Capítulo 12-15
No he venido y de todas formas ya desde el principio quería subirlo todo por lo que les dejo todo el capítulo.
Sobre la descripción de los ojos de Jason, lean nota finales.
Disclaimer: nada me pertenece, por desgracia, todo corresponde a DC y a sus respectivos autores intelectuales.
Este fic participa en el Reto # 7: "Dos Meses de Long-fic" del foro "Los héroes del mañana".
Espero que les guste y les recuerdo que tiene Slash ligero DickJay y TimKon, nada explícito.
XII
Owlman
Las alas de Nightwing habían recibido el impacto, pero la energía solidificada había estallado, dejándolos vulnerables a un segundo disparo, Owlman estaba sonriendo, matar a esos niños iba a ser sencillo. Disparó una segunda vez, esperando escuchar sus gritos de dolor y terror.
El segundo disparo había pasado rozando la mejilla de Dick, quien apenas había tenido tiempo de esquivar la bala al momento de girarse, ahora estaba hincado en el suelo, con Damian forcejeando debajo de él para liberarse. Dick estaba muy consciente de que si ese hombre era el "amo" de Talon, quienes eran sus dobles, seguramente sería el doble de Bruce, quien los entrenó y a quien ellos no eran capaces de derrotar en un encuentro de poderes, después de todo era el mejor cazador del mundo, quien podía controlar fantasmas, personas, solidificar la energía y a saber cuántas cosas más que en ese mismo momento no tenía tiempo para recordar.
Conner y Jason habían corrido al mismo tiempo para atacar a Owlman con sus puños, pero ni la habilidad de Red Hood ni el inmenso poder de Kon sirvieron de mucho, apenas lo habían hecho retroceder un par de pasos. Él golpeó a Kon, mandándolo al otro lado del amplio jardín, después le apunto a Jason justo en la frente, quedándose así por varios instantes.
—¡Suéltame!—Damian estaba tratando de zafarse de los brazos de Nightwing, quien no había aflojado su agarre ni un poco sobre el chico —¡Va a matarlo! ¿No te das cuenta? ¡Tenemos que ayudarlo, Grayson!— pero ni el mayor ni Tim parecían estarle prestando atención.
—Adelante—Jason retó al tipo a dispararle, él sabía que no podía morir, pero si ese hombre era el doble de Bruce entonces podría tener el poder para matarlo. Era un riesgo que correría si con eso les daba la oportunidad a los demás de atacarlo o de ponerse a salvo, no lo perdonarían por hacer algo tan estúpido pero ese "detalle" no le quitaba el sueño. Ya se disculparía si volvía como fantasma, de hecho él, Kory y Roy serían un trío espectral bastante cool y podrían dedicarse a fastidiar a Tim, vigilar a Damian, cuidar a Cass, acompañar a Alfred, ayudar a Bruce y hacerle la vida imposible a Dick, por el resto de sus vidas. Incluso podrían volverse una familia de fantasmas cuando todos murieran… Ya estaba divagando, al parecer "Owlman" no se había atrevido a disparar —Pensé que querías matarme— Jason sonrió, únicamente para retar a ese tipo ¿Qué podía decir? Nunca fue el mejor en cuanto a evitar el peligro, él era de los que corría directo hacia ello, no tenía instinto de preservación.
—No voy a dispararte, Jay— y en ese momento su voz sonó casi idéntica a la de Bruce. Sin otra palabra de por medio le dio un puñetazo que lo mandó bastante metros atrás —Vamos niños, mis chicos no tendrán miedo de enfrentarme, ustedes parecen aterrados— y sonrió, apenas una torcedura de su boca hacía uno de sus costados.
—Plan B547— Tim dijo hacia los demás, esperando que resultara. Le intrigaba que Owlman no le disparara a Jason pero sí a Dick… Quizás podría usar eso a su favor, si vivían lo suficiente.
El plan B547 no era un plan realmente, era un movimiento practicado que requería una coordinación practicante perfecta, la cual no tenían con Damian porque nunca había visto ese movimiento, pero para eso es que se habían preparado el día anterior.
