Ahogar

La puerta metálica se abrió de un fuerte tirón despertando a los ocupantes del vagón excepto a quien había estado manteniendo la guardia.

Rick parpadeó confundido unos segundos antes de ponerse en pie como un resorte, una mano extendida hacia la figura de su hijo de pie junto a él, buscando protegerle.

El resto del grupo no tardó en ponerse en pie en posición de defensa unos junto a otros. Si iban a morir lo harían juntos tal y como habían entrado allí.

No sabían exactamente qué podían esperar, pero las apariciones repentinas como esa nunca auguraban nada bueno.

Gareth los observaba a todos flanqueado por dos hombres armados con dos fusiles de asalto. Cualquier movimiento en falso y abrirían fuego haciendo de sus cuerpos coladores humanos. La sonrisa que lucía el hombre distaba bastante de insuflar calma en los rehenes.

- Pensaba que habíamos llegado a un acuerdo, beneficioso para todos.- Dijo con tono condescendiente y calmado aunando sus manos frente a él.- Pero veo que…

Paseó su mirada por el rostro de todos ellos hasta aterrizar en Carl. El gesto no pasó desapercibido para el ex sheriff quien dio un paso adelante posicionándose frente a él, impidiéndole verle.

- Mi hijo no ha hecho nada.- Intercedió Rick con gesto serio y calmado echando un vistazo a la porción del escenario exterior que podía adivinar desde su posición avanzada en el vagón. No era demasiado, pero podría ayudarles a hacerse una idea más clara de por donde huir cuando la ocasión se diera.

- Lo sé. Seguro que fue idea tuya.- Respondió Gareth ampliando su sonrisa encogiéndose de hombros como si no fuera gran cosa. Se rascó el mentón mirándole con suspicacia.- No me gusta que me mientan o que intenten engañarme. Y lo sabéis. – Exhaló un suspiro hastiado.- Pensábamos que habíamos llegado a un punto en común entre todos.- Gesticulaba con ambas manos mientras hablaba como el buen orador que era. – Pero veo que me equivocaba.

El silencio se instauró en el vagón mientras por la mente de todos se pasaban todos los posibles castigos a su último "error" para con quienes les retenían. ¿Algún privilegio retirado, algún castigo físico tal vez? ¿La pérdida de algún miembro? ¿Ayuno? ¿Deshidratación? ¿Insomnio forzado?

- Ellos no tienen culpa ninguna.- Dijo Rick antes de que Gareth volviera a hablar a sabiendas que la retirada de sus escasos privilegios no serían suficientes para el líder de ese supuesto Santuario. – Asumiré las consecuencias.- Fuera cuales fueran.

Gareth sonrió de nuevo, pero esta vez era evidente algo escondía tan simple gesto. Había mucho más detrás.

- Eso sería lo justo, lo… predecible.- Chasqueó la lengua alzando el dedo índice de su mano derecha, moviéndolo de un lado a otro de forma negativa. Rick ahogó una maldición, odiaba no ser capaz de leer mejor a aquel cabrón que estaba jugando con la vida de su familia como si fuera una maldita partida de póker. – Me he cansado de seguir las pautas, como vosotros. – Miró al hombre a su derecha y asintió en silencio viéndoles alzar los cañones de sus armas hacia ellos.- Arquero, sal.- Anunció ladeando su rostro para poder ver a Daryl en uno de los extremos del grupo.

Rick volvió su mirada hacia Daryl quien la apartó para clavarla en Gareth y su imborrable sonrisa.

- He dicho que…- Comenzó a decir Rick siendo interrumpido en el acto.

- ¿Quieres que suba la apuesta?- Le preguntó con una ceja arqueada que prometía muchas cosas nada agradables.- Vamos, sal, no tenemos todo el día.- Insistió Gareth con un gesto de su mano.

Daryl reluctante pero sin dar muestras de miedo o pánico por lo que pudiera ocurrir salió del vagón tras cruzar su mirada con Rick y bajó la escalerilla hasta quedar en el asfalto.

- ¡Traedlo!

Con un gesto de las armas el grupo se quedó congelado donde estaba a la espera de que fuera lo que fuera que iban a llevar, apareciera por el hueco de la puerta abierta. Daryl miró hacia derecha por dónde venían dos hombres cargando con un barreño lleno de agua que caía al suelo salpicando sus pasos. El cazador tragó grueso imaginando lo que estaba por venir. De forma repentina sintió a uno de los hombros cogerle las manos y anudarlas a su espalda con una cuerda mientras se agitaba entre sus brazos intentando soltarse.

- Cuanto más te muevas, más tiempo pasarás bajo el agua.- Le advirtió Gareth elevando la voz al finalizar la frase. Chasqueó los dedos y el barreño aterrizó frente a los pies de Daryl quien intentó darle un punta pie sin lograrlo.- Abajo.- Le exigió.

- ¡Oblígame!- Siseó el menor de los Dixon sintiendo un golpe fuerte en la parte trasera de las rodillas que le hizo caer sobre ellas en el suelo.

- Adelante.- Le indicó al hombre a su espalda, antes de que pudiera registrar la orden sintió su rostro impactar contra el agua con fuerza robándole el aire.

Sentía la humedad colándose desde su cuello por su pecho, empapando su camisa. Agitaba sus pies, sus hombros intentando librarse, buscando algo más que agua con lo que llenar sus pulmones.

Tomó una bocanada de aire escupiendo el agua que se había colado por su nariz a la primera inmersión. Parpadeó con la respiración agitada quedándose a mitad de respiración. Gritó con fuerza, sus piernas golpeaban lo que fuera que estuviera a su alcance. Pronto un zumbido distante comenzó a llenar sus oídos a la par que su cuerpo era incapaz de luchar más por no morir ahogado. Sus piernas comenzaban a pensar quintales, sus pulmones quemaban buscando el aire tan preciado que le estaba siendo arrebatado. Sus lágrimas silenciosas se mezclaban con el agua que le quería acoger en un abrazo eterno.

De forma repentina sintió de nuevo la calidez del sol sobre sus mejillas húmedas alejándole de la oscuridad que había rozado con la punta de los dedos. Sintió una mano palmear su mejilla con fuerza instante en que se encogió sobre sí mismo escupiendo el agua que había tragado. Entre tos y tos, entre esa neblina que entumecía su mente, mientras luchaba por recuperar el aliento que creía ya no encontraría, escuchó a Gareth hablar una vez más.

- Volved a intentar algo semejante, y os prometo un final diferente.