Capítulo VIII

"Sabia que este día llegaría."

En uno de los bancos de la plaza estaba Kyo sentado con la mirada en un paquete que sostenía en sus manos, suspiro cansado, lo tenía decidido y aun dudaba de hacerlo, este paquete de forma cuadrada era la única forma de que Iori recuperara la memoria, era una de sus peleas más fuertes que tuvo con el Yagami en el torneo y lo peor la traición de Athena cuando la citó a su casa y hablaron en el jardín, lo que no sabia Athena era que en ese jardín había cámaras y no solo ahí sino en toda la mansión por la seguridad de los Kusanagi.

Y ahora era la novia del pelirrojo que al ver ese disco el la odiaria para siempre, corrección los odiaria para siempre, pero debía hacerlo, era inaudito que su amiga sea la novia de su rival, sentía que se estaba robando su atención, era su mejor amiga y confidente, ya casi ni la veía, ni siquiera hablaban como solían hacerlo antes, además que ya era hora de terminar esta guerra con Yagami de una vez por todas. Miro hacia el correo que estaba enfrente levantándose y caminando hacia el lugar.

...

Después de esa noche que pasaron juntos, Iori y Athena estaban más unidos que nunca, dormían juntos como si estuvieran casados, pero no sabían que esa hermosa felicidad que sentían no duraría mucho.

Iori practicaba en el jardín de la mansión artes marciales aprovechando el sol de la mañana una de las mucamas de limpieza lo interrumpió acercándose a el con un paquete blanco en sus manos.

— Siento haberlo distraído señor Yagami pero le llegó este paquete. -Le dijo la joven entregándoselo.

Iori lo tomo extrañado ¿Un paquete para mi? Era algo raro para el ya que nadie sabía que vivía aquí, o eso creía el. El paquete no tenia remitente solo decía su nombre completo, lo abrió y se dio cuenta que era un disco para DVD, parpadeo aun mas desentendido pero con curiosidad, fue a su cuarto con el que ahora compartía con Athena y colocó el disco en el DVD y prendió la televisión.

Se quedo parado enfrente viendo como ella se acercaba a...

Te espere a la mañana Athena -le reprendió arrogante Kyo.

No pude y además no tengo mucho tiempo Kyo...

¡Claro! Con que ahora te llevas tan bien con Yagami que ya ni siquiera te importó

Se que te debo una explicación. -bajo un poco su vista.

bien, te escucho.

No pude dejarlo solo, el salvo mi vida.

Se que no debo meterme en tu vida pero eso no te entiendo Athena. -suspiro. sabes muy bien que es mi peor enemigo y lo tienes viviendo en tu casa. -reclamo.

Lo se, lo se. Sentí pena por el, no tiene a nadie.

Iori Yagami es... ¡Es un asesino! no deberías sentir lastima por el. ¡Quiere asesinarme!

Kyo yo... lo siento.

¿lo sientes? Se supone que eres mi mejor amiga.

¡LO SOY! -le aseguro.

Entonces ¡Échalo! Desásete de el.

No puedo hacer eso Kyo, no ahora... esperare a que se recupere.

Kyo gruño en desacuerdo, ella se acerco para tomarlo de la mano y le regalo una hermosa sonrisa para animarlo.

Además piensa, si Iori Yagami nunca mas recupera su memoria serás libre, ya no lo tendrás siguiéndote a todas partes con el objetivo de asesinarte. -le dijo, Kyo pareció pensarlo, lo que ella decía era cierto.

Eso seria muy conveniente para mi familia. -comento dándose cuenta que sus pensamientos eran egoístas. — Ojala no recordará nunca.

Tu no tienes porque preocuparte Kyo, Iori jamás volverá a molestarte te lo aseguro.

Kyo la miro algo sorprendido por la forma de pensar de su amiga y la de el, ella asintió volviendo a hablar.

Confía en mí...

Kyo no supo si fue un acto de felicidad o el impulso pero en ese momento la tomo del rostro y la beso como nunca pensó que se atrevería hacerlo y menos a ella quien no pareció resistirse de ni mucho menos apartarse, es mas ¿lo disfrutaba? Ella lo disfrutaba...

