- ¡Buenos días a todos! Aquí les traigo el tercer capítulo de esta historia, espero que les guste y lamento la demora en mi actualización pero no he tenido nada de tiempo para escribir a pesar de que tenía la inspiración necesaria.

Habrá nuevo capítulo hasta mediados de enero muy probablemente debido a que tengo varios compromisos en este momento pero trataré de hacer un especial de navidad y otro de año nuevo o una mini historia por las fechas decembrinas, veremos que sale; si alguien tiene alguna sugerencia de algo que le gustaría que metiera o alguna pareja por favor ¡hágamelo saber!

Besos y mis mejores deseos.

VaNe.

&&&&&&&&&&&&&TEZUKA Y FUJI &&&&&&&&&&&&&&&

CAPÍTULO III

SEPARACIONES Y DISCUSIONES.

- Lo sentimos, el número que usted marcó no está disponible o se encuentra fuera del área de servicio, le sugerimos llamar más tarde. –Se escuchó por tercera vez la voz de la operadora.

- Maldita sea ¿en dónde demonios estás Kunimitsu?, el desgraciado de Shusuke tampoco está en la casa, esto es malo, no dejare que ese maldito me quite lo que tanto trabajo me costó conseguir. – Pensaba mientras entraba furiosa a la casa de sus suegros.

- ¿Fuji-san? Qué… Espere. – Pedía el mayordomo de la familia al ser ignorado.

- Ayana- san, Ayana-san exijo saber ¡¿En dónde rayos está su hijo?! – Gritaba.

- Yumiko, no eres nadie para entrar de esa forma en esta casa. – Amonestaba la dueña.

- ¡Soy la esposa de su hijo! ¡Por supuesto que soy alguien! –

- Pues entonces ¡compórtate como tal!, estás dando un pésimo ejemplo de educación. –

- ¡Educación! ¡Educación! Como siempre exigiéndome estupideces. Si educación quiere ¡Haga que su hijo me respete! –

- Kunimitsu siempre te ha dado tu lugar aún ¡cuando no te lo mereces!-

- ¡Entonces donde diablos está! Seguramente revolcándose con Shusuke y ustedes como siempre lo protegen. – Gritó entre lágrimas de rabia.

- ¡¿Cómo te atreves?! ¡Mi hijo se encuentra fuera atendiendo un negocio junto con mi marido y mi suegro! – Reclamó la mujer mayor ardiendo en cólera.

- Un negocio ¡Sí claro! – Respondió sarcástica. - ¡Y en donde diablos está Shusuke! –

- Mi hijo sabiendo que tú no lo querías cerca le alquiló un departamento hace unas semanas a Fuji-kun para que viva sólo y no tenga que soportarte. – Respondió duramente a su nuera.

- Ese pobre muchacho ha pasado por mucho; merece ser feliz, seguiremos brindándole nuestro apoyo hasta que termine su carrera y pueda vivir por su cuenta; en cuanto a ti… ¡Vete de mi casa ahora! A partir de hoy tienes prohibida la entrada a esta casa. – Finalizo dejando a su nuera parada en la sala sin saber qué hacer.

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Se encontraba manejando hacía su casa, estaba furioso, Yumiko había traspasado sus propios límites no le iba a perdonar que haya ido a gritarle a su madre la noche anterior, bastante molesto de por si se sentía por haber tenido que separarse del castaño tan temprano, antes de que despertara para no hacerlo más difícil de lo que ya era pues habían hecho el amor de una forma exquisita, ese pequeño ojiazul embriagaba totalmente sus sentidos haciéndolo desear estar cada vez más con él no era sólo el sexo; lo sabía.

Era todo de él, tenía unas ocurrencias terribles, un sentido del humor bastante sádico, sin embargo; era todo un genio, poseía una intensa gama de conocimientos de todo tipo, no se aburría para nada con él, a decir verdad era la primera vez que conversaba tanto con alguien, se quedaron conversando hasta altas horas de la madrugada de todo y nada, sólo interrumpiendo sus diálogos para hacer el amor.

