Ups... no fue mi intención dejar esto sin actualizar tanto tiempo ¡en serio! no lo fue :(
GRACIAS A: MarianaLoveKawai, MariaKirkland, Marialis Collazo, angeli caduti, ValeryVampire POR SUS HERMOSOS COMENTARIOS ¡LOS AMO!
DISCLAIMER.-Los personas son de DreamWorks, solo me divierto haciendo historias sin fines de lucro.
Capitulo 7
Bunnymund estaba enfrente de él, con una mirada de petulancia, analizándolo con asco.
"¿En serio creíste que alguna vez podría quererte?" dijo, casi escupiéndole.
"Yo…"
Pero no le dejó continuar. Bunnymund le dio la espalda, atacándose de la risa ante lo que consideraba la idea más loca del espíritu invernal.
"¡Por favor! No vales nada" y volteó para verlo, con mezcla de odio y náuseas "No vales mi tiempo. Eres un maldito bastardo que destruye lo que toca, que todo lo echa a perder"
"Por favor, sé que hice mal pero…"
"¡No! ¡Tú nunca sabes qué tanto mal haces, idiota! Eres un estúpido engreído, un mocoso que nunca para de arruinarme las pascuas, de arruinarme la vida ¡Y crees que alguna vez podría considerar estar realmente contigo!"
Jack sintió que cada acusación le golpeaba físicamente. Las miradas tan frías eran lo peor. Sabía que no significaba nada para Bunny. Pero él no tenía que ser tan cruel. No tenía que destrozarlo de ésta forma.
Lágrimas caían de su rostro, empapando sus mejillas mientras miraba al pooka que amaba alejándose de él, burlándose de sus sentimientos. Bunnymund se carcajeo otra vez, viendo hacia él.
"Eres tan patético"
"Basta" susurró. No soportaría otro insulto más. Era demasiado.
"No vales nada"
"Por favor…"
"¡Lárgate! ¡No quiero nada contigo!"
Lo sé, lo sé, lo sé, lo sé, lo sé.
Cuando Jack despertó, seguía llorando. Su cuerpo no se sentía tan adolorido como antes. Supuso que ésta vez había dormido demasiado, y había podido sanar un poco. Aún así, las palabras de Bunnymund estaban frescas en su mente. No había sido el verdadero Bunny. Él nunca le diría esas cosas. Lo sabía. Estaba seguro… bueno, no tan seguro.
Pitch entró riendo en la celda. Jack frunció el ceño.
"¿Vienes por más diversión?" vaya, al fin tenía voz.
Pitch lo miró con el ceño fruncido, después se encogió de hombros.
"Parece que alguien no ha dormido bien últimamente" se burló.
"¡Suéltame Pitch! ¿No has tenido suficiente?"
Estaba increíblemente herido, y adolorido física como emocionalmente. Si bien aún no confundía tanto la realidad con las pesadillas, el miedo estaba muy bien sembrado en su cuerpo. Y eso era horrible. No podía entender qué más podría querer Pitch con él.
Tampoco podía entender porqué los Guardianes aún no habían llegado ¿Cuánto tiempo había pasado? En esa horrible celda no podía saber el tiempo que transcurría. Pero estaba seguro de que habían pasado días ¿Acaso los Guardianes se habían olvidado de él?
"No" se dijo a sí mismo. Ellos nunca lo harían…. ¿verdad?
"La verdad, no Jack" contestó Pitch, acercándosele "Tu miedo es tan hermoso. Y verte adolorido es tan divertido. Tus gritos son increíblemente eróticos"
¿Qué… qué había dicho?
"P-Pitch… ellos…"
"Ellos nada" y de repente estaba enfurecido, lo cual inconscientemente hizo que Jack se encogiera "Todavía nos queda algo de tiempo, querido Jackson"
Repentinamente unas nubes de arenas negras aparecieron y él gritó cuando la arena le sostuvo los brazos como si fueran dos látigos. Jack fue alzado violentamente y Pitch encadenó sus muñecas. Jack quedó colgando, en el centro de la enorme celda, con los pies a varios metros del suelo y sin ver bien alrededor. Sentía le presión en las muñecas que sostenían todo su peso y los hombros también. La costilla rota punzaba dolorosamente, la piel raspada ardía y los golpes no paraban de doler. Su cuerpo entero era un grito de atención.
"Esto será divertido"
Jack no sabía qué iba a venir. Miró entonces que en el suelo a varios metros había algo brillante. Entrecerró los ojos para ver mejor. Su corazón saltó de miedo al notar que era metal líquido. Lava. En su estado de ebullición. Roca derretida, de un rojo y amarillo incandescente.
