Booth no está muy seguro de que fue lo que lo despertó, pero se da cuenta de que no es la única persona consiente en la habitación. Al abrir los ojos cae en cuenta de que hay un hombre parado junto a la cama de Brennan, esto lo hace entrar en pánico mientras se levanta de improvisto y saca su arma pensando en el peor de los casos No puede perder a Brennan, no después de todo lo que han pasado no antes de proponerle matrimonio.
-Cálmate, FBI, solo vengo a visitar a mi hija.
-¿Max? ¿Cómo demonios entraste? No, mejor olvídalo dice Booth mientras con una mano se frota los ojos y con la otra guarda el arma. El sueño ha sido espantado totalmente y ve a su casi suegro mirándolo con una sonrisa que luego cambia a un ceño fruncido al notar que algo falta en la mano de su hija.
-¿Aun no se lo has propuesto?
-No es el lugar ni el momento adecuados, Max - dice Booth como si la respuesta fuera obvia - ¿Cómo quieres que se lo diga? Mira, acaban de matar a la madre de mi hijo, a mi exnovia y a uno de tus internos en menos de una semana además de que recibiste un disparo en el hombro. Ah, por cierto, ya que estamos en el tema ¿Te casarías conmigo?
-No era necesario tanto sarcasmo, chico FBI dice el hombre mayor poniendo una mano sobre el hombro de su casi yerno y presionándolo con más fuerza de la necesaria por cierto, te dejé un regalito en el FBI, espero te guste y sepas como tratarlo
-Eso te lo creería si estuvieras hablando de Sunny, pero él está en la casa de Hodgins
Antes de que ninguno de los dos hombres pueda agregar algo más, el celular de Booth comienza a sonar y sale de la habitación para poder contestar al ver en la pantalla que quien llama es Sweets. El exconvicto solo comienza a reírse por la coincidencia y voltea a ver al niño que sigue dormido en el otro sofá-cama.
-¿En verdad Booth me va a proponer matrimonio? una voz femenina detrás del anciano lo saca de su tren de pensamientos.
-¿Escuchaste todo?
-Por supuesto, el medicamento comenzó a perder su efecto cuando entraste en la habitación
-Cariño, solo tengo una pregunta para ti: ¿En verdad quieres casarte con ese hombre a pesar de todo?
-A veces creo que no lo merezco, Papá. Él merece a alguien mejor que yo y que sepa demostrárselo mi mayor miedo es que un día terminemos nuestra relación tanto amorosa como laboral y termine viéndome solo como la madre de su segundo hijo
-¿Sabes algo? dice Max con una sonrisa y disintiendo mientras su hija lo mira confundida Booth piensa igual que tú, él se cree menos merecedor de tu amor que tú del suyo. Él cree que tú te mereces a alguien más inteligente o que por lo menos entienda de qué demonios estás hablando.
-Booth no es ningún tonto, Papá
-¿Acaso crees que no lo sé? Ese hombre tiene un grado universitario además de ser el mejor agente en el Hoover en años, no llegas a esa posición solo arrestando y/o matando gente conforme se presente la situación
-¿Es a mí a quién le va a proponer matrimonio Booth o a ti? dice Brennan intentando hacer una broma, pero antes de continuar es interrumpida por Booth.
-¡Con un demonio, Max! ¿En verdad tenías que marcarlo como ganado?
-Era un mensaje no solo para él sino para cualquiera que se meta con mi familia, Booth.
-¡Papá! ¡¿Qué hiciste ahora?!
-Verás solo digamos que nadie se mete con mi familia sin salir ileso - Brennan está cada vez más confundida, no entiende que está pasando, y su mente comienza a maquinar todas las probabilidades hasta caer en la cuenta de quién puede estar hablando
-¿No me digas que le hiciste un tatuaje a Sweets?
-¿Por qué le haría un tatuaje a un niño de 12 años? pregunta Max más confundido que su hija mientras voltea a ver a Booth que simplemente se encoge de hombros
-Bones, no es nada de eso el FBI recibió una llamada anónima hace una hora donde decían que tenían un regalito para mí adentro de un Chevy Adentro estaba Jacob Broadsky apenas consciente y con una cicatriz de quemadura en forma de B en el pecho
-¡Papá! ¡Te excediste esta vez!