Inconscientemente una sonrisa se formó en sus labios al recordar, la cual se extinguió al haber llegado a su destino bajando una pequeña maleta que su madre le preparó para aparentar su viaje.

Al entrar a su casa lo primero que vio fue a su esposa salir con una enorme sonrisa a recibirlo, en cuanto quiso abrazarlo se quitó de forma bastante brusca subiendo las escaleras rumbo a su habitación ignorándola por completo por mucho que lo llamaba.

- Kunimitsu, Kunimitsu, mi amor te estoy hablando. – Hablaba dulcemente mientras lo seguía a la habitación que compartían.

Sentía miedo, era la primera vez que lo veía tan molesto por algo seguro que la metiche de su suegra ya le había calentado la cabeza en su contra, ahora tendría que portarse como una esposa abnegada durante un buen tiempo para que las cosas regresaran a su cauce, al menos ahora Shusuke ya no era un problema pues estaba lejos.

- Mi amor ¿Por qué estas metiendo ropa en otra maleta? – Interrogo preocupada.

- Yumiko hablemos claro, ¡Como te atreviste a gritarle a mi madre en su propia casa! ¡Te dije por teléfono que estaba ocupado! Debiste esperar a mi regreso y no armar semejante escándalo. –

- Me iré a atender un negocio que mi padre me encargó y es fuera de la ciudad en este momento lo que menos quiero es hablar contigo, estaré aproximadamente una semana fuera, no quiero ni una sola llamada tuya. – Explicó moviendo una mano para detenerla cuando intentaba hablar.

- Kurogane-san llegará en unos minutos; le llevara a tu hermano las últimas cosas que dejó aquí a su departamento, le estaré depositando una cantidad mensual para su manutención; una semanal para gastos de la escuela, además de pagar sus rentas y colegiaturas debido a que acepté ser su tutor legal cuando tú te negaste. – Mirándola de forma dura dando un profundo suspiro preparándose para lo que venía.

- ¡Mi amor gracias! Así seguiremos tranquilos. – Dijo feliz abrazándolo, pero siendo apartada inmediatamente.

- También recogerá mis cosas y las llevará a mi departamento de soltero, hace unos meses inicié los trámites de divorcio; no les di continuidad en su momento. – Suspiro masajeándose la cien.

- Pero con tu comportamiento actual he confirmado que no hay esperanza para este matrimonio; si mis padres tenía dudas en aceptar mi decisión tú las has disipado con tu odio injustificado hacia tu propia sangre y lo que has hecho anoche; mi abogado se pondrá en contacto con el tuyo… podrás quedarte con esta casa. – Finalizo algo incómodo pero firme, esperando la reacción de su esposa.

- ¡¿Cómo te atreves?! ¡Kunimitsu en que estás pensando! ¡Jamás me oyes! ¡Jamás te daré el divorcio! – Gritó intentando golpearlo en el pecho.

- La decisión está tomada Yumiko no hay vuelta atrás. – Aclaró sujetando sus manos sin lastimarla.

- Pues ¡No, no, no y no! ¡No lo acepto! Kunimitsu, mi amor tengamos un hijo, sé que es lo que tanto has querido, te falle pero ahora… -

- Ahora nada Yumiko, acéptalo todo se ha terminado, hablaremos a mi regreso. – Interrumpió tomando su maleta para salir de la casa ante los gritos histéricos de su esposa.

&&&&&&&&&&&&& Tezuka& Fuji &&&&&&&&&&&&

Se despertó sintiéndose realmente adolorido, pero una hermosa sonrisa asomo por su rostro al recordar el por qué se encontraba en esta situación.

Sintió su cara arder al recordar la forma en que Tezuka lo había hecho suyo la noche anterior, un hormigueo recorrió su cuerpo al evocar las imágenes del chico de lentes empujando dentro suyo apasionadamente.

Se sentó lentamente observando a su alrededor, sabía que Tezuka ya no estaría con él en este momento, esperaba que todo saliera bien, observó que en el buró de al lado de la cama había una nota dirigida a él.

