Capítulo 5.

Papyrus ya había entrenado por mucho tiempo; se sentía listo.

Su ataque especial y aquel ataque de Gaster blasters le habían salido con éxito.

— ¡Tengo que enseñarle este ataque a Undyne y a Sans…! — Su ánimo cambio rápidamente al recordar que aquellas dos personas ya no estaban. — Es verdad… ellos no están aquí.

Se vistió nuevamente con la chaqueta de su hermano; la había dejado de usar cuando entrenaba, para no estropearla más.

Tomo la única lanza que logro salvar de su mejor amiga, Undyne. Le serviría mucho en algunos ataques que había entrenado.

Era el momento de enfrentarse con el humano.

Aquel humano que le arrebato lo más preciado para él.

Papyrus salió de la habitación secreta de su hermano. Apresuro el paso para llegar a la sala del juicio antes que el humano. Si este pasaba esa zona, alcanzaría al rey… el rey era el más fuerte de todos los monstruos; el humano le sería muy difícil vencerlo.

Pero, aún así, debía protegerlo, como "único miembro de la guardia real", debía cumplir con su deber.

Con paso firme y apresurado, siguió el camino más corto para llegar al castillo.

En su camino, encontró el lugar donde su artista favorito (bueno, es en sí, era el único que salía en la televisión), hacía su show.

— ¿Mettaton estará por aquí?

Recorriendo aquel lugar, encontró algunas piezas que quedaron de Mettaton; el humano, lo destruyo.

— Nunca conseguí una firma de Mettaton… ni tampoco asistí a uno de sus presentaciones… soy un horrible fan. Lo siento, Mettaton.

Trato de reconstruir el cuerpo de Mettaton con las pocas piezas que encontró en toda la habitación… no quedo igual, pero por lo menos, la mayoría de sus piezas estaban "juntas".

Eso lo había hecho perder tiempo, así que decidió no entretenerse más y llegar a su objetivo.

Al llegar a la sala del juicio, visualizo todo el lugar por si veía el humano en este lugar; todavía no ha llegado.

— Sans… ¿estará enojado conmigo por no haber hecho caso a lo que me pidió? — Hizo una pequeña pausa, para luego, seguir hablando consigo mismo. — ¿Será buena idea hacer esto?

Comenzaba a dudar de lo haría "en un futuro".

¿Debió haberse escondido como lo dijo su hermano?
¿Debió esperar hasta que todo esto terminara?

Aunque esas preguntas vagaban por su "mente", ya era demasiado tarde para huir.

Unos pasos resonaron en el pasillo.

Cada vez se escuchaban más cerca de donde Papyrus estaba.

¿Cuándo debía salir?
¿Debía atacarlo cuando este a un lado de el?
¿Será necesario decirle todo lo que siente en este momento?

Tomo con fuerza la lanza de Undyne, y se "interpuso" en el camino del humano.

Teniendo enfrente al niño que le rebato tantas cosas, noto que este llevaba un cuchillo en una de sus manos, y un collar en forma de corazón. Eso no lo tenía antes, tal vez los encontró en su camino, o simplemente lo robo por ahí.

Una gran sonrisa es mostrada por parte del humano.

Le parecía realmente interesante que el hermano menor esqueleto, el "valiente Papyrus", siendo un monstruo que siempre confía en todo el mundo, el más ingenuo del subsuelo, el que siempre sonríe en momentos difíciles, intente matar a un niño "inocente".

Esto no había pasado antes; en ningún reset ocurría esto.
Era algo nuevo… una ruta "alternativa" que es más interesante que esa vieja ruta genocida.

Deseaba conocer como luchaba este monstruo.
Quería saber lo que le iba a decir.
Necesitaba sentir sus ataques.
Anhelaba ver ese rostro lleno de
odio en el monstruo que siempre portaba un rostro inocente.
Conocer que a pesar del todo el dolor que ha causado, pueda darle
piedad.

— Humano… la primera vez que te vi, no sabía que fueras un humano, pensé que eras una roca.

El humano río en voz baja al escuchar a Papyrus.

— Pero cuando mi hermano Sans me dijo que eras un humano, me sentía tan… feliz de por fin haber encontrado un humano. — Baja un poco la mirada. — Pensaba hacerte pasar por puzzles horribles, hacerte comer de mi delicioso espagueti, pelear contigo para luego capturarte y así Undyne reconocería mi trabajo, y así hubiera sido parte de la guardia real… — Guarda un momento de silencio. — Todos esos deseos que tenía desde la niñez, fueron rotos gracias a ti, humano.

El humano sonrío de oreja a oreja.

