Miraba su móvil con insistencia, dos días que Adrien no se presentaba al colegio, y tampoco le llamaba, necesitaba hablar con él aclarar las cosas respecto a esas fotografías que había encontrado, tenía tantas preguntas y el único que podría responderlas no estaba.
Adrien por su parte se había confinado a su habitación, su madre varias veces intento el hablar con él y explicarle la situación, pero é se negaba a escuchar, no salía de su habitación ni siquiera para comer con ellos, estaba consciente de que la decisión que tomo junto a su esposo fue extrema y carente de sentido, pero era por su bien. Con el tiempo Adrien lo entendería. Adrien miraba su armario con insistencia tenía dos chaquetas frente suyo una negra y otra gris con líneas blancas, no podía usar ambas, al final opto por la negra, era un poco más ligera, impermeable y caliente no estorbaba tanto como la gris. Buen ya tenía casi todo listo guardado en una maleta.
Estefan lloraba en los brazos de Bridgette, la azabache intentaba sin éxito alguno calmar su llanto, mientras miraba con enfado el hombre frente a ella, el hombre esperaba una buena, muy buena explicación de su parte.
-Necesito resolver unos asuntos personales que deje en Paris.- dijo nuevamente, el sujeto palmeo un para de veces el escritorio para después levantarse molesto.
-No, tu deber es seguir escribiendo no tomarte más vacaciones. – Le dijo.- tenemos un retraso enorme con tu entrega de capítulos y ahora quieres darte un descanso.
-No es un descanso, seguiré trabajando y te mandare los borradores por correo, solo necesito un permiso de un mes para quedarme en parís y regresare.
-La respuesta es no, me lo has dejado en claro solo le aras de mensajera y no lo voy a permitir, ahora si no me traes un adelanto de los capítulos no saldrás de esta oficina hasta no tenerlos.
-Te recuerdo que yo soy la autora, el primer libro me costó un año terminarlo, este último no será algo de solo por entregar, necesita tiempo.
-Tiempo es lo que no tenemos.- replico, Bridgette entrecerró los ojos para ponerse de pie.
-Sebastián, con o sin tu autorización iré a Paris.
-Si sales por esa puerta considérate despedida Bridgette, no es una amenaza es la realidad.- Bridgette no dijo nada se dio la media vuelta comenzando a caminar, más antes de siquiera abrir la puerta sonrío mirándolo desde su hombro.
-Bien si así serán las cosas… yo renuncio, tendrás mi renuncia por la mañana y otra cosa recuerda que los derechos de las historias son totalmente míos solo tenemos un acuerdo editorial solo eso.
-Bridgette.- llamo su ex jefe, ella lo ignoro saliendo de la oficina.- ¡BRIDGETTE!
Salió de la editorial con paso acelerado, era una estúpida, pero tenía que hacerlo, miro a Estefan por segundos, su llanto había cesado de llorar hasta quedar dormido, ahora ella había perdido su trabajo , pero no importaba, no le costaría nada que otra editorial aceptara a ladybug y sus escritos. Un auto plateado se detuvo frente a ella, la azabache presto poca atención a ese, hasta que la puerta del auto se abrió, Melody bajo del auto con prisa hasta quedar frente a ella.
-¿Qué quieres?- pregunto de forma seca, la rubia alzo su brazo para darle una fuerte bofetada.- ¡¿Pero qué mierda?!
-¡Pensabas llevártelo!- grito.- ¡Realmente pensabas hacerlo!
-¿De qué mierda hablas?
-¡Pensabas llevarlo realmente con Claude!
-Cariño eso te lo dije hace unos días ¿Por qué bromearía? Legalmente has renunciados a sus derechos, porque ahora te ves tan afectada.- Melody relajo los músculos de la cara, respiro un par de veces recobrando su compostura. Bridgette noto algo extraño, un olor peculiar que le desagradaba, y los ojos de ella estaban irritados, su fina ropa manchada de…polvo blanco. – Oh no…
-Por qué ahora me doy cuenta que solo pensaste en robarme a mi hijo y Claude, claro como no supiste ser madre, intentas remplazar a tu novio muerto con mi ex y a tu bastardo abandonado con mi bebe.
