dos días, había subido al pent-house y en menos de 2 horas había salido con ojos llorosos y maletas llenas, no había vuelto.

Steve sabía perfectamente que esa no era una buena señal y aunque una parte de él se alegraba la otra no podía dejarlo en paz, la culpa asechándolo, porque si él no hubiera abierto su boca, todo estaría "bien"

"Capitán, Fury nos necesita, tenemos 10 minutos" la chica pelirroja, de la que ya se había aprendido el nombre – Natasha – dijo con paso acelerado y caminó hasta su cuarto, Bruce estaba en la cocina y el que se hacía llamar Clint jugaba ajedrez con un extraño hombre que aún no comprendía del todo.

"7 minutos" Steve dijo seguro, porque por primera vez en esta dimensión desempeñaba un rol al que estaba acostumbrado, todos caminaron a sus diferentes almacenes de armas, Steve caminó hasta el elevador presionando "PH"

"Lo siento Capitán, el señor Stark ha bloqueado cualquier acceso"

"Lo sé Jarvis, pero esto no es un asunto personal, es una misión y se le requiere" dijo serio aunque por dentro destellaba de emoción ante la simple probabilidad de volverlo a ver, después de unos segundos el ascensor cerró las puertas y comenzó a subir, Steve intentó no soltar un grito de júbilo.

Al entrar al pent-house notó un cambio drástico, un cristal del jardín estaba roto, y había añicos por el piso, en la cocina había demasiados trastes sucios, en su mayoría vasos, los cuadros que tenía de él ya no estaban, y había un olor extraño por el espacio, caminó hacía las escaleras dejándose guiar por sonidos en planta alta, subió cauteloso, llevaba el escudo en la espalda y sus guantes negros, sus manos comenzaron a sudar.

Entró a la habitación principal y el hedor se hizo insoportable, era una mezcla de sudor, alcohol, humedad y vómito, hizo su mejor esfuerzo por seguir avanzando, encontró varias botellas vacías cubriendo la duela de madera, sus pasos audibles por los cristales desfragmentados en el piso, un retrato roto sin foto, más adelante una foto a la mitad, la mitad de la foto era Pepper sonriendo, la torre Eiffel tras de ella, su cabello en una cola alta de caballo y sus ojos castaños alegres. Steve instintivamente la tomó porque por ese fragmento de segundo le recordó a Peggy, una nostalgia le ató un nudo en la garganta, la culpa volcándole el estómago, no solo le había destruido la vida a Peggy, sino ahora también a Pepper.

"Pepper se fue" las palabras eran firmes e inertes, Steve saltó involuntariamente y volteó hacía la esquina de la habitación.

"Lo siento Tony" Steve dijo sincero y caminó cauteloso hacía él, el ingeniero levantó la mirada amenazante y el capitán se detuvo en seco. Lo contempló detenidamente, vestía un viejo Levis roto, una playera negra de ACDC, estaba descalzo, sus pies morenos y delgados tenían cortadas visibles, Steve pudo deducir que se debía a caminar sin cuidado por los cristales rotos, sintió algo presionarle el pecho y estas estúpidas ganas de abrazarlo. Las arrugas de Tony eran mucho más notorias, unas oscuras ojeras bajo sus ojos y esa mirada indómita perdida en un punto muerto del cuarto.

"¿Por quétraes eluniforme?" La pregunta lo sacó de sus pensamientos, la voz de Tony era inestable y no podía separar sus propias palabras, en su mano sostenía una botella de cerveza a la mitad, su cabello lucía entre húmedo y viscoso, Steve tragó difícilmente porque era demasiado difícil permanecer de pie sin hacer nada, sin acuclillarse delante de él, sin levantarlo, sin poder ayudarlo.

"Yo nada, solo. . . " Dijo en un murmullo acercándose tímido hacía él, puso su mano en su hombro y sintió el escalofrío de Stark bajo su tacto, el Capitán sintió una falta de aire espontanea, no estaba acostumbrado a este Tony y comenzaba a pensar que sería casi imposible acostumbrarse.

"Irán a misión sinmí, que tiernos" balbuceo sarcástico con ojos cristalinos y Steve reconocía esa mirada, porque no era de tristeza ni de nostalgia, era de enojo, de profundo e incontrolable enojo.

"No estás en condiciones de ir a misión Tony" dijo intentando sonar tranquilo, sabía que cualquier palabra mal dicha desataría una guerra y no sabía, no quería saber que era pelear con él.

"En condiciones" repitió burlesco e intento ponerse en pie, con ese grado de ebriedad era imposible mantenerse por sí solo, se tambaleaba en sus pasos y Steve no pudo evitar tomarlo de la cintura por miedo a que se cayera, Tony lo empujó algo agresivo haciéndose perder el equilibrio, se apoyó del muro para poder mantenerse en pie "Suéltame" dijo orgulloso y Steve torció los ojos molesto.

"Capitán, estamos listos" escuchó a través del comando la voz de Natasha y exhalo molesto.

"No hagas ninguna estupidez mientras me voy" dijo molesto y Tony lo miró incrédulo.

Mierda.

Había dicho las palabras incorrectas.

"Claro, porqueTonySta-rk solo haceestupideces" dijo enojado y con paso inseguro salió de la habitación, intentando apoyarse de los muros, Steve lo siguió en silencio, teniendo pequeños ataques de pánico cada que Tony tropezaba en los escalones, su enojo comenzando a crecer desmedidamente.

"Ojala fuéramos tan perfectoscomotú" escuchó la voz del ingeniero a lo lejos y soltó un bufido molesto, tenía el tiempo contado, debía irse, pero no quería, no podía dejar a Tony en estas condiciones.

El debate entre su deber y él lo enloquecían, lo siguió hasta su taller.

Su enojo había sido regulable hasta ese momento, el instante en que vio que el ingeniero levantaba las manos y el traje comenzaba a adaptarse a su cuerpo.

"No vas a salir así" dijo tajante y molesto, tomó la máscara del traje, la única parte que le faltaba para estar completamente vestido, lo vio desafiante, la fuerza de Steve era suficiente para impedir que el magnetismo de la pieza se moviera.

"Suéltala"

"Quítate el traje" Steve ordenó molesto cerrando más su puño, el titanio en su mano comenzó a ceder doblándose tenuemente.

"Última advertencia" Tony dijo molesto caminando hacia él, con el traje estaban ya a la misma altura, si no es que Tony lucía un poco más alto.

Steve permaneció inamovible apretando más la máscara en su puño.

Sabía que Tony era IronMan, había leído varios recortes de periódicos y había visto los numerosos trajes en la casa de la playa, pero jamás lo había visto usándolo, y mucho menos en contra de él, una luz salió de su palma golpeándolo directamente en el estómago, su espalda impactó en el muro de concreto, sintió como todos sus huesos tronaron aún y con la protección del escudo, cayó de cara en contra del piso, completamente sofocado y ardiendo en rabia, levantó la mirada, el azul de su mirada tornándose oscuro.

Tony ya no estaba.