— Tenía mucho miedo al principio, pero ese miedo fue desapareciendo poco a poco, en un momento, pensaba ayudarte a que dejaras de seguir ese camino tan peligro que has recorrido, pero viendo que disfrutabas atacando a todos los monstruos, me di cuenta, que nada de lo que hiciera, te haría cambiar.

Este Papyrus, ya no era el mismo niño de siempre, pareciera que ya era un adulto por hablar de esa manera.

Sólo un adulto se daría cuenta que el mundo es un lugar cruel, y no un "cuento de hadas" como siempre se lo hacía ver su hermano Sans.

— Ahora, justo ahora… ¿qué es lo que siento? — Papyrus empieza a reír de una manera diferente a la usual. — Ya se, que es lo que siento… es… odio. — Señala al humano con la mano libre que tiene. — Hacia la persona, que llego tan lejos, para causarle daño, a un "nuevo" amigo.

El ojo derecho de Papyrus, comienza a brillar en un tono naranja.

— Este ojo mio, sólo se activa tales sentimientos… tan horribles. — Tapa su ojo con una de sus manos. — Y con él, puedo ver todas aquellas acciones que "trataste de ocultarme", y también, puedo ver lo que pretendes hacer ahora mismo.

No era necesario tener aquel ojo para saber qué sucedería después, el humano erradicaría la vida de todos los monstruos, y después, trataría de borrar la existencia de todos los humanos.

Esa mirada de enojo que tenía Papyrus, fue remplazada con una de tristeza.

Se le veía nostálgico.

— Sans me dijo una vez, que el día que dejara de preocuparse, sería cuando nuestro mundo cayera en pedazos. — Toca delicadamente una parte de la chaqueta de su hermano. — Al principio, pensaba que se trataba de nuestra relación… pensaba, que como ya no pasaba mucho tiempo a su lado por mi entrenamiento, Sans estaría pensando que ya no sería necesaria su "existencia", al saber "que yo no lo necesitaba". — Sonríe un poco. — Así que hice muchas cosas para que se preocupara por mí. — Cierra sus ojos por un momento. — Ahora, entiendo a que se refería, y no puedo pedirle perdón, porque ya es muy tarde para hacerlo. No puedo disculparme por tantas cosas que le he hecho… tampoco he cumplido lo que Sans me pidió. — Deja de sostener la chaqueta de su hermano.

Papyrus fija la vista nuevamente al humano.

— Es curioso, ¿no es así? Mientras más daño deseas lastimar a alguien, es más fácil que estos dejen de vivir… — Su voz comienza a oírse un poco más baja. — Y no importa cuánto quieras a una persona, no puedes hacer nada para que vuelvan a la vida.

Bueno, el humano no necesitaba que alguien lo quisiera, con el poder que le había robado a Frisk, era suficiente para regresar de la muerte.

— Sans se fue, por qué dejo de preocuparse… pero yo no haré lo mismo. — Comienza hablar más fuerte. — Me preocupo, por muchas cosas… me preocupo por mí, ¡por este mundo!... y por todos aquellos que le arrebataste su vida. — El tono de su voz empieza a cambiar a una más "acelerada". — Pero la única cosa… la única cosa que ya no me importa… ¡eres tú!

El humano se había sorprendido por esa muestra de odio que había mostrado Papyrus.

Ese no era el mismo Papyrus que conocía, pensaba que sería igual a las anteriores rutas… estaría frente de el, para decirle que le ayudaría a no seguir en ese camino de matanza… que sería su amigo… y lo esperaría con los brazos abiertos para darle un abrazo.

Este Papyrus… atemorizaba un poco.

— Aún así, no voy hacerte pasar por un mal rato, alguien como tú, que ha quitado tanto, no merece que se le dé nada… pero seré algo "misericordioso" contigo… alguien como tú, merece a un igual, alguien que quiera proteger todo, con la misma determinación que utilizas para destruir.

Papyrus comienza a caminar para acercarse al humano; este, por "instinto de supervivencia" o por "temor", dio unos pasos hacia atrás.

— Así que… humano… no te haré pasar un mal rato, en su lugar… — Unos huesos y algunos Gaster blaster aparecen detrás de Papyrus.

El humano se sorprendió a un más, al ver que Papyrus también conocía ese ataque.

— ¡Yo… voy a tener… un montón… de diversión!

*Papyrus ya no cree en ti*
*Papyrus da el primer ataque*

-Tu alma se hace pedazos-
-Haz perdido, con el monstruo "más fácil" de matar del todo el subsuelo-

— ¿Cómo te sientes en este momento?

(Parte del monologo de Disbelief Papyrus fue sacado de un Fandub.

Créditos a: Youtube/Sombra Oscura.)