CAPÍTULO 15
-¿No se dio cuenta si estaba acompañada o alguien la esperaba? - pregunta Sweets en la sala de juntas del Hoover a las mujeres que llegaron acompañadas por Adrian y Molly.
-No - dice la mujer más joven - como ya le había dicho, llegó y se fue a pie cargando dos maletas consigo, pidió un tratado facial, rizado y tinte permanente, pagó en efectivo y me dijo que me quedara con el cambio.
-Gracias Señorita, esto nos ha ahorrado algunas semanas de trabajo - dice el psicólogo levatándose para poder despedir a las mujeres. Cullen, Monk y Stottlemeyer lo esperan en la puerta.
-Prácticamente lo único que le faltó fueron los lentes de contacto y la cirugía plástica... - dice Cullen cruzándose de brazos - definitivamente esta mujer es más lista de lo que creíamos...
-Y entre más tiempo pase, más probable se vuelva de que se haga esa cirugía... - dice Stottlemeyer pensando en la nueva situación y como resolverla.
-Al menos Angela ya tiene la nueva información, nos mandará la nueva reconstrucción en cuanto la termine.
-¿Sucede algo, Monk? - pregunta Stottlemeyer volteando a ver a su mejor amigo que sigue pensativo y totalmente callado desde que terminaron el interrogatorio.
-Algo no me huele bien en todo esto... - dice el detective tomando asiento en la sala de conferencias mientras comienza a ordenar perfectamente los lápices e informes que Sweets dejó ahí - aun suponiendo que Hannah haya cometido el crimen totalmente sola, veo bastante improbable que no haya encontrado un cómplice a estas alturas...
-Y no un cómplice cualquiera... - dice Molly entrando en la sala y colocando algunos archivos de posibles sospechosos -podría ser alguien con experiencia, alguien que sabe como y donde ocultarse. Probablemente un asesino a sueldo o un ladrón...
MIENTRAS TANTO, EN ALGUNA PARTE DE MAINE
-¿Finalmente se durmió? - pregunta Brennan saliendo de la ducha de la habitación para ver a su novio sentado en la cama junto a la bebé.
-Sí, los chicos y ella me robaron todo el sueño que me quedaba...
-¿Chicos? - pregunta Brennan confundida mientras se termina de secar el cabello. la cara de Booth no le inspira mucha confianza y esta refleja frustración y enojo.
-Sí, resulta que tu padre, hermano y cuñada tenían que ir a hacer algunas cosas de última hora a la ciudad vecina, y aquí está la mejor parte, dejarnos a cargo de los niños sin decirnos nada...
-No veo cual es el problema, Booth... - dice Brennan tomando a la bebé mientras ambos salen de la habitación - Hayley puede cuidarse sola y los tres sabían que nosotros estábamos en la habitación de huéspedes...
-No es tanto por eso, Bones - contesta Booth disintiendo -es más por el hecho de que nos hayan jugado esta broma tan pesada, y créeme que un día me las van a pagar todas juntas... - dice el agente comenzando a buscar algo de comida y sartenes para hacer el desayuno -¿quieres una ensalada de frutas o un bagel?
-¿Qué tal unos huevos con tocino? - contesta la antropóloga con una sonrisa mientras Booth deja caer los sartenes al suelo de la impresión -¿qué?
...
-¡Dime de nuevo por qué no tengo que ir a Maine a buscar a esos dos! - le grita Angela a su esposo que aun tiene las llaves de su cafetera... digo, carro compacto en la mano - ¡tú sabes mejor que nadie que Booth es el único que podría encontrar a estos dos!
-¡Para empezar es un viaje de más de cinco horas, Angela! - la contradice Hodgins mientras sigue jugando con dejar las llaves del auto fuera del alcance de la artista - además, recuerda que no puedes pasar más de 15 minutos sentada en la misma posición sin quejarte de tu espalda o sin querer ir al baño.
-¿Y de quién fue la culpa? - dice Angela frustrada y señalando hacia su vientre de casi 5 meses - la última vez que revisé mi libro de biología todavía decía que se necesitaban dos para bailar tango...
-Oh no, a mí no me vas a echar la culpa de esto - dice Hodgins levantando las manos en señal de querer terminar esta conversación pronto - además, recuerda que tienes que terminar la nueva reconstrucción facial. También te recuerdo que estás olvidando que ambos se merecen ese merecido descanso. Lo único que vas a lograr con esto es que ninguno de los dos regrese al 100% y eso podría afectarnos todos...
