CAPÍTULO 4
Seeley no está muy seguro de que fue lo que lo despertó, solo sabe que su espalda y su cabeza lo están matando del dolor. Comienza a despertarse, notando que un olor a huevos con tocino invaden el ambiente.
-Eso huele increíble, ¿Cómo supiste que eso es lo que se me había antojado? - dice el agente acercándose por detrás a su novia después de tomar una aspirina y un poco de agua mineral para la resaca.
-Vi que no llegaste anoche a la hora acordada, así que supuse que tuviste un día bastante ocupado en el trabajo... - dice la reportera correspondiendo el beso de su novio mientras termina de servir la comida y un poco de jugo de naranja para ambos.
-Hannah, hay algo de lo que quería hablar contigo... - dice el agente sin levantar la vista del plato de comida
-¿De qué estás hablando, Seeley? ¿Por qué me llamas Hannah? ¿Acaso te sientes bien? -Booth levanta la mirada, solo para notar que no es con su novia reportera con la que está hablando, sino con su compañera de trabajo que tiene al menos seis meses de embarazo.
Booth está a punto de decir algo, pero una pequeña vocecilla a la par suya le llama la atención.
-Papi, ¿estás listo para llevarme a la escuela? Hoy es mi primer día de clases... - dice una niña de cabello castaño rojizo y penetrantes ojos azules parado junto a él.
-Cla-claro cariño, terminemos de desayunar primero y luego te llevo con gusto...
Booth levanta la mirada para buscar a Brennan, pero no la encuentra por ningún lado.
Genial, justo lo que necesitaba, que su tumor cerebral haya regresado y le esté provocando alucinaciones nuevamente...
Es entonces que un gemido llama su atención, no es un gemido cualquiera, es uno al que está acostumbrado y que puede reconocer en cualquier parte sin problemas. Es un gemido de agonía, como el de alguien que está intentando recuperar el aliento en un vano intento por intentar retener la vida que se le está escapando del cuerpo.
Booth se levanta de improvisto solo para descubrir con horror que quien está emitiendo ese sonido es Brennan, quien está tendida en el suelo con un agujero de bala en el pecho a la altura del corazón, pero aún embarazada.
-¡Cariño, por favor toma mi teléfono y llama a una ambulancia! - dice booth gritándole a la niña que supone es su hija, pero al no recibir respuestadecide buscarla con la mirada, solo para descubrir que ella no está por ninguna parte, como si jamás hubiera existido - no, no, esto tiene que ser una pesadilla... - dice el agente tomando entre sus brazos a la mujer que está tendida en el suelo quien finalmente ha sucumbido a sus heridas y ha dejado de respirar y luchar contra la muerte - Bones, por favor, despierta, lo siento, lo siento tanto, yo no quería hacerte esto.
-¿Por qué lo hiciste, papá? - una voz llama su atención nuevamente, Booth levanta la mirada para ver a su hija totalmente pálida como un fantasma - yo quería ser como Mamá, pero tú ni siquiera me diste la oportunidad de nacer...
-Cariño, yo...
-¿Por qué lo hiciste, Booth? - esta vez es el cuerpo de Brennan quien le está hablando y quien lo mira con odio y tristeza profundos.
-¿De qué estás hablando, Bones? yo no haría nada de esto... - es entonces que se da cuenta de que tiene algo en las manos, es su arma reglamentaria del FBI. Booth la suelta con horror como si fuera un carbón encendido mientras ve que los fantasmas se han puesto de pie y comienzan a rodearlo.
-¿Por qué lo hiciste? - empiezan a repetir incansablemente mientras la oscuridad comienza a rodear al agente.
-¡Yo no hice nada por Dios! - grita Booth despertando de improvisto y con su corazón latiendo a mil por hora - ¿en dónde estoy? - dice el agente comenzando despertarse totalmente mientras enfoca su vista, se da cuenta de que está en su apartamento, acostado en el sillón, justo donde se quedó después de la borrachera del día anterior.
