Brennan llega a la azotea del canal 5 con Vincent. El joven inglés iba a acompañarla en la búsqueda de la reportera por los pequeños cubículos de la azotea pero la antropóloga le pidió que se quedara oculto y que solo saliera en caso de fuerza mayor. Se plantó en medio de la azotea con el arma oculta en su sobretodo y la llamo.
-¡Hannah! ¡Aquí estoy como quedamos! ¡Libera a mi hermano!
Unos aplausos provenientes de un lado de la azotea la obligaron a voltear hacia el lugar. La reportera aplaudía con una sonrisa sardónica yendo hacia ella. Tenía la pistola que uso para matar a Rebecca Stinson oculta en la pretina del pantalon.
-¡Todo un ejemplo de amor fraternal! ¡Qué belleza!- cambia su sonrisa por una expresión casi de enfado. Esperaba algo más elaborado por parte de ella - Realmente eres una idiota, Temperance... ¿Dejarte matar así por un cobarde que te abandonó a tu suerte cuando debió de protegerte con su vida?
- Es una variable repetitiva en mi vida, Hannah - le dice la antropóloga en una clara alusión a la relación de la rubia con el agente - pero eso no significa que no pueda perdonar, olvidar y seguir adelante. Te sugeriría hacer lo mismo y entregarte.
-¿Lo estás diciendo en serio? - dice la reportera sorprendida. Mira el rostro de la antropóloga y recuerda una frase de Seeley "...ella no puede mentir, no tiene claro el concepto entre broma y burla..." -¡Oh por Cristo! ¡Lo estás diciendo en serio! - la retorcida mezcla de despecho y traición detona la rabia de la reportera - ¡¿Crees que voy a entregarme para que tu vivas tu vida doble sin ningún problema?!
-¿Vida doble? ¿A eso te referías cuando llamaste por teléfono y sugeriste un matrimonio entre Booth y yo? - dice empezando a entender la razón de su súbito cambio de personalidad - nosotros no estamos casados, bueno, no todavía…
Hannah se fija en la figura de Temperance. Está algo subida de peso y sus mejillas empiezan a rellenarse, el sobretodo se expande al llegar a su vientre... ¡no puede ser!
- ¡Estás embarazada! - grita la reportera sin poder creerlo - ¡otro hijo! ¡Vas a tener otro hijo en la clandestinidad!
- ¿Clandestinidad? ¿De qué estás hablando? No te entiendo...
-¡No te hagas la mosca muerta conmigo, Temperance! ¡Vas a darle otro hijo a Seeley y mantenerlo oculto como el otro bebé que tienen!
- Hannah en verdad no sé a que bebé te refieres. Imagino que todo este incidente te hace vivir episodios de paranoia y alucinación pero este es mi primer hijo... - Temperance toma conciencia de que están hablando demasiado y no llega a nada con la liberación de Russ - pero yo no vine a hablar de esto; sino a que sueltes a mi hermano.
-¡Ay, Tempe! - sonríe la reportera moviendo la cabeza con incredulidad - ¿eres un genio en verdad? ¿Acaso no sabes que es una trampa y no vas a salir viva de aquí? Lo siento por el bebé pero no va a nacer...
Mientras las mujeres están enfrascadas en una pelea verbal, Russ ve y escucha con desesperación los planes de Hannah desde el cuartucho en la azotea. Lucha contra las cadenas que lo sostienen a la silla y cae al suelo de costado, logrando desbaratar un brazo y zafando una mano.
Vincent escucha el ruido proveniente del cuarto al lado de donde se esconde y piensa que es una pelea. Su instinto de conservación y primer impulso es permanecer quieto y escondido pero al ver la valentía de su ex-maestra decide ingresar sigilosamente a la habitación, encontrando a Russell Brennan intentando sacar las piernas de las cadenas con las que se mantiene aprisionado a la silla pues ya ha logrado zafar ambas manos con dificultad y la herida del hombro ha vuelto a sangrar.
-¿Quién eres tú? - dice Russ intentando sonar intimidante pero la acción provoca todo lo contrario ya que el ex-becario se arrodilla a su lado, despojándolo de las cadenas y ayudándolo a incorporarse sosteniéndolo por los hombros y pasándole un brazo encima.