-¡Estas drogada!- grito a lo obvio, la rubia cubrió su nariz de forma automática.- Yo no pienso reemplazar a nadie con nadie y si vuelves a decir algo referente a mi hija o a Félix no me voy a quedar solo en palabras, así que vete a joder a otro lugar o a seguir malgastando el dinero de Rodrigo.
-Regrésame a mi bastardo ¡AHORA!
Bridgette dio un par de pasos hacia atrás, no quería buscar un espectáculo en plena calle, no estaba tan lejos de la editorial, así que con paso apresurado ingreso al edificio nuevamente, Melody no tardó en darle alcance mientras comenzaba a gritar sobre que la azabache era una ladrona, que intentaba robarse a su hijo.
-Señorita por favor retírese.- pedía un guardia de seguridad entre ambas mujeres, la recepcionista intento llamar a una patrulla más Melody lo impidió, diciendo que lo mejor era llamar al Editor jefe y que para suerte o desgracia era el mismo Rodrigo con el que Melody estaba por casarse.
-¡No me toques!- grito la rubia.- ¡Mi esposo es tu jefe, me tocas y date por despedido!
-Señorita Bridgette, ya informe al señor Rodrigo.- aviso la recepcionista nerviosa.- ¡Ah!
En un intento desesperado Melody se quitó uno de los tacones para lanzarlo contra la azabache, el tacón solo provoco que el monitor en el escritorio callera al suelo. Era suficiente, rodeando es escritorio Bridgette entrego al bebe a los brazos de la recepcionista.
-¡YA CONTROLATE MELODY!- haciendo a un lado al pobre guardia de seguridad, Bridgette soltó una fuerte bofetada a la rubia quien pareció reaccionar por breves segundos.- No sé qué demonios te está pasando, pero tú no eres así.
-Cierra la boca, solo intentas robarme mi felicidad… pero me alegro, me alegro de que lo hagas porque me demuestras que es cierto, no superas la muerte del bastardo con el que te acostaste y te dejo embarazada, tu no…
Pronto Melody ya se encontraba en el suelo gritando de dolor la sangre salía sin parar por su nariz, la mirada de Bridgette se convirtió en una que transmitía rabia y frialdad, sus nudillos estaban blancos por la presión, ella selo advirtió, advirtió que no se metiera con lo que no le importaba. Las puertas del elevador se abrieron y Rodrigo se acercó corriendo al lado de su prometida.
-¡Bridgette!
-Si vas a gritarme ahórratelo yo me largo, como le dije a Sebastián mañana tendrás mi renuncia y si piensas demandarme yo atacare, pediré una prueba de sangre donde demostrare que solo me definida de una adicta como ella.- dijo de forma seca, tomo al bebe en sus brazos y esta vez se apresuró a alejarse de ese lugar.
Marinette miro pesadamente su móvil, nuevamente Adrien no atendía a su llamada, en todo ese día ni una noticia, nada… el tiempo pasaba muy rápido que le costaba entender algunas cosas, con las luces apagadas de su habitación, observo por la trampilla el cielo nocturno, careciente de estrellas por culpa de las gruesas nubes negras. Suspiro lo mejor era aceptar que Adrien ya no regresaría a su lado.
Un fuerte ruido se escuchó en su terraza, como si alguien hubiera caído de golpe, su corazón se agito ¿Un ladrón? Y de ser así ella sería la posible primera víctima… poco a poco la sombra se hacía más pequeña conforme a su dueño se acercaba.
-Marinette. – escucho y su corazón dejo de latir de forma acelerada.
-¿Adrien?- subió las pequeñas escaleras ocultas para abrir la trampilla y llegar a la terraza, el rubio le miraba sonriente de Adrien, este apenas la tuvo enfrente le sujeto del rostro dándole un rápido beso en los labios que sonrojo a ambos hasta las orejas.
-P-perdona… yo… lamento no haber respondido a tus llamadas pero…
-Un segundo… ¿Cómo llegaste hasta acá?- pregunto, de momento eso era lo que más importaba.
-Solo subí por la parte trasera, el edificio tras de tu casa no es muy seguro que digamos. – Adrien le tomo de las manos, mirándola fijamente.- Mis padres me sacaron del colegio y van a mandarme este fin de semana a Alemania a un internado privado.
