Capitulo II

"Conciencia"

Athena había salido de la sala de guardia junto con Yuki, le habían hecho estudios y radiografías y ambas estaban bien solo tenían golpes a causa del "accidente" nada grave, curaron sus heridas y le resetaron algunos medicamentos.

Kyo vio cuando se acercaron a el quien había sido atendido anteriormente y la esperaba, Yuki fue directo a abrazarlo dolida.

—Creí que no iba a volver a verte. -musito ella

—Tranquila, ya pasó -le aseguro correspondiendo a su abrazo y ver luego a su amiga —¿Tu, te encuentras bien Athena?

—Si Kyo, no te preocupes -le respondió con una sonrisa

—Quiero ir a casa -dijo Yuki a su novio

—Si, vamos antes que nos interrogue la policía -sugirió el —¿Vienes con nosotros, Athena?

—No, yo esperare a mi chófer para que venga a buscarme, debe estar en camino

—¿Segura? -Insistió Kyo

—Si, vayan tranquilos

—Está bien amiga, nos vemos -se despidió Yuki alejándose con su novio

Athena quedo dando vueltas por la sala, necesitaba saber como estaba, después de todo el salvo su vida, fue directo a la mesa de entrada y le preguntó a la recepcionista.

—¿Puede decirme donde se encuentra Iori Yagami?

—¿Es usted familiar del paciente?

—Si -mintió dudando

La recepcionista tomó el teléfono y pregunto por Iori, luego colgó.

—Habitación 14, tercer piso, se encuentra en terapia intensiva -esto preocupó mucho a la chica —Para más información debe hablar con el doctor

—Está bien gracias -salió apurada hacia el ascensor, entro indicando el tercer piso

Una vez ahí Athena sin ser vista por nadie entro a la habitación de cuidados intensivos, y lo vio inconsistente acostado en una cama de hospital, estaba conectado a tres maquinas. Tenía una aguja insertada en el brazo siguiendo el pequeño tubo con la mirada, se encontró una bolsa de suero, goteando lentamente y una gran venda rodeaba la cabeza de Iori.

—Iori.. -La puerta se abrió en ese momento entro un medico seguido del enfermero segundos atrás.

—¿Quién es usted? Disculpe pero no puede estar aquí -le reclamó el doctor

—Lo siento doctor, solo quería verlo

—No puede tener visitas por el momento señorita -le informo mientras el medico examinaba los ojos de Iori.

—y... ¿Cómo se encuentra?

— ¿Es usted familiar del paciente?

—eh.. Si soy, soy su, su novia -tartamudeo nerviosa por la mentira que dijo

—grave, hay que esperar que despierte para hacerle más estudios, ahora le aconsejo que vuelva mañana no puedo dejarla quedar señorita -habló está vez con amabilidad

—Está bien, vender mañana doctor gracias por su atención -dijo despacio saliendo de la habitación.

Dos días pasaron y Athena seguía estando al pendiente de la salud de Iori le había dicho al médico que le avisará cuando reaccione y así fue cuando el medico la llamó para informarle que su "novio" había despertado. De inmediato salió directo al hospital, luego de media hora llegó y el medico la hizo pasar a su consultorio.

—Buenos días señorita, Athena

—Buenos días también para usted doctor

—Por favor tome asiento

Athena accedió sentándose delante del doctor.

—Señorita, su novio tiene una lesión cerebral grave... fue un milagro que saliera con vida de aquel accidente. –le explicó sin rodeos, Athena asintió bajando su mirada —Lo bueno es que ya lo desconetamos de las maquinas pero aún tiene que quedarse por unos días más y una vez dado de alta le diré las indicaciones que debe seguir al pie de la letra

En ese momento Athena levanto rápidamente su cabeza ¿Indicaciones? ¿Qué pasará cuando Iori salga del hospital? ¿Sería capaz de hacerse cargo de él? Además Iori jamás lo permitiría

—¡Hey! Señorita ¿Se encuentra bien? -Pregunto viendo el rostro pálido de Athena.

—¡Doctor! -Entro una enfermera de repente —Lo necesitan es una emergencia

—Debo ir señorita pero puede pasar a verlo -le permitió saliendo apurado junto con la enfermera

Athena después de dar vueltas por los pasillos decidió entrar para ver a Iori, estaba justo en la puerta cuando la abrió y entro rápidamente. Y ahí estaba el pelirrojo recostado contra las almohadas, su cabeza estaba vendada aun, y su cabello caía desordenado hacia un lado. Miro a la chica con una mirada neutra y sus ojos extrañamente brillaron.

