CAPÍTULO 16

-Fue buena idea la de usar al cachorro de carnada... - ríe Russ al hacerse la imagen mental de ver a su hermana y a su cuasi cuñado lidiando con dos niños, un bebé y un perro al mismo tiempo.

-Lo compré hace dos días cuando Temperance me contó que venían a visitarnos, quería darles la sorpresa, así que le di instrucciones al vecino de soltarlo en el momento que viera a Parker saliendo con las niñas... - dice Max caminando junto a su hijo y su nuera por el centro comercial, andan buscando cosas para bebés, y Amy está comenzando a planear las cosas para el Baby Shower de Temperance. Pero aun falta lo más importante: los invitados a la fiesta.

- Creo que aparte de Parker, nosotros y los improvisados padres; nadie más conoce el estado de Tempe - dice Russ frotándose la barbilla con los dedos como si alisara una inexistente barba - ¿cómo invitaremos a sus amigos? Si ella no les ha dicho nada, no nos corresponde a nosotros hacerlo.

- Eso es un impase, Russ - le dice su padre imitando su gesto - si Booth, que es el padre, se enteró hace tres días y ella ya tiene casi tres meses... era capaz de ocultarlo hasta el parto.

- Hombres... - dice Amy moviendo la cabeza y sonriendo - yo conozco a Angela. Las hormonas solo agudizan los sentidos ya de por sí desarrollados de nosotras, las mujeres. Ya lo sabía y le estaba dando tiempo a contárselo o con este viajecito, debe ya haber encajado las piezas en el rompecabezas Booth-Brennan.

- Eso no es un simple rompecabezas - dice su esposo mirándola con ironía - es un juego de estrategia e inteligencia, como el Risk.

- No Russ, incluso es más simple que un rompecabezas... - dice Max sonriendo a su hijo y a su nuera. ¡Se lo diría él que estuvo casado con la versión original de las mujeres Brennan! Christine era como Tempe. Audaz, aguerrida y dispuesta a arriesgarse pero en cuestión del corazón, la antropóloga era muy parecida a él. Temerosa de que la hieran y muy sensible. Solo su esposa pudo atravesar su coraza y llegar hasta él para ingresar en su vida y quedarse hasta el día de hoy - me recuerdan tanto a tu madre y a mí...

- El abuelo Max tiene razón. Es simplemente el juego del gato y el ratón. Lo bueno es que ambos, Tía Tempe y Tio Seeley, decidieron dejarse atrapar el uno por el otro - interrumpe Halley apareciendo en el centro comercial y alcanzando a su familia.

- Serías una excelente detective, hijita - le dice Russ abrazando a la adolescente que le sonríe contenta - ¿compraste todo?

- Todo, papi - le dice pasándole las bolsas y las cajas a su madre para que las apruebe - los globos, las decoraciones, los juegos. Solo faltan los invitados.

- Estoy llamando a Angela pero su teléfono está ocupado - dice Amy cortando la llamada - intentare mas tarde.

...

- ¡El Oscar, el Emmy hasta el Billboard deberían darte, Temperance Brennan! - grita Angela frotándose el vientre con vigor mientras se pasea de un lado a otro con el teléfono en la mano y pegado a la oreja - ¡casi doy a luz a tu sobrino de la impresión! ¡Oh pero como has podido callarte semejante secreto tanto tiempo!

- Porque debía ser así, Angie - le dice Brennan recostándose un rato en el sofa mientras Amy duerme muy a gusto en el sillón y mira por el ventanal de la sala como los chicos y Booth bañan a Sunny en el jardín con la manguera y shampoo especial para perro que "casualmente" encontraron entre las cosas de limpieza en la cocina - él iba a casarse con ella...

-¡¿QUÉ?! ¡¿El muy canalla te confesó que le iba a proponer matrimonio?! - dijo parando sus vueltas eternas alrededor de la sala - ¡en este momento me voy a Maine a cantarle sus cuatro verdades!

- Era obvio Angela. Él no me ha dicho nada pero era más que evidente y yo... ya te había dicho que no quería quedarme sola - dice acariciando su pequeña pancita y recordando la imagen del ultrasonido - le he dado la última oportunidad y sé que no me va a defraudar esta vez. Está muy emocionado con el bebé y conmigo, por supuesto.

- Ajá... la conversación se pone interesante - dice sentándose también en su sofá a descansar - ¿ya pasó algo?

- Ya pasó todo, Angela - se ríe Temperance al ver a Sunny sacudiéndose el jabón de lado a lado y empapando a su querido novio hasta el alma, pues estaba enjabonándolo por segunda vez, mientras los niños lo persiguen, mojados también, por todo el jardín - Es un excelente padre. Atento, cariñoso, firme cuando debe serlo y tolerante cuando se requiere...

