Capitulo VI
"Expresando sentimientos"
Paso un mes después de la salida al parque de diversiones y Athena ya había ido a la casa de Kyo para explicarle lo que sucedía con Iori. Los días que paso Athena con el pelirrojo fueron muy placenteros, se dio cuenta que este Iori era un buen amigo, siempre sereno a veces serio y salía ese carácter que identificaba al antiguo Iori pero ambos amaban pasar el tiempo juntos saliendo de compras al centro comercial a gastar dinero en ropa y accesorios, a Iori le parecía divertido verla salir vestida de negro usando una gorra de lana y lentes oscuros, según ella para que los fans no la reconocieran y también platicaban de temas como la música y estilo de peleas aunque el no recordaba porque peleaba pero sabia como y con que, como técnicas y formas de ataque que a veces dejaba sin palabras a la psíquica deseando que fuera su nuevo maestro, llegando a quererse uno al otro.
Una tormenta se había desatado y Athena estaba recostada sobre el sillón de la sala con una hoja de papel y una lapicera pensando en una nueva canción mientras tarareaba iba tachando y escribiendo nuevamente, una pila de bollos de papel estaba dispersadas por el suelo en cambio Iori se encontraba leyendo un libro en otro sillón con una tasa de café en su otra mano, el timbre sonó llamando la atención de ambos, Athena se levanto preguntándose quien sería con esta gran tormenta y cuando apenas abrió la puerta se encontró con un joven de cabello castaño.
— ¿Kensou? –pregunto Athena sorprendida, tenia su cabello húmedo y se veía pálido, usaba un piloto azul que lo cubría de pie a cabeza.
—¡Athena! -Exclamo dándole un fuerte abrazo
—Creí que estabas con el maestro en China -comentó deshaciendo el abrazo con discreción.
— Volví. -Sonrió –Malin me dijo que estabas en peligro y no dude en tomar un avión a Japón.
— Ah Malin - susurro ella algo molesta por su amiga y giro su cabeza para el sillón, lo raro era que Iori no estaba.
—Sabes te extrañe. -Admitió el caminando hacia la sala.
—A sí.. -Dijo solamente nerviosa llendo también a la sala, Kensou se sacó su piloto dejándolo aun lado al parecer no tenía intención de irse, tenia miedo que viera a Iori y todo se complicará, debía hacer que el psíquico se fuera. —Kensou estoy bien no es necesario que dejes tus entrenamientos mejor vuelve con el maestro
El chico quedo algo dolido por el comportamiento de Athena, era como si no le diera gusto su llegada ya que lo estaba despachando de nuevo a China.
—Pero quería verte y saber de ti.. -Respondió algo triste haciéndole sentir mal a Athena.
Ella se acerco aun más a el siendo más amable.
—No se que fue lo que te dijo Malin pero me parece que es mejor para ti seguir con tus entrenamientos, es importante para mi.
—¿Enserio? -Pregunto el más animado
—¡Claro que sí! Tu eres mi mejor amigo
—Amigo... -Dijo lo último con algo de melancolía. —Quisiera ser mas que eso...
—¿Qué...?
—Sabes de lo que hablo Athena.-suspiro tomando valor para decirle lo que tanto quería confesar —Recuerdo la primera vez que te conocí, como nos salvaste al maestro y a mi de ser atacados, apareciste muy dispuesta como toda una heroína y en ese preciso momento yo me enamore de ti
Athena quedo boquiabierta sin saber que decir y Kensou prosiguió..
—También recuerdo cuando me abrazaste en agradecimiento cuando te salve, admito que me sentí en las nubes -seguía expresando
—Kensou...
—Si alguien me preguntará que es lo que más quiero en esta vida diria que a ti..
—Ya no sigas..-lo interrumpió ella dándose vuelta sintiéndose peor pero el la tomó del brazo con suavidad y la dio vuelta despacio para que lo mirara a los ojos
—Se que aun tu no sientes lo mismo pero si lo intentamos...
—¡No! -nuevamente lo interrumpió y unas lagrimas salieron de sus ojos y mirarlo con tristeza para decirle lo que ella solo sentía por el de la manera más correcta sin lastimarlo —El día que los conocí al maestro Chin y a ti yo sentí realmente que había encontrado una familia y cuando tu me salvaste fue como si me demostrará que eras un buen amigo porque es eso lo que siento por ti Kensou... -Admitió bajando su mirada para no ver las lagrimas de su amigo que no dejaban de fluir —y ese sentimiento no va a cambiar
—Pero yo te amo... -dijo entrecortado aguantando las ganas que tenia de llorar y por primera vez desde que se conocían e hizo algo bastante atrevido, se inclino para besarla.
—Creo que es hora de que te vayas. -lo rechazó ella apartándose un poco de el.
—Athena... solo te pido una oportunidad de intentarlo, sabes lo difícil que fue decirte esto pero.. ¡Te amo!
— ¡Ya basta!-grito Athena. —yo te quiero pero como un amigo un ¡Hermano!
—No, no es cierto...- iba a seguir persistiendo en besarla cuando de repente algo lo tiro hacia atrás, haciéndole caer al suelo. — ¿Pero... que?
Cuando levanto la vista se encontró con los fieros ojos de un pelirrojo observándolo enfurecidos.
—Ya... ¡Yagami! -exclamo Kensou. Se puso de pie de un salto, con su estilo de pelea de siempre extendió un brazo para proteger a la psíquica. — Tranquila Athena yo peleare con el.
Unas pequeñas bolas psíquicas salieron de los dedos del chico. Athena no alcanzo a detenerlo antes de que golpeara a Iori le lanzo un puñetazo pero para su sorpresa, cuando el brillo y las pequeñas bolas desaparecieron, vio que Iori había bloqueado el ataque con facilidad. Su aspecto era tan despiadado como la del Iori que conocía, pero pronto Sie le iba lanzar una psycho ball.
— ¡Detente! -Athena se interpuso entre ambos, pero Sie vio claramente que estaba protegiendo al pelirrojo.
—Pero ¿Qué es esto? -Cuestiono confundido Kensou
—Iori está viviendo conmigo por un tiempo
— ¡¿Qué?!
—El perdió la memoria no recuerda nada y...
—¡¿Y por eso lo metiste a tu casa?! -exclamo y los celos lo dominaron al verlo junto a Athena
—Kensou yo...
— No tienes porque explicarle nada, ya le dejaste en claro lo que sientes por el -la interrumpió el pelirrojo dando a entender que había escuchado todo y la mirada fría hacia el psíquico y terminó tomando la cintura de Athena atrayendola hacia el.
—Claro, que idiota soy. -la cara del chico enrojecieron, estaba muy enojado —yo expresando mis sentimientos y tu ya tenias quien te entreteniera. -Apretó sus puños con fuerza —Eres una...
—¡No te atrevas a ofenderme, Kensou! -Exclamo Athena dolida por su amigo
—Adiós Athena -fue lo último que dijo tomando su piloto y saliendo de la mansión.
Una vez que se fue Athena suspiro cansada y fue a sentarse en uno de los sillones con una expresión de tristeza, Iori fue también y se sentó a su lado.
—yo siempre presenti que había algo más que amistad, solo que no quería admitirlo porque era mi amigo. -murmuro ella y Iori la tomó de la mano para reconfortarla
— Con el tiempo lo va entender, no te preocupes
— Eso espero. -sonrió Athena y se volvió hacia el apoyando la cabeza en su regazo, cerrando los ojos mientras que el acariciaba levemente su cabello purpura.
Continuara ^.^