-Está bien, tú ganas.. - dice Angela cayendo rendida en el sillón y cruzando sus brazos en señal de enojo - pero si algo sale mal, ni tú ni el FBI podrán detenerme de ir a buscar a esa maldita desgraciada... ¡Ouch! - de pronto Angela detiene su retahíla de insultos mientras se lleva una mano al vientre.
-¿Sucede algo, Angela? ¿Estás bien? ¿Acaso el bebé...? - dice el entomólogo entrando en pánico mientras saca su teléfono y comienza a marcar el número de emergencias.
-Estamos bien, cariño, es solo que el bebé acaba de patearme demasiado fuerte.
-Oh bueno... - dice Hodgins cancelando el marcado mientras se sienta en el sillón enfrente de su esposa, pero luego la realización lo golpea en la cara como un derechazo de un peso pesado y se le ilumina el rostro, es la primera vez que el bebé comienza a patear - ¿En serio?
Angela solo asiente mientras toma la mano de su esposo y la coloca en el lugar donde sintió el primer golpe, y casi de inmediato se repite.
...
Booth está estupefacto. No se ha llevado ni una migaja a la boca a pesar de que tiene el pan con huevo y tocino delante de él... por ahora. Brennan ha comido, perdón, ha devorado dos panes rellenos de huevo con tocino, un bagel con chorizo y una buena taza de por lo menos medio litro de café con leche y le sonríe mientras deliberadamente alarga su mano hacia su plato con tres panes y papas fritas a la francesa. Apenas logra arrimar el plato antes de que las papas fritas se vayan para no volver. Ella lo mira, haciendo un puchero tristísimo y él cede con un suspiro.
- Pero los panes no - le dice el retirando ambos sandwiches y levantándose de la mesa con su taza de café caliente para irse a la encimera. Brennan lo sigue con una amplia sonrisa en el rostro y se sienta al lado de los panes, digo, de su novio, comiendo las dichosas papas fritas con todo deleite.
-Tía Tempe - dice Enma molestísima y con los brazos en jarras - ¡Parker rompió mi coolbox!
-¡Parker! - gritan ambos adultos mirándose de reojo y sin moverse de la encimera pues el primero que se vaya pierde los panes.
-¡Yo no fui, lo juro! - grita Parker ingresando con un cachorro de labrador dorado en los brazos - ¡fue Sunny!
-¿De dónde sacaste ese cachorrito? - dice Temperance extendiendo los brazos para cogerlo de las manos de Parker. Lo acurruca en su hombro y el pequeño le da una alegre lamida de rostro haciendo reír a la antropóloga - ¡es adorable!
-¡Cielos, tendré que acostumbrarme a la nueva Temperance! - dice Seeley riendo - ¡comiendo como un ser humano normal y emocionándose por bebés y perritos!
- El cachorro nos siguió cuando salimos a la tienda a comprar las cosas del desayuno con Halley - explica Parker - no tiene correa ni collar de identificación, ¿podemos quedárnoslo papi? ¿Podemos? ¿Podemos?
-¿Podemos? - le dice su novia con su mejor sonrisa de niña desvalida que junto al puchero de su hijo eran altamente convincentes.
- Ehhhh... - Seeley estaba en un apuro y necesitaba ayuda rápido. Bebés y perritos sueltos en casa no eran buena combinación si ambos trabajaban como adictos - bueno... - se empezó a rascar nerviosamente la nuca. ¡Dios, una mano por favor! Rogaba Booth.
-¿Y mi coolbox? ¿Quién me lo va a devolver? - dice Enma a punto de echarse a llorar al ver perdido su precioso aparatito de realidad virtual. Si Sunny fue el culpable y Parker es el dueño, jamás recuperaría su preciada posesión, a menos que... - Tío Seeley, tu perrito lo rompió así que pienso que deberías reponérmelo. Es lo justo.
-¿Mi perrito? - dice Seeley con una mueca de incredulidad - todavía estoy pensando si será o no "mi perrito", ¿y ya quieres cobrar daños y perjuicios? ¡Esta nena se perfila para abogada, Temperance!
- Mira Enma - le dice su tía sin soltar al cachorro mientras Parker juega con él colocándole uno de los panes de su padre en el hocico. El cachorro le da sendas lenguetadas para empezar a dar pequeños mordiscos a la par que Seeley lo compensa con las papas a la francesa de Tempe - ya que el cachorro lo rompió, te lo repondré. Iremos mas tarde al centro y te comprare un nuevo coolbox. ¿Está bien?
