CAPÍTULO 5

Un día.

Ha pasado un día entero y el caso sigue estancado.

Al subdirector Samuel Cullen casi le da un infarto en medio de la junta directiva del FBI al enterarse que su mejor agente está en el hospital debido a una descompensación provocada por acumulación de estrés emocional. Sabía que tenía que darle esos días libres y ahora está arrepentido de no habérselos dado. Y a la junta directiva no tomó mucho mejor la idea, sus trabajos y el proyecto de coalición con el Jeffersonian penden de un hilo por primera vez en su historia si no resuelven este caso en menos de 48 horas.

Cullen no tuvo que pensarlo dos veces para tener que asignar dos nuevos agentes al caso. Uno bastante conocido y que ya tiene experiencia previa con el equipo, y un novato que apenas acaba de resolver su primer gran caso.

-Definitivamente es aquí en donde encontraron el cuerpo, todo coincide, el terreno, las raíces del árbol de la fotografía, incluso el ambiente lluvioso y lúgubre... - dice Adrian Monk recorriendo los alrededores de la escena del crimen, viendo todo a través de sus dedos extendidos frente a él.

-¿En verdad tiene que hacer eso con las manos? - dice el agente novato mientras toma un mordisco a su dona mientras observa divertido como trabaja el "monje" - si intento eso, lo único que logro es bloquear la mitad de mi visión - dice el chico extendiendo sus manos enfrente para hacer énfasis.

-Cállate Aubrey, cada agente de la ley sabe como trabaja, y Monk tendrá sus razones para hacerlo así - le contesta Sweets viendo a su compañero con reproche- nadie te pregunta a ti por que no puedes pasar sin comer por más de una hora seguida, y aun así fuiste ascendido en tiempo record...

-Oye, ya te había dicho que no había desayunado cuando Cullen me llamó a su oficina para asignarme a este caso. A quien deberías de reprocharle es a Booth por no poner en orden sus asuntos con la doctora desde un principio...

Sweets solo disiente en señal de desaprobación, este chico definitivamente tiene mucho que aprender del Jeffersonian. Ninguno de ellos tiene el derecho de reprocharle nada a ninguno de sus padres "patos", son ellos los que tienen que arreglar sus diferencias y hablar frente a frente y sin tapujos, pero por desgracia ambos están indispuestos. Uno por estar internado en el hospital, y la otra por haberse desaparecido literalmente del mapa, como si la tierra se la hubiera tragado.

-¡Definitivamente este es un asesinato premeditado o un homicidio imprudencial muy bien elaborado! - grita Adrian Monk, sacando a ambos agentes de sus pensamientos, haciendo que ambos corran hacia donde está el detective, a un paso de saltar a la fosa donde estaba enterrado el cadáver, pero se abstiene por obvias razones.

-¿A qué se refiere, Señor Monk? - dice Sweets confundido mientras observa con detenimiento la fosa como si fuera la cosa más interesante del mundo, pero la verdad es que no logra discernir nada.

-¿Acaso no es obvio? - dice Monk señalando a la fosa como si fuera la cosa más común del mundo, lo cual deja más confundidos a los agentes.

-A lo que mi padre se refiere, Dr. Sweets, es al hecho de que basándonos en las notas del Agente Booth, alguien se tomó demasiadas molestias para venir a enterrar este cadáver hasta este parque...

-En todos mis años de experiencia en la Policía de San Francisco jamás había visto un caso de atropellamiento en el que alguien hiciera un plan tan elaborado para deshacerse de un cadáver...

-Lo cual significa una de dos cosas... - dice Sweets comenzando a entender por donde va el asunto.

-O la persona que la atropelló se metería en demasiados problemas con la ley si atropellaba a alguien, tal vez alguien famoso... - es Aubry quien aporta su balde de arena.

-...O el asesino conocía personalmente a la víctima - Monk termina de zanjar la deducción con su balde de cal - definitivamente el siguiente paso es ir a la segunda escena del crimen.

...

Es el segundo día que Temperance no sale de su casa por nada ni por nadie. El portero ha recibido nuevas órdenes. Nadie entra. Ni Angela ni el presidente. Estuvo revisando lugares a los cuales desaparecer durante el embarazo. Sudamérica y Australia son los destinos preferidos por la antropóloga que sigue ignorando las constantes e insistentes llamadas de Angela así como sus mensajes de texto. ¿Por qué se desapareció así como así durante la presentación de Monk? Ella esperaba que la acompañara hasta su casa o que al menos se despidiera de ella.

Piensa en lo que le dira a su padre. La idea del donador anónimo puede no servir con Max Keenan, que buscará al padre de su nieto hasta por debajo de las piedras. ¡Ni decirle que es Booth! O su hijo se quedará huérfano de padre antes de completar el primer trimestre de gestación. Sonríe y pasa una mano por su vientre ahora vacío pero que en unas semanas albergara una pequeña vida. Su tren de pensamientos la lleva hacia Parker Booth. Ese pequeño travieso y encantador que le parece totalmente adorable y es el único niño al cual deja pasear por todo el Jeffersonian como si fuera dueño absoluto del laboratorio. Algunas veces los internos pensaban que era su hijo y para congraciarse con ella, le llevaban dulces, juguetes y lo dejaban mirar los experimentos que no fueran muy escabrosos. ¿Cómo reaccionaría al saber que tendra un hermano? ¿Y Rebecca? Desecha esos pensamientos de su mente pero queda una duda. ¿Realmente será capaz de apartar a Seeley Booth de su vida y de la vida de su hijo?