— Buenos días -saludo el de una manera muy tranquila, Athena lo miro sorprendida, su expresión no parecía ser

—Buenos días Iori-kun

—¿Iori-kun? ¿Ese es mi nombre?–dijo el pelirrojo llevándose una mano a la cabeza.

Athena parpadeo, desorientada, se dio cuenta que Iori no recordaba absolutamente nada y vio como el se sacó el vendaje dejándolo aun lado, luego observo a Athena con frialdad como solía ser Iori Yagami.

— ¿Quién eres ? -Escucho Athena que le decía

—Asamiya Athena. –respondió ella observandolo y no hubo registro alguno

—Athena... -repitió Iori, volteo su mirada un momento como si tratará de recordar pero nada sucedió y volvió a verla — ¿Me conoces?

— Asi es

Ambos se miraron y Iori bajo su mirada luego sonrió levemente, casi imperceptible. Justo la puerta se abrió, era un enfermero joven entro

—Buenos días -saludo el enfermero a la psíquica mientras se acerco a Iori y lo ayudaba a ponerse un poco más cómodo con las almohadas. Iori cerró sus ojos y sintió un dolor agudo en la cabeza, el enfermero sonrió.—Debes descansar, le daré unos sedantes para que pueda dormir, ¿esta bien? -dijo suavemente.

—Esta bien. -Iori cerró los ojos para no ver la aguja y el sedante.

—Su novia puede venir mañana -Escucho decir justo al enfermero antes de caer dormido ¿Su novia? ¿Habia escuchado bien?

Otra tarde aburrida en el hospital Iori miraba el techo ya que no había nada que hacer cuando vio entrar a Athena a su habitación junto con el doctor.

—Buenas tardes señor Yagami ¿Cómo se encuentra el día de hoy? -Pregunto mientras revisaba los ojos del pelirrojo

—Muy bien, ya quiero irme de aquí -murmuro con molestia Iori

—Jajaja mañana temprano será dado de alta y podrá irse con su novia a su hogar -le comunicó tranquilizando a su paciente.

Athena bajo su vista apenada por la mirada de interrogación de Iori, había mentido respecto a ser la novia del pelirrojo cuando no lo era, ni siquiera era su amiga, no era nadie, el remordimiento la mató y en cualquier momento iba a decir la verdad.

— Que bien sus heridas están sanando. -le informo el doctor mientras lo revisaba —¿Aun siente dolor en el cuerpo? ¿O ya cesaron?

—Si doctor, ya no es tanto. -el pelirrojo hizo una pausa y miro a la psíquica —Solo quiero irme con Athena

Lo que dijo dejo a Athena sorprendida, Iori lo dijo con una tranquilidad que no supo que decir. El doctor sonrió mirando al pelirrojo.

—Debe quererlo mucho señor Yagami, la joven no dejo de velar por su salud cuando estuvo inconsistente -Iori volvió a verla.

—Eso no lo sabía, gracias -murmuro y Athena se sonrojo de inmediato.

—No, no es necesario que me lo agradezcas -respondió nerviosa

—Poco a poco va a ir recordando solo hay que tener paciencia igualmente seguiremos con el tratamiento. -Les comunico el doctor

—Está bien doctor -Contestó Athena

—Bueno es todo, los dejo solos, con permiso -el doctor salió de la habitación

El ambiente se torno en un silencio incomodo.

—Y ¿A dónde iré? ¿Contigo?

—Iori.. yo..-como iba a decirle la verdad.

—¿y mi familia?

Athena no supo que responder, se le había pasado eso ¿A dónde iría Iori cuando saliera? Si no recordaba nada, entonces... ¿Qué iba hacer? No podía dejarlo con tantos enemigos que el pelirrojo tenía además del estado en el que se encontraba. No tenía familia, ni amigos, no tenía a nadie. ¿Cómo dejarlo a su suerte después que salvo su vida? No, no podía hacerlo, después de sus valores que sus padres le enseñaron y su conciencia jamás se lo aprobaría.

—Te lo explicaré todo Iori pero por el momento iremos a mi casa. -Contestó notando el ligerísimo gesto de resignación en los ojos de Iori.

Este no dijo nada, solo se sonto al borde de la alta cama, llevándose una mano a la cabeza, perdiendo sus dedos entre el alborotado cabello rojo. Cerró sus ojos con expresión de profundo dolor. Athena dio unos pasos hacia Iori, le toco levemente el hombro. El pelirrojo abrió sus ojos, miro la mano de Athena y luego levanto la mirada hacia la joven. Vio su rostro amable, sonriendo y un mechón de su cabello lila cayo hacia adelante.

—Tranquilo, todo estará bien -dijo Athena.

*Próximamente capitulo tres *