Etto... bueno, me tardé con éste capítulo porque a partir de aquí las cosas darán un giro... muy brusco. Tal y como mis queridos lectores adivinaron (y seguro me matarán como amenazaron) Pitch va a hacer de las suyas. Y de una manera muy cruel. Digamos que Pitch es la "interrupción" que le da nombre al fic.

¡Y eso todo lo que diré por ahora! Dejaré que lean, saquen sus conclusiones y... bueno, el próximo capítulo será más intenso.

Gracias a: mooniemousse27, Guest, ValeryVampire por sus hermosos comentarios ¡Y también a los lectores anónimos!

Disclaimer.-Nada es mío. Solo me divierto al escribir.


Capitulo 4

Las luces boreales creadas mágicamente se esparcieron en el cielo llamando a los guardianes hacia el Polo Norte. A reticencia, Bunny y Jack debieron separarse. Se vieron a los ojos intensamente por un momento, con miles de preguntas y sentimientos.

"Ésta noche" dijo Jack de repente.

Y Bunny asintió. Después de esa noche no habría más dudas. Esa noche hablarían y arreglarían plenamente sus diferencias.

"Lo prometo" dijo el pooka.

Y dicho esto el viento recogió suavemente al muchacho y un agujero succionó al conejo, los dos desaparecieron en cuestión de segundos y reaparecieron casi al mismo tiempo al otro lado del mundo.

Ninguno de los dos podían saber que aquella noche, serían cruelmente separados.

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"¡NO!" Gritó Eros increíblemente furioso, desplomándose sobre la cama de su palacio "¡No, no, no, no! ¡Maldición!"

El dios del amor había visto en su Palacio toda la discusión que tuvieron los dos guardianes. Apreció los gestos, las miradas, las palabras. Sintió las nuevas heridas y el desamor que los dos emanaban. Y así de desesperante como había sido la situación en un principio, después se tornó hermosa. Repentinamente los dos Guardianes se miraron a los ojos con todo ese amor que se profesaban y lo leyeron, se percataron de la realidad.

El corazón de los dos latía fuertemente, acercando sus labios para un beso. El primero beso.

El primer beso de una pareja, cargado de sentimientos y promesas –como el que ellos estuvieron a punto de darse– siempre era muy importante. Porque esa unión de labios marcaba el inicio de un juramento, es decir, el inicio de una relación. Esos besos aumentaban los poderes de Eros y siendo el caso de dos inmortales, una unión eterna, lo harían muy pero muy poderoso durante mucho tiempo.

Pero ese beso no se dio y fue por esas malditas luces boreales.

"¿¡Qué demonios!?"

Eros removió sus nubes de manera que otro portal visual le mostrara lo que ocurría en el mundo. La furia del dios comenzó a desaparecer conforme vislumbró el caos oscuro que se estaba formando en los bosques de Siberia.

"¡Maldito Pitch!" gritó de repente.

Los Guardianes iban a tener un gran trabajo que hacer.

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Toothiana respiró más tranquila una vez que vio a Jack y Bunny reunirse con ellos en la sala del Globo del Polo Norte. Los dos se veían bien, no muy tensos. Aunque podrían estar mejor.

"¿Qué ha pasado?" preguntó Aster de repente, un dejo de mal humor en su voz. Sandy entrecerró los ojos ante ese tono dándose una idea de su enfado.

Norte miró a su compañero pooka con sorpresa, pero lo dejó pasar.

"Es Pitch" dijo, viendo el globo "Está demasiado activo en el sur de México"

"¿Eso es anormal?"

"Considerando que en México nadie cree en el coco, sí" ese usualmente era territorio del chupacabras "¡Tenemos que ver qué está pasando!"

A reticencia, Bunnymund supo que sus amigos tenían razón. Subieron al trineo en poco tiempo para llegar en cuestión de minutos al sur de México. Estaban cerca de la península de Yucatán, no muy apartados de algunas ruinas arqueológicas mayas. Los pueblos ahí eran escasos, unas cuantas aldeas mayas en medio de la exuberante selva, con pocos o nulos niños.

