¡Hola a todos! Aquí está el segundo capítulo, espero os guste, quiero dar las gracias a las lindas personitas que se pasaron por mi historia y dejaron un comentario, mil gracias y les dedico este cap.
- Hablan-
Piensan
Es un universo alterno.
*******************TEZUKA&FUJI********************
AMBROSÍA.
CAPÍTULO II
AFRONTANDO LA REALIDAD.
Despertó un par de horas después al querer moverse y descubrir que no podía, se dio cuenta que aún estaba unido a Tezuka; los brazos de este lo rodeaban firmemente por la cintura, evitando que se fuera.
Acostumbrándose poco a poco a la oscuridad que reinaba en la habitación, pudo observar lo apuesto que se veía el mayor. Tenía una expresión de profunda paz en su rostro, acerco sus labios a los contrarios para depositar un casto beso.
No pudo evitar sentir deseo de sentirlo empujando en él nuevamente, pues dentro ya lo tenía, así que comenzó a depositar pequeños besos de mariposa en el cuello del de ojos avellana, para dar unas pequeñas lamidas de la base a la clavícula del mayor, mordiendo su manzana de Adán juguetonamente, logrando que el miembro dentro suyo creciera.
Al estar ya con sus piernas a los lados de las caderas del mayor se le facilitó elevarse un poco y dejarse caer lentamente empalándose más por sí mismo.
-Ahhh – Gimieron al unísono.
El de cabellos marrón había despertado al sentir unos deliciosos besos en su cuello y la estreches del menor lo estaba encendiendo al instante, por lo que no resistió más al sentirlo moverse.
Lo atrajo hacia sí algo brusco para besarlo con pasión, introduciendo su lengua en la boca del tensai, chupando su lengua con gula, ahogando los gemidos del castaño cuando empujó dentro de su estreches con un movimiento de cadera que lo hizo romper el beso para gemir fuerte.
- Aaaggg… Tezuka… Aaaggg… Ahhh – Decía a duras penas mientras aceleraba sus movimientos.
- Móntame Shusuke... Mng… Así… Aaaggg – Pedía entre la neblina de placer que sentía.
Entre la nebulosa en que se encontraba el tensai comenzó a cabalgarlo más fuerte y más rápido, cuando sintió como tomaban su miembro y comenzaban a masturbarlo, se dio cuenta que no aguantaría mucho.
- Aaaggg… Kunimitsu… No aguanto… Ahhh…. Más –
- Ahhh… Shusuke… vente… conmigo –
- Mng… Aaaggg – Terminaron al unísono, Tezuka dentro del tensai, y este en su mano y abdomen.
El pequeño castaño se desplomó sobre el escultural cuerpo del más alto, respirando agitadamente después de tan intenso orgasmo, sonrío un poco sorprendido al sentir como el mayor acariciaba tiernamente sus lacios cabellos que ahora se pegaban a su rostro por causa del sudor.
Tezuka sentía su cuerpo laxo, relajado como nunca antes en su vida pero se encontraban muy sudados y sus esencias cubrían sus cuerpos por lo que como pudo se levantó de la cómoda cama King sise con el castaño en brazos para dirigirse a la sala de baño donde había un enorme yacusi que se le antojaba usar, por lo que abrió las llaves del agua para dejarlo llenarse mientras se dirigía a la ducha aun con el tensai en brazos.
Disfrutaba sintiendo la respiración del niño más pequeño en su cuello pero era hora de ducharse por lo que lo bajó poco a poco mientras abría la llave de la regadera.
Una lluvia de agua tibia caía sobre sus desnudos cuerpos y empapaba sus cabellos haciendo que se pegaran a sus rostros, ambos veían al contrario como lo más hermoso y sexy que tenían la dicha de conocer, llevaron sus manos al rostro opuesto, retirando los mechones húmedos que cubrían un poco su visión.
Al verse frente a frente azul contra avellana; sin necesidad de palabras, llegaron al tácito acuerdo de no pensar por esta noche, las preguntas, reclamos, arrepentimientos, todo lo dejarían para el amanecer; ahora sólo se dedicarían a disfrutar.
Tomaron dos barras de jabón y con dulzura comenzaron a lavarse mutuamente desde el cuello, el pecho; abdomen, bajando poco a poco hasta llegar a sus erecciones lavándolas suavemente entre espuma, sintiendo como poco a poco comenzaban a reaccionar; sin embargo; el mayor cortó todo quitándole la barra a Fuji, colocándola en la repisa al lado de la suya para enjuagarse mutuamente y besarse bajo la lluvia de la regadera acercando sus cuerpos.
El mayor cerró la regadera, para guiar al tensai hacia el yacusi que ya estaba hasta el nivel de agua adecuado, por lo cual el de cabello marrón cerró las llaves mientras ponía sales aromáticas y se metía llevando al castaño con él, sentándolo entre sus piernas con la espalda hacía su pecho, mientras él se recargaba en la pared de la bañera.
Lo rodeo con sus brazos por los hombros comenzando dar besos suaves en su espalda y cuello mientras su mano izquierda acariciaba su miembro y la derecha atormentaba una tetilla, a lo que el de cabellos avellana solo podía suspirar dándole más acceso a su cuello, restregando su bien formado trasero contra la erección de su acompañante mientras con sus manos recorría sus piernas.
El de lentes no resistió más, se levantó moviendo al castaño de tal forma que quedará apoyado del extremo opuesto de la bañera con el trasero hacia él para tomarlo nuevamente, quedando agotados pero satisfechos.