Se imagina a sí misma con un coche de bebé por la calle y sonríe esperanzada. De compras por el supermercado, dándole de comer, bañándolo, jugando con él. Prefiere un niño que una niña pero si es nena le enseñará todo lo que sabe de defensa personal.

El teléfono sigue vibrando sin descanso. Realmente Angela quiere disculparse y es muy tenaz. Sería mejor contestarle ya que es la única amiga que le queda. Extiende la mano para coger el móvil pero este deja de vibrar apenas lo toca. Decide ver el último mensaje de texto.

"¡Contesta por Dios! ¡Booth está internado desde ayer en emergencias del Mercy con un cuadro de descompensación por estrés extremo y hasta el momento no reacciona!"

Temperance se queda inmovil por un momento con los ojos pegados a la pantalla del móvil. ¡No puede ser posible! Ella vio a Booth como si nada cuando le dijo que...

¿Fue por lo que ella le dijo? ¿Se descompensó al saber que ella decidía dejar su puesto como nexo del Jeffersonian con el FBI por unos meses? Aunque ella no le aclaró que sería durante el pre y post parto. Otro mensaje de Angela llega.

"Van a pasarlo a hospitalización. ¡Maldita sea Brennan! ¡Estoy aquí desde ayer porque si voy a buscarte le podría pasar algo y no quiero que se muera solo! ¡Es un grandísimo imbécil pero nadie merece estar solo como un perro en un hospital!"

Angela termina de escribir el milésimo mensaje a su amiga y no puede evitar sentirse culpable por lo que le ocurre a Booth. Ella fue muy directa al decirle lo que pensaba de él sin darse cuenta que el hombre venía con la vida y las emociones convulsionadas.

La declaración de Brennan y el subsiguiente beso le removieron las estructuras y le obligaron a pensar si en verdad tenía lo que quería a su lado y debido a ese incidente, la indecisión de no saber a quien amaba realmente lo agobiaba más de lo que hubiera podido imaginar luego el abandono de Hannah junto con su declaración tácita que él no era suficiente premio para quedarse sin la vida que a ella le fascinaba. Lo golpearon donde mas le dolía y por último, el desprecio de Temperance, fue la última gota para rebalsar el vaso de su casi nulo equilibrio emocional.

Y ella habia gatillado a Brennan, azuzándola, recordándole, insistiéndole hasta que la antropóloga disparó contra su compañero todo lo que tenía acumulado dentro y este era el resultado... se siente la peor persona del mundo.

-Angela ya no te martirices. Nadie podría imaginar que Seeley estaba tan mal - Jack se encuentra a su lado abrazándola y reconfortándola. Está preocupado por su amigo pero también le preocupan su arrepentidísima esposa y su hijo nonato.

-¡No tienes ni la más mínima idea de lo que estás hablando, Jack Hodgins!- grita Angela a su esposo sin importarle que casi todo el personal del hospital del pasillo volte a verlo - ¡todo esto es mi culpa, yo sabía de antemano que Booth no estaba bien y aun así decidí seguir insultando y tratandolo peor que basura!

-Angela, por favor cálmate, no quiero que tú también termines internada y acompañando a Seeley en esa habitación... - dice el entomólogo tomando a su esposa entre brazos mientras ella continúa.

-¡Me lo merezco, Jack! - sigue diciendo la mujer mientras golpea con fuerza el pecho de su esposo para descargar su ira y resentimiento -¡Lo he tratado peor de lo que él le hizo a mi mejor amiga!

-No digas eso, Angie, sabes que nada de eso es cierto. Aquí nadie tiene la culpa de nada de lo que pasó en el último año, ni siquiera Booth ni la Dra. B. Todos fuimos víctimas de las circunstancias... - esto no surte ningún efecto en la artista ya que lo único que consigue es hacer que llore más fuerte, así que decide tomar una táctica distinta y toma el vientre apenas abultado de su esposa - cálmate, por favor, cariño, si no lo haces por Booth, hazlo por nuestro hijo... créeme, si algo les pasa a ustedes dos... - Hodgins no quiere terminar la frase ya que solo pensar en eso hace que finalmente rompa en llanto.

-Jack... - dice Angela al bajar la mirada a su esposo quien la mira con profunda melancolía por la imagen mental que él mismo se provocó -está bien... intentaré calmarme, pero si Brennan no cruza esa puerta en menos de una hora - dice señalando hacia la entrada principal de la sala de espera para enfatizar - yo misma iré a buscarla a su apartamento aun así tenga que derribar la puerta con un ariete...

Y como si fuera llamada por una fuerza sobrenatural la antropóloga en cuestión aparece en la puerta del pasillo, con muletas y todo, y con una cara que denota la falta de sueño y el estrés acumulado por los últimos días. Brennan ya no engaña a nadie, ya han pasado tres días desde que se identificó con Lauren Earmes y ella sigue igual, incluso se podría decir que peor que antes.

-¿En dónde está Angie? - dice la antropóloga al borde del llanto, solo conteniéndose porque no quiere perder la compostura frente a sus amigos, lo está guardando todo para la persona en la camilla.

-En la habitación 120... - dice Hodgins señalando hacia el pasillo.

Brennan solo asiente mientras muerde su labio inferior y comienza a avanzar hacia la habitación en la que se encuentra su compañero, mejor amigo y quizás, solo quizás, y si aun cabe la posibilidad, el amor de su vida.