17: Tregua
Realmente no era necesario, sin embargo tenía tantas ganas de hacerlo. La rabia inundaba sus sentidos y cualquier luz de raciocinio había sido devorada por el recuerdo de todas las estupideces que Tony había hecho en menos de 5 minutos, porque era increíble como este hombre podía acabar con su propia seguridad y la seguridad del equipo en un pestañeo.
La amenaza no era realmente una amenaza, solo un grupo de mercenarios que bien pudieron haber sido detenidos solo por él o por Natasha y Clint, pero claro, la ciudad debía ver a todo el grupo en acción para re-asegurarles que era una buena opción mantenerlos en el programa benéfico gubernamental, no que nadie necesitara estar ahí, era mero protocolo político que Steve debía seguir, que estaba acostumbrado a seguir.
Realmente no era necesario hacerlo, el fuego que Tony había provocado ya había sido mitigado por él y los bomberos, los civiles que había puesto en riesgo por su vuelo en completa ebriedad ya habían sido puestos en un lugar seguro por Thor.
Sí, no era necesario hacerlo pero el coraje le hervía la sangre, y le resultaba tan placentero el simple hecho de hacerlo.
Lanzó su escudo con fuerza hasta Stark, derribándolo completamente, impactándolo hacía varios muros de concreto que había atravesado sin dificultad, sonrió complacido, porque así como Tony despertaba lo mejor de él, había descubierto que también tenía la habilidad de despertar lo peor de él.
"Eso era innecesario" La voz de Bruce se escuchó por el comando, no había sido necesario un código verde, así que permanecía en forma humana en el Quinjet contemplando toda la escena.
"Para mí era necesario" Clint dijo sincero y se escuchó la risita de Natasha.
Steve estaba a punto de contestar cuando un propulsor lo arrojo hacía los escombros, las varillas de acero rasgaron su uniforme dejando expuesta su piel pálida, volteo enojado hacía el frente, Tony volaba hacía él.
"Para mí también esto era necesario" Stark dijo comenzando a adquirir una voz más entendible.
"Suficiente" Steve dijo molesto intentando controlar este impulso de arrojarle de nuevo el escudo justamente en la cabeza.
"Pero apenas comienza la fiesta" Tony dijo burlesco arrojando un cubo de concreto directamente a Steve, los reflejos del Capitán fueron rápidos y lo desfragmento con el escudo antes de que llegara a él, una multitud de civiles se había aglomerado a ver la pelea entre ambos. No, esto no era nada bueno para SHIELD, o el grupo, o para él mismo. Sin embargo era tan fácil tomarle la pelea a Stark.
"Fiesta, para ti todo es una fiesta" Steve dijo molesto poniéndose de pie y caminando hacía él, Tony se levantó en vuelo para dispararle sin embargo el Capitán fue más rápido y aventó el escudo a los propulsores de vuelo de Stark, cayó de rodillas en la terracería y los escombros.
"Sistema de propulsores averiado" escuchó a Jarvis y torció los ojos.
"Evidente" dijo molesto y disparo directamente a Steve.
"Suficiente" la voz de Bruce se hizo presente, sonaba agitada, Natasha volteo a ver a Clint algo intranquila y el arquero comenzó a disparar hacía ambos, quería en el mejor de los casos, distraerlos. Fue imposible.
"¿Por qué te molesta tanto mi manera de ser Capitán? ¿Algún trauma de la infancia?" Tony preguntó burlesco y Steve chilló los dientes, porque era demasiado bajo que Tony sacará a tema el alcoholismo de su padre. Lanzó con fuerza el escudo hacía el pecho de Stark, sin embargo el ingeniero atrapó el escudo y lo aventó con fuerza a la tierra, sumergiéndolo mínimo 30 centímetros. Steve estaba desarmado.
"Stark" Natasha dijo severa pero fue completamente ignorada.
"Te pudieron haber matado" Steve dijo molesto intentando ignorar el comentario de su padre, sin embargo sentía que iba a perder el control de su lengua en cualquier segundo, se mantuvo de pie frente a él, Tony lo veía incrédulo, no tenía armas, ni escudo, ni protección alguna y se veía tan íntegro, tan seguro de sí mismo, ese acto de superioridad y auto-confianza lo irritó aún más.
"No es como si te importara mucho" Stark dijo fríamente y Steve soltó una risa entre el enojo, la impotencia y algo de tristeza.
Por supuesto que le importaba.
"¿No te cansas Stark, de victimizarte?"
"No lo sé ¿Te cansas tú de no ser nadie…Steve?" Y Steve había comprendido perfectamente sus palabras, inclusive aunque el equipo permaneciese perplejo se sintió herido, porque tanto el alcoholismo de su padre como la depresión que su doble personalidad le causaba se lo había confiado a Stark aquella noche en su cumpleaños, y era increíble que Tony ni siquiera tuviese un respeto por eso, sino lo usara para atacarlo.