Pitch sostuvo la maldita vara del primer día y descendió, hundiendo la vara en el metal. Emergió como una tira de fuego. Pitch la miró con una sonrisa y después regreso hacia Jack.
Jack se retorcía, pero no podía hacer nada colgando del techo como estaba. Miraba hacia Pitch con pánico.
"No, Pitch, por favor ¡NO! ¡No, no! ¡Pitch, NO! ¡AAAAAHHHHHHHHHHHHHH!"
Jack se retorció de dolor, lanzando alaridos tan agudos que desgarraron sus cuerdas vocales. Su cuerpo estaba completamente tenso, pataleaba e intentaba alejarse del maldito metal ardiente pero era imposible. Sentía perfectamente cómo el calor desgarraba su piel y penetraba hasta su interior, quemaba todo, arrasaba todo. Gritaba y lloraba y se retorcía y volvía a gritar y nada funcionó.
La vara seguía presionando su cuerpo, como si quisiera penetrarlo. Hasta que Jack estaba al borde del desmayo, entonces, Pitch retiró la barra. Y le dio una fuerte bofetada en la mejilla para mantenerlo despierto.
Repentinamente las cadenas se rompieron y Jack se sintió caer. El golpe fue durísimo, cayendo casi encima de su piel quemada y Jack debió gritar otra vez, retorciéndose hasta encogerse como si fuera un bebé en posición fetal, destrozado físicamente.
Pitch lo observó embelesado.
"Descansa…"
Y con eso, un corcel negro se desintegró en arena negra que penetró en la mente del chico. Por las siguientes horas, Jack gritó por las horribles pesadillas.
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Tooth regresó a su Palacio sin querer. Las haditas habían tenido un pequeño problema y ella debió solucionarlo. Estaba demasiado ansiosa, moviéndose de un lado al otro, gritando órdenes hasta que al fin, colapsó.
Una semana… ese día se cumplían siete días exactos en que no sabían nada de Jack. Y la reina de las hadas estaba vuelta un nervio andante con el miedo de imaginar qué podría estar haciéndole Pitch a Jack… cualquier cosa que ese maldito le hiciera, se la regresaría por diez.
Tooth estaba llorando en el suelo cuando apareció frente a ella Cupido. El dios del amor miró a su amiga preocupado. Había pasado una semana desde que no sentía nada de actividad por parte de su más reciente pareja, y eso lo estaba preocupando.
"¡Tooth!" la llamó "¿Qué pasa?"
Toothiana lloró viendo a Eros, pero se calmó un poco cuando el dios la abrazó.
"Jack… Pitch lo secuestró" sollozó.
"¡¿Qué?!" ¡Maldito hijo de puta!
"Fue hace una semana… lo hemos buscado, Eros ¡en todos lados! No encontramos nada" la reina volvió a llorar y Eros la abrazó con mayor fuerza.
Eso explicaba la increíble desesperación que había sentido por parte de Bunny últimamente.
"Shh" la consoló "Cálmate. Si quieres, puedo ayudarles"
"¿C-Cómo?"
"No lo sé. Pero algo he de poder hacer"
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Eros fue al Polo y ahí habló con Norte. Revisó los mapas, estaban llenos de marcas de dónde habían estado buscando últimamente. Miró los monitores, los rastreadores de magia. Escuchó los planes que ya habían realizado, miró en los mapas trazados todas las búsquedas realizadas. Nada. Era como si se hubiera esfumado en el aire.
"Esto sí que está mal" confirmó el dios del amor, obligándose a pensar en alguna forma de rastrear a Jack más eficientemente.
Norte le dijo que había hablado con Serafina, la madre naturaleza. Ella le dio rastros mágicos de Jack para hacer más eficientes sus computadoras. Ni siquiera ella había podido encontrarlo. El lugar donde Pitch lo hubiera encerrado escondía muy bien las auras mágicas de ambos.
Eros volteó para ver el estado de los Guardianes. Norte se veía avejentado por el estrés. Tooth estaba al borde de un colapso. Sandy iba de un lado al otro preocupado. Y Bunnymund… él era el peor. Estaba destrozado, literalmente. Se aferraba al cayado de Jack como si con él pudiera sentirse más cerca del espíritu. La angustia ya lo había sobrepasado y su mente se refugiaba en otros lugares, intentando no recordarle el oscuro presente.
Un momento… el cayado.
¡El cayado de Jack!
"¡Eso es!" gritó Eros, volando hacia el conejo de pascua y quitándole el cayado con un rápido movimiento.
