CAPÍTULO 7
-¿Cuándo pensabas decírmelo, Temperance? - dice Booth entre dolido y decepcionado por la actitud de su compañera. No puede creer que haya pasado tanto tiempo y él no se haya dado cuenta antes, en verdad estaba demasiado enfocado en Hannah.
-Aun no sabía como decírtelo, Booth -dice Brennan conteniendo sus lágrimas y viendo a su compañero quien solo refleja confusión - la única que lo sabe es Angela, pero solo sabe la mitad de la historia...
-Se trata de un bebé, Temperance. Estamos hablando de mi hijo... Un hijo que no sabía que existía hasta hace 5 minutos...
-Booth... - dice Brennan mientras las lágrimas comienzan a brotar a mares por su rostro - sé cuanto querías que no fuera concebido así, si no lo quieres, aun puedo hacer algo al respecto...
Es entonces que la realización lo golpea como si le hubieran lanzado un ladrillo a la cara. ¿En verdad Brennan piensa eso? ¿En verdad está tan arrepentida de haberlo hecho todo "mal" que quiere abortar al niño que lleva dentro?
-Bones, cálmate, por favor... sabes perfectamente que yo no quiero nada de eso... no quiero que hagas nada, no quiero que sacrifiques una vida solo por algo tonto que dije hace años... - dice el agente envolviendo a la antropóloga entre sus brazos, al principio ella lo rechaza e intenta separarse, pero su cuerpo dice otra cosa, estar en esa posición es demasiado reconfortante - no importa que este niño haya sido concebido así, igual sigue siendo nuestro hijo, tuyo y mío, y no cambiaría eso por nada del mundo... A todo esto, ¿cuánto tiempo tienes? - pregunta el agente mientras lleva una mano al abdomen aún plano de su "novia".
-Diez semanas, fui a la clínica después el día después de regresar de las Molucas.
Booth hace cuentas y es entonces que lo descubre todo. Brennan se dio por vencida con él en el instante en el que le mostró la foto de Hannah en el espejo de agua. ¿En verdad tanto daño había hecho al regresar con novia de Afganistán? Había sido un idiota todo este tiempo.
- He sido un reverendo imbécil... razón tenía Angela para decirme lo que me dijo... - susurra Booth bajando la mirada.
-¿Estás bien? Todavía no puedes salir de alta hasta que el doctor dictamine que estas lo suficientemente fuerte emocionalmente. ¿Te molestó algo que dije? - Brennan le acarició la mejilla y el levantó el rostro. Lo vio triste y dolido así que decidió dar un paso más allá. Se acercó a él y le dio un beso en los labios. Booth recibió el beso como si fuera la medicina para todos sus males y le correspondió suavemente. Luego ella se separó y lo abrazó.
- Te prometo que no...
- Todavia no prometas nada. Tenemos demasiado de que hablar, mucho que aclarar y poco tiempo para hacerlo. Apenas dos semanas.
- Por favor, déjame decirlo... - Temperance se sorprendió con esa súplica. Él era un hombre curtido en todos los aspectos de la vida y que se lo pidiera así, a ella, la conmocionó y solo atinó a asentir con la cabeza a lo que él tuviera que decirle.
- Te prometo que de ahora en adelante no voy a guardarme nada contigo. Lo que sea, voy a decírtelo y a tomar en cuenta tus opiniones y decisiones acerca de nosotros y de nuestro hijo - quería decirle que la amaba y que había sido un idiota redomado al intentar olvidarla con Hannah pero no quería espantarla o hacer que retrocediera. Teníia que encontrar la forma de como decírselo ahi y ahora. Era el momento.
- Siento mucho haberte herido cuando te rechacé en el Hoover. Yo no quería perder lo que tenía contigo. Era y es lo mas real que he tenido en mi vida. Por eso quería un hijo tuyo, para que a pesar que hagas tu vida todavía tendría algo conmigo que me recordaría a ti y los momentos que pasamos juntos. Tendría algo que no me podrías quitar a pesar que te casaras o tuvieras una famila. Algo solo mío y tuyo.
- Yo solo quería que dejara de dolerme... solo quería quitarme esa sensación de pérdida y tristeza. Ese sentimiento de que no te merecía porque no estaba a tu altura. De que solo era tu compañero porque eso era lo único que necesitabas de mí.
- Vaya que hemos sido unos estúpidos... - dice Brennan secándose las lágrimas del rostro y sentándose en la cama. Seeley se sienta a su lado y le toma de la mano - por lo menos ya empezamos a decir lo que teníamos que decir.
- Tengo algo mas que decirte.
- Creo que por hoy ya es suficiente - le dice acariciándole el cabello y sonriendo a esos ojos café que le encantan - no quiero que vuelvas a estresarte.
- Es en serio. Solo una cosa mas.
-¿Qué? - le dice recostándose en su hombro mientras él se recuesta en la cama y le ayuda a subir el pie en escayola. Asi al menos no podrá correr despues de lo que va a confesarle.
- Que te amo. Te lo dije de la manera más cobarde posible cuando agregué "profesionalmente y con admiración" ese día después del caso de la hermana de Avalon porque pense que saldrías corriendo.
- Booth...
- No por favor... déjame decirlo todo. Te lo repetí tácitamemte en las escaleras del Hoover porque en realidad lo pensaba y lo sigo pensando.
- Seeley...
- Un minuto... solo un minuto más - le rogo al ver que se levantaba de un tirón - Hannah no fue un premio de consolación porque nunca la vi como alguien a quien tuviera que ganar. Tú eres más que un premio. Eres todo lo que he querido y deseado en la vida.
-¡Seeley Booth! Levanta la maldita pierna del escayolado o vas a partirme el tobillo con todo y yeso! - le grita Temperance con lágrimas en los ojos pues su compañero en un afán inconsiente de que no se escape de su lado, había aprisionado su pie y estaba a punto de destrozarle el tobillo por la presión que ejercía inconsientemente al hablar en tono apasionado de lo que sentía por ella.
-¿Mejor? - pregunta el agente después de quitar finalmente el estorboso pie.
-Sí, gracias, y no estoy hablando solo de mi tobillo... - dice Brennan con una sonrisa que es correspondida de inmediato.
Ambos saben que lo que sienten no lo deben demostrar con palabras, sino con acciones, así que Brennan se abalanza sobre Booth en un apasionado beso que los mantuvo entrentenidos por 10 minutos enteros... hasta que el carraspeo de una enfermera les llama la atención, justo cuando las cosas empezaban a ponerse no aptas para menores de edad.