- ¡¿Me excedí?! ¡Ese infeliz mato a Rebecca, a tu muchacho interno y a la pérfida esa! ¡Dejó huérfano a Parker! ¡Estuvo a punto de matar a Russ! ¡Casi te pierdo por un balazo suyo! ¡A ti y a mi nieto! ¡¿Y yo me excedí?! ¡Cuándo me exceda Temperance, vas a saberlo porque no quedara títere vivo en muchos kilómetros a la redonda!
- Max... - Booth ve al anciano temblando de ira y lo comprende. Con más de setenta años a cuestas, Max Keenan era capaz de seguir haciendo justicia por su mano si se metían con sus hijos - yo te puedo entender pero no puedo excusarte. ¡Me has metido en un lío por el asunto de la letra!
- Mi apellido también tiene una B, chico FBI.
- ¡¿Qué?! ¡¿Dónde demonios está la B en Keenan?!
- En Brennan, muchacho, ¿es que tengo que explicártelo todo?
- Mira Max - dice Booth intentando no perder los estribos con su papá suegro - no tengo tiempo para seguir la pista de tu árbol genealógico, ni del real ni del ficticio, así que hazte y hazme el gran favor de mantenerte al margen hasta que termine la investigación.
- Ok. Me voy entonces - dice el hombre comprendiendo que sería lo mejor.
- Una cosa antes de que te vayas, Max... - Booth camina hasta el hombre que le llevo maniatada a su máxima pesadilla y lo abraza - como tu futuro yerno, te agradezco infinitamente lo que hiciste por Temperance, por Parker, por el bebé y por mí.
- Seeley... - el ex-convicto no esperaba esa repentina muestra de afecto por parte de su futuro hijito - era lo que tenía que hacer...
- Como agente del FBI - dice separándose de el con la mirada seria - te pido que no interfieras otra vez en asuntos federales aplicando la ley del talión. Debería arrestarte...
- Booth... - Temperance mira a los ojos del padre de su hijo pidiendo silenciosamente otra oportunidad para su padre.
- Pero no voy a hacerlo. Solo déjame a mí el atrapar a los asesinos sin casi convertirte en uno, Max.
...
Temperance salió de alta el día que cumplía cinco meses de embarazo, a pesar de que el medico aseguró que ya estaba apta para regresar y hacer sus labores cotidianas, ni su afanoso novio ni su acomedido hijastro dejaron que hiciera nada en todo el día y la antropóloga estaba soberanamente frustrada. Ni siquiera la dejaron en paz para comer pues al mínimo movimiento ya le pasaban la sal, el agua, la servilleta y Booth tuvo que hacer un gran esfuerzo para dejarla cortar la carne de soya sola, ya que no quería que su hombro tuviera más trajín que soportar.
Aunque la que ya no soportaba más era Temperance.
Terminaron de cenar y sus chicos Booth encendieron la televisión un rato. Jugaban los Philips contra otro equipo que ella no podía ni distinguir porque en menos de cinco minutos, Parker y Seeley prepararon botanas haciendo un señor laberinto en la cocina y llevaron cerveza de raíz junto con coca cola y hielo para ver el partido cómodamente instalados en el sofá de la sala junto a un plasma de 60 pulgadas que la escritora no recordaba haber comprado.
- ¡Hey! ¿No acaban de cenar? - Les preguntó ella sorprendida del tamaño de la bandeja de botanas - van a acabar todo eso?
- No te preocupes Mamá... ¡Temperance! ¡Digo, Bones! - otra vez el desliz del nombre y Parker se ponía rojo como un bebé camarón - nosotros lo terminaremos todo y limpiaremos la cocina.
- Si Tempe - dijo Booth destapando la cerveza y sonriéndole con cariño - solo relájate y descansa.
- ¿De qué? No me han dejado hacer nada todo el día... - los miró a ambos con incomodidad y se retiró a la cocina. Mientras estuvieran hipnotizados con el partido, ella podria lavar los platos y colocar la cocina otra vez en su lugar.
Al colocar las bolsas de frituras en la alacena junto con la bolsa de panes y las cremas en el refrigerador, pensó en los últimos acontecimientos del día. ¿En qué momento compro esa bestialidad de televisión? ¿Por qué Parker se seguía equivocando y le decía Mamá? ¿Por qué Seeley se demoraba tanto en proponerle matrimonio? ¿Por qué se le caían las lágrimas sin querer en este momento?