- Cálmese Sr. Brennan - le dice el muchacho más para sí mismo que para el adulto aturdido a su lado - vamos a caminar despacio hacia las escaleras y lo dejare ahí para regresar a ayudar a la Dra. Brennan.
- No me has respondido, niño, pero gracias - el hombre se apoya en el muchacho y recuerda - ¿dónde están Booth y su dichoso FBI? ¿No deberían cubrirle la espalda a Tempe? ¿No es una operación monitoreada?
- La Dra. Brennan sabe lo que hace y como lo hace, señor - dice Vincent sacándolo del cuarto y caminando lentamente hacia la salida de emergencia. Entiende
que su hermano no tiene la menor idea del enorme riesgo que está corriendo la mujer embarazada al ir sin respaldo a enfrentar a ese par de asesinos y no desea incomodar más al hombre herido. Abre la puerta y deja a Russ sentado a un lado de la escalera - llamaré al personal encargado para su rescate.
- Tu nombre, niño - le dice Russ sin soltarlo y mirándolo a los ojos - tengo que decirle a mis hijas que todavía hay buenos hombres en el mundo y necesito dar ejemplos.
- Vincent - el ex-becario suelta el agarre de Russ sobre su chaqueta y sonríe - soy uno de los internos de su hermana. Quédese aquí e inmediatamente vendrán por usted.
...
- ¡Más rápido Sweets! ¡Maldita sea, corre más rápido! ¿Que no te ejercitas, muchacho del demonio?!
Sweets está casi sin aire subiendo a toda prisa las escaleras del canal 5. Decidieron no hacer un escándalo y pedir refuerzos mientras solicitaban la evacuación íntegra del edificio. Booth terminó de coordinar con los policías, personal médico y equipo SWAT para colocarse un chaleco antibalas al igual que el psicólogo y correr los casi catorce pisos de escaleras esperando llegar a tiempo todavía.
-¡Booth! ¡No puedo creer que corra así teniendo casi cuarenta años! - dice el psicólogo resoplando - ¡debe ser la adrenalina! - Llegan al término de las escaleras encontrando a un malherido Russ ya inconsciente.
- ¡Russ! ¡¿Puedes oírme! Russell?! - Booth comprueba que su cuñado sigue con vida y coge su móvil para solicitar apoyo médico - ¡despejadas las escaleras! ¡Solicito personal médico en las escaleras del último piso! ¡Civil herido! ¡Repito. Civil herido!
-¡No voy a quedarme de brazos cruzados viendo como formas tu vida perfecta con Seeley! - dice la periodista sacando el arma de su cintura al mismo tiempo que Temperance extrae el arma de su sobretodo. Ambas se apuntan mirándose a los ojos.
- Tú lo dejaste, Hannah. Tuviste tu oportunidad y la desperdiciaste. Hazte a un lado. Es la única vez que voy a pedírtelo.
-¡Tú lo dejaste primero, maldita! - le grita la rubia - ¡le dinamitaste el corazón y yo lo curé después de tu huida a las Molucas! ¡Él es mío!
- Técnicamente ningún ser humano puede pertenecer a otro, Hannah pero... - Temperance palidece. Un descuido, un paso en falso y tanto ella como su bebé morirían a manos de la mujer que en un tiempo determinado consideró una amiga - entiendo lo
que dices porque si hay un sentimiento de entrega y pertenencia entre Seeley y yo. Estaba asustada y decidí rechazarlo para que pueda encontrar a alguien ideal para él y tú parecías serlo...
- ¡Yo soy su ideal! ¡Él debe amarme a mí! - le grita la mujer empezando a impacientarse - ¡te embarazaste para retenerlo!
- El bebe es de inseminación artificial, Hannah... yo estaba dispuesta a dejártelo para vivir tranquila con mi hijo.
- ¡¿Y?! - dice la rubia amartillando el arma. El clic de la pistola saca a Temperance de su estado contemplativo y vuelve a concentrarse en la rubia teniendo como blanco su corazón - ¡¿Qué diablos pasó?!
- Que me ama y yo a él - dice cogiendo el arma con ambas manos y amartillándola también - ¡no puedo dejar que arruines eso!