Owlman se quedó de pie, cambiando ligeramente su postura, esperando a ver qué es lo que harían esos niños; si su plan era atacarlo por sorpresa entonces no iba a funcionar y sin duda los mataría esta vez.
—Comando uno— La voz de Tim cambió ligeramente, haciendo que Kon y Robin entraran en su dominio, ahora ellos harían exactamente lo que él quisiera. El único problema con ese tipo de movimientos era que él mismo quedaba expuesto a un ataque, ya que su atención se dividiría entre su entorno y sus "peones".
Ahora era el turno de Jason y Dick para moverse, ambos utilizaron la técnica para expulsar espíritus que Batman les había enseñado, la cual en la que los dos eran muy buenos. Esta consistía en estirar las manos, juntando pulgares e índices, formando una "pica" en el hueco que quedaba entre ambas manos, además de eso debían de gritar, cualquier cosa estaba bien para el caso o solo gritar, con todas sus fuerzas. Realmente gritar no era necesario, era sólo una manera de enfocar su energía para eliminar a los fantasmas. El movimiento en sí mismo mandaba una ola expansiva de energía astral, que combinada con el Haz de Luz Blanca que ambos eran capaces de emitir los fantasmas eran "exorcizados" y regresados al plano Alfa.
Por desgracia Owlman no era un fantasma y eso lo único que logró fue empujarlo no más de un par de metros.
Pero, mientras ellos estaban tratando de exorcizarlo Tim usó a Kon para romper los muros y usarlos para aplastar a Owlman entre ellos, causando un gran estruendo. También usó a Damian, para lanzar las bombas de Luz y las sónicas, justo antes de dejar al tipo apresado entre los muros, así al momento del impacto todo estallaría.
Pensándolo bien, no era un movimiento tan complicado, quizás si lo ensayaban con Damian él niño accediera a obedecer en lugar de correr y tirarse de cabeza.
—¿Eso es todo?— Owlman habló, oculto en la gran nube de polvo que el ataque realizado en su contra levantó —Casi me siento decepcionado—y con un movimiento de su mano el polvo desapareció.
—¿Cómo diablos?—Jason dio un salto hacia atrás, al igual que Dick, ellos eran los que estaban más cerca, no es que le tuvieran miedo exactamente… No, al carajo, claro que esa fría sensación en su espina era miedo.
—No parece herido— Dick observó, buscando alguna vulnerabilidad, sin hallarla.
—Creo que les voy a enseñar cómo se hace este trabajo— los ojos de Owlman brillaron detrás de sus grandes anteojos de búho —Ningún poder tiene sentido si no se utiliza—con un movimiento de su mano hizo que la tierra comenzara a moverse, aunque no era la tierra en sí, era lo que estaba debajo de ella.
—Retírense— Tim hizo volver a Kon ya Damian junto a él, utilizando el poder de Kon para elevarlos a los tres, estaban a punto de entrar al infierno.
Una gran horda de fantasmas apareció, eran más de cincuenta, todos ellos de personas que habían muerto ahí hacía más de cincuenta años, podían saberlo por sus vestimentas. También habían espectros, como el de Harley, una mujer que había sido traída del otro plano por el Joker años atrás en ese mismo sitio, También podían ver sombras con alas deformadas y otras con varios brazos.
—Deberías usar tu poder para controlar a los fantasmas, Hood— Dick comentó, mientras se elevaba con sus alas, llevando a Jason con él.
—¿Estás loco? ¡No hay manera de que pudiera controlar a tantos!— sí, lo más que había podido manejar simultáneamente eran diecisiete, de los más apacibles, él no quería tener que usar a los que estaban ahí, las sensaciones que le transmitían eran nauseabundas —¡Es mejor si los mandamos al mismo infierno del que salieron!— sabía que debió llevar su biblia, lo sabía, también el agua bendita, pero no, tenía que hacerle caso a Tim. La verdad es que no hubiese cambiado en nada las cosas, pero cuando menos tendría algo de placebo en tenerlos.
No obstante ellos no pudieron ejecutar ningún plan, Owlman les arrojo plumas, ¡Plumas malditas!, de energía a todos ellos haciéndolos caer.
