¡AHHH! ¡No puedo creerlo! ¡Sus comentarios son tan hermosos! ¿cómo puedo resistirme a sus hermosas peticiones y palabras? ¡Impresionada, estoy tan impresionada! ¡Ah!

Atención.-Éste capítulo tiene un intento de mi primer lemmon, así que espero que les guste porque no tengo experiencia en esto. Por favor sean amables!

Disclaimer.-Nada es mío.


Capitulo 2

Jack estaba acostado en su cama, pequeña y fría, tal y como le gustaba. Le hubiera gustado sentir algo de peso, quizá un poco de calor pero… no ¡No! Así estaba bien. Estaba más que bien.

No podía engañarse a sí mismo. Jack simplemente suspiró, mirando al techo. Estaba tan, pero tan muerto…

Escuchó un pequeño ruido, sabiendo lo que era miró hacia el suelo. Se había abierto un agujero tan pequeño que solo dejaba a un simple huevo caminar con sus diminutos pies hacia su cama. Estaba pintado en color azul, con hileras de color celeste y blanco. Se paró de la cama inclinándose para agarrar el huevo y miró los detalles.

El huevo se calmó en la palma de su mano. Apreció la fina pintura brillante y el dejo de brillo que Bunny había colocado encima del color. Era un azul intenso, contrastando hermosamente con un blanco que casi le recordaba la blancura de la nieve. Suspirando, lo colocó con cuidado en una especie de cofre en la esquina de la habitación, donde más huevos, cada uno de un diseño diferente pero igualmente hermoso e invernal, reposaban.

Era una especie de comunicación entre los dos. Como la Pascua se acercaba, Bunny no lo llamaba personalmente como al principio. En vez de eso le mandaba un huevo especial para hacerle saber que quería verlo.

Jack agarró su cayado y se echó a volar hacia la Madriguera.

Había muchos pensamientos que pasaban en la mente del espíritu invernal, todos ellos tristes y desesperados, pero se obligó a sonreír cuando entró en la madriguera, viendo el pasto eternamente verde, las flores, los huevos que caminaban de un lado al otro y el ritmo apacible de la eterna primavera. Tan colorido, diferente, tan paralelo a él.

No quería hacer esto. No nuevamente. No quería sentir su cuerpo entre las patas del pooka que lo usaba por placer. No quería sentir su corazón latir desesperado por un afecto que no era correspondido.

Bunny estaba cerca de la entrada, como esperándolo. Lo recibió con una enorme sonrisa.

"¡Frostbite!" saludó, saltando hacia él.

"Hey…" Jack se armó de valor. Quizá ese día podría decirle que no. Quizá ese día…

"Frostbite, tengo que decirte algo importante" el corazón de Jack se tensó. No quería escucharlo.

Perdido en sus pensamientos, reaccionó solo cuando el pooka tronó los dedos frente a sus ojos preocupado.

"¿Estás bien? Te ves retraído"

"No, solo…"

"¿Estás….?"

"¡Terminemos con esto!"

Jack solamente se abalanzo sobre el conejo con algo de ansiedad, tumbando el cuerpo y enrollando sus brazos fríos en el torso del pooka. Bunny emitió un pequeño grito de sorpresa. Realmente, Jack no quería escucharlo. No quería alargar lo inevitable. Si le hablaba era para esto, simplemente para tener sexo. Y eso tendrían.

Bunny sintió el cuerpo de Jack encima de él y por instinto elevó sus patas cogiéndole de las caderas. Ocultó un suspiro de decepción. Él quería en verdad hablar con él. Quería decirle, mirarle, tocarle… quería tantas cosas.

Pero Jack no le dio tiempo de nada e inmediatamente bajó el rostro hacia el miembro de Bunny. Ver la mata de cabellos blancos cerca de su entrepierna inmediatamente lo puso caliente.

"Jack, no…"

"Si ya estás listo" dijo Jack con un tono travieso "No perdamos el tiempo"

"¿Qué? Jack yo quiero…"

Pero sus palabras fueron cortadas cuando sintió la humedad de una fría lengua encima de su miembro, acariciándolo con devoción. El cuerpo entero de Aster se estremeció y apretó con fuerza el entrecejo, cerrando los ojos por el placer. Jack usó sus manos también, intercalando los pálidos dedos con su húmeda boca, sacando gemidos de placer en la boca del pooka.

