Género: Por definir

Personajes Principales: Itachi Uchiha, Hinata Hyuga, Naruto Uzumaki

Autor: Lirios41

Universo: Alterno

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto. Universo paralelo:

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Su sonrisa

Itachi y Hinata corrían por paisaje glacial.

Una gran cantidad de árboles y pinos de madera negra, contrarrestaban con la nieve del lugar, la cual tenía un brillo precioso. Sin embargo sus mentes se encontraban lejos de disfrutar el paisaje.

Llevaban a una niña en brazos, corrían por el bosque con algo de nieve.

-Ha! mis hongos!- grito la pequeña cuando sus champiñones se cayeron al suelo.

-Conseguiremos mas.- Hinata le dijo mientras Itachi le pasaba a la pequeña.

Itachi giro y lazo unos kunais con explosivos para hacer espacio. Intencionalmente fallo algunos al objetivo, y los mando a los árboles para hacer más espacio.

-¡Ahora!.- Grito Hinata con su Byakugan activado.

El solo cerro los ojos, suspiro una milésima de segundo, para aterrizar justo detrás de ella. La freno y la cubrió con los brazos.

Un palpitar seguido de un aumento en el flujo sanguíneo.

-NYA!- grito la pequeña pelirroja en llanto pues la bestia de 3 colas se había abalanzado contra ellos y estaba a punto llegar.

La niña golpeaba a Hinata instintivamente para tratar de soltarse de ella y correr de la bestia. La ojiperla no la soltó, por el contrario, pese a la brusquedad la abrazo con mas fuerza y no se separó ni un momento de Itachi.

El rugido de la bestia fue callado mientras era absorbido, al igual que antes la espada de Totsuka fue la vencedora contra un monstro de chackra.

Itachi cayó de rodillas y Susano desapareció. Unos ojos abiertos como platos lo observaban, unas lágrimas aún permanecían ahí producto de un llanto que se había disipado por la sorpresa.

La Hyūga bajo a la niña, sin previo aviso esta extendió los hongos que quedaban en sus brazos hacia el pelinegro, completamente sonrojada, sin poder emitir ninguna palabra e incapaz de dejar de verlo. Le sostenía la mirada.

Ambos ninjas se sorprendieron, se vieron a los ojos y quedaron en un acuerdo no verbal solo con verse, ese era el grado de su camaradería.

-Es muy amable de tu parte, muchas gracias.- Respondió Itachi con una voz aterciopelada y masculina mientras recibía los hongos.

La pequeña parpadeo, le dio un vistazo a Hinata, quien ya había relajado sus ojos, dio unos pasos hacia atrás. Itachi se incorporó y revelo su gran altura a la joven, la cual parpadeo nuevamente para finalmente sonreír de forma dulce para ambos.

Era su tercer día de viaje y era el primer ser humano que encontraban. Su nombre era Kaede, era una niña de aparentement años, sin embargo su cuerpo parecía estarse desarrollado pese a su pequeña altura. La forma en que se comunicaba con ellos era hábil y coherente.

Ninguno de estos detalles paso de la mente del joven genio, quien intuyo que simplemente que ella tenía baja estatura.

-Ayer en la noche cayo una granizada y pensamos que encontraríamos hongos, quien diría que fueran tantos con este clima tan frio.- La pelirroja llevaba una gran cantidad de hongos, al igual que los ninjas, El Byakugan de Hinata había servido para encontrar esa cantidad y uno que otro fruto comestible. Ahora la niña los estaba escoltando hacia su refugio. Dijo que había más gente con ella, pero que nadie quería salir por la bestia, que solo ella era lo suficientemente valiente como para hacerlo.

-¿Cómo sigue Boris?-

-No lo sé parece que…- Un niño castaño los recibió, viendo con horror a Itachi e Hinata.-¿Kae-chan quienes son ellos?-

Kaede se quitaba su saco y una bufanda mientras ponía los Hongos en una vasija.

-Son ninjas de la alianza Shinobi, son bastantes fuertes, derrotaron a la bestia.-

-QUE!- grito el niño observándolos.-impresionante- susurro el mirando hacia el suelo.-Adelante, pasen a nuestro refugio.

No era un lugar muy grande, era solo unas ramas acomodadas en forma de túnel que daban hasta un tronco hueco.

Eran 6 niños solamente, contando a Kaede. Un pequeño estaba acostado, completamente pálido, los demás estaba en círculo a su alrededor.

Después de enterarse de que los ninja habían salvado a Kaede y que derrotaron a la bestia de 3 colas fueron aceptados como grandes héroes.

-¿Que le sucede?-Pregunto Hinata con compasión, mientras se acercaba al pequeño que estaba acostado.

-Él es Bolt, lleva durmiendo mucho tiempo, a veces despierta y come un poco pero vuelve a dormir.-

-¿Que han comido exactamente?- Pregunto el Uchiha

-La verdad…no habíamos podido obtener alimento por la bestia los últimos días, había algunas piñas pero se terminaron antier.-

-¿Lleva 2 días durmiendo?- el hombre los miro con severidad, para que no le mintieran.

Todos los niños asintieron.

Hinata moldeo algo de chackra.-Necesito quitarle la camisa para curar su pecho y el gorro para su cabeza, ¿está bien?-

Los niños aceptaron, por alguna razón se sintieron intimidados de Itachi, e incapaces de negar alguna petición a Hinata.

