¡Y aquí está finalmente el capítulo 6! Que bueno no les había traído por cuestiones personales. No tengo mucho que decir, salvo GRACIA A:

kaori y karu hitachiin y Guest por sus comentarios ¡me animan demasiado!

DISCLAIMER.-Nada es mío. Es de Dreamworks.

ADVERTENCIA.- ¡Escena de tortura! Física y psicológica. Si no les gusta no lean.


Capitulo 6

Toothiana regresó a su palacio después de que unas haditas la mandaran hablar urgentemente. Había un problema con la máquina de monedas y otro con el inventario. Tooth mandó a Babytooth a calmar a las hadas para poder terminar de registrar Argentina. Revisó todo el país dos veces, sin encontrar una sola pesadilla del maldito coco.

Cansada, destrozada y llena de angustia, Tooth regresó a su Palacio arreglando con pocos toques mágicos la máquina de monedas y dando rápidas instrucciones sobre el inventario. Los niños del mundo seguirían creyendo mientras recogieran los dientes. Acomodarlos debidamente no importaba por ahora. Eso podría hacerlo después.

Sí, después, cuando Jack estuviera a salvo.

Los puños de Tooth se apretaron en impotencia. Recordaba con absoluto terror el día anterior, sintiéndose una tonta. Habían caído demasiado rápido en la trampa de Pitch. Aislados por esas malditas pesadillas, sin percatarse que Jack estaba demasiado enfermo como para defenderse. Demasiado enfermo como para volar y escapar de Pitch. Solamente Bunnymund se había percatado de que Jack estaba mal y fue prontamente atacado.

Todo fue una trampa. Pitch solamente quería a Jack. Por eso los llevó a la selva donde Jack era demasiado débil y seguramente –¡Por que ninguna duda tenía!– Pitch le había enfermado con algún truco mágico. El calor claro que le hacía estragos a Jack, pero no como para tumbarlo de esa manera. No estaba en el desierto por todos los santos (jamás hubieran llevado a Jack allí)

Con un suspiro, Toothiana recordó que Bunnymund y Jack habían tenido un percance antes de la pelea. Recordaba haberlos visto tensos, siempre viéndose mutuamente. Algo había pasado, aunque no sabía qué. Y después de las semanas tan tensas entre ellos, estaba segura de que Aster no se lo se lo estaba tomando nada bien.

Bunny había sobrellevado todo bien por ahora. Arrasando cada lugar que pisaba, buscando bajo cada piedra. Pero estaba segura de que pronto, muy pronto, cuando se quedaran sin ideas y sin lugares para buscar, entonces entraría en pánico. Bunnymund y el pánico no se llevaban bien. Estallaría en angustia. Estaba enamorado de Jack, y eso solo lo volvería peor. Probablemente ya estaba mal.

Tooth voló alrededor del palacio asegurándose nuevamente de que todo funcionara bien. Dio otras instrucciones a sus hadas y llevó a varias con ella de regreso al Polo Norte.

Norte estaba ahí, gritándole a las computadoras como si pudieran entenderle y los tensos yetis tecleaban rápidamente intentando hacer su trabajo. Sandy estaba ahí, desesperado y con arena encima de su cabeza diciendo y gritando y hasta maldiciendo por no haber encontrado nada.

"¿Algo de suerte?" preguntó, aunque sabía la respuesta.

"No" gruño Norte "¡Nada!"

Sandy asintió enfurecido. Nunca se habían sentido tan impotentes. No desde que Jack se volvió Guardián, en ese infame ataque de Pitch. E incluso con la presencia del espíritu invernal se sentían mejor.

Jack era parte de ellos. Era su familia. No podían perderlo. Simplemente no cabía ese pensamiento en sus mentes.

"¿Y Bunny?" inquirió.

Sandy se encogió de hombros. El pooka no había regresado.

Toothiana entonces mandó a un grupo de sus hadas a revisar nuevamente el lugar de la contienda. Quizá había quedado algo en aquella selva que pudiera llevarlos hasta Jack. Algo que hubieran descartado anteriormente por la adrenalina. Las hadas volaron lejos y entonces la reina de las hadas aceptó una pequeña copa del fuerte vodka ruso. Usualmente ella no bebía, por sus dientes sobre todo, pero maldita sea necesitaba ahora un pequeño trago.