Combatir contra fantasmas era algo que hacían todo el tiempo, pero en ese momento, sin importar a cuantos desvanecieran o exorcizaran simplemente seguían saliendo más y más, como la cabeza de hidra. Tim tuvo que soltar el control sobre Damian y Kon, dejando que cada quien se defendiera como pudiera, la única forma en la que él pensaba que podía deshacerse de ellos era abriendo una grieta y mandarlos a todos juntos pero… Pero, nada le garantizaba que la grieta no sería aprovechada por Owlman para traer cosas peores y ni él, ni Kon, ni Damian, podían realmente exorcizar, solo destruirlos por un periodo corto de tiempo.
Arkham tenía la propiedad de hacer que los fantasmas se regeneraran casi al instante, por lo que sus esfuerzos eran en vano.
Nightwing y Red Hood sabían que los otros tres estarían en desventaja y que nadie más iría a salvarlos, tenían que apurarse e ir con ellos, su mejor oportunidad era si se quedaban todos juntos.
Los fantasmas repentinamente desparecieron, dejándolos a los cinco confundidos, Tim fue el único en reaccionar a tiempo aunque era tarde.
—Se terminó el juego— Owlman se había percatado que era Tim, el doble de su Red Talon, quien tomaba las decisiones por lo que tenía que eliminarlo primero. Lo había atravesado del costado izquierdo, justo debajo del corazón y lo habría matado si Tim no se hubiera movido en el último momento.
Sin perder el tiempo, Owlman, sacó su garra del cuerpo de Tim, dejándolo caer, le disparó a Conner en el pecho a quemarropa y tomó Damian por el cuello. Su amenaza era clara, si alguno se movía le rompería el cuello al pequeño Robin. No por nada él era el jefe del sindicato del crimen.
XIII
Batman
Él había estado observando desde el principio, sabía lo que pasaría porque Ace se lo había dicho, pero aun sabiendo que, supuestamente, ella no los dejaría morir de verdad él no podía quedarse quieto, quizás ellos no eran hermanos pero eran sus hijos. ¡Sus hijos! Cuando ese maldito bastardo había apuntado a Jason casi había saltado, dejaría a Ace, pasara lo que pasara. Pero las cosas, aunque mal, no parecían mortales, hasta que esa aberración había tratado de matar a Tim, su pequeño Tim que, con todos los increíbles poderes que tenía, seguía siendo un niño de diecisiete años.
Ni mencionar lo que estaba pensado hacerle cuando sujetó a Damian, su niño más chico, por el cuello. Para ese justo momento ya estaba rompiendo la barrera de Ace Royal.
Owlman no vio esa venir, no tenía idea de que su contraparte estaba por ahí, observando, Ace nunca le mencionó nada sobre ello.
Bruce le había lanzado un bloque muy sólido de energía, logrando que soltara a Damian y, al mismo tiempo, alejándolo de todos ellos.
—Padre…—Damian susurró, haciendo un esfuerzo, por unos momentos realmente temió que moriría.
—Bruce— los tres mayores susurraron al mismo tiempo, felices de verlo bien, avergonzados de que tuviera que salvarlos cuando se suponía que lo estaba rescatando y temerosos de que Owlman pudiera lastimarlo, ese tipo era realmente poderoso.
—¡No pierdan el tiempo!— ahora era Batman comandando— Tim y Conner necesitan atención inmediatamente— él le arrojó us proyectiles en forma de murciélago a su contra parte —¡Dick, ya sabes que hacer!— era trabajo del mayor proteger a los heridos y sacarlos e ahí, era el único que podía volar y por ello legaría más pronto con Alfred o la doctora Lesly —¡Jason!— el segundo tenía por trabajo despejar el camino, no importaba como siempre y cuando no pusiera su propia vida en peligro, tal como lo habían practicado años atrás —¡Vete con ellos, Damian!— y no le iba a dar la opción de replicar, lo dejaría inconsciente si era necesario —¡Tim!— el tercero estaba bastante despierto, entendió a la perfección lo que se esperaba de él, usar su control para mover a los que no querían obedecer, llamar el auxilio médico y encargarse de cualquier eventualidad.