La luz verde irradiada por el chackra los cautivo. La delicadeza y amor irradiado por Hinata no pasó desapercibida por Itachi.

El niño comenzaba a tener color en su rostro y despertó.

Se sentó y miro extrañado a los adultos junto a él.

Un silencio inundo el lugar. Los niños se quedaron quietos y entonces gritaron de alegría y corrieron a abrazar a su amigo.

Se sentaron afuera a comer. Hinata tomo nieve en la tetera que Itachi y ella habían cargado desde la mina del bosque. En los frascos que el ninja había tallado ella guardo unas ramitas de manzanilla que encontró y pensó hacer té con ellas.

Estaban asando los hongos y comían mientras bebían te.

Los niños parecían felices, comían y platicaban de forma divertida entre ellos, Hinata e Itachi los observaban, deseando ser parte de ellos a esa edad.

-¿Ustedes ahora son parte de nuestro grupo verdad?- Pregunto Bolt a Hinata e Itachi.

Ninguno contesto y se dieron una mirada cómplice.

Quedarse ahí con ellos hasta que algún adulto diera con ellos.

Hicieron algunas preguntas y descubrieron que solo 2 eran hermanos, los otros 3 llegaron en momento diferente y eran de lugares diferentes.

Quedarse ahí no resolvería nada. Ninguno de ahí venia de alguna aldea ninja, eran comerciantes, costureros o alfareros.

Por la noche Itachi e Hinata miraban las estrellas, como las últimas noches reafirmaban una vez más que la tierra se habían invertido. Estaban seguros que hasta ese punto no había gente más que esos niños, se habían ahorrado el camino gracias a los ojos de Hinata.

Ambos habían decidido irse, porque no veían caso quedarse ahí. A los niños no podían dejarlos ahí, morirían por las condiciones del clima y la falta de alimento de ese lugar.

Era ridículo pensar que por ser de aldeas diferentes ellos no podían ensenarles ni entrarlos para que sobrevivieran, tal vez no al grado de ser ninjas pero si autosuficientes.

-Itachi-san- De nuevo el flujo sanguíneo aumento cuando ella pronuncio su nombre.

-Dígame Hinata-san- Quería decirle Hyuga como símbolo de respeto a ella y su clan, pero se sentía cómodo con ella.

-Ellos podrían venir con nosotros.-

-Lo sé- El ninja lo había considerado- nos moveríamos, pero tardaremos mucho más en encontrar alguna señal, creo que lo mejor sería movernos al ecuador, donde exista un clima más agradable y que ellos puedan dar señales a sus familias.-

-Si eso creo, seguiremos hacia el centro entonces.-

Se encargarían de convencer a los niños en la mañana.

-Sera mejor que duerma Hinata, yo montare la primera guardia.-

-Está bien, yo lo tomare en la mañana.- Ella sonrió hizo una reverencia y le deseo buenas noches.

-buenas noches.- le contesto el, mientras veía como ella se alejaba hacia el refugio.

Tanta calma y esa sonrisa de ella, lo ayudaban a sobrellevar la situación de una forma agradable y cálida, no dolorosa ni sombría como en el pasado. Algo tenía Hinata Hyūga que lo hacía sentir así.

Lo había notado esos días que habían pasado solos ambos. Esa herida en ella parecía curarse y poco a poco le sonreía sinceramente. Era divertido algunas veces lo que pasa cuando ambos estaban juntos, tanto que el había reído un par de veces.

Buscar hongos esa tarde había sido agradable. Algo tan simple como eso podía llegar a ser agradable.

Él se levantó y camino un poco, sentía algo de nieve en sus dedos, tenía unas sandalias improvisadas que Hinata le había echo. El recordarlo aumento su flujo sanguíneo.

"De nuevo esa sensación" se dijo a sí mismo, recordando que en combate la había experimentado al cubrir a Hinata.

Pero como todos Itachi era humano, y no era perfecto. Todos tenemos fallas y por mas genios que seamos, seguimos siendo capaces de equivocarnos, solo a veces.

Como cuando el trato de que su hermano lo matara, vaya error.

Ahora necesitaba aclarar las cosas con Sasuke. Pero quería que ese viaje durara un poco más, no entendía, o no quería aceptar, porque su flujo sanguíneo se sentía así. Como si algún fluido cálido recorriera su ser, no solo su cuerpo sino también su alma.

Se dijo a si mismo que se concentrara. Se quedó haciendo guardia esperando a que su turno se terminara, solo para ver de nuevo a Hinata.

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Saludos!, espero que aun haya gente leyendo este fic, aun me falta mucho por corregir, pero siento que nunca terminare de corregir, por lo que los escribiré (ya luego le corrigo bien) si no nunca terminare de escribir y nunca subiré. Ahorita tengo un poco mas de tiempo, realmente quería escribirlo.

No quise poner esos 3 días que ellos estuvieron solos, porque como he dicho el relleno me aburre hasta escribirlo y el romace (o algo asi) no ocurre realmente, simplemente se refuerzan sus lazos de amistad y como he escrito mucho de eso, me parecía volver a lo mismo una y otra vez.

Quisiera que me dejaran sus reviews, me emociona mucho leerlos.

Un abrazo!