Este Tony no era para nada parecido al Tony que amaba, este hombre era por cualquier ángulo que se le observara, insoportable y detestable. Tenía algo, algo que detonaba sus nervios y lo hacía sacar su lado oscuro, sonrió al encontrar las palabras precisas.
"Prefiero ser nadie a la sombra de Howard" Y eso había sido suficiente para que Tony no se tentara el corazón y disparara exactamente a su pecho. Porque mierda, hablar de Howard siempre lo volvía irracional y lo hacía sentir tan pequeño y desprotegido, y era imposible, increíble que Steve lo hubiese usado en contra de él, se mordió el labio intentando reprimir su llanto.
Cuando Steve abrió los ojos despertó en un lugar extremadamente familiar para él, muros blancos, sábanas blancas, ese aroma a cloro y el constante sonido de goteo a su lado. Levantó la mirada azul para encontrarse con una bolsa de suero, siguió el tubular hasta llegar a su mano, de nuevo en el hospital.
"Despertaste pronto" una voz femenina lo hizo voltear a la derecha, Natasha no le dirigía la vista, leía entretenida el periódico sin embargo había notado por el cambio en su respiración que estaba de nuevo consciente.
"¿Cuánto ha pasado?"
"Solo un día"
"Oh… y ¿Tony?" preguntó intentando sonar casual y Natasha levantó su vista esmeralda del periódico, sonrió cínica dejando caer el papel en su estómago, Steve lo tomó instintivamente.
En primera plana se leía.
Tony Stark, ¿Héroe o peligro nacional?
Mierda.
"Pero él no tuvo la culpa" Steve dijo molesto y Natasha asintió.
"Ambos tuvieron la culpa, pero dime Steve ¿Quién es más bueno ante el ojo público, el billonario alcohólico o aquel chico débil de Brooklyn que sacrificó todo por su nación?"
Steve sintió un sabor amargo en la boca, detestaba los prejuicios sociales, siempre el mundo se iba en contra de Stark, por cualquier cosa, recordó el acto estúpido con aquel niño en la cancha de football, algo tan pequeño siempre se convertía en una demanda, en una acusación legal en donde satanizaban estúpidamente a Tony.
Esta vez se sentía exponencialmente peor porque había sido su culpa, porque él había atacado a Tony, porque él había herido intencionalmente a Stark por la impotencia tal vez que le causaba no entenderlo, no saber cómo acercarse a él, porque pareciese que entre más lo intentaba, más lo alejaba. Se sentía perdido, con el tiempo contado y tan lejos de él, sentía que era un completo extraño y eso lo asustaba.
"¿Dónde está?"
"En la torre con Fury"
"¿Fury?"
"Discutiendo si IronMan debería seguir en el equipo"
Steve no tuvo que escuchar más para arrancarse el suero de la mano y tomar su ropa de la silla, Natasha sonrió entretenida, no hizo nada para detenerlo. En minutos, ambos tomaban un taxi afuera del hospital.
Al entrar en la torre notó que al menos Tony ya había abandonado su encierro en el Pent-house, estaba en la cocina común tomando un líquido ámbar, seguramente alcohol. Fury de frente a él con mirada exasperada, como cuando un padre tiene que lidiar con un hijo con autismo.
"Director Fury" Steve saludó y no pudo evitar notar como Tony casi se atragantaba con lo que tomaba al escucharlo, su mirada se tornó inquieta y ansiosa.
"Capitán Rogers, ¿No debería estar en alguna camilla?" Dijo fulminando a Natasha con la mirada.
"Estoy bien"
"Gracias a Dios" Tony murmuró burlesco por lo bajo y dio otro sorbo a su bebida, Bruce había pasado desapercibido hasta entonces, sin embargo también estaba en la cocina apoyado en la barra de granito negro. Le dirigió una mirada asesina a Stark.
"No fue culpa de Stark" Steve dijo seguro y la mirada de Fury se tornó incrédula.
"¿No fue su culpa? Puso en riesgo a más de 30 civiles por su ebriedad" Clint dijo enojado.
"Yo lo ataque primero" dijo ignorándolo y Fury soltó una risa incrédula, Tony sin embargo permaneció quieto, su mirada perdida y su corazón acelerado.
Steve lo estaba protegiendo.
No podía creerlo.
Generalmente era el primero en reprimir sus actos, en quejarse con Fury acerca de su comportamiento auto-destructivo, de su falta de obediencia y su humor denigrante. ¿Por qué ahora era distinto?
El recuerdo del beso le quemó los labios e intentó no desvanecerse, sus rodillas temblando. Tal vez era la maldita migraña, la insoportable cruda la que no le permitía pensar coherentemente. Tal vez lo estaba imaginando.
Porque era imposible que Steve lo defendiera, así como era imposible que lo besara. Sin embargo lo había hecho. Tony cerró los ojos intentando pasar desapercibido, todas aquellas ideas armadas entre el alcohol y desvelo volvieron a él, ¿Y qué si Steve lo quería? ¿Y qué si después de todo veía algo más en él? ¿Y qué si esa loca idea de Steve saboteando su relación con Pepper era cierta? ¿Por qué sentía este calor en su pecho cada que lo veía? ¿Por qué lo desgarraba todo lo que Steve decía? ¿Steve realmente creía que él solo era la sombra de Howard? ¿Alguna vez sería capaz de quererlo como a Howard?