Ellos cuatro trabajaban como una máquina bien engrasada, por desgracia Owlman no pensaba dejarlos ir con facilidad y llamó de nuevo a su horda de fantasmas y espectros.
Las cosas se irían al carajo en ese punto de no ser porque Batman ya se había anticipado a esa posibilidad. Las bombas de Luz que soltó estallaron en varias partes, las había dejado caer mientras corría desde el principio.
Jason llamó a Kory y a Roy en ese momento, ignorando sus comentarios sarcásticos, en el caso de él, y reclamos, por parte de ella. En breve el lugar estaba ardiendo con las llamas de plasma de Kory. Tim había hecho que su Jet estuviera en el lugar, listo para llevarlos de vuelta a la mansión en pocos minutos, esperando a que Bruce no se quedara en ese maldito lugar.
Entre Batman y Owlman la pelea fue intensa, golpes iban y venían como si fuera una coreografía bien ensayada, ambos eran buenos y sabían que esperar del otro, sin embargo la balanza se estaba inclinando hacia la victoria de Batman, porque Ace Royal así lo quería. Owlman salió impactado hacia un muro, poniéndose de pie de inmediato, no estaba nada feliz por ese resultado.
—Esto no ha terminado, hermano— pero él no iba a quedarse para pelear contra Batman y Ace Royal, prueba de ello fue el chasquido que se escuchó cuando una grieta dimensional apareció justo detrás de él.
Batman observó detenidamente el momento en que Owlman se retiraba, por ahora las cosas se calmaron, la horda de fantasmas desapareció paulatinamente y sus hijos estaban ya en el Jet, camino a la mansión para ser atendidos, pero él aún no podía irse, tenía una última cosa que hacer antes de partir.
J'onn J'onzz y Cassandra seguían durmiendo, tal cual los había dejado minutos atrás; Ace estaba con ellos, mirando a Batman con una ligera sonrisa triste, ella no hubiera querido que los chicos del murciélago salieron heridos, tampoco había planeado que las cosas salieran así, pero ellos dos, Bruce y Thomas, eran quienes habían hecho un impacto en su vida y su único deseo era verlos juntos al menos una vez.
—Lo siento mucho— ella susurró, sabiendo que no tendría otra oportunidad de despedirse.
—No puedo quedarme más tiempo, Ace— ya había pasado un año con ella, contándole todas las anécdotas de su vida, sus aventuras y sus desventuras, era momento de finalizar.
—Lo sé, tampoco me queda mucho tiempo— ella suspiró, sintiéndose realmente triste de nuevo —Cuando me haya ido alguien más llegará para convertirse en el Rey de los Espectros, espero que no te cause muchos problemas— ella estaba siendo sincera, realmente deseaba que no apareciera otro ser con tantos poderes como los que ella tenía.
—No te preocupes por eso Ace— él en realidad estaba preparado para esa eventualidad desde el principio, porque era seguro que todo el poder que ella tenía iría a parar a algún lado y él no iba a dejar que algo tan peligroso estuviera fuera de control si podía evitarlo —A decir verdad tengo un último regalo para ti— después de todo se lo debía de alguna manera, ella había sido una de las entidades que había hecho posible que Jason volviera, él lo sabía y nunca podría agradecerle lo suficiente por ello.
Ace quedó impresionada al ver el pequeño objeto que él había traído consigo, no sabía de dónde lo había sacado ni qué es lo que había tenido que hacer, pero iba a agradecérselo por siempre; ella comenzó a llorar al mismo momento en que lo tomó entre sus manos.
—Esto debido costarte mucho ¿De dónde lo has sacado?— el cuerpo de ella comenzó a brillar, su tiempo había terminado.
—La dueña original me lo entregó cuando nos conocimos— se refería a un ser que tuvo que exorcizar para salvar al mundo algunos años atrás, una joven que, como Ace, tenía poderes que ningún otro ser podía siquiera pensar en alcanzar —Ella hubiera querido reunirse contigo, pero Rachel Roth no sobrevivió tanto tiempo— eso había pasado hacía más de diez años, cuando él acababa de iniciar como cazador, ese había sido el evento que hizo que el gobierno lo buscara para encargarse de todos los problemas mayores, él únicamente aceptó trabajar para ellos por la enorme cantidad de dinero que le pagarían y todas las ventajas que ganaría de ello, pero siempre fue independiente, él no seguía las órdenes de nadie.
