Ups... que he estado un poco perdida... no es cierto. Bueno, en parte ¡Es que la escuela es estresante y horrible y argh! Pero aquí ando, trabajando todo el tiempo que puedo entre horas y tareas y estudios para traerles este pequeño capítulo. Como he adelantado otros dos de esta misma historia, creo que mañana mismo les subo el siguiente. Pero con la traducción ando demasiado lenta así que ahi sí les quedo mal, lo siento.
¡Gracias por todoss sus hermosos comentarios! =D
Disclaimer.-Estos personajes NO son míos, son de DreamWorks.
Capitulo 5
Norte estaba la sala del Globo. Gritaba órdenes desesperadas a los yetis más cercanos para que comenzaran un rastreo inmediato de la magia invernal. Unos monitores en la esquina de la habitación fueron encendidos por ellos y los yetis comenzaron a monitorear cualquier indicio de magia relacionada con Jack Frost. E incluso magia relacionada con la de Pitch.
Centenares de haditas fueron llevadas a los cinco continentes, con la única misión de buscar algún rastro de Jack y de Pitch. Dirigidas por Toothiana, el hada de los dientes iba de un lado al otro del mundo buscando baja cada sombra.
Los sueños dorados de Sandman no sólo se detenían en las mentes de los niños. Sandy iba de un lado al otro, mientras repartía sueños, buscando como si entre las calles y los árboles pudiera ver algún rastro de sudadera azulada.
Y Bunnymund… él era el peor de todos ellos. Él simplemente estaba roto, por decirlo de alguna manera. Muerto de angustia. Corría entre sus túneles levantando cada piedra, cada rama, revisando cada bosque, cada selva, desiertos incluso. Rastreando con su increíblemente buen olfato el olor de su Frostbite… sin encontrar nada.
Eran como si Jack y Pitch hubieran desaparecido en el aire.
Después de horas buscando, regresaron al Polo, deseando que Norte hubiera tenido más suerte. Bunny tenía entre sus manos el cayado de Jack. Aquél bastón de madera que usualmente estaba cubierto de escarcha y era un arma mortal en manos del espíritu invernal, era no más que un simple palo semejante al de cualquier pastor en las patas del pooka. Bunny acariciaba la madera, sabiendo que ese cayado tenía una conexión especial con Jack. Deseando poder encontrarlo pronto.
Jack era poderoso y muy necio y sabía que resistiría. Pero sin su cayado, era mucho más vulnerable a cualquier cosa. Y Pitch era un desquiciado, un loco de mente retorcida. Sólo de imaginar las cosas que ese hombre sería capaz de hacerle a Jack… lo hicieron estremecerse.
Con nostalgia, Bunny recordó que apenas unas horas atrás los dos estaban de frente, viéndose fijamente a los ojos. Él se le había declarado y Jack había admitido quererlo… ¿Eso había sido cierto? ¿O lo había dicho debido a la presión? Habían acordado solucionar cualquier malentendido esa noche.
Pero las estrellas comenzaban a brillar en el cielo, y Jack no estaba a su lado.
"No hemos encontrado nada" dijo Norte, desplomándose en un sillón y llevando las dos manos a la frente "¡Nada! No sé dónde están… y han pasado ya tres horas"
Tres horas a manos del coco. El pequeño de Jack….
"¡Debemos seguir buscando!" dijo Tooth adoptando esa pose de fiera guerrera que sólo ella poseía "No me detendré hasta encontrarlo ¡No pudo haber desaparecido simplemente!"
"¿Ya revisaron el sur de México?" preguntó Norte.
Sandy asintió. Había rastreado cada metro de selva en todo México y Centroamérica. No había nada.
"Buscaré más al sur, también" Bunny habló al fin, su voz sonaba distante pero estaba dispuesto a hacer lo que fuera con tal de encontrarlo "El resto de américa latina"
Norte asintió.
Bunny se repartió la mitad de América Latina. Tooth y las demás haditas registrarían la otra mitad y lo que pudieran de la Antártida. Sandy registraría Norteamérica y Norte examinaría cada rincón de Rusia. Regresarían una vez terminada su ronda. Si no encontraban nada, seguirían en nuevas regiones.
Revisarían bajo el mar y hasta las estrellas de ser necesario. Pero no descansarían hasta que Jack regresara a casa.
0o0o0o0o0o0
Jack no sabía dónde estaba ni qué había pasado. Lo último que recordaba era estar peleando en la selva y sentirse más enfermo de lo que nunca se sintió en su vida. Débiles recuerdos de dolores, de calor y de alucinaciones se difuminaban en su mente. Su cuerpo estaba pesado, cansadísimo y apenas podía moverlo.
Después de un buen rato la energía pareció regresar escasamente y pudo sentir sus piernas y sus brazos cerca de su torso. Se removió un poco, abriendo al fin sus ojos y dándose cuenta que estaba en una celda demasiado oscura.
"Ah, ya despertaste" la voz de Pitch resonó increíblemente cerca, causándole un estremecimiento. Jack aprovechó eso para levantarse un poco, recargando su espalda en la pared.
"¿Qué… qué demonios quieres, Pitch?" Jack no le tenía miedo al coco. Pero no podía negar que la idea de estar atrapado con él no era agradable.
Buscó su cayado alrededor, sin encontrarlo. Maldijo entre dientes, con lo cansado que se sentía sí que estaba indefenso.
"Oh, Jack querido" Pitch finalmente apareció, dentro de la celda "¿No te lo imaginas?"
"No" gruñó "¡Libérame inmediatamente!"