Shusuke.

Espero que hayas tenido un buen despertar; lamento no haber estado a tu lado, pero será por poco tiempo mi pequeño tensai.

Tuve que irme a hablar con Yumiko, un Taxi pasará por ti a medio día para vernos, desayuna bien; nos veremos en un par de horas.

Tezuka Kunimitsu.

Una hermosa sonrisa se plasmó en su delicado rostro, ese mensaje era tan Tezuka, pero como le encantaba que mostrara su preocupación por él, observando el reloj se dio cuenta que apenas le quedaba una hora para estar listo, pidió comida a domicilio para mientras se metía a duchar.

Al salir se vistió con unos bóxer azul cerúleo, blue jeans ajustados a su firme trasero; se colocó una camiseta negra sin mangas de licra con cuello en V debajo de una camisa blanca a rayas manga corta desabotonada.

Apenas se encontraba terminando su almuerzo cuando unos toques en la puerta lo hicieron levantarse para atender el llamado.

- Buenas tardes, Fuji-sama; Tezuka-sama me encargo traer sus cosas y enviarlo a su encuentro. – Comentó un hombre moreno de estatura media.

- Gracias Kurogane-san, póngalas en cualquier lado por favor a mi regreso acomodaré. – Pidió permitiéndole la entrada.

- Es todo Fuji-sama, su taxi lo espera. -

- ¿En dónde me reuniré con Tezuka? – Inquirió el castaño algo ruborizado.

- No lo sé Fuji-sama, el taxista tiene ya indicaciones, que tenga una excelente semana. – Finalizo ayudándolo a subir las maletas a la cajuela del taxi.

- Gracias Kurogane-san, hasta pronto. –

&&&&&&&&&&&&& Tezuka& Fuji &&&&&&&&&&&&

Se encontraba ansioso ya debería haber llegado desde hace más de media hora, en su celular no respondía, estaba a punto de levantarse cuando sintió un par de delicadas manos cubrir sus ojos, no pudo evitar un pequeña sonrisa que se asomó en su rostro, cerró sus ojos con satisfacción, lo sorprendería.

Jaló a quien estaba a sus espaldas hacía sí y le plantó un apasionado beso introduciendo su lengua en aquella boca ajena que no dudó en devolvérselo.

¿Cítricos?, ese no era Shusuke él sabía a menta fresca no a cítricos, abrió sus ojos como platos mientras rápidamente alejaba al muchacho que se negaba a soltarlo, cuando el sonido de algo golpeando el piso lo hizo girar hacía la entrada para encontrarse con su pequeño tensai atónito.

- Shusuke espera… - pero era demasiado tarde el castaño ya se encontraba corriendo.

&&&&&&&&&&&&& Tezuka& Fuji &&&&&&&&&&&&

Entraba apresurado a la sala privada del aeropuerto a la que lo habían guiado, el tráfico estaba horrible debido a un accidente que causó su demora un viaje de dos horas se convirtió en uno de tres, estaba emocionado por ver a Kunimitsu, fue una verdadera sorpresa que le dijeran que viajarían fuera de la ciudad.

Se quedó congelado en la puerta de la sala de espera al ver a Kunimitsu besando a un apuesto chico de cabellos azules, todo el sonido a su alrededor desapareció automáticamente, su cuerpo no respondía, su maleta cayó al suelo con un ruido sordo por el eco del lugar, observó como Tezuka lo veía con horror en su mirada y sólo atinó a correr.

Quería alejarse de ahí inmediatamente, sentía como las lágrimas descendían por sus mejillas, sentía un terrible dolor en el pecho que lo estaba ahogando, corría como si su vida dependiera de ello pero ahora se daba cuenta que ya no tenía vida, sus planes se habían ido a la basura.

¿Desde cuándo se enamoró de Kunimitsu?, ¿Desde cuándo comenzó a tener realmente sueños a futuro con él?, ¿Cuándo se volvió dependiente?