Por un momento Bunny intentó recordar que había mandado hablar a Jack para hablar con él. Quería decirle lo importante que en verdad era, cómo habían cambiado sus sentimientos. Quería cambiar las cosas. Pero todos esos pensamientos se fueron a la mierda cuando Jack chupó con ansiedad su polla.

"¡Jack!" gimió, sus patas apretaron el rostro de Jack alrededor de su miembro.

Jack por su parte intentaba verdaderamente divertirse. Jugaba con Aster tirando de su polla como si con eso pudiera estar contento. Pero no, realmente no lo estaba. Mientras escuchaba los gemidos del pooka, más se percataba de que no podía más. Esta situación estaba sobrepasándolo. No quería esto ¡No lo quería! Él… el lo amaba. Y no podía soportar la idea de ser solamente un juguete sexual.

Ensimismado en ese pensamiento, no se dio cuenta de cuando Bunny tiró de su cuerpo. Jack gritó por la sorpresa cuando quedó bajo el enorme cuerpo del pooka y sintió que sus pantalones se iban. Intentó alejarse, pero el pooka lo sostuvo con fuerza mientras se inclinaba en su entrada preparándolo con ansiedad.

La respiración de Jack era entrecortada, cerrando los ojos por anticipación. Antes de darse cuenta, sintió el golpe del miembro de Aster penetrándolo y el impresionante placer que eso le provocó. Gimió sin querer, apretando el césped con sus manos como si eso pudiera aliviarlo. Sólo que esa sensación de placer estaba siendo superada por la melancolía. Aster lo penetraba a un ritmo rápido y conciso, buscando placer. Estaba follándolo, nada más.

Aster finalmente terminó en el interior de Jack. Pronto, el espíritu invernal también terminó, en el orgasmo más tristemente intenso que jamás tuvo y los dos se desplomaron en el césped agitados.

Bunny gimió, le hubiera encantado que ese encuentro hubiera sido diferente. Volteó un poco para ver a Jack. El espíritu tenía los ojos cerrados, con una enorme mueca. Parecía estar a punto de llorar.

La preocupación lo inundó ¿Acaso lo había lastimado?

"¿Estás bien, compañero?" preguntó.

Jack asintió, sentándose para ponerse de pie. Se vistió de lo más rápido que pudo, dándole la espalda a Aster en todo momento.

"Sólo… recordé que tenía algo que hacer" dijo como si nada "Te veré mañana ¿de acuerdo?"

Jack agarró el cayado, volando lejos.

Ni siquiera le dio tiempo a Bunny de detenerlo.

0o0o0o0o0o0

"No puedo soportarlo más" dijo Jack para sí mismo, dejándose caer sobre la nieve en el bosque helado "¡No puedo!"

Emitió un sollozo. Uno al que le siguió el llanto. Estaba triste, desesperado, melancólico.

Fueron esos sentimientos tan oscuros los que hicieron que Pitch Black emergiera de las sombras, contemplando con una sonrisa de superioridad hacia el espíritu invernal. Jack estaba inclinado sobre su propia nieve, llorando con el corazón hecho añicos por un amante que lo despreciaba. Un amor que no era correspondido.

Jack emitía un miedo tan delicioso. El miedo al rechazo, el miedo al dolor. El miedo a lo que le iba a pasar. Pitch se volvió a esconder entre las sombras deleitándose por ese miedo. En ese momento supo que su era hora de vengarse contra el espíritu que lo había derrotado casi cuatro años atrás.

Pitch se fue justo a tiempo, porque fue en ese momento que Cupido apareció por los cielos volando hacia Jack. El guardián de la diversión se estremeció cuando sintió una mano encima de su espalda, consolándolo con mimo.

"¿Eros?" sollozó.

"Ay Jack… ¿Qué te ha hecho?"

El dios del amor no podía consigo mismo. El amor en el interior de esos guardianes estaba llevándose al límite. Pero ¿Qué podía hacer?

"Él… él… n-no importa"

"¿Qué no importa? ¡Estás temblando como si murieras de frío! ¡Y tú no sientes el frío!" Eros tenía una mirada de culpa y tristeza "Claro que importa, Jack"

Pero los ojos de Jack, usualmente azules y cálidos, se volvieron tan fríos como el hielo.

"No"

"¿Hm?"

"No importa ya" dijo con firmeza "Porque no volverá a suceder"

Eros inmediatamente se tensó.