—Gracias— entonces ella sonrió, desvaneciéndose por completo en ese instante.
Bruce sabía que no era todo, que no era el final sin embargo no podía evitar sentirse triste por ella; sí, era una Inferos, también había causado mucho dolor y sufrimiento a otros, pero en ese año que había pasado con ella se había dado cuenta de lo solitaria y triste que era su vida.
Él ya sabía lo que debía de hacer, después de todo Rachel le había dicho que en un futuro él conocería a Ace, le había dicho de quien se trataba y le había pedido un último favor antes de dejarse matar para salvar a todos de morir por culpa de su poder.
Era momento de dejar Arkham. Él se comunicó con Barbara, quien estaba feliz de escuchar que estaba bien y también muy enojada con él por haberse ido como lo hizo. Mandó el Batmobile por él. Batman, Cassandra y Manhunter volvieron a salvo a la mansión Wayne, además, por supuesto, de una sorpresa que Bruce tenía para todo en el lugar. Una sorpresa que no sería bienvenida por todos, pero era algo con lo que lidiaría después.
XIV
Raven
Tim estaba durmiendo, junto a Conner, ambos estarían en cama por dos semanas, desafortunadamente convalecientes y no de la forma en la que a ambos les gustaría pero al menos iban a quedarse juntos, Bruce no sería tan desgraciado de sacar a Conner de su casa después de haber sido lastimado de esa manera. Además de que, seguramente, Clark no se lo perdonaría jamás, ya de por sí tendría que presentar una muy buena excusa para su ausencia de un año. A Tim le gustaría ver a Bruce tratando de justificarse frente al telequinético más poderoso de la tierra, aunque si hablaban de poder, sin duda el ganador ahí sería Bruce.
Eran lindos, Dick había tomado algunas fotos, para presumirlas después y, de paso, avergonzar a Tim más tarde, no lo pudo evitar. Kon y Tim estaban acostados en la misma cama, en bata de hospital, con las cabezas bastante cerca y sus manos entrelazadas. No era tan tonto como para pensar que esos chicos no habían tenido intimidad antes pero en ese momento parecían el cuadro de un romance blanco y puro, era evidente en el semblante tranquilo de Tim y la suave sonrisa de Conner. Oh, tendría que mandarle copias a Clark, apostaba que él también estará encantado de conservarlas para presumirlas después a quien quisiera mirarlas.
Después se dirigió a ver a Jason, el muy idiota había jugado un plan arriesgado con Damian y se había dejado atravesar. Nunca se puso a pensar en los posibles traumas que le dejaría a Robin, o a ellos, perderlo la primera vez había sido desgarrador. Y como si no le bastara con poner en la línea su vida una vez, se había atrevido a desafiar a Owlman a que le dispara, no se podía ser más imbécil. Verlo dormir ahora era tranquilizador y frustrante al mismo tiempo, estaría bien, aunque la herida tardaría un total de dos días en desvanecerse por completo.
Dick no había querido, realmente, dejar a Jason aquella vez que habían dormido juntos, pero tenía una misión que completar, el maldito gobierno, La Liga, y Oliver Queen no iban a esperarlo hasta que quisiera aparecer. Por otro lado temía la reacción que él podía tener, Jason no era conocido por ser agradable al despertar, mucho menos estando desnudo y con la compañía de uno de los integrantes de su familia, igualmente desnudo, en la misma cama. Ellos nunca habían sido hermanos, más bien eran rivales, pero podían trabajar basta bien juntos. ¡Demonios! ¡Incluso el sexo fue fantástico! Pero después de una noche agitada y algunas otras cosas que no iba a recordar ahora, quizás acostarse con él no había sido una buena idea.
