CAPÍTULO 13

-Sé que estoy siendo muy inoportuno con esta pregunta, Booth, pero no me malinterpretes, no es que me incomode tener a Parker aquí, más bien todo lo contrario - dice Max tomando un sorbo de su café matutino mientras el agente prepara el desayuno para toda la familia - pero Tempe me dijo que iban a venir solo ustedes dos...

-A mí también me sorprendió, Max, no sabes que tan complicada es la situación con Rebecca, pero al parecer Temperance logró convencerla sin que yo estuviera presente en la habitación. Estaba recostado en la cama de hospital cuando él entró corriendo y hablando de un viaje de dos semanas a Maine, justo tres semanas antes de que empiecen las clases...

-Y aun así, Tempe cree que no va a ser una buena madre...

-Y aun así, Tempe cree que no va a ser una buena madre... - dice Russ ingresando a la cocina y viendo como su "cuñado" termina de freír los huevos revueltos y los panqueques - ¡oye chico! ¡Qué bien se ve eso!

- No te distraigas Russell - le regaña su padre al ver que coge un panqueque y lo cubre con miel para devorarlo inmediatamente - aunque debo decir que aquí el chico FBI tiene un don en la cocina. Mi niña y mis nietos no morirán de hambre al menos.

- Yo sé que sera una excelente madre - dice sonriendo a su suegro - es tierna, cariñosa y muy maternal no solo con Parker, sino con cualquier niño que le pongan en frente, y lo será aun más con nuestro bebé.

-¿Cuándo se lo vas a proponer? - le pregunta Russ intentando coger otro panqueque pero Seeley coge el plato y lo coloca lejos de su cuñadito - ¡Hey! ¡Solo uno más!

- Eres un barril sin fondo, Russell - dice Max moviendo la cabeza - pero hiciste una buena pregunta. Responde FBI.

- Al terminar nuestras vacaciones aquí. He visto un lugar muy cerca del lago con una glorieta y alumbrado con faroles. Me parece que sería un buen lugar.

- Yo que tú la llevaba a un restaurante caro, con traje formal y una cena en un lugar privado. Una mesa al aire libre, no sé y se lo proponia ahí - dice Russ pensando en que le gustaría a su hermana.

- Déjalo. El lugar que ha elegido es muy privado y con una atmósfera perfecta. Eres un romántico, Seeley Booth - le dice su suegro sonriendo y palmeándole la espalda - ¡tan rudo y maldito que parecía!

-¡Hey, sí soy rudo y puedo ser muy maldito! - dice falsamente ofendido - pero con ella puedo ser distinto. La amo.

- Este pobre hombre está enamorado hasta los huesos de mi hermanita - dice Russell cogiéndolo del cuello con un brazo y despeinándolo con los nudillos de la otra mano - ¡bienvenido a la familia Seeley!

- Gracias - dice soltándose del agarre de Russ e inmovilizándolo contra la encimera mientras lo despeina tambien con los nudillos - estamos a mano, "cuñadito"

- Son un par de niños - dice Max cogiéndolos a ambos con una mano en el cuello - tú, vas a asegurarte que nadie interrumpa a este romántico agente de la ley mientras se le declara a tu hermana - le dice a su hijo - y tú, vas a hacer feliz a mi hija tanto como puedas y más aun, ¿me entendiste?

- Max... aire - le dice Seeley intentando sacarse la mano de Max del cuello.

- Papá... párale - le dice su primogénito empezando a ponerse azul.

- Me equivoqué - dice soltándolos mientras ambos inhalan fuertemente y y tosen un poco al ingresar nuevamente el oxígeno a sus pulmones - son unas niñas, los dos. No sé como los aguantan Amy y Temperance.

MIENTRAS TANTO, EN EL JEFFERSONIAN

-¿Aun sigues trabajando en eso Angela? - pregunta Hodgins entrando en la oficina de su esposa y la observa como sigue trabajando en la reconstrucción de la escena y con el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad.

-Sí, quiero disipar todas las dudas de una buena vez antes de dar por totalmente desaparecida a nuestra Barbie de Bagdad... - contesta la artista sin separar la vista de la pantalla - y no me digas que no prosiga porque nos dieron el fin de semana libre, sabes que nadie aquí va a hacer esto hasta tener toda la evidencia necesaria para poner a esa mujer tras las rejas.

-¿Lo estás diciendo por el caso o por Brennan?

-Por supuesto que estoy hablando del caso Hodgins - dice la mujer dirigiéndole una mirada de maldad pura a su esposo - el castigo que va a recibir por todo esto se queda corto con lo que le hizo a mi amiga y a su novio...

-Angela, no hay forma de saber que ellos dos... bueno, ya sabes... -dice Hodgins intentando cambiar de tema para intentar distraer a su esposa un poco, no se atreve a decirle aun que Hannah poco tenía que ver con la actitud de Booth hacia Brennan y ellos.

¡Santo Dios! ¡Hodgins incluso quería linchar a Booth al día siguiente cuando llegó al laboratorio tan campante y presumiendo de haber tenido sexo el día anterior cuando debió estar en el Founding Fathers fingiendo sorpresa por el embarazo de su esposa!

-Oh, créeme, Hodgins, te apuesto toda tu fortuna más la de mi padre a que si Brennan no regresa embarazada y/o con un anillo de compromiso de ese viaje de dos semanas, ¡yo misma me encargo de encerrarlos en esa oficina, totalmente drogados para obligarlos a tener sexo!

Hodgins solo disiente en señal de desaprobación mientras señala hacia la pantalla que finalmente tiene una coincidencia para la persona que lanzó el cadáver en la zona de construcción.