-Ya era hora de que despertaras, Seeley... - una voz femenina llama su atención, Booth voltea a ver con temor a lo que se podría encontrar. Pero su corazon regresa a la normalidad al notar de que se trata solo de Hannah, su novia, quien está viva.
-Hannah, gracias a Dios eres tú... - dice el agente que se frota la cara con ambas manos en un intento de reaccionar completamente y dejar atrás la pesadilla de Brennan muerta y recriminándole junto con la hija de ambos que jamás nació - no sabes la pesadilla que acabo de tener...
- No creo que fuera una pesadilla si soñabas con Temperance - Hannah suspira derrotada. Escuchó todo el sueño agitado de su novio y aunque no lo hubiera hecho ya había tomado una decisión y solo quería comunicarsela para continuar con su vida - desde hace unos días me di cuenta de algo. Bueno, no me di cuenta, siempre lo supe pero preferí ignorarlo para seguir a tu lado.
Booth la mira sin entender mucho de lo que está diciendo, hasta que sus ojos llegan al par de maletas que se encuentran al lado de la reportera. Se va. Lo abandona.
-¡Hannah! ¿Por qué has empacado? ¿A dónde vas? - Booth lo pregunta al borde de la desesperación. Primero Rebecca, después Bones y ahora Hannah. ¿Es que tenía un repelente para las mujeres que significaban algo en su vida?
- Vamos Seeley, ambos sabemos que esto ocurriría tarde o temprano. Yo dejé todo por ti: mi carrera como corresponsal de guerra, mi vena aventurera y aguerrida, cazar las noticias al vuelo - mueve la cabeza suspirando. Al final no todo es culpa de aquel hombre. Apenas vio como miraba a su "compañera" cuando se la presentó en el Royal Dinner, supo que tenía que luchar contra ella - me corté las alas, me la jugué y no gané. Tú tenías una historia previa con ella y no puedes ovidarla conmigo por más que lo intentes. Me merezco más que ser el borrador de Temperance Brennan y es por eso que me voy.
- Hannah... yo nunca quise jugar contigo. Yo quise tener una historia contigo. Algo diferente y aparte de mi relación con Bones.
- Pues debiste nacer musulman si querías jugar al harem - Hannah se permite una broma y sonríe - sé que fuiste sincero al intentar amarme pero todo se quedó en intención. No me has dicho que intentaste formar una familia conmigo sino simplemente una historia. Con ella intentaste tener un hijo. ¿Ves la diferencia?
-Fue su idea lo de la inseminación, y fue ella misma la que rechazó todo cuando descubrieron el tumor... Ella no me ama...
-Y tú a mí menos - le dice Hannah con cara de buena perdedora - ¡vamos Seeley! Agradece que no te hago un escandalo ni una escena de telenovela. Somos personas civilizadas y ecuánimes - Seeley la mira con dolor mal disimulado. ¿Por qué diablos tiene que fijarse en mujeres tan razonables? - ademas tú te mereces alguien mejor. Alguien que te ame por 30, 40 o 50 años como tú quieres y yo no puedo asegurarte eso.
- Hannah vete... ya es suficiente - No solamente lo abandona sino que le da un argumento conocido y repetido para él - ustedes las mujeres creen que yo soy muy idiota como para no darme cuenta. ¡Me dan el mismo argumento para no quedarse a mi lado cuando en realidad es que aman su trabajo y su carrera mas de lo que podrían quererme a mí!
- Seeley, si no quieres quedar como un idiota, no te comportes como uno - le dice Hannah cogiendo sus maletas mientras le da un pequeño beso en la mejilla - te doy un regalo de despedida: Temperance está en su casa con descanso médico por un esguince de tobillo. Acabo de despedirme de ella por teléfono. Anda con ella y deja de quejarte como un crío.