"¿Qué querría Pitch aquí?" se preguntó Tooth, volando por los árboles viendo con la claridad del día una selva llena de vida y vegetación "No vive casi nadie de gente aquí"

"Aún así el globo señalaba demasiadas pesadillas" continuó Norte "Me preguntó si las estará entrenado o algo…"

Los Guardianes caminaban a duras penas. Jack no volaba en los vientos demasiado cálidos, como los de la selva, así que debió limitarse a caminar atrás de Norte mientras el Guardián usaba sus enormes espadas para crear un sendero. Tooth y Sandy podían volar y Bunny los veía sabiendo que en cualquier momento podía invocar un agujero.

Repentinamente las cosas no se sintieron bien. Hacía mucho calor en la selva, lo cual no era nuevo, pero el ambiente se sintió pesado y supieron que había algo malo alrededor.

Jack sentía que sudaba demasiado. No le gustaba para nada la sensación. El calor le picaba en la piel de forma muy dolorosa y los rayos del sol aumentaban esa sensación. Cada minuto le costaba más el respirar, pero no decía nada. Podía soportar la selva un rato más. Sólo un rato más.

Bunny se percató rápidamente que Jack estaba débil. Lo vio por la forma en que apretaba su cayado cada vez más tieso y como sus ojos bajaban al suelo tratando de ocultar sus suspiros jadeantes de oxígeno.

"¿Estás bien compañero?" preguntó Bunny.

Tooth volteó y Norte también. Ambos se percataron del color rojizo sobre la piel de Jack.

"¡Jack! No te ves muy bien" dijo el guardián de la maravilla.

"Estoy bien" replicó "Sólo…"

"Sólo que el calor no parece ser amigo del invierno"

Los Guardianes inmediatamente se tensaron. Conocían esa voz. Miraron alrededor, buscando entre las sombras de los árboles, al tiempo que se escuchaba una carcajada maligna.

"¡Pitch!" gritó Norte "¡No estamos de humor para soportarte!"

La risa resurgió pero más tranquila y encima de un alto árbol, Pitch se asomó para ver a los Guardianes debajo de él.

"Dios… Jack Frost, no te ves bien" después miró a los demás "¿Acaso me he portado mal últimamente, guardianes?"

"¡Respóndenos tú!" gritó Tooth, volando más cerca de él "¡Qué demonios haces en ésta selva!"

"No creo que les importe" se encogió de hombros.

"¡No estamos para juegos Pitch!"

"Yo tampoco"

Unas sombras entonces aparecieron cerca de él, rodeándolos. Tensos pero con las armas bien sujetas, todos estaban listos para la pelea. No eran demasiados corceles y estaban seguros de que la pelea duraría poco tiempo.

Fueron los corceles los primeros que relincharon dispuestos a pelear por todo. Los Guardianes gritaron un grito de guerra, pero es que no se habían percatado de que todo eso fue una distracción. Pitch emergió de las sombras atrás de ellos y los corceles embistieron con fuerza a los cinco cuerpos solamente para desorientarlos.

Jack sintió el golpe de la pesadilla y jadeó en busca de aire. El calor era sofocante. Hacía demasiado calor, el sudor cubría su cuerpo y no se congelaba al tacto de su piel. Estaba demasiado caliente, incluso él. Casi seguro de que tenía fiebre. Apretó con fuerza el cayado ¡no se suponía que la selva fuera tan caliente!

Cayó al suelo después de que la pesadilla le golpeó. Pero apretó el cayado con fuerza y le disparó una estela de hielo que inmediatamente congeló al corcel entero. Eso no obstante le cansó y debió reclinarse un momento antes de poder pararse. Demonios, estaba cansado. Muy cansado.