Tampoco había sido una particularmente mala pero no iba a pensar en eso ahora, especialmente cuando podía verlo dormir; su rostro era agradable de mirar, no por lo atractivo, eso era un plus, era la forma de sus cejas, el hecho de que no tuviera el ceño fruncido, sus labios entreabiertos, era la tranquilidad que despedía, la confianza que les tenía, por sí mismo eso era decir mucho, porque ninguno de ellos era de los que confiara en nadie ni después de años de conocerse.
Ya estaba divagando de nuevo, su corazón estaba latiendo un poco más rápido y su mirada no podía apartarse del rostro de ese joven. Sí, Jason era bastante joven aún, no estaba en la edad ilegal pero no era un adulto, aún no. Dick no sabía si el hecho de que eso no le importara debía de ser una señal, tal vez se estaba enamorando de él, tal vez sólo sería pasajero, no quería herirlo de ser el caso pero… Tampoco podía apartarlo de sus pensamientos.
—¿Qué voy a hacer contigo?— susurró cariñosamente mientras acomodaba el flequillo de Jason para espejar su frente, acariciando la piel con un toque muy suave. Si se inclinaba un poco podía besarlo y la tentación era tan grande…
—No soy la bella durmiente— Jason había abierto los ojos repentinamente, disfrutando de ver ese gesto entre sorprendido y asustado del mayor, oh, sin duda se burlaría de eso cada que pudiera, también del rubor que estaba coloreando sus mejillas.
—Casi me das un paro cardiaco—no estaba bromeando. Los ojos de Jason eran preciosos, nunca los había mirado tan de cerca, eran de un extraño tono entre azul y gris —No sabía que estabas despierto, tu pulso es bastante lento— él había supuesto que cuando se despertara se daría cuenta por la diferencia del ritmo de su corazón.
—Mi pulso siempre es bajo desde que volví, idiota— en realidad él nunca les había dicho eso pero supuso que ellos lo habían notado —El tuyo parece un caballo desbocado ¿Algo que quieras decirme, Dicky?— sí, meterse con las personas cuando estaba nervioso era una defensa natural, golpearlas también.
—Quiero que seamos amantes—soltó sin ninguna delicadeza, no porque no supiera como, flirtear era una parte de él tan natural como respirar, pero el coqueteo no le serviría ahí.
—Eso sí que fue sutil— dijo con todo sarcasmo, definitivamente no estaba esperando esa declaración y su corazón estaba aumentando el ritmo de su paso ahora.
—Jason Todd y lo sutil no combinan— los dos sabían que eso era verdad, no había manera de discutirlo. Dick era el que más tacto tenía de toda su familia, realmente toda su familia.
—Entonces no esperes flores ni chocolates en Valentín ni en tu cumpleaños— él no lo decía en serio, porque seguro que Dick no lo decía en serio ¿Verdad?
—Deja que me ocupe de esos detalles por ti, Jay. Sólo quiero que sigas respirando y eso me basta— no aclaró a lo que se estaba refiriendo y no lo dejó preguntar, sencillamente lo besó, se estaba muriendo por hacerlo desde que lo había visto durmiendo.
Damian iba llegando y al verlos bufó bastante incómodo por haber entrado en un mal momento, ese par de idiotas, y el otro par también, bien podían dejar sus momentos para cuando estuvieran solos y a puertas cerradas.
—Padre ya volvió— el niño dijo, sin anunciar su presencia antes, teniendo el gusto verlos saltar ligeramente por su interrupción —Y espera que vayan a verlo ahora— omitió el resto del mensaje simplemente porque no estaba de humor, maldita sea, no eran solo esos idiotas, él tenía que compartir a su padre con todos, no era justo.
Bruce estaba hablando con Manhunter, quería que Clark supiera que su sobrino estaba bien, que podía ir a visitarlo siempre y cuando nadie más de La Liga se presentara. También tenían que hacerle saber al gobierno que no iba a poder realizar misiones en aproximadamente tres meses, que sería el tiempo total en el que Tim estuviera por completo recuperado y también porque tenía cosas que ocuparse en su familia. J'onn J'onzz se retiró un poco después, deseándole suerte y también bienestar para su familia.