El pequeño tensai no podía siquiera moverse, por lo cual el mayor lo llevó en brazos hasta la recamara para tomar un merecido descanso en los brazos del otro, pues ya no tardaba en salir el sol y tendrían muchas cosas que aclarar.
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El sonido insistente de su teléfono móvil lo despertó aunque no alcanzó a responder, al ver el identificador de llamadas supo que era de su madre y no tardaría en remarcar; se quedó observando al apuesto castaño que dormía apaciblemente, depositando un ligero beso en sus labios, se desprendió de él para llamar a su madre antes de que el sonido del celular despertara a su amante.
Apenas iba a marcar el número de su madre cuando su móvil nuevamente sonó.
– Buenos días madre, ¿Qué ocurre? – Interrogó.
- Kunimitsu ¡¿En qué estabas pensando?! Te desapareciste de la gala sin avisar y encima de todo uno de los paparazi tomó una foto donde estas entrando con un hombre desconocido al hotel. ¿Te das cuenta de las habladurías que habrá si no hacemos algo? Te quiero en casa inmediatamente Kunimitsu ¡No puedes volver a las andadas! – Se escuchaba al otro lado de la línea con la voz histérica de su madre.
- Lo lamento madre pero en este momento no puedo ir, nos veremos a la hora de la comida y hablaremos. – Cortó la llamada apagando su móvil y llevándose sus dedos hacía el puente de su nariz.
Llamó al servicio de habitaciones pidiendo un desayuno tradicional japonés que incluyera arroz al vapor con pescado asado para el castaño y con anguila para él además de un par de cambios de ropa.
Necesitaban reponer energías, había sido una noche fantástica, jamás había disfrutado tanto del sexo con alguien pero el de ojos azules era una droga, ambrosía pura, sí solo eso podía definirlo, el alimento de los dioses prohibido a los humanos; y él; ya lo había probado, ahora el problema era que jamás podría resistirse; aunque en realidad no quería hacerlo, tomarlo escuchando sus deliciosos gemidos era el éxtasis, saborear su esencia un delirio; recorrer su piel mientras la marca una delicia… de ninguna manera perdería eso; estaba harto de hacer siempre lo correcto, lo que sus padres quieren.
Desde secundaria supo que era Gay pues en vez de gustarle admirar la belleza femenina como a sus amigos a él le gustaba observar cómo se movían las piernas y los bien formados glúteos de sus compañeros de equipo mientras corrían.
Aun así en ese tiempo se negaba un poco a creerlo por lo que tuvo una novia por la que jamás pudo sentir amor aun cuando era una verdadera belleza, lo único que le atraía de ella era su perfume ya que se lo imaginaba más para un chico; sin embargo ella era muy perceptiva e inmediatamente se dio cuenta de que no le gustaban las mujeres y se lo dijo de frente, decidió ayudarlo haciéndose pasar por su novia para que el pudiera tener una relación con el chico que le gustaba en ese tiempo.
Fueron buenos tiempos, desgraciadamente tuvo que mudarse a otro país y poco después terminó su relación porque su pareja de antaño se fijó en otra persona por lo que le dio su libertad, para descubrir que no lo amaba realmente, lo bueno que aún conservaba su amiga, en su próxima conversación le preguntaría por el nombre de su perfume, quería ese delicioso aroma mezclado con el de Shusuke.
Decidió dejarse de pensamientos mientras se aseaba rápidamente, ya eran la 10 de la mañana y tenía que ver a su madre a más tardar a las 2 de la tarde, por lo que levantaría al castaño, tenían aún muchas cosas que hablar.
Al terminar, se dirigió a la habitación que compartieron la noche anterior, cuando entró se sorprendió al encontrar al celestial castaño sentado en el centro de la enorme cama con ríos de lágrimas escurriendo por sus delicadas mejillas. Sentía que el corazón se le partía al verlo así por lo que no pudo evitar acercarse, con sus dedos enjuagó suavemente las saladas gotitas que salían de esos hermosos zafiros que lo miraban fijamente.
- Shusuke… Tú… ¿Te arrepientes de lo que pasó entre nosotros? – Cuestionó el de cabello marrón sintiendo un agujero en su estómago aun cuando su expresión no mostro nada.
- N… No… No me arrepiento Tezuka, ¡Ese es el problema! ¡Eres el esposo de mi hermana! – Exclamó con dolor el castaño
– Aun así; ¡Jamás cambiaria lo que pasó!; pero eso… eso significa que ¡me he convertido en el maldito desgraciado que Yumiko afirma que soy! Y eso es lo que me duele Tezuka. -
- Ayer fue la mejor noche de mi vida Kunimitsu, no me arrepiento de nada… Pero esto no debe repetirse, lo mejor será que me vaya de tu casa y que tu vivas con mi hermana como debe ser, además para ti seguramente fue sólo compasión o la pasión del momento, a ti no te gustan los hombres – Comentó tristemente mientras con su mano acariciaba suavemente la mejilla de del mayor con anhelo.
- Shusuke, escúchame con atención es necesario que sepas el porque me case con tu hermana pero no me interrumpas. –
- De acuerdo -
- La realidad… Es que yo siempre he sido gay… Verás me casé con Yumiko porque hace cinco años me vi envuelto en un escándalo que podría haber llevado la reputación de mi familia a la ruina. –
- Tuve una relación con un hombre que nos grabó mientras intimábamos y amenazó con hacer público ese video si no le pagábamos una enorme suma, pero la realidad es que no tenía intención de darnos el video, mis padres se decepcionaron bastante por lo ocurrido. –
- Decidieron que comprarían el video pero a los medios de comunicación de una compañía que sobornaron; no a mi ex pareja, pero a cambio yo debería casarme y dar herederos a la familia, pero la chica con quien debía hacerlo estaba enamorada de mí y se me hizo injusto someterla a un matrimonio sin amor. – Suspiró un poco.