Los demás Guardianes no estaban mucho mejor. El calor era demasiado incluso para ellos. El pelaje de Bunny se pegaba a su cuerpo igual que las plumas de Tooth. Norte debió arremangarse las gruesas mangas y por primera vez en siglos se quejó de su cabello largo. Sandy, que era arena andante, estaba comenzando a preocuparse, no quería ser un montón de lodo dorado flotante.

Pero nadie estaba peor que Jack. Y si bien los demás estaban peleando al menos bien, Jack apenas podía mantenerse en pie. Fue hasta ese momento en que Frost se percató de que incluso cuando era el más débil de la contienda, las pesadillas no se le acercaban. Peleaban contra sus amigos, pero no contra él. No supo si alegrarse o preocuparse.

Inmediatamente cuando sintió la mano fría y oscura de Pitch cerca de su cuello, se preocupó.

"¡AH!"

Bunny cogió el boomerang en el aire y volteó ansioso buscando a Jack. Llevaba varios minutos sin verlo. Lo encontró en el suelo, jadeando, con Pitch a pocos pasos de su cuerpo. Jack no se veía nada bien. Tenía las mejillas rosadas, y sabía perfectamente que el Guardián se sonrojaba en color azul.

Respiró hondo, pasándose una pata sobre la frente llena de sudor. Y entonces recordó… hacía extremo calor ¡Ellos habían ido a ese maldito calor! Y Jack…

"¡Jack!" gritó Bunny, intentando acercarse a su compañero.

Sandy volteó y lanzó la estela de arena dorada para dejarle el paso libre a su compañero pooka. Bunnymund llegó al lado de Jack y se inclinó para intentar levantarlo.

"Vamos" le dijo "Tenemos que salir de aquí"

Jack sintió el cuerpo ardiendo de Bunny y no supo se aliviarse por sentirlo o desesperarse por la forma en que su piel parecía quemarlo. Al final, Bunny le ayudó a ponerle de pie y maldita sea su suerte sus piernas no le respondían. Bunnymund lo cargó sujetándolo por la espalda.

"¡Norte, debemos irnos!" gritó Bunny "¡Jack está muy mal!"

Jack iba a replicar, pero no podía encontrar su voz. Jadeaba, sin poder respirar bien. Su visión se tornó borrosa y apenas diferenciaba las sombras de las pesadillas de las siluetas de sus compañeros. Era horrible, se sofocaba, sentía que se estaba derritiendo lentamente. Sus poderes desaparecían segundo con segundo.

Recordó débilmente cuando estaba muriendo bajo el lago. Había sido diferente, en aquella ocasión hacía un frío insoportable que le quemaba los huesos y la ausencia de aire lo sofocaba en llamas. Aunque, pensándolo bien, con lo que estaba batallando para respirar bien podía sentirse que se ahogaba.

Norte miró cómo Jack parecía una paleta helada bajo el sol e inmediatamente buscó la bola de nieve en sus manos. La encontró, pero justo en ese momento dos pesadillas atacaron a Bunny y el pooka cayó al suelo, Jack a su lado.

Un corcel rodeó a Jack y antes de que cualquiera pudiera hacer algo, una sombra apareció bajo el cuerpo del espíritu del invierno. Pitch rió maléficamente al ver cómo el cuerpo de Jack caía inclemente en la oscuridad.

"¡NO!" Bunny saltó para caer junto con él, pero la sombra desapareció y el pooka se golpeó duramente con la raíz de unos árboles.

"Gracias Guardianes" la voz de Pitch sonaba a distancia "Me aseguraré de darle un trato digno"

Entonces todas las pesadillas se desintegraron en una explosión de arena negra, que aturdió a los Guardianes tumbándolos al suelo. Un ruido atroz, semejante a los truenos caer los ensordeció. Y así de rápido como todo había pasado, todo había terminado. Y cuatro de los cinco grandes estaban tumbados, confundidos y solos en un claro de selva solitaria.