Desde el inicio, lo sabía esos sentimientos a los que no les quería poner nombre eran amor, pero no había querido darse cuenta, prefirió dejarse llevar por la idea de una pasión desbordada, sin embargo en su interior estaba consiente que jamás desde lo de Oshitari se habría entregado de esa forma a nadie, no estaba en su naturaleza, en sus ideales.

No sabía cuánto tiempo llevaba corriendo pero de repente sus piernas dejaron de sostenerlo, su respiración era muy trabajosa, no podía moverse en absoluto pero no le importaba, se quedó quieto, como pudo observó a su alrededor; se dio cuenta de que no tenía idea de donde se encontraba, su visión se volvió borrosa y no supo más de sí.

&&&&&&&&&&&&& Tezuka& Fuji &&&&&&&&&&&&

¡Estúpido, estúpido, estúpido! ¡Mil veces estúpido! ¿Dónde se metió Fuji? Llevaba casi cuatro horas buscándolo y no podía encontrarlo, ¡Maldito fuera Yukimura! No lo dejó salir en el momento oportuno, por eso lo perdió de vista.

Llevaba mucho tiempo buscándolo y el cansancio ya estaba haciendo mella en su cuerpo, ¡Tenía que encontrarlo! ¡Explicarle la situación! ¡Ya estaba oscureciendo!

Además lo amaba ¡maldita sea!, bien dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero él no perdería a Shusuke, no ahora que había definido por completo sus sentimientos.

Estaba por llamar a la policía para buscarlo cuando a lo lejos observó un delicado cuerpo que conocía a la perfección, corrió lo más rápido que su cansado cuerpo le permitía para llegar a él.

Estaba inconsciente bajo un puente, en cuanto lo tuvo en sus brazos se sintió más tranquilo, ahora nadie lo alejaría de su lado.

&&&&&&&&&&&&& Tezuka& Fuji &&&&&&&&&&&&

Despertó totalmente desorientado, ¡estaba desnudo!, además sentía que su cabeza estallaría, poco a poco comenzó a recordar, sus lágrimas comenzaron a salir, Tezuka besando a otro hombre, ¡lo utilizó! ¡Todos lo utilizaban! Pero jamás se había sentido tan mal ¿Qué haría de ahora en adelante?, se encontraba perdido en sus pensamientos cuando el sonido de la puerta de la habitación lo hizo voltear.

Apenas distinguía a Tezuka cuando sintió unos fuertes brazos envolviéndolo en un apretado abrazo, uno que antes le brindaba tanta seguridad ahora le recordaba lo que no podría tener, quiso alejarse pero sintió unos conocidos labios reclamando los suyos con mucha intensidad, estaba por ceder a ese delicioso sabor pero el recuerdo de ellos ocupados por otro lo hizo desistir, con mucho esfuerzo se alejó.

- ¡Tezuka-san deténgase por favor! – Pidió evadiendo esos ojos avellana.

Escucharlo hablarle tan formal fue peor que un duro golpe en el estómago, sentía que el aire había abandonado sus pulmones, pero lo haría entender.

- Shusuke escúchame, sé que lo que viste te lastimó, pero no es lo que parece, yo… - Una risa sarcástica lo interrumpió.

- Esa excusa está muy gastada ya Tezuka-san al menos se más original –

- ¡Yo no necesito de excusas Fuji; jamás lo he hecho! –

- ¡Besé a Yukimura pensando que eras tú! Llegó y me tapó los ojos. – Suspiró

- Había dado la orden de que solo te dejaran pasar a ti; estaba confiado en que eras tú, quería sorprenderte; pero cuando lo bese me di cuenta que no eras tú. – Tomó su barbilla suavemente.

- ¡Mírame Shusuke!, no sabía a menta fresca, sus labios no tenían tu calidez. – Acariciaba su cuello y su barbilla con tacto de mariposa.

- Pero sobre todo… - Hizo una pausa susurrando mientras rozaba sus delgados labios. – No es el hombre que amo. – Finalizó dando otro sutil beso.