Pero Pitch solamente se rio de su amenaza y desapareció entre las sombras.
"No, claro que no. Eres mi invitado, así que debo tratarte como tal"
Los ojos de Jack se abrieron desmesuradamente. No estaba seguro de que los dos compartieran el mismo concepto de invitado. Buscó una salida, pero no había nada. La celda era muy amplia, con el techo a cuatro metros sobre su cabeza y parecía tener unos diez metros de área. Con la oscuridad era difícil saber. La luz emergía de unas cuantas linternas demasiado altas, casi en el límite del techo. Una luz débil y casi espectral.
"Pitch, más te vale que me dejes salir de aquí" su voz sonaba segura. Pero no pudo evitar un grito de sorpresa cuando dos pesadillas aparecieron enfrente de él.
Jack intentó ponerse de pie, pero los caballos lo rodearon impidiéndole cualquier movimiento.
"No estás en posición de negociar, Jack" Pitch emergió de entre las sombras, con las pesadillas "Así que, yo que tú, me quitaría esa faceta de niño bueno y me haría la idea de que harás todo lo que yo te diga"
"¡No haré nada de lo que me digas!" le gritó, aún sentado y con las pesadillas respirando a escasos centímetros de su rostro, pero los ojos firmes viéndolo retóricamente.
"¿Ah no?" Pitch se inclinó hacia él "Jack, rechazaste mi muy buena oferta hace años ¿Y para qué? Sólo para pasearte al lado de esos cuatro perdedores ¡peor aún! Para revolcarte en la cama de ese estúpido pooka ¿Tan necesitaba estabas de atención, Jack? Yo pude haberte dado más"
Jack se puso pálido cuando Pitch mencionó a Bunny. Nadie, más que Eros y Tooth sabían de eso. Y sabía que ellos dos no le hubieran dicho nada a Pitch ni muertos. No estaba seguro de dónde es que Black consiguió esa información, pero en ese momento, escaso aunque real, sintió miedo.
"Pude haberte dado el mundo, un mundo donde nadie negaría tu existencia. No hablo sólo de niños. Adultos, ancianos, ateos ¡todos creerían en ti! Jamás serías invisible de nuevo. Y claro, estarías a mi lado. Todo hubiera sido tuyo, con solo desearlo lo sería y cualquier cosa que tocaras se transformaría en tu capricho" Pitch hacía su discurso sin dejar de verlo, caminando a su alrededor "Pero te negaste y me mandaste a este abismo. Pues bien, Jack Frost, un guardián…. Éste, será tu castigo"
"¿c-castigo?"
"Por haberme rechazado Jack. Por haberte negado a tomar el control de todo el mundo. Castigo, venganza, llámalo como quieras" los ojos amarillos de Pitch lo miraron fríamente "Pero de aquí no vas a salir siendo el mismo"
Jack tragó saliva.
Pitch retrocedió dos pasos, y una enorme vara de metal apareció en sus manos. Era gruesa, casi como un tubo. Jack no perdió su tiempo pensando en qué iba a pasar. Solamente se dio la vuelta, intentando otra vez ponerse de pie. Pero sus piernas temblaban cansadas y Jack no pudo dar ni un paso antes de sentir el primer golpe.
0o0o0o0o0
La luna brillaba en el cielo. Era medianoche. Bunnymund estaba buscando insaciablemente por la parte de américa latina que le había correspondido. Llegó a la selva del Amazonas y comenzó a rastrear entre los pantanos, esquivando pirañas y cocodrilos.
Él era el Guardián de la esperanza. Así que tenía absoluta fe en que debían encontrar a Jack. Su querido Jack estaba a merced de Pitch. En determinado momento, cuando el calor se volvió sofocante, la humedad le hizo sudar hasta casi desplomarse en el suelo enlodado y los insectos hicieron una especie de humo alrededor; fue ese el momento en que Bunny, exhausto después de un día entero de búsqueda, se sentó para mirar el cielo.
Las hermosas estrellas rodeando a la luna. Manny, su amigo entrañable. Maldita sea, cerró los ojos ante la maldita culpa y la ansiedad. Las cosas entre él y Jack habían sido tan tensas últimamente. Pero lo había mirado a los ojos y Jack le había dicho que lo quería. Habían acordado ambos resolver sus diferencias esa misma noche.
De no ser por el estúpido de Pitch no estaría muerto de la angustia recorriendo el mundo, no, estaría en su madriguera, o en la casa de Jack, los dos hablando de sus sentimientos. Con suerte Jack lo querría exactamente como él lo hacía y quizá… estarían bien.
Jack estaría a salvo, en su casa, durmiendo pacíficamente. No estaría quién sabe dónde, quién sabe cómo bajo qué malditos cuidados.
Cuando encontraran a Jack, personalmente Bunnymund iba a estrangular el cuello del coco hasta que no quedara nada de vida en ese repugnante ser desquiciado.
Recuperando la respiración, Bunny saltó a través de la selva esquivando más animales, aprovechando que casi toda la fauna dormía. Debía de apresurarse. Mientras menos tiempo Jack pasara con Pitch estaría mejor.
"Luna" dijo Bunny en voz alta, esperando que el maldito de Manny lo escuchara aunque sea ésta vez "Por favor, ayúdanos. Por favor, déjanos encontrarlo pronto"
Bunny saltó cruzando el río. Le faltaba la mitad de la selva por explorar.
Bueno, los Guardianes están muy desesperados, sobre todo Bunny y no es para menos, ya que Jack será muy... bueno lo verán en los sig capítulos xD
¡Sus comentarios se agradecen mucho!
~TONF