Iori no podía creer lo que estaba viendo, a lo que había escuchado, sus ojos se cristalizaron al ver a su novia besando a otro hombre... y en ese momento el disco se cortó viendo peleas contra Kyo en los torneos King of Fighters.

—Esas imágenes. -musito y de repente grito cayendo de rodillas, su cabeza le dolía a rayos como si fuera a estallar y le daba vueltas viniendo miles de recuerdos pasaban por su mente y en todas estaba Kyo mezclándose con los más recientes.

El fuego purpura, Orochi, Kyo, la rivalidad, su objetivo ¡Asesinarlo!... por último... Athena

— no, No.. ¡NO! -Sus lágrimas caían forzadamente por su rostro y el rostro de la psíquica ocupó su mente por última vez. —Athena... Athena...

Levanto su vista hacia la pantalla y vio como su rival lo acavaba con una de sus mejores técnicas y su fuego carmesí.. Todo el mundo lo aplaudía y lo aclamaba. Ese momento lo recordó por completo, fue la primera humillación al ser derrotado por un Kusanagi, por Kyo y fue ahí que sintió su fuerza, su poder.. Luego lo volvió a retar y el con su arrogancia dijo ¡Cuando quieras!

Para Iori fue como si un velo cayera de sus ojos volviendo hacer el mismo de antes. Se levanto mientras el dolor disminuía, fue hacia el televisor apagandolo echando una ultima mirada a "su habitación" dónde había estado noches con Athena, hablando por horas, dándose de besos muy cariñosos.

— Estupideces -sonrió para si, con crueldad.

—Finalmente volví, para acabarte Kyo. -rio y agrego en voz baja y llena de odio. — ¡Malditos! van arrepentirse por haberme engañado de esa manera ¡Lo juro!

En la tarde cuando Athena llego de la universidad dejo sus libros en su cama, se veía cansada, necesitaba ver a Iori, el sabia como animarla y amaba estar con el.

—¿Iori? -Lo llamó pensando que estaba en el baño pero no había nadie. Quizás habrá salido a caminar, pensó Athena pero un presentimiento la hizo dudar, iba a salir a buscarlo cuando algo llamo su atención, un papel desgarrado estaba tirado en el suelo, su corazón empezó a latir con fuerza y vio que decía para Iori Yagami y el sello del correo de la ciudad y fue ahí cuando noto que el DVD estaba prendido, dudando tomo el control y prendió el televisor, el sonido del disco empezaba a girar cuando se vio así misma en el jardín de la mansión Kusanagi caminando hacia su amigo.

—Kyo... -se llevo una mano en los labios recordando esas escenas, el la había besado y ella no hizo nada para apartarlo, era su mejor amigo y en ese momento sintió que debía comprobar algo, ¿si aun lo amaba?

Luego se acordó de la conversación anterior que tuvo con el castaño, en la mente se le cruzo las palabras de Iori.

"No quisiera recordar..."

No había duda, Iori había visto el disco, apago el DVD, saco el disco y lo arrojo hacia el balcón, afuera callo sobre el césped del jardín.

¿Habrá recordado algo?

Se pregunto temblante y sus ojos se humedecieron queriendo llorar, se imaginaba a Iori parado en el mismo lugar viendo el disco con repudio y dolor. Luego lo recordó tranquilo con esa semi sonrisa abrazandola. Sintió una punzada sobre su pecho y se tomó de la cabeza sin saber que hacer, solo podía llorar.. Lo había perdido para siempre.

— ¡Ahhhh, NO!

Con sus poderes mentales levanto un mueble y lo envió contra la pared destruyéndolo por completo, lo miro por un momento cansada y recordó como es Iori ahora con el mismo atuendo de siempre con el símbolo de la luna creciente y su expresión seria con una risa sádica.

Ella sabia que este día llegaría, tenia claro que Iori volvió hacer el mismo de antes y ahora tendría que enfrentar las consecuencias, quiso ir a reclamarle a Kyo porque estaba segura que fue el quien envió el video pero se retracto de inmediato ¿Para que? Ya el daño estaba hecho y nada podrá cambiarlo.

...

Muy pronto, el final de esta historia...