Damian, Dick y Jason entraron al salón principal, los últimos dos se estaba preguntando qué tanta prisa podía haber para verlos antes de que sus heridas se recuperan por completo. Al momento de ver a su maestro lo entendieron por completo, a Tim iba a darle un ataque de rabia y de celos cuando supiera que sería el último en enterarse, ya que Cassandra, Barbara e incluso James Gordon estaban ahí.
Bruce no perdió el tiempo en discursos ni palabras vacías, sencillamente miró a todos los presentes y habló.
—Quiero presentarles a Raven, ella es parte de nuestra familia ahora— y desde luego que no importaba que pudiesen decir los demás al respecto, él no iba a dejarla vivir sola de nuevo.
XV
El Rey de los Espectros
Los humanos eran un misterio complejo que él no podía descifrar ni siquiera si pasaba el resto de sus días ahí. Eran capaces de transformar lo hermoso en lo más horrible y despreciable, así como tomar lo más grotesco y peligroso para convertirlo en algo precioso. Era cualidad que quizás pocas razas en el basto universo tenían. J'onn J'onzz tenía la muestra justo frente a él, ahora que estaba visitando la mansión Wayne luego de tres años de haber visto a la niña por primera vez.
Ese era el día de su cuarto cumpleaños y era una pequeña rebosante de alegría. Raven Alice Wayne era la última y más adorada hija de la Familia de Bruce. Ella estaba rodeada de todos sus hermanos mayores, cada uno de ellos parecía adorarla como si fuera la joya más valiosa del universo.
Damian tenía ya quince años y se había puesto por meta enseñarle esgrima desde ya, entre más pronto aprendiera a defenderse sería mejor, ya que él tendría que irse a misiones por sí mismo en pocos años y no iba a dejarla desprotegida en contra de ningún muerto o vivo. Cassandra le estaba enseñando el lenguaje de señas y también a reconocer a las personas peligrosas con solo verlas, para Raven todo era un juego, pero iba aprendiendo tal como ellos esperaban.
Tim y Conner se portaban como sus padres cada que tenían la oportunidad, llevándola de paseo a cualquier parte novedosa, comprándole juguetes adecuados para una niña de su edad. A ella le gustaba especialmente cuando Kon la elevaba por los cielos, haciéndola volar con su telequinesis, dándole piruetas suaves y, algunas veces, haciéndola "Wendy" y a Tim "Peter", en busca del "nunca jamás".
Dick era su favorito entre sus hermanos, porque él era su ángel, le fascinaba verlo volar con sus alas brillantes. Lo irónico de eso es que había sido Jason quien le dijera que Dick parecía un ángel y que ella no se llevara muy bien con él, porque Dick se la pasaba prácticamente todo el tiempo abrazándolo y buscándolo cuando estaban los dos en el mismo lugar. Sin importar eso Jason trataba a la niña cariñosamente, aunque ella a veces corriera de él y se escondiera para que no la encontrara.
Pero su persona favorita de todo el mundo era Alfred, su estricto y caballeroso abuelito, quien se encargaba de que ella tuviera todo lo que necesitaba y mucho más.
Sí, Raven sería una pequeña feliz y se convertiría en una joven de buen corazón y noble proceder. Ella estaba destinada a convertirse en uno de los seres más poderosos del mundo, su destino era llegar a ser "El Rey de los Espectros" una vez más, rodeada de su familia era solo una niña, como cualquier pequeña normal.
Entonces ella se giró hacia él, sonriéndole y corriendo en su dirección, nunca tendría miedo de él porque se viera distinto o porque su tono de piel fuera de color verde. Bruce la había dicho, tres años atrás, que se aseguraría de que la niña no conociera el miedo a vivir ni a amar, ella sería diferente de ellos pero sería igual.
Todos ellos se encontraban corriendo en el enorme jardín, jugando alguna cosa que para Manhunter no tenía sentido pero que con gusto accedería a jugar.
Justo cuando el día terminó Bruce y J'onn J'onzz estaban saliendo de la mansión, era hora de que Manhunter se retirar, con una última noticia amarga. Batman se retiraría de La Liga, tenía cosas que hacer, terminar de entrenar a su hijo más joven y disfrutar de su niña pequeña.