-Es por mi culpa ¿Verdad?- sus ojos se cristalizaron y un nudo se formó en su estómago, todo era su culpa.
-No, no lo es, es difícil de explicar pero todo tiene que ver a lo que paso tiempo atrás con mi hermano y Bridgette, la mujer de la foto.
-Mis padres me negaron todo, dijeron que yo no debía de saber unas cosas ¿Quién es ella realmente, tu sabes verdad?- el asintió, Marinette le abrazo con fuerza, realmente que no quería él se alejara de su lado. Le quería tanto.
-Yo sé una gran parte de esa verdad, te dije que te lo contaría pero no aquí, aun no, debemos encontrar un lugar más apartado y hablar tranquilamente.
-Pero ya es tarde, tus padres se enfadaran porque te escapaste y ellos claramente no me quieren de regreso en su mansión.
-Yo tampoco quiero regresar a casa y tampoco meter en problemas a tu familia, investigue mucho y ya tengo la solución.- de la chaqueta saco un pequeño mapa impreso el cual marcaba una ruta en rojo.- este punto es una propiedad privada podemos hablar en ese lugar.
-Es… Adrien… ¿Cannes? Eso está cerca de la costa y muy lejos de aquí ¿Qué tiene de especial esa propiedad?
-Que ni mis padres o tus padres saben de ella.- respondió.- esa propiedad le perteneció a tu padre, tu verdadero padre.
-¿Qué?
-Esa es parte de la verdad que no quieren decirte aun, por favor Marinette, te lo voy a contar todo, confía en mi te lo ruego, incluso ya empaque a Tikki y a Miki.- Marinette se sorprendió hasta ahora que se fijaba bien tras de Adrien estaba una pequeña maleta y la jaula de su mascota.
-N-no… no Adrien esto, esto es muy loco y arriesgado ¿fugarnos? Y esa propiedad ¿mi verdadero padre? Esto es una broma, yo no… yo no te lo puedo creer.
-¿Entonces por qué no te han contado nada de Bridgette? Porque ella esta vivía y estuvo en Paris, Ladybug la autora de los libros, conoció a tu padre. Tu sabes que no soy del tipo bromista, por favor Marinette créeme.
Le miro, su mirada decidida le confirmaba que no mentía y de ser así ¿Por qué ella? ¿Por qué esa repentina idea de querer fugarse solo para saber quién fue ese supuesto verdadero padre?
-Adrien yo…
-También descubrirás por que las noches de lluvia te atormentan, hay algo más escondido.- aquellas palabras le hicieron palidecer ¿su miedo tenia explicación? Debía estar loca por ceder, respiro profundo.
-Déjame preparar una maleta rápido.- respondió.- no tardare mucho media hora, pero no podemos llevar a nuestras mascotas sería una pérdida de tiempo, quiero decir que si vamos a irnos nos buscaran sabiendo que cargamos con gatos.
-Buen punto.
Marinette regreso a su habitación junto con Adrien, Tikki comenzó a maullar en señal de incomodidad estando en esa caja, rápidamente y para no despertar a los padres de la azabache dejo a la gatita sobre la cama, esta tomo a su cría del cuello para dejarla sobre la almohada. Plagg se les acercó tocando levemente a la pequeña cría con su pata y después comenzar a acicalarle, los gatos comenzaron a ronronear. Adrien sonrío no había duda de que el gato era el padre de Miki. Por su parte Marinette guardo lo que considero necesario entre ropa, una pequeña caja de costura y dinero; después bajo hasta la pastelería tomando algunas galletas y panes, estaba cometiendo una locura de eso no cabía duda. Se apresuró a vestirse en el baño y con mucho pero mucho cuidado los dos salió de la casa.
-Parte uno hecha.- dijo orgulloso mientras se colgaba su mochila sobre el hombro, Marinette observo la puerta de su hogar por breves segundos mientras se acomodaba su mochila, la noche era fría por lo cual evitaba a toda costa que sus dientes castañearan.
-¿Cuál es la parte dos?- le pregunto, Adrien saco el mapa dando vuelta a la hoja, observando lo escrito.