La bebida le quemó la garganta y el camino hasta su estómago. Pero después la relajó un poco. No obstante, la angustia regresó pronto. Jack estaba perdido quién sabe dónde. Con una pequeña sonrisa recordó cómo los dos se habían unido tanto con los años. Jack confiaba ciegamente en ella, y de cierta forma, el hada había comenzado a ver al chico como si fuera su hijo. Silenciosamente Jack la veía como su madre.

Fue un acuerdo tácito. Los dos se vieron a los ojos un día, ella con una sonrisa, él con una mirada de complicidad. Entonces ese lazo familiar que se había formado entre los dos se afianzó. Ellos sabían. Ella era la figura materna del espíritu invernal y por eso estaba muy orgullosa. Lo quería realmente. Como a un hijo.

Su hijo estaba perdido, secuestrado por un espíritu maldito. Eso solo la hizo sentir peor.

Bunnymund apareció en ese momento, emergiendo de un agujero. Había ojeras comenzando a formarse bajo sus ojos, pero no dijeron nada. Todos estaban cansados, así que no podían juzgar a nadie. Voló ansiosa cerca de él, esperando noticias positivas.

"¿Encontraste algo?" preguntó atropelladamente.

Las orejas del pooka cayeron golpeando su cuello y espalda.

"No" dijo en voz baja "Nada"

Tooth frunció los labios. Sus manitas comenzaron a retorcerse mientras volaba alejándose un poco del pooka.

"Esto no está bien" dijo en voz baja.

Sandy se acercó al hada intentando calmarla. Fue entonces cuando los dos se percataron de que Bunny estaba demasiado… ansioso.

"Iré a buscar en la región Escandinava" dijo Bunny de repente, mirándolos "Y después descenderé a Europa"

Tooth voló hacia él. Norte volteó también para atender la conversación.

"Es mucho terreno para ti solo" dijo "Yo iré por el mediterráneo ¿te parece?"

"¡Cómo quieras!" Bunny repentinamente sonaba molesto "Solamente hagan algo ¡No se queden ahí, parados!"

Dicho esto, Bunny dio dos golpes al suelo haciendo aparecer su agujero y desapareció dejando una flor.

Toothiana y Sandman abrieron los ojos impresionados. La flor que Bunny acababa de dejar, estaba marchita.

Cuidadosamente, Tooth quitó la flor del suelo. Norte entonces se percató de lo que el hada sostenía y frunció el ceño. Las flores de Bunny siempre eran hermosas, coloridas, como las perfectas flores de la primavera. Pero éste retoño marchito…

"No se lo está tomando nada bien" dijo Norte, viendo la flor fijamente.

"No es como si nosotros también" agregó Tooth "Pero Bunny…"

Los tres guardianes se miraron entre ellos. Repentinamente se percataron de que no estaban perdiendo a uno de sus compañeros. Estaban perdiendo a dos.

0o0o0o0o0o0

El golpe cayó en su espalda baja, y le hizo caerse de plomo sobre el suelo. Sintió el inmenso dolor como una punzada espantosa y no pudo evitar gemir, en el suelo. Entonces siguió otro golpe, en su costado. Casi podría jurar que las costillas se movieron y gritó.

"¡No!" gritó lleno de dolor y de miedo ante lo que iba a pasar. Pero no hubo clemencia.

Gritó mientras los golpes seguían cayendo sobre su cuerpo. Gritó porque la vara inclemente descendía con extrema violencia en sus costados, en su espalda. Jack se movía retorciéndose de dolor, emitiendo alaridos. Su piel ardía y sus músculos también, los golpes a veces le llegaban hasta los huesos y eso lo hacía removerse aún más. La varilla seguía cayendo inclemente sobre su cuerpo, a veces en sus piernas, otras veces en sus brazos.

"¡No, basta! ¡Por favor, Pitch! ¡NO! ¡Pitch! ¡Bastaa!"

Pero con cada súplica Pitch se reía como si fuera un juego.

Llegó un punto en que Jack no supo qué estaba pasando. Solamente sentía el dolor. Pitch entonces comenzó también a patearlo, para empujarlo lejos y exponer su cuerpo. Casi enterró la vara en su vientre y Jack gritó en posición fetal, sintiendo otro golpe en su espalda que casi rompió sus vértebras.

"¡BASTA!"

El golpe regreso en su costado y entonces se escuchó un crujido. Jack gritó sobrellevado por un dolor horrible.

