CAPÍTULO 18

-¿Estos son todos los sospechosos que tenemos entonces? - pregunta Adrian comenzando a revisar los archivos que tienen enfrente, tienen que descartar todo, desde cualquier cazarrecompensas hasta el último de los casos de Booth y Brennnan.

-Efectivamente - dice Cullen analizando la otra mitad de los archivos, de pronto su rostro cambia a uno de confusión - ¿Quién puso el archivo de Max Keenan aquí? - pregunta el subdirector lanzando con más fuerza de la necesaria el archivo contra el escritorio

-No debemos descartar ningun probbilidad, Señor... - dice Aubrey con total seguridad y sin apartar la vista del archivo que está leyendo - Keenan cumple perfectamente con todos los requisitos: ladrón de bancos, asesino, vínculos con la mafia...

Cullen en verdad quiere golpear a su subalterno en la cara, tiene mucha razón al estar en duda, pero antes de responderle una mano de Stottlemeyer lo detiene de continuar.

-¿Ya leíste el resto del archivo, Aubrey? - dice Adrian sin apartar la vista de la copia del mismo archivo.

-Casado, dos hijos... alias, Mathew Brennan... -dice Aubrey perplejo ante la información - Esto tiene que ser una broma... ¿En verdad este tipo es el padre de...? ¿Acaso la Dra. B...?

-Así es, Aubrey, Max queda descartado por razones obvias, es más probable que intentara matar a Seeley y a Hannah con sus propias manos y después esconder los cuerpos en el sótano de su casa antes que ayudar a Hannah Burley a burlar la ley...

-Entonces no hay mucho que podamos hacer hasta obtener nuevas pistas... - dice Adrian poniéndose de pie al ver que su hija entra en la habitación para recogerlo

-No sabemos lo que esta mujer planea, ya ha matado una vez y no estamos seguros de si lo volverá a hacer, mucho menos si tiene algún cómplice... - dice Molly ayudando a su padre a recoger sus cosas - necesitamos más evidencias o que alguien logre identificarla lo más pronto posible, hasta entonces...

-Esperen un minuto... - dice Stottlemeyer al darse cuenta de que Monk y Molly se van en pleno mediodía de un día laboral, y sin él - ¿A dónde van ustedes dos? Estamos en medio de un caso y apenas es mediodía...

Molly está punto de decir algo, pero Adrian se le adelanta.

-Nos invitaron a ir a Maine al Baby Shower de la Dra. Brennan... - y sin decir más, ambos abandonan la sala de conferencias dejando a los otros tres agentes con la boca abierta.

-Vaya, eso fue más rápido de lo que esperaba... - es Cullen quien rompe el silencio mientras sigue revisando los archivos como si nada

-Esperen... ¿Eso es al menos permitido en el FBI? - es Aubrey se rasca la cabeza con confusión- esos dos apenas han entrado en una relación, suponiendo que tienen una, ¿Y nosotros nos hacemos los de la vista gorda ante esta noticia?

-Agente Aubrey, todos los que trabajamos con Booth y Brennan sabemos que esos dos siempre se han comportado como una vieja pareja de casados, separarlos sería contraproducente, sino mire lo que pasó cuando Monk se unió al caso... Con un demonio, ni siquiera con mi esposa nos llevamos tan bien...

-Ni que lo digas, yo aún no entiendo del todo por que la mía me pidió el divorcio... - dice Stottlemeyer riendo de buena gana mientras Aubrey solo niega con la cabeza en desaprobación.

...

Rebecca Stinson ingresa en el apartamento de Seeley, él le dio un copia de su llave y le dijo que se encargara de revisar de su apartamento cada dos días para asegurarse de que todo estuviera en orden. Ella no estuvo muy de acuerdo con la decisión, pero el remordimiento le carcome, aun no sabe como darle la noticia a su exnovio, y esta lo va devastar profundamente. Ella ha recibido un ascenso y le han ofrecido un puesto en la nueva sucursal de su firma de abogados... en Londres, y va a llevarse a Parker con ella y Seeley no tiene ninguna forma de detenerla debido a que él no tiene ningún derecho paternal.

Sabe que el agente va a rabiar, enfadarse y odiarla con toda la fuerza de su alma por esa decisión. Probablemente quiera ir a los tribunales de familia para intentar retener al niño en Washington pero su decisión está tomada... ella no podría irse sin su hijo, ¿cierto?

Toma entre las manos un portarretratos que se encuentra en la sala de su ex-novio. Es una fotografía muy reciente. Booth, Temperance y Parker están sentados en la sala, en el sillón y miran sonrientes a la cámara. Se odia un poco por quitarle eso a Parker. Sabe que idolatra a la antropóloga y que la mujer adora a su pequeño hijo. Seeley le dijo por teléfono que tendrían un baby shower para Temperance y a pesar de que se sorprendió por la rapidez con que ese par evolucionaba su relación de "simplemente compañeros" a padres enamorados, lo que más le preocupaba era la reacción de Parker. Ella lo había dejado ir con Booth y Brennan porque Temperance le pidió que no lo alejara de su padre en esta ocasión importante y lo hizo con tanta empatía y humildad que la abogada no tuvo corazón para decirle que no, máximo que se llevaría al niño sin ver nacer a su hermano o hermana. Suspiró resignada. Era lo correcto, ella debía llevarse a Parker consigo y a pesar que desvastaría a Seeley, él tendría a Temperance y a su bebé para compensar la perdida. No era su intención ser práctica pero la vida se presentaba así.

Cuidar su apartamento es lo menos que puede hacer por él. La abogada ingresa en la habitación de su hijo, está adornada con cosas deportivas de Hockey, Baseball y Soccer mientras una cama simple junto a una cómoda con algunos libros de ciencia terminan de ambientar la habitación. Ella apaga la luz y decide salir del apartamento, pero algo la interrumpe.

-Lo siento mucho Dra. Brennan - se oye un voz femenina detrás de Rebecca mientras ella da media vuelta confundida, pero no logra discernir nada en la oscuridad - no quería llegar a estos extremos, pero usted y Seeley no me han dejado más opción...

Y un disparo resuena en la oscuridad.