- Por ese entonces conocí a Yumiko, me pareció admirable el hecho de que quisiera salir adelante por sí misma para tener una carrera, me contó su historia familiar y aunque no me gustó el trato que tenía contigo, decidí que sería ideal casarme con ella. –
- Ambos saldríamos beneficiados yo la ayudaría a que tuviera su carrera pero sin prometerle amor, a cambio ella me daría un hijo y después nos divorciaríamos, además podría ayudarte a ti pues sabía que eras inocente y quería darte una vida feliz. –
- Tomé mi decisión y se la comunique a mis padres, no estaban de acuerdo pero terminaron por aceptar… Aunque tiempo después descubrimos que tú hermana no quería darme hijos, todo el tiempo nos engañó, se estaba cuidando, por eso mi familia no la quiere… La ven como una oportunista. –
Tomó al castaño del mentón suavemente acortando poco a poco la distancia para posar suavemente sus labios sobre los del tensai dando un dulce beso, dejándolo con ganas de más.
- Fuji lo de anoche no fue solo sexo para mí, en lo poco que me has conocido creo que te has dado cuenta que soy alguien serio, si hubiese sido solo eso, no habría cedido a la tentación. – Afirmó seriamente.
-También fue más para mí que solo una noche de sexo – Dijo Fuji más tranquilo, mirándolo fijamente. – Pero ¿Qué haremos con nessan? – Cuestionó seriamente.
- Un mes antes de tu llegada ya había iniciado el trámite de divorcio, ahora más que nunca continuare el proceso, pero tú aún eres menor de edad y... –
- Lo sé y no me importa ser tu amante secreto en lo que queda de tiempo para cumplir la mayoría de edad – Interrumpió el castaño.
– Pero no quiero serlo en la casa en que vive mi hermana… No lo soportaría ya de por sí estoy rompiendo todos mis principios.- Bajando su mirada.
- Te comprare un departamento, ahí vivirás cómodamente, lo buscaremos a tu gusto, no te arrepentirás. – Levantando la barbilla del tensai.
- Me separaré de Yumiko, dejaré de vivir con ella, no me importa dejarle la casa, tengo otro departamento donde viviré para no levantar sospechas durante el proceso de divorcio, pronto tendré mi libertad. – Finalizó el de lentes.
No aguantaba más quería esos labios, así que los tomó con mucha pasión, recorría la boca contraria con gula y deseo, sin dejar ningún rincón sin explorar, mientras sus manos acercaban más al menor a su cuerpo.
Shusuke correspondía al beso con ardor, llevaba rato deseándolo, sus manos recorrían, la nuca; la espada de su acompañante, mientras su lengua ansiosa salía a encontrarse con la del tenista pero desgraciadamente la falta de aire se hizo presente y tuvieron que separarse, pero él quería más, así que comenzó a dar besos en el cuello del muchacho de lentes, intercalando excitantes mordiditas que estaban enloqueciendo al mayor; sin embargo; el sonido incesante de golpes en la entrada de la suite los obligaron a separarse.
- Ser… Servicio… a la… Habitación. – Consiguió decir entre jadeos el mayor para levantarse a recibir su desayuno.
- Anda a arreglarte en lo que atiendo. – Indicó saliendo de la habitación.
El tensai, feliz aunque frustrado a la vez se levantó para ir a asearse un poco percatándose de que a duras penas podía caminar a causa del gran dolor que sentía en su parte trasera.
- Fue una noche ajetreada pero muuuy placentera… Aunque... Creo que aguanto un set más. - Pensó sonriendo pícaramente mientras se apresuraba para regresar a la habitación.
Al entrar se encontró con el tenista acomodando un carrito con sus respectivos desayunos por lo que se acercó con intenciones de jugar un set más, desafortunadamente su estómago protesto exigiendo alimento, por lo que sus deseos tendrían que esperar.
Desayunaron tranquilamente en un silencio cómodo, al terminar el mayor decidió que debía comentarle al ojiazul el problema con su madre.
- Fuji, debo decirte que anoche algún reportero nos tomó fotografías entrando al área de habitaciones del hotel y podría crearse un gran problema de nueva cuenta. –
- Tendré que ver a mi madre a la hora de la comida y llegar a una solución, te dejare en casa para que descanses y a mi regreso podemos salir a buscar un apartamento para ti o a donde quieras. –
- No te preocupes, no le diré nada de lo que te ocurrió anoche. – Susurró al menor.
- Por el contrario Tezuka, deberías decirles la verdad hasta donde me rescataste y me apoyaste, con eso evitarás todo el problema. – Respondió en voz baja.
- ¿Estás seguro? Escucha Shusuke no quiero lastimarte de ninguna forma encontraremos otra solución. –
- ¡Dilo Kunimitsu! Es lo mejor, yo estaré bien, te lo juro además ¿Así podremos estar en paz no? – Sonrió suavemente.
- De acuerdo Fuji, pero… Tú… te quedarás descansando en la casa. – Exigió el mayor.