Howard.
"Stark" Fury llamó su atención y abrió los ojos de golpe "¿Accedes?" preguntó intrigado, Steve lo miraba sobre su hombro, tragó audiblemente.
Mierda, este déficit de atención lo había hecho perderse en sus pensamientos ¿Acceder a qué?
"Sí" dijo dudándolo y Natasha levantó las cejas sorprendida, Steve lo miró incrédulo.
"Muy bien, para su reintegración al equipo necesitaran 5 horas diarias de labor social juntos durante 6 meses"
Espera.
¿Qué?
¿Juntos?
¿Con Steve?
¿5 horas diarias?
¿6 meses?
No.
Él no había accedido a esto.
"¿5 horas? Tengo una empresa que manejar, es demasi…"
"Supongo que al Capitán no le importara pasar unas de sus horas en la empresa" Fury dijo burlesco y Steve tragó audiblemente, negó con la cabeza.
"Bien" dijo y caminó hacía el elevador, Tony quería seguirlo, quería decirle que estaba loco si creía que iba a hacer labor social con Steve, además ¿Qué mierda significaba labor social? Natasha los veía entretenida y Bruce había hecho su mejor esfuerzo para no soltar una risa audible. Ambos desaparecieron del espacio sin hacer sonido alguno, Tony estaba de pie a menos de 5 metros de Steve que permanecía rígido dándole la espalda.
¡Oh mierda!
Esto cada vez se ponía mejor, ahora Steve ni siquiera le dirigía la mirada. Una oleada de culpa lo hizo hablar.
"Yo…. Yo, lo siento" dijo en un susurro porque mierda, realmente no quería disculparse porque ¡no había sido su maldita culpa! Sin embargo había lanzado un propulsor directamente al pecho de Steve y eso era algo demasiado peligroso, si lo hubiera lanzado un poco más a la izquierda tal vez hubiese desestabilizado toda la biología del Capitán y lo hubiera matado, o en el peor de los casos volverlo aquel chico indefenso de 16 años de nuevo.
Y eso jamás se lo hubiera perdonado, porque recordaba nítidamente aquella noche en la que Steve estaba muy ebrio y él se había quedado en su cama cuidándolo, el Capitán le había confesado que siempre se había odiado a sí mismo antes del suero, sería lo peor que podía hacerle a Steve para herirlo, y la simple idea de herirlo le revolvía el estómago. Sin embargo lo había hecho, una y otra vez.
Steve volteo a encararlo, sus ojos azules dóciles sin embargo su mirada se veía fría y distante.
"Yo también lo siento Tony"
Tony.
La manera en que pronunciaba su nombre lo hacía temblar, el recuerdo vivo del beso en la mente de ambos, sin embargo nadie se había atrevido a hablar acerca del tema.
Perdón por lastimarte. Steve pensó sin embargo no dijo nada.
Perdón por no poder controlarme. Tony pensó con la mirada fija en aquellos ojos azules.
Y es que las palabras de Steve le habían atravesado el alma y él de verdad no había sabido cómo, pero había perdido los estribos de sus emociones y disparado directamente a su pecho.
El silencio se tornó pesado y ambos seguían contemplándose con demasiado que decir y un nudo en la garganta.
Porque Tony quería explicaciones, quería conocerlo, quería saber que pasaba por su mente, porque hasta la fecha Steve había sido indescifrable para él y eso lo volvía loco. Porque lo quería, estúpidamente lo quería desde que tenía 5 años y cualquier acción por pequeña que fuese del Capitán lanzaba más viento al fuego hasta hacerlo consumirse en esta mezcla de emociones que no sabía expresar.
Y Steve por el otro lado lo extrañaba tanto, había luchado durante meses por hacer que Howard lo regresara a esta época, sin embargo en este instante frente al hombre que amaba se sentía perdido y solo, porque realmente no conocía a Tony, no sabía cómo llegar a él ni que palabras decir. Se sentía impotente, su mente una madeja de posibles argumentos y sus pies tan anclados al mármol.
Tony balbuceo, estuvo a punto de decir algo, lo que fuera, sin embargo cerró los labios instintivamente.
No.
Steve no era para él. Así como Pepper jamás lo había sido. Así como nadie lo sería jamás.
Necesitaba un tragó.
Le regaló una sonrisa rota a Steve y caminó hasta el elevador, saliendo de la torre.
Steve permaneció quieto quien sabe cuántos minutos más, quería seguirlo, quería subir al pent-house y esperarlo, quería tocarlo, abrazarlo, ir a cenar con él, compartir aunque fuese instantes con él. Pero permaneció en silencio, la mirada fija en dónde hace unos minutos Tony había estado.
Acababan de entrar a una tregua obligatoria y ambos tenían pánico de esto.