-Creo que debemos de decirle eso a Cullen...

-Oh... por... Dios... - dice Angela totalmente boquiabierta ante la pantalla del Angelatron y dejando botar el control de su computadora.

-¿De qué te sorprendes, Angela? tú siempre dijiste que Hannah era culpable...

-El bebé...

Estas dos palabras disparan todas las alertas conspiranoicas del entomólogo, todo el color de su rostro se desvanece por completo mientras piensa en todas las probabilidades de que algo así sucedan... ¿Por qué tenía que pasarle a ellos? ¿Por qué justamente cuándo creían que tenían una vida estable y formal?

-¡Por Dios Angela, ¿qué sucede?! ¿Acaso sientes dolor? ¿Acaso...?

-La inseminación... - el pánico de Hodgins ahora se transforma totalmente a uno de total confusión, ¿Acaso él no es el padre del bebé de Angela? - ...por eso es que Brennan no quería cambiar de opinión acerca del padre de su bebé...

-Angela, ahora sí me tienes confundido, ¿de qué estás hablando?

-¡Por Dios Hodgins! ¡Brennan ha estado embarazada todo este tiempo y ha estado jugando con nosotros a que aceptaba a Hannah Burley como la novia de Booth! - dice la artista tomando a su esposo por los hombros y agitándolo de atrás para adelante - ¡Y vaya que lo hizo bien, eso debo reconocérselo!

MIENTRAS TANTO, EN EL J. EDGAR HOOVER

-Entiendo, Dra. Saroyan, de inmediato coloco la alerta a nivel nacional... - dice Cullen terminando la llamada del Jeffersonian mientras piensa en la situación actual, tienen a una asesina desaparecida del mapa, un caso sin resolver y dos de sus mejores agentes indispuestos.

La única cosa que pueden hacer en estos momentos es esperar a que alguna alerta del FBI o de la policía local se disparen, por más mínima que sea la pista, puede servirles para ubicar al asesino.

Y mientras esto sucede, Hannah está sentada en su cuarto de hotel viendo las noticias locales, y lo que está viendo no le gusta para nada...

-Las imágenes que están viendo en estos momentos provienen directamente del FBI - dice el reportero en pantalla mientras aparece en pantalla gigante y a todo color la escena donde Hannah arrastra un cuerpo desde su vehículo hasta un agujero junto a un árbol en un sitio de construcción para luego lanzarlo ahí como simple basura, luego la pantalla cambia nuevamente a la del reportero con una fotografía de ella en el recuadro - si usted ha visto a esta mujer, conocida como Hannah Burley, no piense dos veces en llamar a este número en pantalla.

Hannah apaga el televisor e intenta no caer en pánico. Ya la descubrieron y están tras ella. Es una alerta nacional. El canal que emite su imagen cada 5 minutos es su canal y el reportero que indica su nombre y el número al cual llamar, se suponía era su amigo. No tiene en quien confiar.

Empieza a dar vueltas alrededor de la habitación. Él se lo dijo. Prácticamente le adivinó todo lo que iba a pasar y lo que aun no pasaba. La atraparían de seguro, solo era cuestión de semanas, ellos ya sabían que no había salido del país y el disfraz no era garantía de nada. Podían rastrear sus movimientos hasta el salón de belleza, preguntar cual era su nuevo look y saldría en la televisión nuevamente para ser finalmente reconocida y expuesta al escarnio público.

Ella era una mujer de acción y no iba a dejarse atrapar así como así pero no tenía en quien más apoyarse. Seeley ya estaría enterado de todo y Temperance debe estar analizando a la víctima para sacarle toda la información posible... incluso el hotel en el que se alojaba y el número de habitación.

Ya estaba alucinando. Presa y condenada a cadena perpetua o inyección letal. El atropello fue accidental pero el abandono y ocultamiento del cuerpo en una zona poco transitada eran definitivamente delitos graves sumados al asesinato involuntario... ¡Dios! Ella no había querido hacerlo. Se consiguió un auto alquilado para ir de encubierto a perseguir una noticia y no vio a la Dra. Eames arrodillada en el asfalto. Todo había sido tan rápido. Entró en pánico y solo atinó a deshacerse del cuerpo en esa obra que habia visto de pasada en la mañana mientras iba a su oficina para pedir el traslado a Afganistán.

Y la idea que Jacob le había propuesto era inconcebible. Inadmisible. Inaudita... no podía matar dos veces y no sentirse una maldita desgraciada, una mujer sin alma. Lo de Eames fue accidental, pero esto... esto no tenía nombre.

Sí lo tenía. Asesinato. Cómplice de homicidio en primer grado. Agravante en sicariato. Dos muertes en su conciencia. Dos mujeres a las que les quitaba la vida. Una sin querer y metiéndose en problemas, la otra en pleno uso de sus facultades y para librarse de su destino. Ambas eran doctoras y ambas eran eminencias.

Pero solo una había sido su amiga y eso le taladraba el alma. Tocaron a la puerta. ¿Vendrían por ella? ¿Tan rápido?

- Servicio a la habitación, Srta York.

No había pedido nada. Salió a abrir pensando encontrar una operación encubierta y a Seeley empuñando un arma para arrestarla. El chico ingresó, dejó una fuente con una tarjeta y se marchó. Ella cogió la tarjeta y leyó.

"Ya estás en las noticias, querida. Se te acaba el tiempo... llámame, 980466296. Con cariño. Jake"

Era cierto. No tenía más tiempo. Era ella o Temperance.

Cogió su móvil. Empezo a marcar el número de la tarjeta y que Dios la perdone, porque ella misma jamás lo haría