- Me quedare… Pero no quiero que sea en la casa que compartes con Yumiko Tezuka. –
- Comprendo, entonces que sea aquí, ya trajeron la ropa que encargue para ambos – Pensando un poco. - Cuando salga a casa de mis padres pagare por otro día ¿Te parece? –
- Gracias por comprender – Asintió feliz el tensai. – Pero ahora… ¿Jugamos otro set? –
Cuestionó en un susurro insinuante mientras se acercaba sensualmente al mayor, para comenzar a besar su cuello mientras con sus manos acariciaba el bien esculpido pecho de su amante, haciéndolo delirar de placer.
- Mng… Fuji… espera… seguramente estas… adolorido… no quiero… mhn... lastimarte – Explicaba con dificultad el de anteojos.
El pequeño peli largo sonrío con ternura ante la preocupación de su amante para luego cambiar su sonrisa por una pícara mientras metía sus manos en los pantalones del mayor acercándose a su oído para susurrar sensualmente.
- Estoy bien… Hazme tuyo… Ahora. –
Esa frase terminó por romper la cordura de Tezuka que entre gemidos, mordidas, rasguños, besos y chupones tomo al tensai con pasión desmedida.
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Se encontraba en la entrada de la mansión de su familia, sabía que en cuanto entrara le esperaban los gritos de su madre junto a los regaños de su padre y abuelo. Suspiro satisfecho al recordar su noche con cierto tensai que lo hizo delirar de placer hace unos minutos, sólo por eso ¡bien valdría la pena el regaño!
Al llegar a la sala de estar se encontró con sus padres sentados en un sofá de dos plazas mirándolo molestos mientras su abuelo lo observaba tranquilamente, sin más preámbulos saludó y sentándose frente a ellos.
- Madre, padre, abuelo, buenas tardes. –
- Espero que tengas una muy buena explicación Kunimitsu, ¡creí que ya te habías curado! – Reclamó molesta y afligida la mujer.
- Estamos esperando hijo. – Apresuró su padre poniendo una mano sobre el hombro de su mujer en señal de apoyo.
- No es lo que creen y madre no es una enfermedad para curarse. – Suspiro pesadamente.
- Escúchenme sin interrupciones por favor. – Pidió seriamente.
- Anoche durante el aniversario de la empresa el hijo de tu socio… Oshitari Yuushi estuvo a punto de violar a Fuji. –
- ¿Qué?... Por dios ¡Pobre muchacho!- Exclamó indignada Ayana.
- ¿Estás seguro Kunimitsu? Eso es grave. – Pregunto su padre intentando que su expresión no delatara nada.
- Debemos tomar cartas en el asunto pero dejemos que Kuni-chan continúe. – Declaró el patriarca.
- ¡Abuelo! – Exclamó frustrado el tenista para calmarse y continuar relatando.
- Anoche no me gusto como observaban a Fuji algunos socios pero no pensé que fuesen a intentar nada… Pero cuando no lo vi por un largo periodo de tiempo se me hizo extraño así que fui a buscarlo –
- No lo encontraba por ningún lado, así que pensaba darme por vencido y volver a la recepción esperando que ya hubiese regresado… pero… un grito por parte de Fuji pidiendo que se detuviera me alertó y corrí hacía uno de los balcones. –
- Cuando entre Fuji estaba debajo de Oshitari con el saco y camisa rotos intentando liberarse sin éxito alguno, me apresure y se lo quité de encima, le di un buen golpe. –
- Pero el daño ya estaba hecho, en cuanto se vio libre Fuji se abrazó a mi llorando desconsolado… después de todo… es muy joven aun. –
- No podía regresarlo a la fiesta en ese estado ni dejarlo sólo, por eso se me ocurrió llevarlo a la suite del hotel a que se aseara un poco e intentar tranquilizarlo, sólo eso. –
Específico el tenista mientras su mente gritaba - ¡Mentiroso! Estuviste con él ¡y lo disfrutaste como nunca!-
- ¡Hijo perdóname por dudar de ti! – Exclamó su madre arrepentida mientras lo abrazaba.
- Hijo debemos tomar cartas en el asunto, esto es grave, ¿Cómo se encuentra Fuji-kun? –
- Está mejor, lo dejé en la suite descansando, debo volver pronto no quisiera que se altere, no he querido sacarlo de ese lugar hasta que esté más tranquilo. –
- Sobre lo de actuar, estoy de acuerdo pero creo que será decisión de Fuji cuando se tranquilice, además antes de esto él me había pedido vivir sólo. –
- Eso no estará bien Kunimitsu menos ahora con esto – Contradijo la mujer en la sala
- Creo que sería conveniente… No es un secreto que la esposa de Kuni-chan no soporta al muchacho y él necesita paz. – Comentó el patriarca familiar viendo la ligera contracción en la ceja de su nieto, ¡Adoraba molestarlo!
- ¡Decidido entonces! Kunimitsu cómprale un departamento pero estate al pendiente de él, ¡No lo dejes solo, tómate tres días en la empresa! Que vea un buen psicólogo y avísanos cuando este más tranquilo para ir a verlo. – Ordenó su padre.
- Si dile que lo adoro, que es como un hijo para mí y que cuenta con todo el apoyo de la familia, Kunimitsu no lo dejes sólo tú padre se encargará de la compañía en lo que se recupera Fuji-kun. – Sonrió su madre mientras su abuelo asentía.
Se sentía el peor hombre del mundo por aprovecharse así de la buena voluntad de su familia y mentirles descaradamente… pero por el momento era necesario, así que sin más se despidió de ellos dirigiéndose al encuentro del castaño.