-¡Viniste a matarme! - la rubia fija su blanco en el vientre de la antropóloga -
¡eres una...!
Broadsky mira la escena desde la cabina telescópica de la máquina de construcción ubicada a cuadras del lugar. Podría dejarlas matarse entre sí pero se quedaría sin la satisfacción de la venganza cumplida, así que acomoda el rifle y apunta, viendo por la mirilla del fusil hasta encontrar el momento perfecto.
Booth y Sweets llegan a la azotea para ver a ambas mujeres apuntándose y antes de nada se escucha un disparo... con eco. ¿O son en realidad dos disparos?
Tres. Tres cuerpos tirados en la azotea y un francotirador en Dios sabe donde. Lo único que el agente especial Seeley Booth sabe a ciencia cierta es que la sangre que tiñe la azotea es real y que ninguno de los cuerpos da señales de vida.
Sweets y él están parapetados detrás de un muro, al lado de la puerta de las escaleras de emergencia y las lágrimas le bloquean la vista... El muchacho inglés intentó bloquear la bala pero Broadsky fue más rápido... yace boca abajo en un charco de sangre que se va haciendo más grande a medida que su cuerpo inerte se desangra. Temperance está boca arriba y con la cara vuelta en la dirección contraria a él. No se mueve ni reacciona y él sabe que la ha perdido.
Después de varios minutos se levanta de su improvisado refugio ante los gritos de Sweets que le ruega volver y ya no le importa si Broadsky le atraviesa el pecho sorpresivamente con una de sus balas explosivas... llega hasta los tres cuerpos y cae de rodillas, sin fuerzas. Hannah tiene la mirada ausente y sus ojos verdes, fríos y sin vida, están fijos en un punto... Seeley se fija en la trayectoria y ve una armazón telescópica de construcción a dos cuadras de ahí. Maldito Jacob. Lo tenía todo planeado...
...
Sweets corre detrás de Booth al darse cuenta que está desprotegido pues ha soltado el arma al caer de rodillas frente a la masacre que ha hecho Broadsky. Pasa frente a Seeley y revisa los signos vitales de Brennan en la carótida. Siente el pulso y escucha que inhala fuertemente. Seeley lo aparta de un empellón y la toma en brazos. Su saco se moja en automático con un líquido caliente... ¡está herida pero viva!
La levanta en brazos y corre con ella hacia la salida de emergencia y luego baja los catorce pisos sin sentirlo. Sweets corre detrás de él. Confirmó que el joven interno y la periodista sí perdieron la vida en el atentado al tomarles el pulso y no sentir nada bajo la piel de sus venas. Espera no correr con la misma suerte cuando Booth se entere porque la Dra. Brennan tiene un balazo en el hombro izquierdo que al ingresar en la recreación grafica del Angelatron coincidirá con su ubicación y calibre de arma. El joven psicólogo había disparado una fracción de segundo antes contra la antropóloga para que caiga desplomada casi al mismo tiempo del disparo de Broadsky, salvándole la vida en una maniobra arriesgada y poco menos que letal pero era la única alternativa... solo esperaba que Booth lo entendiera así.
...
Después de hacer el disparo, Broadsky es detenido en seco por un puñetazo de Max Keenan cuando intenta salir del edificio en donde estaba.
-¡Qué esperas, maldito! ¡Dispara de una maldita vez! - dice el francotirador en el suelo mientras sangre emana de su boca por el puñetazo recibido mientras ve al hombre mayor apuntándole con un arma de alto calibre - ¡Hazlo como lo hiciste con Kirby y tantos otros!
-Ellos me dieron un motivo, pero no habían llegado tan lejos como tú, maldito bastardo... - dice el anciano dándole una patada en las costillas al asesino frente a él, soportando las ganas de apretar el gatillo en esos instantes - secuestraste a mi hijo y tienes las vidas de mi hija y mi nieto pendiendo de un hilo, la muerte es demasiado buena para ti, voy a hacer de tu vida en prisión tan miserable que vas a querer haberte ido al infierno desde el día en que naciste...
Y terminando de decir esto, Broadsky queda totalmente inconsciente al recibir un culatazo por parte de Max Keenan.