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Jack se sintió caer hacia una oscuridad absoluta que lo engulló como aguas de mar en plena tormenta. El lugar donde cayó, hueco y más frío, le hizo sentir aún peor. La frescura del aire sobre su piel ardiendo le causaron espasmos demasiado violentos, que le hicieron gritar mientras su espalda se arqueaba y sus extremidades temblaban monstruosamente.

Una vez que el shock terminó, quedó como una marioneta desplomado sobre una superficie dura. Abría los ojos y lo único que veía era negro borroso, no podía sentir nada bien a su alrededor. Su cuerpo estaba ardiendo en llamas y el exterior estaba congelado. No sabía qué hacer. Temblaba de vez en cuando mientras su interior parecía luchar por que todo estuviera caliente, sin éxito cabe destacar.

Y su cuerpo se estremecía cada vez más, él sintiendo dolor y sus músculos contrayéndose. Los pulmones parecían luchar por ya no funcionar y la presión en su pecho era espantosa, luchando por respirar, cada jadeo causando un estallido de fuego inmenso en sus pulmones. Podía sentir los latidos de su corazón golpeando su pecho encendido y no sabía si bendecir la vida o desear la muerte.

Pitch Black miraba cómo Jack sufría, sudando como si fuera a derretirse en esa celda oscura con una pequeña puerta. Había una enorme sonrisa en su rostro. La fiebre que había lanzado como un conjuro hacia el chico penetró perfectamente gracias al clima cálido de la selva. Jack estaba sufriendo de una fiebre espantosa, una que llevaría a cualquier humano hacia la tumba y si se recordaba que él era un espíritu invernal, podía imaginarse el tipo de dolores y alucinaciones que la enfermedad estaba causando en su cuerpo usualmente helado.

Había planeado todos esos años la venganza contra Jack Frost. El espíritu del invierno y Guardián de la Diversión había sido el factor que detuvo sus planes. Aquel perfecto plan por el cual esperó siglos enteros y que fue destruido gracias a ese mocoso frente a él.

Pitch no era tonto. Ya no era crédulo como antes. Destruir a los Guardianes era una labor mucho más difícil de la que pensaba. No quería meterse con los creyentes de Frost –el maldito escuincle había conseguido miles de niños, quizá un millar en tan poco tiempo– No. Ésta vez iba a destruir a Jack de forma lenta y tortuosa. Iba a torturar su mente y su cuerpo y su alma hasta que no quedara nada del antiguo Jack Frost. Y cuando fuera sólo una cáscara vacía de lo que alguna vez fue, entonces iba a regresárselo a los Guardianes. Sólo para verlos llorar y gritar por su compañero perdido y verlos intentar sanarlo, como si eso fuera posible, llevándolos en una espiral de depresión comunitaria.

Sería tan hermosamente perfecto. La fiebre duraría todo el día. Y él se quedaría sentado contemplando cómo Jack se retorcía de dolor y de calor, jadeando, sudando, gritando por las alucinaciones y viéndolo perder hasta la última gota de su poder. La enfermedad iba a drenar sus energías, dejándolo débil. Y una vez que eso pasara, entonces podría actuar pertinentemente.

Oh, el miedo era maravilloso. Y Pitch sabía perfectamente cómo usarlo. Sumido en su enfermedad, la mente de Jack era débil. Y pudo ver todos los miedos patéticos del niño invernal.

Miedo al abandono, miedo a que los niños dejaran de creer en él, miedo a no poder ser digno de su puesto. Y…

Vaya, eso era nuevo.

¿Miedo a perder a Bunnymund? ¡Ja! ¿Cuándo esos dos comenzaron a salir? Pitch rió maléficamente. Entró aún más en el psique del niño. Con suerte podría ver buena parte de sus recuerdos y de ahí conseguir mejor información.

Jack gritó repentinamente cuando recordó el rostro sollozante de su hermana asustada. Pitch sonrió aún más de ser posible.

Esta venganza iba a ser tan divertida.


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~TONF