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Se despertó con una sensación de paz que hacía tiempo no sentía, sonrío feliz al sentir un conocido dolor en su trasero, sabía que lo que había compartido con Kunimitsu no era sólo sexo, aunque no podía definir aun, que sentimiento experimentaba hacía él aparte de la atracción, no era iluso para decir ¡estoy enamorado! de la noche a la mañana, además el amor era un sentimiento que se cultivaba con el tiempo y la convivencia. El tiempo dirá pensó.
Decidió darse otra ducha para vestirse con la ropa que le habían dejado, eran unos jeans de mezclilla azul claro deslavados que se entallaban a su firme trasero haciéndolo lucir más apetecible y una camisa roja entallada de manga de tres cuartos con los 3 primeros botones desabrochados, debía admitir que el de lentes tenia buen gusto; se calzó sus zapatos negros y quedó listo.
Sonrió al verse en el espejo del mueble de la habitación, los chupones que Oshitari había hecho la noche anterior habían quedado totalmente opacados por los de Tezuka, otra cosa más que agradecerle, lo había salvado de las garras de ese maldito, que se hubiese aprovechado de él si no lo hubiera impedido, además le había regalado la mejor noche de su vida por eso no le importaba lo que tuviera que hacer para salvarlo del escándalo.
El sonido de la puerta al abrirse lo sacó de sus observaciones, así que se apresuró a la sala de la suite para encontrarse con el de cabellos marrones ingresando, se acercó velozmente hacía él para ponerse de puntitas debido a la diferencia de altura y darle un dulce beso en los labios, que fue correspondido inmediatamente.
- Hola… ¿Cómo te fue? – Interrogó al separarse.
- Bien, todo ha salido perfecto, ya he llamado a la inmobiliaria, tenemos un par de citas para ver lo de tu departamento hoy mismo. – Respondió sentándose en el sofá llevándose con él al castaño para que quedara sobre sus piernas.
- Tezuka yo… no quiero presionarte. – Comentó apenado siendo silenciado por un ligero beso.
- No me presionas… es lo mejor… además mi familia está de acuerdo en que vivas sólo, saben que Yumiko no te quiere cerca –
- Aunque… quieren tomar acciones legales contra Oshitari por lo que intentó hacerte… pero… eso… es decisión tuya. – Finalizó el mayor.
- Yo solo… no quiero volver a tenerlo cera… lo odio… ¡lo detesto! –
- Shusuke ¿Qué fue lo que ocurrió? Para… -
- ¿Para odiarlo? – Interrumpió el menor.
- Aa –
- Por su culpa es que Yumiko me odia, verás hace 3 años conocí a Oshitari en una reunión que habían hecho mis amigos. –
- Nos llevamos muy bien, al poco tiempo comenzamos a salir con más frecuencia hasta que me pidió ser su novio y acepté. Iluso de mí. – Sonrío tristemente.
- Por eso tiempo Yumiko aún me trataba bien, vivía con la abuela y conmigo, ella se encontraba feliz porque tenía un novio guapísimo, de buena posición a quien amaba; nos decía que se casaría con él. –
- Mi relación por ese tiempo era maravillosa. – Sonriendo sin ganas – Me entregué a él por amor, mi primera vez por voluntad propia… fui idiota. –
- Yumiko una noche llegó muy deprimida habían visto a su novio saliendo de un hotel… yo mismo le di la idea de que lo espiara sin siquiera pensarlo… después de todo estaba feliz el día siguiente cumplía 1 año de noviazgo. – Comentó sintiendo su cuerpo temblar de ira.
Flash back::::::::::::::::::
Era una noche fresca había muchas estrellas en el cielo, el clima invitaba a disfrutar, un chico de lacios cabellos castaños se encontraba completamente desnudo en los protectores brazos del hombre que amaba, un apuesto moreno de cabellos azulinos, acababan de hacer el amor, las finas sábanas de seda se encontraban en su mayoría revueltas, apenas cubriendo la desnudes de sus cuerpos.
- Yuushi… te amo… ha sido una noche fantástica. – Murmuraba risueño el tensai mientras acariciaba el pecho del moreno.
- Lo mejor para ti Syu. – Respondió el peli azul.
Comenzaban a besarse nuevamente de forma apasionada, el tensai deseaba entregarse nuevamente al hombre que amaba, estaba muy excitado ¡quería sentirlo ya!
- Yuushi ¡Entra ya! – Exigió justo en el momento en que la puerta de la habitación se abría violentamente dejando ver a su hermana.
- Maldito seas Shusuke ¡te odio! Y pensar que yo creía en ti… ¡mira como me pagas! – Gritaba histérica mientras estampaba una fuerte bofetada en su rostro.
- ¡Contrólate Yumiko! – Exigió el moreno. – Tu solo fuiste mi tapadera quien me gusta es tu hermano… es mil veces mejor que tú en la cama ¡entiéndelo de una vez! – Terminó fríamente el muchacho
- ¡Eres un maldito Yuushi! Te entregué todo, me dijiste que nos casaríamos. – Gritaba la mujer entre llantos. – ¡Estoy embarazada! –
- Pues abortas Yumiko, no me pienso hacer cargo de ese bastardo, ¡Ya lárgate! – Ordenó el moreno.
- Nessan espera ¡no es lo que crees! Yo… - Interrumpió angustiado el castaño tratando de levantarse.
- Déjala Syu, nosotros tenemos cosas más interesantes que hacer. – Dijo el moreno dándole un beso en el cuello.
El castaño se quedó atónito observando cómo salía su hermana de esa habitación y sintiéndose un idiota por caer en las redes de Oshitari Yuushi. Se levantó de la cama para vestirse sintiendo un gran odio hacía la persona que tanto amaba, quien acababa de destruir lo poco que quedaba de su relación con su hermana y de paso su corazón.
