Capitulo IV

"Decir la verdad "

Era temprano en la mañana y las clases habían empezado hacía poco. Athena miraba pensativa por la ventana, en alguna parte podía oír a un profesor hablando pero era demasiado lejos, su mente no estaba allí.

¿Cómo estaría Iori? Lo había dejado en la mansión con su chofer y los empleados de servicios, que extraño era... era Iori, y al mismo tiempo parecía inocente como un niño, el mismo que conoció una vez desde niña, si ese era el verdadero Iori entonces era imposible que sintiera odio.

El timbre sonó de repente, sobresaltándola. Al mirar el reloj de la pared, Athena notó que ya habían pasado dos horas, ni lo había notado. Sonrió para sí. Nunca había estado tan distraída en su vida. Salió al patio dónde sus amigas la esperaban sentadas en un banco.

— ¡Athena! -la saludo Malin

—¿Cómo has estado? Hace días que no aparecias por la universidad -comentó Hinako preocupada

—Lo se, ya me pondré al corriente -respondió algo desanimada

—¿Pasa algo amiga? -habló Malin también preocupada, Athena las miro, tenia que sacarlo, tenia que decírselo a alguien.

—Si, de hecho... Iori Yagami está viviendo conmigo -confesó

—¡¿Qué?!-exclamo Hinako aturdida

— ¿Ya... Yagami-san? –tartamudeo Malin.

—Está viviendo contigo en la mansión Asamiya -volvió a hablar Hinako sorprendida

—Si y por favor necesito que no le comenten nada a nadie no quiero que Kyo se entere -Les pidió la psíquica casi como un ruego

—No diremos nada Athena, que desconfianza -se ofendió Hinako

— ¿Por qué? –quiso saber Malin.

— A causa del "accidente" que tuvo en la pelea con Kyo, Iori perdió la memoria, no recuerda a nadie, ni siquiera a Kyo -reveló y la expresión de las chicas era de total sorpresa —Es por eso que le pedí que se quedara en mi casa

— ¿Hablas en serio? -pregunto con voz trémula Hinako.—Es el rival de tu mejor amigo -le recordó

—¿Y tus padres? ¿Se lo dijiste?

—No, saben que ellos no se comunican seguido conmigo. -murmuro triste Athena, desde niña que sus padres viajaban por el mundo a causa del trabajo, ellos son empresarios muy importantes

Mientras tanto Iori caminaba por el pasillo de la mansión y vio una puerta arrimada dónde se podía visualizar un posters que llamo su atención y entro a la habitación, el cartel decía King of Fighters '97 y vio muchas caras y personas que no conocía, pero sus ojos se abrieron cuando se vio a sí mismo en un lugar apartado de todos ellos.

Miro a su alrededor y vio muchas cosas relacionada a ese torneo, sobre una mesita revistas de King of Fighters y una cara de la foto le pareció familiar, tomo el porta retrato y la observo atentamente, en la foto estaba Athena con un joven castaño a quien abrazaba con una amplia sonrisa, sintió una punzada el el pecho, le dolió verla con ese sujeto y no era un dolor físico, también sintió un inexplicable odio hacia el castaño, dejo el cuadro aun lado y comenzó a revisar el lugar buscando fotos, si supuestamente era su novia tendría que tener fotos con el y la sorpresa era que no encontró ni una, solo más con ese sujeto y otras niñas, un viejo y otros dos niños pero ni una de el. Encontró unas cintas casets que tenían el mismo nombre del torneo.

La tarde paso rápidamente y los alumnos salían de la universidad, Malin se acerco a su amiga caminando con ella.

— ¿Estas segura de lo que estas haciendo? –dijo Malin, Athena sabia muy bien a lo que se refería.

—Malin... el salvo mi vida.

—Kensou también te salvo una vez y sin embargo no lo llevaste a tu casa. -le recordó sin reproche.

—Si... pero Kensou no perdió la memoria y no quedo tan grave. -se excuso.

—Athena, reacciona es ¡Iori Yagami! Piensa en Kyo. -le dijo lo menos alto posible para que nadie mas oyera.

—Lo siento, pero no voy dejarlo en ese estado. -sentencio mientras veía a lo lejos a Kyo que esperaba a Yuki y la recibía con un abrazo. —Ni aunque Kyo me lo pidiera también.

Malin asintió sonriendo dándole a entender que estaba de su parte.

Cuando Athena llego a su casa fue directo a su habitación para dejar sus libros y descansar, entro y vio a Iori sentado al frente de su televisor viendo un video de los tantos que tiene de los torneos King of Fighters y noto una pila de casets al lado, el la miro desconfiado.