-Si comenzamos a caminar en tres horas llegaremos a la parada de autobuses.- le dijo.- tomaremos uno hasta llegar a Tartas.
-¿Y después? Si tus padres se enteran la policía comenzara buscarnos y en la parada de autobuses dirán que nos han visto. No tardaran en encontrarnos y me meterán presa, pensaran que yo te secuestre y jamas jamas nos veremos otra vez y moriré sola y sin mi gato y pasare la eternidad en prisión.
Adrien comenzó a reír, el drama de Marinette era tan cómico que si la policía no los encontraba primero serian los padres de la azabache quienes bajaran a ver que era ese dramático escándalo.
-Marinette, lleguemos primero a La Falosie y después nos la apañaremos, ahora démonos prisa casi son las dos de la mañana. Solo recuerda pase lo que pase no respondas el móvil.- sujetándole la mano comenzaron a alejarse, el tren aún no estaba en función por la hora y llegar a la estación de autobuses les tomaría por lo menos tres horas caminando.
Las diez de la mañana. Gabriel y Paulette esperaban a su hijo para desayunar como siempre, al día siguiente él tomaría el primer vuelo a Alemania, querían pasar una agradable tarde en familia y después aclarar ciertos temas que no le han dejado tranquilo al pobre. Nathalie tenía la orden de llevar a Adrien hasta el comedor, no importaba si tuviera que arrastrarlo por las escaleras, podía tomar todas las medidas que considerara necesarias.
-No me agrada esta idea.- confeso Paulette.- hay más internados en Francia ¿Por qué tan lejos?
-Los dos lo decidimos, será lo mejor… es solo para que tenga tiempo de pensar y asimilar la situación entre más lejos y tranquilo mucho mejor.- Gabriel no cambiaba su semblante serio, debía mantenerse firme a aquella decisión aunque tampoco deseara alejar a su hijo.
-Adrien nos odiara más de lo que ya lo hace ahora.- Nathalie abrió la puerta del comedor agitada, más pálida que las paredes del lugar.- ¿Dónde está Adrien?
-S-señora… él… es que Adrien.
-Corrió a encerrarse en el baño nuevamente.- dijo Gabriel con fastidio, para el rubio no era el mejor lugar para esconderse incluso era predecible que lo hiciera.
-N-no… él no está, no está en su habitación… en ningún lugar de la mansión.
Gabriel y Paulette se levantaron de sus lugares rápidamente, seguro era otro berrinche de Adrien y seguramente estaría escondido bajo la cama o dentro del armario. El entrar a la habitación lo primero que vieron fue una ventana a vierta, revisaron el armario, dentro del baño, bajo la cama, nada no había rastro de Adrien y lo peor, tampoco rastro de sus mascotas.
-Adrien nunca dejaría a su gata, la quiere más que a su vida.- Paulette estaba alterada, si las gatitas estuviesen en la habitación significaba que Adrien seguía en ese lugar oculto en quién sabe dónde.
-Si se ha ido las cámaras de seguridad debían haberlo capturado. Nathalie, revísalos videos ahora. Ordeno. La asistente salió casi corriendo, mientras él salía de igual modo en dirección al tercer piso. Su esposa le siguió, al final del pasillo notaron la puerta de la habitación de Félix abierta.
Sobre la cama estaba una de las cajas y el interior de esta esparcida por el colchón, no había sabanas que le cubrieran, la ventana de la habitación estaba abierta de par en par. Las sabanas estaban bien atadas formando una cuerda la cual llegaba hasta la ventana de la habitación de Adrien y esta hasta un árbol cercano. Justo donde las cámaras de seguridad no alcanzaban a ver. Analizando la situación Gabriel dedujo que usando como escudo el árbol, se las apaño para trepar el muro y saltarlo.
-Hay que llamar a la policía.- Paulette cubrió su rostro con ambas manos intentando contener las ganas de llorar, u hijo, su único hijo había escapado de casa.
Desde hace una hora que Marinette debía de haberse despertado, para entrar a la ducha y alistarse para el colegio, su madre pensó que otra vez olvido programar su alarma, en cualquier momento ella bajaría corriendo de su habitación.