Salió de la habitación sin mirar atrás a su ahora ex novio que le exigía que regresara, al salir del apartamento una fina lluvia comenzó a caer sobre su hermoso rostro mezclándose con las amargas lágrimas que caían de sus enigmáticos ojos azules que ahora tenían un rastro inconfundible de tristeza.
Fin del flash back::::::::::::::::::
- Después de eso Yumiko-nessan jamás me perdonó por más que le dije que yo no sabía que él era su novio…. Mucho menos cuando… abandonó a su bebé porque no lo quería. – Finalizó deprimido el menor.
- ¡¿Me estás diciendo que tuvo ese niño y lo abandonó?! – Exclamó molesto el mayor.
- Si, le pedí que me lo dejara pero no quiso, ella no lo deseaba intentó abortarlo pero no lo logró… yo habría hecho cualquier cosa para mantenerlo. –
- Shusuke, ¿sabes dónde está ese niño? –
- Si, está en la casa hogar Esperanza ubicada en Shizuoka, iba a decírtelo desde un inicio para ver si podías hacer algo… yo lo cuidaré ¡Lo prometo! ¡No te molestaré! Pero es mi sobrino Kunimitsu. –
- Tranquilízate Fuji. – Pidió él de lentes. - Lo adoptaré, me ayudarás a cuidarlo… ese pequeño merece un hogar. – Finalizó.
- ¡Gracias Tezuka! – Exclamó alegremente el de ojos azules dándole un fuerte abrazo.
- No es nada Fuji – Sonrío levemente acariciando los castaños cabellos – Vamos a que comas algo para ir a las citas. –
- ¡Claro! – Comentó enérgico levantándose.
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Estaba agotada, su viaje se prolongó por más tiempo del que esperaba, gajes de ser una diseñadora famosa pensó, pero lo que ahora le preocupaba era que el desgraciado de Shusuke estaba a solas con su esposo, si ese niñito idiota creía que volvería a dejar que le quitara lo suyo estaba muy equivocado, Tezuka Kunimitsu le pertenecía a ella.
Tendría que portarse dócil con su hermanito por un tiempo, al menos en presencia de su marido para después poder sacarlo de su casa, no pensaba tenerlo viviendo bajo su mismo techo para darle la oportunidad de seducir a su marido, menos aun sabiendo las verdaderas preferencias de Kunimitsu.
Ahora sólo quería llegar a su casa y descansar, seduciría a su marido para retenerlo con ella, de ser necesario le daría un hijo, después de todo es lo que él tanto deseaba… unas cuantas horas, sólo eso faltaba para estar en su hogar y pelear como una leona por lo que le pertenecía, no en vano se esforzó tanto por obtenerlo.
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Se encontraban en un exclusivo conjunto habitacional ubicado en una de las mejores zonas de Tokio, el castaño se encontraba realmente sorprendido por el lujo de esos departamentos, además de que eran muy amplios por lo que podía ver.
- Mou, me habría encantado traer una cámara… estos jardines son preciosos. – Comentó el tensai con un pequeño mohín en sus labios.
- Podrás tomar todas las fotos que desees a partir de mañana ya que vivirás aquí. – Explicó el mayor.
- ¡¿Qué?! - Exclamó sorprendido el menor. – ¡Pero esta es una zona muy cara Tezuka!, olvídalo… busquemos algo más barato. – Sugirió.
- Fuji es mi última palabra, te compraré el departamento aquí, quiero que estés seguro y en este lugar solo entras con autorización. –
- P… pero gastarás mucho. –
- Eso es lo de menos, me importa tu bienestar ahora vamos que nos esperan. – Finalizó empujando un poco al pequeño para que avanzara hacía la oficina inmobiliaria.
- Buenas tardes Tezuka- sama, Fuji-san, tomen asiento por favor. –
- Buenas tardes, Minami-san. – Respondieron a coro tomando asiento.
- Tezuka-sama tenemos el departamento ideal para usted, está en el centro del conjunto habitacional, muy cerca del área recreativa, cuenta con 2 habitaciones con su respectivo baño, un pequeño estudio, sala, cocina, patio de servicio, doble cochera en el estacionamiento del edificio y cuarto de lavado. – Describía la asesora mientras les mostraba fotografías.
- Pueden verlo en el momento que deseen, todo está recién remodelado y como sabe son edificios recién hechos, se encuentra en la segunda planta. –
- Si no es molestia nos gustaría verlo en persona Minami-san. – Informó en de lentes.
- Por supuesto que no es molestia Tezuka-sama… acompáñenme por favor. –
El departamento era aún mejor que en las fotos, todo tenía loseta, la cocina integral estaba perfectamente arreglada, con acabados preciosos, el baño de la habitación principal tenía yacusi, los muebles eran completamente nuevos y a juego con la decoración, el joven tensai estaba sorprendido, pero lo que más lo enamoró fue la vista de un bello parque y las canchas de tenis que se podía apreciar desde el balcón de la recamara principal.
Se sintió feliz al ver el rostro asombrado de Fuji cuando vio el departamento y su sonrisa radiante mientras observaba la vista que tendría, a pesar de que su expresión continúo inmóvil se sentía orgulloso de poder darle estos lujos a su pequeño amante.
- Quiero el departamento Minami-san. – Comentó el tenista mayor
- Por supuesto Tezuka-sama, pondré las escrituras a su nombre inmediatamente. – Informó feliz la vendedora pues era el departamento más caro del conjunto.