—¿Porque no me dijiste que competía en los torneos King of Fighters? -le cuestiono y tomo el porta retrato con la foto —¿Quién es el y porque no encontró fotos nuestras?

—...- Athena se sintió atrapada no sabia que escusa decir

—¿Sabes que? No digas nada -salió enojado del cuarto y Athena suspiro cansada, era hora de decirle la verdad.

Anochecia y la psíquica estaba sentada en el comedor mientras una de las muchachas de servicio le servía su comida y como noto que Iori no bajaba pregunto por el.

—El joven no desea comer -le respondió la joven empleada

—Tampoco tomo sus medicamentose. -le informo indiscreta la otra empleada

Athena suspiro con cansancio tomando los cubiertos.

— Preparen una charola con su comida yo me encargo de Iori -ordeno y las jóvenes desaparecieron para la cocina.

Después de cenar, Athena fue a la habitación del pelirrojo y entro, la luz estaba apagada y todo estaba oscuro, se lograba ver muy poco, dejo la charola sobre una mesita.

— ¿Iori? -Lo llamo en voz baja.

— ¿Qué?

La intensa voz de Iori la sobresalto, miro hacia donde provenía esa voz, estaba afuera sentado sobre las barandas del balón, oculto entre las sombras.

— ¿No piensas comer? -pregunto algo enojada.

Ella se acerco a Iori quien fumaba un cigarrillo y no era el único ya que en el suelo yacían varias colillas previamente consumidas, su vista hacia el jardín iluminado por grandes faroles.

—No quiero. -gruño el pelirrojo voltio su vista hacia Athena.

—Pero tienes que comer. -acoto la joven. — Necesitas recuperarte ya que aun sigues en tratamiento y tampoco tomaste tus medicamentos.

El pelirrojo la miro fríamente.

— Eso no te concierne

—... -Athena bajo su mirada sin decir nada, Iori en ese momento se llevo una mano a la frente y añadió.

— Lo siento, no quería hablarte de esa manera

— Descuida. -aliviada, Athena se acerco y se sentó a su lado, hacia un poco de frío y ella se abrazo así misma frotando un poco sus brazos para entrar un poco en calor y vio que Iori usaba una camisa blanca y su pecho descubierto, al parecer el frio de la noche de primavera no le hacía nada.

Ella sonrió y fue un impulso que ella apoyo su cabeza sobre el hombro del pelirrojo quien se sintió algo incomodo pero lo reconfortaba.

—Debí decirte que eras un peleador en los torneos King of Fighters -comentó suavemente . —Pero eso no es escusa para que no quieras comer y en vez de eso ¿Fumas? con el estómago vacío

— ¿Qué pretendes? -sonrió Iori, sintiéndose raro, pero colocó su ante brazo sobre la cintura de Athena atrayendola hacia el, ese sonrojo de ella no tardo en presentarse.

Permanecieron muy cerca, los dos observando el hermoso jardín y escuchando a los grillos cantar.

— Tienes que comer, traje la charola..

—¿Quién es Kyo Kusanagi? -pregunto de repente y Athena lo miro iba a decirle la verdad.

—El es tu peor enemigo, el Clan rival a quien odias a muerte. -le informo y Iori abrió sus ojos impresionado, si ella era su novia porque había fotos de ese sujeto en su habitación.

—¿Porque tienes fotos de el?-quiso saber

—Porque es mi mejor amigo.

Ahora el pelirrojo estaba más confundido.

—Pero... eres mi novia

—No Iori, mentí al respecto -suspiro apenada —No soy tu novia, solo dije eso para poder verte en el hospital y saber de ti porque...-hizo una pausa

—¿Porque...?

—Porque tu salvaste mi vida, es por eso que estas en ese estado...

—Dime que pasó Athena ¿No fue un simple accidente verdad?

—Está bien pero necesito que me prestes mucha atención.

Iori no dijo nada dejando que prosiguiera hablando.

— Hace más de mil años atrás existió un dios llamado Orochi quien provocó caos y destrucción a los humanos, los clanes más poderosos lograron detenerlo usando tres elementos "El espejo de Yata, la espada Kusanagi y El Magatama Yasakani", uno sellaba sus poderes, el otro lo inmovilizaba y el ultimo le daba el golpe que lo sellaba. Por muchas generaciones se mantuvo la paz hasta que un día un descendiente de Orochi asesinó a la esposa del líder del clan Yasakani y huyó.