Eso lo desarmó por completo cerró sus ojos sintiendo esa maravillosa caricia en sus labios, deseando sentir un poco más, sentía que estaba soñando, quería creerlo, realmente deseaba ser amado por este hombre, sabía que era más experimentado, pero no le importaba, por el hombre que lo estaba sosteniendo en ese instante aprendería y lo daría todo; pero primero debía asegurarse de ser amado.

- Tezuka, por favor… no… juegues… con eso. – Susurraba el menor.

- ¿Quién está jugando Shusuke? – Cuestionó contento sintiendo como su tensai buscaba más contacto con su boca.

- Pasé por un infierno cuando fui detenido por Yukimura de salir a buscarte, lo empujé fuerte… y cuando no te encontraba… sentía que moriría… estaba a punto de llamar a la policía cuando te vi debajo de un puente inconsciente… yo… ¡Jamás vuelvas a huir así Shusuke! – Explotó recordando la desesperación que lo embargo horas antes.

- ¡Grita, patalea, golpéame! ¡Cualquier cosa menos huir así! – Reclamó tomándolo fuertemente por los brazos moviéndolo un poco brusco mientras lo observaba directamente a los ojos.

Pudo verse reflejado en esos profundos ojos avellana, observó la angustia, el dolor, desesperación, que provocó en él; sintió el amor que le profesaba; se sintió culpable, Tezuka siempre había sido bueno, no le había dado motivos para dudar, pero lo que vio lo hizo reaccionar así, se daba cuenta que no importa cuánto tiempo sea, él quería… no deseaba estar con ese hombre.

Suavizó completamente su expresión, quería transmitirle al mayor lo mucho que lo amaba con una mirada, que sentía mucho haberlo preocupado de esa forma, pero que se sintió morir al verlo con otro.

El de lentes recibió el mensaje, en esos hermosos orbes azules había amor, ternura, arrepentimiento, perdón y un poco de ¿dolor?, ¡lo estaba lastimando en su arrebato y no se había dado cuenta! cosa que lo sorprendió pues él siempre se había considerado una persona tranquila incluso fría, pero con el pequeño hombre en sus brazos no podía permanecer impasible.

– Te amo Kunimitsu… perdóname por haberte preocupado… pero… me sentí morir con lo que vi. – Dio voz a sus pensamientos y pequeñas lágrimas se asomaban a sus azulinos ojos.

¡Como necesitaba escuchar eso!, fue un verdadero bálsamo para calmar su corazón, su agarre se aflojó por completo; sintió como su pequeño amante tomaba sus mejillas suavemente acariciándolas para después unir sus labios en una tierna caricia que con el pasar de los segundos se volvía más apasionada.

Pero ahora; necesitaba tenerlo más cerca, ese torso desnudo junto con saber que lo que cubría la delgada sábana estaba en iguales condiciones era algo que no podía obviar, además esas caricias suaves que comenzaba a hacer entre su espalda y su nuca aunado al sabor de esa deliciosa lengua que jugaba con la suya igualando su pasión lo estaban enloqueciendo; sin embargo; un ruido proveniente del estómago del tensai rompió la apasionada atmósfera.

- Lo siento. – Dijo un apenado joven con sus mejillas ruborizadas.

- No pasa nada Shusuke, lo importante es que estás conmigo ahora y que no te dejare ir, además debes comer y recuperarte, pediré la comida. – Mencionó dando un tierno beso en los labios de su amante.

- No tardo. – Finalizó para encaminarse a la salida.

- Kunimitsu. – Lo detuvo. – Te Amo.- Finalizó arrancando una pequeña curvatura de los labios del peli marrón.

- También te amo Shusuke. – Mencionó para después salir.

&&&&&&&&&&&&& Tezuka& Fuji &&&&&&&&&&&&

- Ahhh, más; más; Ahhh. – Gemía arañando con fuerza la espalda de su amante.

- Yukimura, ahhh eres tan estrecho…. Me… encantas… ahhh – Gemía mientras aumentaba las embestidas.