- Las escrituras las quiero a nombre de Shusuke Fuji, es menor de edad. –
- No se preocupe por eso Tezuka-sama podremos manejar el papeleo… ¿Pagará en efectivo o con tarjeta? –
- Le haré un cheque por el precio del departamento pero lo quiero para hoy mismo. –
- Puede tenerlo, solo es necesario pagar y que firme para que tenga las escrituras en sus manos mañana a primera hora. –
- Traiga lo que hay que firmar aquí, no tengo mucho tiempo y quiero que Fuji esté instalado hoy mismo. –
- Por supuesto, enseguida regreso Tezuka-sama. –
- Aa.- Asintió mientras desaparecía en la habitación principal en busca de cierto castaño.
Lo encontró en el balcón disfrutando de la vista, e, viento mecía las suaves hebras color miel que acariciaban su hermoso rostro, se acercó poco a poco para envolver sus brazos en la delgada cintura del menor.
- ¿Te gusta? – Interrogó depositando un suave beso en el níveo cuello.
- Hm, me encanta pero es muy caro, busquemos otro. – Comentó dándole más acceso.
- Aquí vivirás, fin de la discusión. – Ordenó el de lentes
- Mng. – Gimió el ojiazul girándose para ver al mayor – Me encanta ese tono de voz tuyo… es… muuuy… sensual. – susurró cerca sus labios.
Estaba por devorar esos tentadores labios que rozaban los suyos cuando el sonido de la puerta principal abrirse lo obligó a separarse del menor, aunque no sin antes susurrar en su oído.
- Esta noche no te salvas Fuji. –
- ¿Tezuka-sama? – Llamaba la asesora inmobiliaria.
- Aquí estamos – Informó saliendo de la habitación. – Fuji ven. –
- Tezuka-sama estos son todos los documentos como puede ver, aquí dice que el departamento quedará a nombre de Fuji Shusuke y esta es la hoja donde usted debe firmar para dejarlo a su nombre. –
- Aa. – Comentó mientras firmaba y le entregaba el cheque.
- ¿Qué ocurre Tezuka? – cuestionó el menor llegando.
- Firme aquí por favor Fuji-san. – Pidió viendo como el castaño observaba al mayor con duda.
- Hazlo. –
- De acuerdo. – Aceptó firmando donde le señalaban.
- En hora buena por su nuevo apartamento, Fuji-san, Tezuka-sama, les entrego los 2 únicos juegos de llaves que tenemos, a partir de este momento es suyo, pueden pasar mañana a primera hora por las escrituras, los dejo. – Se despidió recibiendo un par de asentimientos.
- ¿Por qué firmé yo Tezuka? –
- Porque es tuyo, mañana pasarás por las escrituras y deberás dejar una lista de personas que admites para que te visiten. –
- Pero Tezuka. – Renegó solo para ser callado por un beso.
- No quiero protestas, ahora vamos a cenar y comprar algunas cosas que necesites para mañana porque hasta entonces la mudanza traerá las tuyas. – Informó caminando hacia la salida.
- Tezuka toma. – Entregándole un juego de llaves.
- Aa, gracias. –
Subieron al coche del de lentes quien manejó hasta un centro comercial, donde se dirigieron a una boutique para comprarle ropa al castaño.
- Escoge la que te guste Fuji, renueva todo tu guardarropa, elige varios trajes ya que seguirás siendo mi asistente. – Indicó sabiendo que si no lo aclaraba el castaño se negaría.
Salieron de la boutique con cerca de 30 bolsas con diferentes prendas, que le sentaban de maravilla al tensai. Tezuka se sentía feliz, la verdad es que jamás había disfrutado el ir de compras, pero la sonrisa de su menudo acompañante lo hacía sentir bien.
Se detuvo cuando se dio cuenta que el tensai no lo seguía, lo buscó con la mirada y lo encontró observando por la ventana de una de las tiendas una cámara fotográfica profesional a juego con una computadora portátil, se acercó lentamente a él.
- ¿Te gusta? –
- Lo lamento, me entretuve. – Se disculpó sonrojado el castaño.
- No fue eso lo que te pregunté. –
- Me encanta la fotografía, es una de las cosas que me gustaría estudiar, pero no estoy seguro aún. –
- Si quieres estudiar eso hazlo, vamos. – Indicó entrando en la tienda.
- Tezuka no, ¡espera! – Gritó pero el mayor ya se encontraba preguntando por las características.
- Vamos Fuji. –
- Tezuka, de verdad ya has gastado demasiado en mí. – Pero sus protestas cayeron en oídos sordos pues el mayor ya estaba pagando.
- Aquí tiene, gracias por su compra. – Escucharon mientras salían de la tienda.
- Tezuka… -
- Calla Fuji, es algo que te gusta, tómalo y ya, además la portátil la necesitarás de todas formas. –
- Gracias. – Sonrió el menor.
Llegaron al departamento después de cenar algo de sushi, dejaron las bolsas por cualquier lugar en la sala mientras se besaban apasionadamente, no se dieron cuenta quien atacó a quien; solo sentían como batallaban sus lenguas buscando el dominio.
La falta de aire se hizo presente por lo que se vieron obligados a separarse, pero el de anteojos inmediatamente bajó sus labios al cuello del menor, obteniendo deliciosos gemidos de su parte, cosa que lo alentaba a continuar, por lo que metió su mano bajo la camisa para acariciar el abdomen y torso de su amante.
Las manos de Tezuka en su torso lo hacían delirar de placer, más aún cuando sintió como acariciaba sus pezones y los apretaba deliciosamente, no pudo evitar gemir de forma más audible.