Quizá todo lo que habían pasado en estos últimos meses lo hizo darse cuenta que su relación no debía pasar al siguiente nivel. Quizá quería tiempo. Quizá todavía extrañaba a Rebecca o a Hannah. Quizá la culpaba por sus muertes. Quizá...
- ¿Tempe? ¿Qué ocurre? ¿Por qué lloras?
Parker había ido a servirse más coca cola y la vio llorando sin pestañear mientras lavaba los platos en el fregadero.
- No es nada... no le digas a tu padre, por favor.
- Tú no lloras por nada y te prometo no decirle nada a Papa, ¿pero me lo dirías a mí? No me gusta verte triste...
El pequeño Booth era tan cariñoso y protector como su padre y eso le saco una leve sonrisa a Temperance. Se secó las manos en el secador de la cocina y tomo de la mano al niño, sentándose en el comedor de diario junto con él.
- Quiero saber porque me sigues llamando Mamá... no me molesta, al contrario, me halaga y enternece mucho que me consideres de esa manera pero quiero saber tus razones.
- Es inconsciente - le dice el niño sin mirarla a los ojos y retorciéndose las manos - Mi Mami ya no está y yo te quiero mucho. Creí que podria llamarte así pero no pedí tu permiso.
- ¿Estás seguro de querer decirme Mamá siempre? Eso quiere decir que ocupare ese lugar de ahora en adelante. No podre reemplazar a Rebecca jamás pero asumiré sus responsabilidades para contigo y no seré solo la novia de tu padre sino alguien a quien debes respetar y podrás acudir a mi cuando lo necesites - le pasa una mano por los rizos y el niño la abraza - como te dije ese día en la heladería, tu siempre serás mi hijo mayor porque te quiero como si lo fueras en realidad.
- Estoy de acuerdo... Mamá y yo también te quiero así - le dice levantando el rostro para mirarla con una amplia sonrisa.
- Muy bien, ahora solo faltaría hacerlo oficial, adoptándote.
El grito de Parker hizo saltar a Seeley del sillón. Fue corriendo hasta la cocina para verlos trabados en un fuerte abrazo riendo y llorando al mismo tiempo.
- ¿Qué les pasa a ustedes dos? ¡Cada vez que los dejo solos algo ocurre! ¿Qué es esta vez?
- Temperance quiere adoptarme.
- Parker quiere que yo sea su Mama.
Seeley se sentó al lado de ellos y los abrazo a ambos. Se habían convertido en una familia completa en esos meses de locura y muerte y ahora por fin podrían respirar algo de normalidad.
- Estoy demasiado feliz - dijo el hombre dándole un beso a la futura madre de sus hijos - Gracias por hacerlo posible.
- No me agradezcas - dice ella con una sonrisa algo melancólica - todo es justo como debe de ser, ni más ni menos.
- No es bueno filosofar con el estómago lleno... - le dice el tomándole el pelo para empezar con una de sus típicas discusiones existenciales.
- Iré a acostarme, estoy algo cansada y deseo dormir hasta tarde mañana, sábado - dice ella sin seguirle el juego y dándole un beso fugaz que lo dejo algo confundido - no se desvelen, ¿eh? - le dice a Parker revolviéndole el cabello rizado - el lunes iremos con Caroline al juzgado para empezar los tramites de la adopción, claro, si estás de acuerdo Booth...
- ¡Pero por supuesto que estoy de acuerdo! - dijo el hombre sorprendido por la pregunta - legalmente Parker y el bebé serían tus hijos. ¡No podría estar más de acuerdo! ¡Somos una familia por fin!
- Si tú lo dices... - susurra Temperance retirándose con la misma sonrisa melancólica por el pasillo.
Parker se da cuenta de la frustración de Temperance ante la frase de su padre. Voltea hacia él y le pone las cosas claras.
- Pídele matrimonio de una vez antes de que piense que ya te arrepentiste, Papa.
El hombre sonríe moviendo la cabeza y tomando un trago de su cerveza.
- ¿Sabes que los Philips no juegan hoy? ¿Que ese era un partido grabado en el Blue-Ray y que si a ella no le dejas hacer nada en todo el día, se va a dormir temprano para refunfuñar a su gusto en la habitación?
- ¡Lo tenías todo planeado! - dice Parker sorprendido.
- Espera a ver su sorpresa cuando ingrese a nuestra habitación - dice tomando otro trago y terminando la botella - creo que mejor esperas aquí. Tengo una propuesta de matrimonio que realizar.