Sus motivos no importaban para nadie, Bruce no esperaba su aprobación, pero J'onn necesitaba saber la verdad, por el bien de aquellos que quedarían. Bruce le contó, brevemente, entonces que Rachel Roth no sólo le había contado sobre Ace, también le había hablado de Damian y Tim, de la muerte de Jason, pero él no le creyó hasta el día en que su segundo pupilo murió.
Entonces él hizo todo lo humanamente posible, y también lo imposible, para evitar que Damian muriera cuando tuviera once, que Tim desapareciera cuando cumpliera dieciséis, incluso se encargó de borrar ciertos eventos que pudieron haber ocurrido en el futuro de Dick; no le importaba si era un controlador, si las personas lo odiaran cuando la verdad se supiera, él había hecho lo que tenía que hacer y eso era todo. Pero las cosas siempre tienen un costo.
Bruce Wayne no viviría mucho tiempo, él no podía saber cuántos años le quedarían pero sabía que no serían muchos, por lo que había decidido quedarse con su familia y disfrutarla. No vería a Damian convertido en un hombre, no conocería a sus nietos, Raven era lo más cercano a una nieta que tendría y eso estaba bien para él.
J'onn J'onzz le preguntó entonces Qué sería de esa niña cuando Bruce ya no estuviera, pero el dueño de la casa sonrió y le dijo que eso no era importante, la niña tenía a otros padres, cuatro de ellos en realidad, tenía dos madres y un hermano mayor sobreprotector, Raven estaría ben.
—Es momento de despedirme entonces, amigo mío— J'onn sonrió suavemente, sabiendo que verlo de nuevo sería poco probable, sin Batman La Liga tendría mucho con que lidiar.
—Adiós J'onn— se dieron la mano y Manhunter desapareció. Bruce no estaba triste, no realmente, ahora podría disfrutar de la vida que siempre debió tener. Al momento de caminar hacia el interior de su casa vio a Raven siendo lanzada hacia el techo, gritando de felicidad, Conner estaba entreteniéndola mientras Tim tomaba fotografías, Dick estaba levantando los platos junto con Damian y también se disponían a limpiar el piso y recoger todo lo aventado; Jason y Alfred estaban en la cocina, haciendo la limpieza de la misma y los platos sucios. Bruce sonrió, el mundo necesitaba a Batman, pero su familia lo necesitaba más.
Habían pasado ya quince años cuando Manhunter volvió a Gotham, un nuevo Batman había surgido años atrás y no se encontraba en casa, ya que estaba atendiendo una situación en el sur de África, en donde una grieta enorme había aparecido, los más poderosos y expertos de todo el mundo se habían reunido ahí para evitar el desastre, por eso era que él fue mandado al "Nido" para investigar una pequeña variación de energía, podría no ser nada pero con las cosas como estaban era mejor no correr riesgos.
J'onn J'onzz ingresó a Arkham, el lugar estaba más vacío de lo que esperaba, inusualmente silencioso para ser la cuna de espectros y fantasmas. Al ir más adentró notó que todos los entes sobrenaturales estaban concentrando en torno a un solo punto, una enorme sombra estaba en medio del salón más retirado.
Un nuevo Rey de los Espectros había llegado al plano Beta, éste tenía la silueta familiar de cierto cazador que había muertos pocos años atrás. Manhunter quedó mudo de admiración, el Murciélago, después de todo, había vuelto y le sonrió, aunque fuera una mueca espeluznante.
Ninguno de sus hijos o pupilos lo creería cuando lo supieran, pero al menos tendrían el gusto de verlo una vez más.
En esta historia Jason no fue remojado en el pozo de Láraro, por lo que usé la descripción azul y gris en sus ojos como su color, en lugar del azul verde que casi siempre se utiliza en los fanfics. Además existen una tierra de Dc en dónde el revive y se convierte en el"Padre Todd", un mundo ne dónde Batman no existe, no recuerdo que tierra es pero creo que fue en crisis infinita o algo así.
Owlman es la contra parte de Batman, en tierra dos y es Thomas Wayne Jr, pueden investigar... =P
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