- Ahhh, Tezuka. –
Decidió dejar de ser pasivo, quito el suéter del de ojos avellana para acariciar su musculoso torso, haciéndolo girar para que quedara recargado en la pared de la sala.
- Mng, Shusuke. –
Gimió al sentir como el castaño dejaba besos de mariposa por todo su torso para detenerse en sus pezones y comenzar a lamerlos, se sentía delicioso.
- Ahhh. –
Solo gemidos salían de su boca al sentir las delicadas manos de su amante dentro de sus bóxer acariciando su miembro de arriba hacia abajo, ni cuenta se había dado cuando le abrió el pantalón.
Al ver que Tezuka disfrutaba quiso darle más placer, bajó poco a poco sus besos hacía aquel delicioso miembro que tanto placer le había dado la noche anterior.
Comenzó dando besos de mariposa desde la base a la punta sintiendo como se endurecía más, al llegar a la punta dio un beso de labios separados, sintiendo como el órgano palpitó; sacó su lengua completamente húmeda para pasarla por la puntita, obteniendo un gutural gemido de parte del tenista.
- Ahhh, Shusuke… sigue… ahhh. – Gimió fuerte cuando sintió esa traviesa lengua moviéndose de forma circular en la punta de su miembro.
Sonrío internamente cuando sintió una fuerte mano en su cabeza, acercándolo hacía ese miembro endurecido, necesitado de atención, la cual no le negaría, metió todo lo que pudo en su boca succionando mientras movía su cabeza arriba y abajo, causando que el órgano temblara dentro de su boca.
Comenzó a succionar más duro, chupando como si fuese un niño bebiendo un biberón, mientras sentía como su cabello era apretado por esa mano en su cabeza y escuchando los apasionados gemidos de su amante.
- Ahhh, Shusuke… voy a… ahhh. – Gimió intentando alejarlo, pero el castaño se negó chupando más duro hasta sentirlo derramarse dentro de su boca.
Tragó toda la esencia del de lentes soltando su miembro con un sonoro pop; al separarse de él sintió como su amante se deslizaba por la pared hasta quedar sentado jalándolo hacía sí, tratando de recuperarse de tan intenso orgasmo.
- Eso… fue… increíble. –
Comentó entre jadeos acariciando sensualmente los labios del menor con la yema de sus dedos, para después delinear esos rosados labios con su húmeda lengua, obteniendo como respuesta un suspiro del tensai, quien abrió su boca saliendo a su encuentro, dándole una probadita de su propio sabor.
Degustó esa boca a placer, sin dejar ningún rincón sin explorar, bajó sus besos por ese níveo cuello, desnudándolo de paso, sus manos comenzaron a masturbar a su amante obteniendo exquisitos gemidos, que lo estaban encendiendo nuevamente, sin embargo, le devolvería primero el favor.
Llegando al miembro del tensai lo tomó en su boca mientras sus dedos martirizaban los pezones, causándole un intenso placer.
- Ahhh, Kunimitsu… más… ahhh. –
Esos gemidos lo enardecían, succionó con más intensidad el miembro del castaño, al sentir su próximo orgasmo, logrando sentir su esencia en su boca, degustándola completamente.
Su miembro estaba duro de nuevo, ¡quería tomarlo ya! Pero iría despacio, se acercó a sus labios para tomarlos nuevamente en un beso profundo, cargado de deseo, pensaba iniciar a prepararlo cuando el estridente sonido de su móvil interrumpió la acción.
- Tezuka… con… contesta… podría… ser… importante. – Dijo a duras penas el tensai.
Con una irritada mirada el de ojos avellana obedeció. – Aquí Tezuka. – Respondió.
- Kunimitsu ¡¿Dónde demonios estás?! – Exigía la voz al otro lado de la línea.
- ¿Yumiko? – Inquirió algo sorprendido mientras observaba como se tensaba el ojiazul.
- ¡Quien más podría ser!, llego de mi viaje y no estas en casa, llamó a tu oficina y me dicen que no te presentaste hoy, así que dime, ¡donde diablos estás! Es la décima llamada que te hago y apenas te dignas a responder; ¡¿Te das cuenta que es casi media noche?! –
- Yumiko, mañana hablamos, hoy no llegare a dormir, estoy… ocupado con un asunto importante. –
- ¡¿Qué?! Como que… - fue lo último que se escuchó en la línea pues el tenista había colgado, e inmediatamente comenzó a marcar otro número.
- Madre buenas noches, si estamos bien, aa no lo dejaré sólo, está más tranquilo, creo que en 1 día más; Yumiko llegó, aa perfecto, gracias madre; descansa; buenas noches. – Finalizó apagando su móvil.
- ¿Ya regreso verdad? – Inquirió algo apesadumbrado el menor.
- Aa, mi madre le dirá que estoy fuera, pero… -
- Mañana deberás regresar con ella; lo sé. - dando un suspiro.
- Aa, pero sólo a decirle que he tramitado el divorcio y sacar mis cosas, me quedaré en mi departamento... – Informó el de lentes antes de ser silenciado por un par de delicados dedos en sus labios.
- No quiero hablar de ella, al menos… no esta noche… tómame Kunimitsu, esta noche… no pensemos… sólo esta noche, mañana... enfrentaremos la separación. –
- Aa. – Asintió en acuerdo el mayor comenzando a besarlo.
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*******************TEZUKA&FUJI********************
Yumiko ha llegado y con ella los problemas, nos vemos en el próximo cap.
Besos y mis mejores deseos a todos.
VaNe.