Jack quedó jadeando en el suelo. No podía moverse, todo su cuerpo le dolía.

"Bien Jack, descansa… si puedes"

Jack abrió los ojos por el espanto anticipado y entonces una nube de arena negra le nubló la visión.

"Jack"

La voz lo llamaba. Pero no era cercana. Sonaba tan lejos y a una distancia que la trastornaba en un eco repetitivo. Volteaba, pero todo estaba oscuro.

"Jack"

Lo llamaron otra vez. La voz sonó más cerca. Dio unos cuantos pasos a donde creía que provenía la voz. Pero al tercer paso escuchó el crujido del hielo.

De un segundo al otro todo estuvo claro. Estaba de pie en el lago congelado y su hermana estaba enfrente de él. Ella veía aterrada cómo el hielo bajo sus pies comenzaba a romperse. Y el hielo bajo el pie de Jack también.

"Jack, tengo miedo" le dijo su hermana, viéndolo repentinamente.

Jack respiró hondo. Su querida hermana estaba en peligro. Respiró otra vez, esto ya había pasado antes. Estaba seguro. Y sabía cómo salvarla. Se inclinó frente a ella con una sonrisa.

"No te preocupes" le aseguró "Todo estará bien"

Su hermana sollozó viéndolo a los ojos. Jack intentó acercarse, para darle más seguridad. Y todo pasó demasiado rápido.

De un segundo al otro su hermana ya no estaba frente a él. Su cuerpo había desaparecido bajo el hielo y la carita crispada de pánico se volvió un rictus de terror cuando desapareció bajo el agua helada.

"¡JACK!"

"¡NO!"

No. Esto no podía estar pasando. Esto no estaba pasando ¡Su hermana no podía morir! Ella… no. Él sí. Pero ella no.

Jack dio un salto y también cayó en el agua fría. Pero apenas sintió los trozos de hielo sobre su piel cuando reapareció en un prado de verde césped. Él se removió, intentando encontrar otra vez el lago congelado ¡Su hermana se estaba ahogando! Tenía que salvarla. Tenía que encontrarla y llevarla a casa. Le había prometido a su madre que tendrían cuidado. Le había prometido a su padre que siempre cuidaría de su hermana. Pero… ella…

"¡Pippa!" gritó, como si ella pudiera responderle "¡¿Dónde estás?! ¡Resiste!"

Pero en vez de encontrarse con su hermana, se encontró cara a cara con Bunnymund.

Jadeó entonces. Verlo ahí, de pie frente a él… hizo que su corazón se acelerara. Quería acercarse a él, cerrar la distancia entre sus cuerpos y decirle cuánto lo quería. Pero su hermana era primero ¡tenía que salvar a su hermana!

Los ojos de Bunny estaban brillosos y repentinamente dio un salto hacia él, elevando el puño como si fuera a pegarle. Nuevamente, sintió que eso había pasado antes. Y también sabía que Bunny jamás iba a pegarle. Nunca haría eso.

Por eso, cuando sintió el golpe en su cara que lo tumbó al suelo, entonces sintió que algo comenzaba a quebrarse en un interior.

No podía creerlo. Bunnymund, el conejo de pascua…él era su amigo. Sabía que eran amigos ¡Algo le decía que eran amigos! Él jamás le levantaría la mano. Nunca le pegaría ¿Entonces porque estaba en el suelo con la mejilla adolorida, casi seguro de sentir un diente encima de su lengua?

Alzo la mirada. Bunny estaba ahí, de pie frente a él con una mirada de odio total.

"¡Nunca debimos confiar en ti!" le gritó, más que listo para darle otro golpe "¡Lárgate!"

Y Jack de verdad que quería irse. Pero al intentar retroceder se encontró con un enorme cuerpo que lo detuvo. Era Norte. Y a su lado estaba Tooth. Ambos lo venían con ojos llenos de odio. No. Esto no podía estar pasando.

"Vete Jack, antes de que te demos lo que mereces" le dijo Norte, empuñando una de sus espadas.

"Largo" agregó Tooth.

Jack los miró horrorizado. Lo estaban traicionado. O…¿él los había traicionado? No sabía qué estaba pasando.

"¡Jack!"

Esa… ¿Esa era su hermana?

"¡Lárgate!"