-¡Marinette!- grito Sabine desde las escaleras. Tom se encontraba sentado en el sofá observando aquel viejo álbum de fotografías donde residían los recuerdos de Bridgette
-Eh estado pensando y creo que lo mejor sería decirle.- de la nada comenzó a hablar Tom. Sabine le miro con preocupación.- su cumpleaños está cerca y no todo siempre deberá ser felicidad, tarde o temprano esto pasaría.
-No va a tomarlo bien, pero es necesario.- dijo ella, Tom asintió.- Pero le costara aceptar que su madre le abandono al borde de la locura. ¿Debemos mencionar sobre la familia de Adrien?
-Si, Adrien al igual que Félix es hijo del señor Agreste, evitemos una desagradable situación desde ahora, apenas es una niña.
-Entonces, le contaremos en su cumpleaños… ¡Marinette se hace tarde!... mejor subo a despertarla.
Sabine subió hasta la habitación de la azabache, abriendo la puerta con cuidado, el lugar se sentía frio, un poco desolado. Lo primero que observo fueron los cajones de su cómoda abiertos con algunas prendas fueras su caja de costura tirada sobre el diván y algunos suéteres tirados… era extraño, Marinette no era una chica desordenada. Subió hasta la cama para despertar a Marinette y lo único que encontró fue la cama distendida y tres gatos sobre ella y la escotilla abierta.
-¡TOM!- grito, su esposo no tardo nada en llegar hasta donde Sabine observando el desorden.- ¡No está, Marinette no está!
Ambos salieron de la habitación buscando por toda la casa, con la esperanza de que ella hubiese bajado y no darse cuenta. Sabine inspecciono el sótano y Tom la pastelería.
-No esta y tampoco atiende su móvil.- Tom colgó la llamada que le mandaba buzón.- Sabine negaba con la cabeza repetidas veces.- llamare a la policía.
-Marinette donde te…
-¡Quiero a mi hijo y lo quiero ya!- la puerta de la pastelería fue abierta de golpe. Gabriel Agreste les miraba molesto, con rabia. Si su hijo se había fugado de casa lo más probable era que estuviera con aquella chica.
-Señor no sé de qué me habla y no son modos de hablarnos, si me permite tengo una emergencia que atender.- respondió desafiante Tom. Gabriel apretó los puños golpeando el mostrador.
-¡Gabriel cálmate!- pidió Paulette entrando al escucharle gritar.
-¡Si no me regresan a mi hijo llamare a…!
-Policía.- Tom les ignoraba mientras atendía el teléfono.- quiero reportar… mi hija Marinette desapareció.
-¿Desapareció?- pregunto Paulette.- s-su hija ¿Desapareció de su casa?
-Marinette no está, no responde su móvil, su habitación es un desastre y…- rápidamente guardo silencio, si mal no recordaba…- la gatita de su hijo estaba en su cama. Estoy segura que era su gata.
-¡¿Gata?! ¿T-tenia consigo una cría? es de color negro.- Sabine asintió a la desesperada pregunta de Paulette.
Marinette dormía tranquilamente sobre el hombro de Adrien, hace por lo menos dos horas que salieron de la estación de autobuses para llegar a su primera parada, el conseguir los boletos no les fue difícil, bastaba con sobornar al vendedor con el triple de lo que costaban los boletos, para el rubio no era problema él iba económicamente bien preparado. Mientras Adrien comía uno de los pasteles que la azabache tomo antes de salir de su casa, observaba el libro que había tomado de la habitación de Félix, un libro de dibujos y cada uno era de la misma persona… de Bridgette.
Notas finales:
OMG! La cosa se puso intensa Bridgette a renunciado a la editorial y está por regresar a Paris, eso justo después de romperle la nariz a Melody… Adrien ha convencido a Marinette de fugarse y ahora sus padres ya se han dado cuenta de su desaparición –inserte voz de narrador aquí- ¿Qué pasara ahora? ¿Lograran nuestros héroes llegar a su primera parada sin peligro?... esta historia ok ya jajaja
Espero les gustara el capítulo.
Dudas, preguntas, aclaraciones lo que sea todo es bienvenido.
Hasta la próxima actualización
Sígueme en Facebook: Wolfmika01