El líder del clan culpó al líder Kusanagi de ese asesinato y en busca de venganza, éste liberó la parte del sello de Orochi que guardaban los Yasakani, formando un pacto de Sangre con Orochi, renombrando su apellido a Yagami; transformando sus llamas escarlata a purpura, el color de las llamas de Orochi.

Por culpa de esa rivalidad muchos miembros de ambos clanes han fallecido, con el tiempo el líder Yasakani perfeccionó sus ataques y salió de su mansión con el propósito de asesinar al líder Kusanagi, lo cual supuestamente cerraría el pacto con Orochi, rompiendo la maldición... y así fue que comenzó la guerra entre ambos clanes y tu tienes ese mismo propósito.

También sufres de esa maldición también "El Riot Blood"

—Es lo que me paso ayer... -susurro Iori y Athena asintió

—Por eso odias a Kyo, estabas obsesionado con derrotarlo ese día que perdiste el control y provocaste ese accidente... donde tu me salvaste

Athena observo el rostro de asombro de Iori y en la luz de la luna noto el dolor que expresaban sus ojos.

— ¿Estas bien? -pregunto ella sintiéndose culpable por haberle contado la verdad.

Iori asintió.

—Solo me duele un poco la cabeza, es todo. -respondió sin interés alguno y Athena fue a la mesita dónde había dejado la charola, tomo el pote con medicamentos, saco una pastilla y tomando también el vaso con agua apareciendo frente del pelirrojo.

—Toma. -dijo con una amplia sonrisa

Iori la miro suspicaz, luego agarro el vaso y la pastilla que le ofrecían

– ¿Un brindis? -le diijo la chica divertida, sabia que el sabor era repulsivo ya que Iori se lo había dicho cuando lo visitaba en el hospital, aunque el se lo tomaba sin problemas, tranquilo.

— ¿Contenta?- pregunto Iori apenas término de tomar el líquido.

—No, debes comer y luego dormir..

—No -sentencio el

—pero Iori, debes alimentarte y...

— Si duermo volveré a soñar.. a ver esas pesadillas nuevamente -habló Iori en voz baja

— ¿Cómo son tus sueños? -pregunto. El pelirrojo la vio a los ojos extrañamente con temor

—Me veo a mi mismo hecho un demonio como si una fuerza sobrenatural me posee, mis ojos son de un rojo y mis manos parecían garras y de ellas caían al suelo grandes gotas de sangre... ahora se dónde me encontraba... en el torneo, todo el mundo huía de mi y yo había destrozado el cuerpo de dos mujeres, no había sentido culpa, ni remordimientos al hacerlo. - Iori levanto sus manos, observándolas como si se tuviera miedo. —Y luego rio, y rio, y rio...

Athena estaba sin habla, pero lo veía y no creía lo que veía, sabia que ese sueño se trató en el torneo '97 dónde Iori había asesinado a sus compañeras "Vice y Mature "

—Eso ya pasó Iori solo debes olvidarlo... -dijo hablando suavemente, bajando un poco la vista. —Ahora, vamos a descansar, lo necesitas.

Iori negó con la cabeza y Athena insistió.

—Si quieres puedo quedarme hasta que te duermas -se ofreció sonrojada, sabia que luego se iba a arrepentir —Tienes que descansar ya que mañana tenemos que ir al hospital a ver al doctor

Iori la miro con asombro, el sabia que ella no era su novia pero en lo mas profundo de su ser quería que se quedara, no quería que se apartara de el. El asintió levemente, Athena le sonrió.

—Pero antes debes comer -le exigió tomándolo de la mano y llevarlo adentro prendiendo la luz.

Iori obedeció y se sentó en la silla dónde estaba la mesita con su comida, miro el plato con un pedazo de carne, rodajas de papas asadas a su alrededor y un vaso de jugo, comenzó a comer le gustaba.

—Debe estar un poco fría, si quieres voy a la cocina y la caliento

—No es necesario está bien así -contesto Iori sin problemas

Después de un rato ambos se acostaron en la cama, Iori fue quien la cubrió con las sabanas, el cobertor y apago la luz, se acurruco junto a ella quien estaba nerviosa y a la vez sorprendida por esa actitud del pelirrojo, a quien comenzaba a apreciar y querer, sintió lo agradable que era compartir el hecho con alguien, sus ojos se cerraron tratando de dormir mientras la calidez del pelirrojo se espandia por todo su ser.

*Próximamente capitulo cinco *