Se llevó las manos a la cabeza ¡Su hermana! Había caído. Había muerto. Y los Guardianes lo odiaban. Ellos… lo miraban con odio. Y su hermana…

Su hermana también,

"No me salvaste" le decía "Rompiste tu promesa"

No. Algo no estaba bien en todo esto.

Pero… sí. Esto había pasado.

Esto estaba pasando.

Jack se sobresaltó. Vio que estaba en la celda y respiró hondo. Eso había sido una pesadilla. Sí. Una pesadilla.

Pero se sintió tan real.

Por el sobresalto su cuerpo se movió un poco y gimió de dolor. Jack estaba casi seguro de que su costilla estaba rota. Tenía tantos golpes en su cuerpo que no podía moverse, cualquier minúsculo movimiento le causaba dolor ya sea en los músculos destrozados o en la piel enardecida. Cuando Pitch penetró en la habitación, emergiendo de las sombras, no pudo evitar estremecerse. El miedo de las pesadillas seguía presente.

Ésta vez, Pitch no tenía en sus manos una vara. No. Tenía un látigo negro de punta brillosa. Otra vez, Jack no se permitió imaginarse nada.

"Espero que hayas descansado, Jack" le dijo Pitch "Porque ésta ronda no será más suave"

Jack sollozó de anticipación. Y entonces Pitch alzó el brazo.

Jack gritó aterrado y adolorido. El látigo golpeó su cuerpo causándola una sensación espantosa. Pero no siguió nada más. Por un momento pensó ingenuamente que eso era todo, una amenaza. Pero estaba equivocado. Pitch se inclinó cerca de él y con extrema brusquedad agarró el límite del suéter, jalándolo y moviendo el cuerpo como una maldita marioneta hasta que se deshizo de la prenda. Jack quedó semidesnudo en el suelo, viendo la sonrisa siniestra de Pitch.

"Así está mejor" dijo entonces "Directo a la piel"

Y el látigo regreso. Pero ésta vez dolió diez veces más que lo anterior. El látigo golpeaba en los enormes hematomas que había en su cuerpo y desgarraba la piel, haciendo que la sangre cayera al suelo y que Jack se retorciera de dolor.

"¡AH!" gritaba "¡Pitch, por favor! ¡Basta!"

Pero no se detenía, escuchando los gritos de Jack y sus súplicas como si fueran un bálsamo desquiciado.

El látigo cayó sobre todo en su espalda y le rompía la piel con cada golpe. Las marcas iban quedando, cortes profundos y líneas finas rosadas encima de su piel. La sangre emergía de esos cortes perfectos y embarraba la piel de Jack. El chico veía con la escasa luz el color carmín en el suelo.

Lágrimas emergían de su rostro hasta que finalmente Pitch le dio un último golpe, y le dio la espalda.

"C-cobarde" sollozó Jack, encogido y más adolorido de lo que nunca estuvo en su vida. Su mente comenzando a trastornarse, aferrando a la cordura que aún le quedaba "E-Ellos v-v-en…drán" agregó.

Pitch entonces se echó a reír. Una carcajada auténtica.

"Ellos ¿Quiénes?"

"G-Guar..dianes"

Y otra risa, más estridente que la anterior, le hizo temblar ¿O quizá era el dolor?

"Jack, querido…" Pitch caminó acercándosele un poco "¿Es que no recuerdas que ellos te traicionaron?"

No. Eso no era cierto. Los Guardianes nunca le traicionarían.

"M-Mien…tes"

"El tiempo me dará la razón. Jack. Tú disfruta…"

Y con eso Jack se quedó solo, sollozando de dolor, sintiendo que su cuerpo era una masa sin forma de sangre, cortes y golpes.

Pero al ver otra vez la arena negra…

…entonces gritó. Lleno de pánico.

No… por favor… no

Nadie escuchó sus súplicas.


Quería aprovechar para decirles de mis demás fics de ROTG:

Código Series: Está muy atorado porque el nuevo capítulo es demasiado largo y no lo he podido traducir como desearía.

Escultura.-Bloqueo de escritor T_T

¡FIC NUEVO!

Flores Heladas: Nueva traducción. Es corto y como la autora lo actualiza muy lentamente no creo tener problemas en alcanzarla pronto. Hermoso y triste a la vez ¡Para que le den un oportunidad!

Y eso es todo ¡Gracias por leer!

~TONF