-¡Sí! ¡Tía Tempe eres la mejor! - dice abrazando a la mujer y haciendo que el pequeño labrador salte de sus brazos con el pan en el hocico dirigiéndose a la sala - ¡Sunny! ¡Ven acá! ¡No rompas otra cosa más!
-¡Parker, asegúrate que ese cachorro no destruya nada o lo cobraré de tu mesada! - le dice Booth terminando el último pan del plato y viendo como su hijo sale corriendo detrás del dorado labrador para cogerlo en brazos y salir con él y Enma al jardín donde no pueda hacer mas daño.
-¿De verdad vas a dejarlo sin propina? - le dice Temperance mirándolo sorprendida.
- Nah... es solo para que lo piense. En realidad nunca lo había amenazado así antes, pero está creciendo y debe comportarse - dice terminando su café.
- Que bueno que pienses así. No me gusta castigarlos de esa manera. Hay otras formas de hacerlo entrar en... ¡Hey! ¿Y mis papas? - dice Temperance mirándolo con mala cara.
- Tu perrito se las comió - le dice abrazandola sin aguantar la risa y dándole un beso en la mejilla.
- Tendré que amaestrarte, Seeley Booth - le dice envolviéndose en el abrazo - no te salvarás esta noche...
...
Hannah Burley se sigue paseando por su habitación de hotel pensando en como solucionar su situación actual sin necesidad de llegar al extremo de aliarse con un asesino a sueldo para poder terminar sus problemas de manera definitiva.
Jacob incluso le ha ofrecido un pasaporte falso para poder salir del país vía marítima una vez hayan concluido el trabajo.
Pero ella aun no está convencida del todo. Una cosa es matar a alguien por una imprudencia y otra cosa muy distinta es hacerlo a sangre fría por medio de un sicario. Solo es cuestión de tiempo antes de que la rastreen y la encuentren finalmente en esta habitación de hotel.
La periodista sabe que solo hay dos formas de salir de esta situación: seguir las instrucciones de su nuevo "amigo" o entregarse y confesar todo a Seeley. Finalmente se decide por la última opción y toma su teléfono celular, tal vez no es demasiado tarde para redimirse.
-Vamos, contesta... - dice Hannah empezando a desesperarse con cada repiqueteo del teléfono.
-Teléfono de Seeley Booth... - se oye una voz femenina muy familiar para la reportera. ¿Será posible? No, no debe sacar conclusiones apresuradas, pueden haber muchas razones por las que ella conteste el teléfono.
-¿Temperance? - comienza Hannah, intentando comenzar la conversación de manera simple y casual - ¿Está Seeley ahí?
-¿Quién habla, disculpe? - dice Brennan frunciendo el ceño ante la voz al otro lado de la línea, se le hace familiar, pero no recuerda de donde.
-Soy... - Hannah intenta revelar su identidad, pero un ruido de fondo seguido por una serie de ladridos y después un lloriqueo de un bebé la interrumpen.
-¡Parker! - se oye gritar a Seeley en el fondo mientras Temperance - ¡Te dije que cuidaras a ese perro! ¡Acaban de despertar a Amy!
-¡Fue él quien salió corriendo antes de que tan siquiera nos paráramos, papá! - dice el niño con cara de inocente.
-¿Hannah? - pregunta Temperance finalmente al teléfono cuando recuerda a quien pertenece esa voz.
-Temperance, lo siento... - dice Hannah con la voz entrecortada por el llanto - no quería entrometerme en su matrimonio... - y diciendo esto finalmente termina la llamada mientras su rostro se empapa totalmente en lágrimas. Jacob tenía razón, solo hay una forma de terminar todo este suplicio...
-¿Quién era? - pregunta Booth finalmente después de haber calmado a la bebé que se ha quedado dormida en los brazos del agente.
-Creo que era Hannah, aunque fue muy extraña la llamada... solo dijo que lo sentía por haberse inmiscuido en nuestro matrimonio.
Booth solo mira a su novia con extrañeza, pero antes de poder agregar algo más, cierto cachorrito está a sus pies jugando con las cintas de sus zapatos y ensuciando su pantalón con el lodo de sus patas.
-¡Sunny! - dice el agente separando su pie del labrador quien solo chilla y lo mira con cara de arrepentimiento -No, no me mires así... no voy a caer en tus trucos... y ustedes dos- dice el agente dándole la bebé a la antropóloga y señalando a los niños - ¡será mejor que ya tengan listo todo para bañar al perrito!