"¿Eh?" Bunny estaba demasiado atontado como para entender aún que había pasado.
"¿Qué hay con el cayado?" Tooth voló hacia Eros, ansiosa de respuestas "¿Podrá funcionar? ¿Qué traes en mente?"
"El cayado está conectado mágicamente con Jack ¿no es así?" preguntó a los guardianes aún cuerdos
"Así es" respondió Norte "Es una expresión de su poder"
"¡Entonces podrá ayudarnos a rastrearlo!"
"¿Cómo?"
"¡Hey, tú!" Bunnymund al fin había reaccionado y se lanzó contra Eros enfurecido "¡Devuélveme eso!"
"¡Espera Bunny!" Tooth y Sandy lo detuvieron a tiempo "Nos ayudará a encontrar a Jack"
"¿Jack?" el corazón de Aster dio un salto de esperanza "¿En serio? ¿Dónde está?"
"Apenas vamos a saberlo" Tooth miró a Eros suplicante "Por favor que funcione"
"Lo hará" afirmó con una sonrisa.
Era una mentira. Eros no sabía realmente si esto iba a funcionar. Pero no tenía el corazón de romperles las esperanzas. Tenía que trabajar en esto. Debía encontrar a Jack costara lo que costara.
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Jack estaba tumbado en el suelo.
Había creído que conoció el dolor. Pero estaba equivocado, muy equivocado. Después de dos sesiones más de tortura con ese vil trozo de metal ardiente, pasó lo peor. Algo que nunca pensó que podría pasar. Había sido una pesadilla, cierto. Pero una pesadilla tan real.
Pitch Black en cambio estaba sonriendo de alegría mientras veía al espíritu en el suelo, sintió perfectamente cuando los conjuros mágicos alrededor de su guardia fueron rotos. Aparentemente una semana les había costado a los Guardianes para encontrarlos. Bien, su trabajo estaba prácticamente hecho. Solo faltaba una cosa más.
Jack estaba en el suelo, quieto, sin querer moverse por la gran cantidad de heridas en su cuerpo que le causaban un espantoso dolor. Sintió de repente que alguien le acariciaba y miró a Pitch. El coco estaba encima de él, viéndolo con una sonrisa lasciva y pasando su mano por su pecho magullado.
"n-no" pudo decir.
"¿No qué, querido Jackson?" Pitch entonces lamió el lóbulo de la oreja de Jack, lo cual aterró al espíritu invernal "Así me gustas… lleno de miedo"
La lengua entonces pasó por su mejilla e intentó besarlo. Jack movió el rostro evitando el beso. Pitch rio por el intento de Jack de evitarlo, esto iba a ser más divertido de lo que había creído. Se inclinó, lamiéndole la otra mejilla.
"Me perteneces, Jack" le susurró al oído "Eres todo mío"
"¡No!" la voz sonaba demasiado ronca, pero firme "M-mientes"
"¿Eso crees?"
"Lo sé"
"Eres tan crédulo"
Entonces le dio un fuerte golpe en la cabeza con su arena de pesadilla. Y Jack sólo pudo recordar oscuridad.
El plan de Eros había funcionado perfectamente. Conectando el cayado a los radares mágicos de Norte, pudieron rastrear la ubicación de Jack. Estaba en alguna parte al norte de Escocia. Los Guardianes se movieron rápidamente, barriendo el lugar hasta encontrar la entrada llena de pesadillas del coco.
Pelearon un rato, adentrándose en la guarida. Pudieron vencer a las pesadillas y recorrer los oscuros pasillos del lugar. Pero nada los hubiera preparado para lo que encontraron.
Jack estaba en una habitación grande y terriblemente oscura. Su cuerpo casi desnudo revelaba una inmensa cantidad de heridas. Hematomas, golpes, raspones, fracturas, quemaduras. Estaba inconsciente, y por el ceño fruncido seguro tenía una pesadilla.
Bunnymund miró el cuerpo de Jack. Ese cuerpo de piel blanca perfecta que varias veces recorrió con sus patas. Vio el cuerpo de su amante, de la persona que amaba, destrozado por el dolor y la pena.
Los Guardianes sabían que debían atenderlo. Cuidarle de sus heridas, sanarlo. Pero también sabían que ese iba a ser sólo el principio.
Algo les decía que Pitch no solo había abusado de su cuerpo.
¡Y pues sí! no quise decir mucho más sobre la búsqueda porque no será tan redundante. Lo bueno está por empezar: ¡hay que sanar a este Jack tan traumado! y Bunnymund ¿Podrá con esto? ¡Uuuyy! ¡Habrá que ver! xD
~TONF