Y diciendo esto, Hannah cierra finalmente la puerta del apartamento para nunca más volver, dejando a Booth totalmente en shock y con el corazón más despedazado de lo que ya estaba, si es que eso es posible. No lo puede creer, Booth ha sido rechazado dos veces de la misma manera por dos mujeres distintas. ¿Qué es lo que sucede con él? ¿Cuál es el problema con él? ¿Por qué cada vez que parece encontrar a la mujer indicada, esta siempre lo rechaza sin pensarlo dos veces?
En eso suena su celular, Booth no está de humor para recibir llamadas de nadie, ni siquiera de Brennan, pero sabe que si no le contesta a su jefe es probable que lo despidan de su trabajo en el FBI. Lo cual en este punto ya no le importa en lo más mínimo. Pero decide revisar el correo igualmente, si va a renunciar, al menos no lo hará con una mancha en su historial casi perfecto. Después de todo, debe conseguir otro trabajo.
Es de Molly, la hija de Monk, informándole que ya están en la entrada del Jeffersonian, esperándolo para poder reanudar el caso en cuanto el agente se presente.
MEDIA HORA DESPUÉS, EN EL JEFFERSONIAN
-¿A qué hora crees que llegará? - pregunta la joven rubia viendo su reloj de pulsera a su padre mientras busca con la mirada al agente a cargo del caso para el que fueron contratados de manera tan abrupta - tenemos más de una hora esperándolo aquí afuera...
-No lo sé, cariño, solo sé que en archivo de Booth jamás hablaban de la impuntualidad...
Y como si fuera llamado por una fuerza sobrenatural, la figura del Agente Booth aparece por las escaleras del Instituto, con su típico traje de agente especial y lentes oscuros.
-¿Se encuentra bien, Agente Booth? - pregunta Molly quien ve al agente con car de pocos amigos, a pesar de los lentes oscuros, puede notar las ojeras y la preocupación.
-Todo está bien, Señorita Evans, solo es la resaca de anoche...
-Si usted lo dice... - dice Adrian con gran duda, si su trabajo le ha enseñado algo a lo largo de los años es a desconfiar del "Todo está bien". Adrian nota cierto aire de depresión en el ambiente, pero lo deja pasar por el momento, hay un deber que cumplir y este no se hará solo.
-¿Qué les parece si empezamos por las presentaciones formales del equipo y las instalaciones? - dice Booth dejando pasar primero a los invitados del grupo, quienes acceden gustosos.
Ni bien dan dos pasos adentro del laboratorio, el grupo es recibido por una vista nada agradable para el agente, absolutamente todo el equipo está parado frente a la plataforma. Cam, Hodgins, Angela, Sweets, todos los internos, incluso la fiscal Caroline Julian a la cual nadie la hace sacar de su oficina a menos que sea de suma importancia.
Definitivamente alguien del laboratorio se tomó demasiado literal aquello de "presentarle a todo el equipo". Ya después se encargará de averiguar quien fue el de la broma.
Pero lo que más le preocupa es la persona parada en el centro de todos, la cual lleva un par de muletas bajo los brazos.
-No te preocupes, Seeley - es Cam quien toma la palabra con una sonrisa a modo de disculpa - solo estamos aquí para conocer a la leyenda de San Francisco, el presupuesto no nos alcanza para tener a todos los internos trabajando al mismo tiempo...
-¿En verdad eres tan famoso? - pregunta Booth al detective junto a él.
-Oye, a mí no me mires, yo estoy tan sorprendido como tú...
-Oh vamos, deje la molestia por un lado, Señor Monk... - dice Cam acercándose al detective para tenderle una mano - cualquiera que haya pasado por la academia y trabajado en la Policía ha oído hablar del "Monje" al menos una vez en la vida...
Mientras Cam y los demás están presentándose con Adrian y Molly, Booth decide que es una oportunidad perfecta para hablar con Brennan, así que se acerca a ella para poder llevarla al lugar más apartado de la plataforma, pero su paso es interrumpido por otra persona.
-Alto ahí, Casanova, si quieres llegar a ella tendrás que pasar sobre mi cadáver primero... - dice la mujer alta y de complexiones asiáticas.