- Sí ahí, ahí… ahhh… más duro. – Gimoteaba deseando más.

- Seiichi voy… a… llegar… ahhh. – Gimió llegando a su orgasmo al sentir como su amante lo hacía, apretando su miembro.

- Mng ¡Tezuka! – Gimió dejando congelado a su amante.

- ¡Tezuka!- Bramó furioso y dolido el moreno.

- Genchirou yo… -

- ¡Tú qué! – Interrumpió. - ¡Explícame! -

- Aun lo amo. – Mencionó en un susurro. – Quiero luchar por él. –

- ¡Y yo sólo fui el imbécil que calentó tu cama mientras fantaseabas con él! ¡Lo has dejado bastante claro Yukimura! – Exclamó mientras se vestía a prisa para irse.

- Genchirou… no es así… ¡Espera! – Gritó tomándolo del brazo al ver que se encaminaba a la salida del hotel.

- ¡Jamás vuelvas a tocarme! – Gritó derribándolo de una fuerte bofetada.

- …. – No podía hablar solo sujetar su dolorida mejilla.

- A partir de hoy soy Sanada-san para ti… si es que nos volvemos a ver… - Haciendo una pequeña pausa – ¡Me das asco! – Finalizo saliendo de la habitación sin si quiera mirarlo.

- …. –

Aún no podía hablar, sólo sentía un terrible dolor en su mejilla unido a uno mucho peor en su corazón, había lastimado a la persona que lo había dado todo por él, se sentía la peor basura del mundo, no era su intención pensar en Tezuka, sólo que el besarlo le había traído viejos recuerdos y sentimientos.

Era muy tarde ya para cambiar la forma en que todo había ocurrido, se suponía que primero hablaría con Genchirou y terminaría con él, pero la forma tan apasionada en que lo besó Kunimitsu lo hizo excitarse, desear lo que tuvo a medias, por eso cuando el moreno lo tocó no pudo resistirse; sin embargo; haría lo que dijo, era lo que quería, lo que su corazón anhelaba y aun así ¿Por qué se sentía tan infeliz? Pensó mientras seguía sujetando su mejilla y lágrimas corrían por su rostro.

Lamentaba en el alma haber lastimado a su mejor amigo pero su historia con Tezuka Kunimitsu había tenido un final abrupto, se quedó con ganas de tener todo del chico de lentes, pero ahora estaba de regreso y no perdería la oportunidad de tenerlo todo.

&&&&&&&&&&&&& Tezuka& Fuji &&&&&&&&&&&&

Observaba tiernamente el rostro del mayor, con o sin lentes era un verdadero adonis que le pertenecía por completo, suspiró satisfecho, después de cenar tomaron una ducha juntos, Tezuka le dio un masaje delicioso pero no le hizo el amor, ambos estaban cansados y debían recuperarse, aun así se encontraba donde pertenecía entre los brazos de su hombre.

Se acomodó mejor entre ese par de fuertes y torneados brazos que ya lo habían sostenido en ocasiones anteriores, plantó un suave beso en esos labios que han besado cada parte de su cuerpo él cual desea ser tomado por el hombre a su lado.

No había vuelta atrás pensó, se entregaría por completo, su cuerpo, alma, corazón, su existencia misma desde este momento quedaría marcada, tendría dueño; le pertenecería por completo a Tezuka Kunimitsu, el único hombre que podría hacerlo subir al cielo o meterlo en el más horrible de los infiernos, una hermosa sonrisa se plantó en su hermoso rostros antes de caer en los brazos de Morfeo.

&&&&&&&&&&&&&TEZUKA Y FUJI &&&&&&&&&&&&&&&

Habrá nuevo capítulo hasta mediados de enero muy probablemente debido a que tengo varios compromisos en este momento pero trataré de hacer un especial de navidad y otro de año nuevo o una mini historia por las fechas decembrinas, veremos que sale; si alguien tiene alguna sugerencia de algo que le gustaría que metiera o alguna pareja por favor ¡hágamelo saber!

Besos y mis mejores deseos.

VaNe.