- Ajá... - dice la artista sonriendo - ¿y es buen amante también?

- Pero por supues... ¡Angela! - le regaña su amiga al ver que la ha hecho confesar al notarla distraída - si tanto deseas saberlo, pues sí. Es eso y más.

- Dame detalles, cariño - le dice la artista aguantandose la risa al ver a Hodgings parado en la puerta de la sala y moviendo la cabeza a la vez que rueda los ojos pues se imagina de que y con quien está hablando - ¿está bien dotado?

-¡ANGELA! - gritan Jack y Temperance al mismo tiempo en lugares distintos pero con la misma finalidad. Hacer que la curiosa Angela Montenegro-Hodgings se calle de una buena vez.

...

Hannah no puede parar de llorar. Había sido una reverenda idiota. Ella creyendo que le iba a hacer daño a una amiga leal e inocente cuando en realidad era todo lo contrario. Recordó que cuando recién llegó, ella compartimentó demasiado bien la situación de verlos a ambos, ella y Seeley, juntos y en actitudes amorosas. Todo para que apenas ella se diera media vuelta, ese par la engañaran de la manera más asquerosa y vil. ¿Por cuánto tiempo estarían así? ¿Por qué necesitarían verse en esa situación?

Claro. El FBI. Si ellos eran amantes los separarían de inmediato así que necesitaban una excusa, una buena pantalla para decir que eran "solo compañeros" a todo el mundo y a los cuatro vientos. Ella era la idiota que encontraron exacta para el trabajito.

¡Dios, como estuvo tan ciega! Las llamadas a cualquier hora de la noche y sin reproches de ninguna de las partes, las miradas cómplices y enamoradas, las sonrisas compartidas, cuando parecía que solo eran ellos dos y el mundo se borraba, el hecho de que él no la soltaba por nada del mundo así tuviera que ir al mismísimo infierno. Él la amaba. Ella solo era su mejor excusa.

¿Y en la cama también le mentía cuando le decía que la amaba? De seguro pensaba que estaba con ella, con Temperance. Más de una vez, Seeley había confundido los nombres en situaciones íntimas pero ella se lo había pasado. Ahora todo calzaba, todo cuadraba...

¿Y el bebé? De seguro esa bendita expedición a las islas Molucas fue para cubrir el tiempo de embarazo. No le extrañaría que esa salida de cinco días que hizo Seeley cuando estaba en Afganistán, desconectándose del mundo y de todos, fuera para asistir al nacimiento de su hijo. ¡Eran unos embusteros maestros! ¡Unos malditos mitómanos!

Llamó a Jacob. Necesitaba hablar con alguien, desahogar toda la podredumbre que tenía en el alma. Arrancarse el cariño todavía existente por Seeley y convencerse de que la amistad de Temperance era más falsa que promesa de amor eterno. Ella lo sabía bien, por experiencia.

...

-¿No les causaron muchos problemas? - pregunta Amy con su bebé en brazos mientras camina junto a su "cuñado" por la cocina.

-Si no contamos la destrucción del Coolbox, la lluvia de lodo que hizo Sunny y el huracán que pasó en la bañera seguida de la tormenta de harina en la cocina... creo que todo resultó bien... - dice Booth con sarcasmo, quien está rendido en una de las sillas de la cocina, definitivamente hoy no fue su día.

-Oh, vamos Seeley, tú también eres padre... - contesta la mujer con una sonrisa mientras voltea a ver a su bebé que sigue tomando de su pecho tranquilamente - tú ya tienes experiencia con Parker, no debió de ser tan difícil...

-Yo nunca fui parte total en la infancia de Parker... - dice el Agente viendo por la puerta de la cocina a su hijo de diez años quien está durmiendo y recostado sobre el regazo de Brennan - Rebecca, su madre, siempre me pone un pero para no verlo, aduciendo que mi trabajo es demasiado peligroso y que no quiere que Parker forme un lazo tan fuerte conmigo para luego quedar devastado al enterarse de mi muerte...

-Seeley, yo... lo siento, no lo sabía...

-No te preocupes, Amy. Igual ella tiene razón en parte...

-Pero eso no significa que no existan las segundas oportunidades... - se oye una voz detrás del agente mientras unos brazos lo rodean desde atrás para luego fundirlo en un cálido abrazo reconfortante -Booth, no importa si algo sucede entre nosotros, solo ten por seguro que yo si te daré todos los derechos sobre nuestro bebé y que podrás verlo cuando quieras...

-Bones... yo... - dice el agente al borde de las lágrimas mientras voltea para ver a su novia que lo mira con compasión y empatía - gracias.

Amy decide que ese es el mejor momento para dejar a los tórtolos a solas, así que decide ir a ver que tanto están haciendo su esposo y su suegro en el garaje ya que llevan más de una hora ahí.