"¿De qué hablas, Jack?"

"No ocurrirá otra vez" se puso de pie bruscamente "¡No más! Bunny… No volveré a ir con él ¡Ya no más!"

Eros miró hacia Jack sorprendido.

Esto estaba saliéndose de control aún más de lo que creyó.

0o0o0o0o0o0

Las pequeñas haditas entraban y salían cumpliendo con sus misiones. Tooth inspeccionaba a todas, dando de vez en cuando órdenes fugaces pero siempre volviendo a ver hacia el conejo que estaba a su lado.

"Moscú dos premolares… ¿Si, Bunny?"

Bunny resopló. De alguna manera, Tooth aún estando completamente distraída era una opción más confiable para él que Cupido.

"Tooth, tengo un enorme problema" confesó por fin a alguien que no era él mismo.

El hada miraba hacia el conejo con el ceño fruncido por la confusión, sobrevolando hacia donde él estaba.

"¿Qué ocurre, Bunny?" preguntó amablemente "Dime… ¡Esos dientes hacia el sur!" agregó para sus hadas.

Bunny resopló llamando otra vez la atención del hada.

"Es sobre Jack"

Tooth inmediatamente se tensó. Voló un poco lejos, revisando unas cajas de recuerdos y dando otras órdenes rápidas para hablar.

"¿Qué pasa con Jack?"

Jack a veces iba y hablaba con ella entre lágrimas por lo que sucedía entre él y conejo. Cómo por más veces que se entregaran, nada parecía mejorar. Había querido intervenir, pero Jack le pidió mantenerse apartada y el mismísimo Cupido interfirió a favor del espíritu invernal.

"Yo… no sé cómo decirlo"

"Como es"

Bunny no entendía el tono molesto en la voz de Tooth, pero lo descartó. Realmente necesitaba decirlo.

"Estoy… e-enamorado, Tooth… de él"

El corazón de Tooth dio un brinco, el hada quedándose quieta como una piedra, solo sus alas moviéndose para mantenerla en el aire.

¿Había escuchado bien? ¿E. Aster Bunnymund enamorado?

"¿Qué?"

El conejo se encogió un poco, pero lo reafirmó.

"Eso. Estoy enamorado de Jack. Y no sé cómo decírselo"

Esas… ¡Esas eran grandiosas noticias! ¡Jack era correspondido! ¡Oh, iba a ponerse tan feliz! Tooth voló hacia Bunny con una enorme sonrisa.

"¡Bunny eso es sensacional!" el hada conocía perfectamente al pooka. Había sido devastado cuando perdió todo en su infancia, cerrándose por completo al amor. Cupido había tenido inmensos dolores de cabeza cuando diferentes amores pasaron frente al conejo y éste le rehuía como si fuera viruela.

Bunny sonrió un poco. Estaba asustado. Jamás se había enamorado antes y le dolía ver cuánto dependía ahora de Jack. Sobre todo le dolía ver cómo Jack lo rechazaba.

"Pero… Tooth. No sé cómo…"

"¡Oh, solo debes hablar con él!"

"Pero…"

"¡Bunny!" el hada lo calló "Quiero que me cuentes absolutamente todo. Y después, irás a verlo"

0o0o0o0o0o0

Empezaba a anochecer cuando Jack llegaba a su casa. Cupido había hablado con él desesperadamente, diciéndole que debía insistir. Que debía hablar con Bunny y confesarle sus emociones. Pero no. Ya había llegado a un límite.

Él no significaba nada para Bunny. Pues bien, Bunny no iba a significar nada para él.

Con el corazón completamente roto, Jack gritó y sintió que las lágrimas caían por sus mejillas mientras volteaba completamente el baúl de huevos decorados. Sintió que cada crujido de los huevos estrellándose contra el suelo era su propio corazón al sonar mientras se despedazaba por el amor no correspondido.

Lloró todas las lágrimas que había reprimido. Y después, lloró aún más.

E. Aster Bunnymund nunca más se iba a burlar de él. Jamás.


Antes de que se me olvide, me habían pedido para este fic un MPreg (Hombre embarazado) ¡esos me gustan muchísimo! pero ciertamente no sé si pueda hacerlo en este mismo fic. Veré si lo alargo o si lo hago en una especie de secuela ¿les parece?

¡NO olviden sis reviews! ¡Gracias!