-Angela, solo quería preguntarle que está haciendo aquí en el Jeffersonian y no en el apartamento.
-No se preocupe, Agente Booth - es lo primero que oye decir Booth a su compañera en más de 24 horas, y no le gusta para nada el tono de su voz - solo estoy aquí para conocer a la "leyenda", ya después regresaré a mi casa para seguir con mi baja médica... aunque eso a usted no le importa. Solo una cosa más, y esto será lo último que le diré, dentro de una semana recibirá una carta con mi separación total como vínculo entre el FBI y el Jeffersonian.
Y diciendo esto, Brennan baja de la plataforma para presentarse formalmente Adrian Monk, dejando a Seeley totalmente petrificado en medio de la plataforma. Booth no lo puede creer, ¿qué demonios pasó en dos horas? Booth finalmente se acaba de decidir para hablar con su compañera acerca de su situación personal, ¿pero apenas si acaban de cruzar palabras ella lo primero que hace es terminar todo?
-A mí no me mires, cariño - dice Angela con una mirada que denota odio y repudio puro en su contra - ella fue la que decidió todo, y la verdad no la culpo de no querer ser el plato de segunda mesa de un hombre indeciso y cobarde...
Seeley Booth ya esta en el borde y su cuerpo lo delata. Se apoya en el barandal de la plataforma con ambas manos y se obliga a no perder la consiencia delante de Angela Montenegro que ha cambiado la cara de odio por una de susto al ver que el agente del FBI no puede mantenerse en pie sin apoyo. Está a punto de gritar al grupo de gente por ayuda cuando el hombre saca fuerzas de donde ya no tiene y le ordena callarse.
-¡No digas nada, Angela! - el tono imperativo de Booth la hace cerrar la boca pero se acerca a él y la imagen le parte el alma. El rostro desencajado, grandes gotas de sudor corriendo por la frente y las sienes, los ojos cerrados con fuerza. Recuerda que Brennan le dijo que Hannah lo dejó y que utilizó las mismas palabras de Brennan para herirlo a proposito. Además que su "compañera" acaba de terminar verbalmente cualquier tipo de idea preconcebida que pudiera albergar con respecto a ellos. Dos golpes bajos en muy poco tiempo.
-¡Booth! Déjame ayudarte! - Angela aprovecha que todos están pendientes de Adrian Monk y le pasa un brazo por los hombros para ayudarlo a bajar de la plataforma. Nadie se da cuenta de que la artista y el agente no se encuentran presentes hasta que Temperance voltea a ver a su amiga y no encuentra a ninguno de los dos a la vista. Pasea la vista por todo el laboratorio sin ubicarlos y piensa con tristeza que a Booth no le ha importado que ella deshaga su sociedad de más de seis años. Baja la mirada y decide irse a su departamento sin más ánimos de nada. Angela tenia razón. Seeley Booth no se merece saber que tendrá otro hijo y mucho menos con ella.
-¡Booth por Dios no te me mueras aquí! - dice Angela sentándolo en el sillón de su estudio y trayendo una botella de alcohol que vacía íntegra sobre la cabeza del desolado hombre que está poco menos que inconsiente y respirando apenas por el ataque de ansiedad y descompensación que acaba de darle - ¡Seeley, háblame por favor! ¡Te juro que le digo a Brennan que te de una oportunidad pero no te me mueras en las manos!
-Angela ¿por qué no estás...? ¡Oh Dios Mío! - Hodgings corre hacia el sillón y ve a su amigo en muy malas condiciones - ¡tenemos que llamar a una ambulancia!
- No... - Booth llega a decir esa única palabra y se desvanece frente a sus amigos. Angela está más que arrepentida de incitar a Temperance contra Seeley, sobre todo porque acaba de darse cuenta del impacto de las decisiones de ella en el agente. Sale corriendo a buscar a Brennan para darse cuenta que se ha ido sin cruzar palabras con Monk. Decide llamarla al móvil y avisarle lo que le ocurre a Seeley. No podría vivir con ese peso en la conciencia.
