CAPITULO 17

EN SU CASA

(Atenea Pov)

Me dolía la cabeza… quise abrir mis ojos pero no pude ver nada.

Una venda me cubría los ojos. Quise moverme de donde estaba pero no podía, sentía mis manos por encima de mi cabeza atadas con algo.

Estaba sobre una cama… bastante cómoda. Las sabanas de sedas estaban debajo de mi.

Estaba desnuda. El pánico se apodero de mí. ¿Dónde estaba?

Lo último que recordaba era que estaba con Duque hablando frente a la tumba de Samy.

"¿Y si le hicieron algo a él también?"-.

Imposible. Sus hombres hubieran reaccionado.

Respire profundamente y quise gritar pero me di cuenta que tenía algo en mi boca. Como una pequeña bola que impedía que hablase.

"Okey…"-.

Ahora si… quería irme, ahora. Intente tranquilizarme y recordar.

Yo. Duque. Y el golpe en la cabeza.

"¿Dónde me había raptado?"-.

Tendría sentido… pero no del todo.

Escuche como abrieron la puerta. Moví mi cabeza hacia a un lado. Quería quitarme la venda de los ojos pero no lograba hacerlo.

Unos pasos. Se escuchaban unos pasos. Y como alguien se acerco hacia la cama sentándose en ella.

Una mano recorrió mi pierna hasta la mitad de rodilla.

"Ese tacto…"-.

La mano comenzó a subir un poco más…

"V…"-.

Era V.

Su hermano lo había ayudado a… ¿raptarme? Pero…. ¿Por qué?

"Por qué no quieres que hables tonta"-.

Mi cabeza comenzó hacer preguntas rápidamente.

"¿Me violaría?... no, eso no era propio de V. Lo sabía" "¿Me mataría?... bueno, eso tendría más sentido" "Tal vez primero te torture y luego te mate"-.

Negué con mi cabeza alejando esos pensamientos. No podría ser verdad.

Me revolví sobre la cama queriendo alejar su mano. El había matado a Samy… a mi amigo, no podía olvidar eso.

Quiso tocarme de nuevo y levante mi rodilla sintiendo como le lograba pegar en el rostro.

Moví mis manos intentando desatarme pero me era imposible.

Sentí como V se levanto de la cama y a los pocos segundos sentir un dolor en mi muslo.

"Me había pegado…"

Respire hondo intentando ahogar el grito que quiso salir por mi garganta. Nuevamente el golpe sobre mi muslo…

Mordí la bola que tenía en mi boca y cerré mis ojos -Aunque lo tuviera vendados -Evitando llorar.

"No llores"-.

Respire hondo.

"No lloraras"-.

La mano de V acaricio mi muslo, donde había golpeando. Apoye mi cabeza sobre la almohada. Su tacto era agradable.

"Demasiado…"-.

Y de nuevo el pensamiento.

"Con sus manos ha matado a tu amigo"-.

Cerré nuevamente mis ojos sintiendo como unas pocas lagrimas caían por mi mejilla. Estaba llorando.

Por Sam. Por V. Por mí.

Mi amigo había muerto, V lo había matado…. Pero, pero no podía odiarlo, y me odiaba a mi misma por no odiarlo.

Sus dedos fueron hasta mi entrepierna, y por instinto las volví a cerrar.

-Abre tus piernas -.

Su voz sonaba un poco ronca.

Negué con mi cabeza rápidamente.

"V Casannova quería follarme. Y no se la dejaría tan fácil"-.

-¡Ahora!

De nuevo negué.

Sentí la mano de V sobre mi rostro, me había dado una cachetada que había resonado por toda la habitación.

-Abre las piernas -.

Mordí la bola que tenía en mi boca - Si no la tendría puesta, seguramente en este momento estaría gritándole entre otras cosas - y abrí mis piernas poco a poco. Al hacerlo sentí los dedos de V sobre mi sexo.

Solo un simple roce con las yemas de sus dedos.

"Sigue…"-

Negué con mi cabeza. El no puede seguir, no, no puede. No quiero.

"Si quieres…"-.

No, no quiero.

"Si, lo quieres"-.

E introdujo unos de sus dedos en mi interior. Jadee por la sorpresa y el placer que estaba sintiendo.

-A partir de ahora debes quedarte en casa… -.

Su voz… mientras hablaba sentía como movía su dedo en mi interior. Mordí con fuerza la bola y negué rápidamente con mi cabeza.

No quería quedarme aquí.

"Si quieres -."

Negué con mi cabeza de nuevo.

No, no quería, y me iría apenas tuviera la oportunidad.

-Lo harás -.

El ordeno mientras introducía otro de sus dedos en mi sexo. Gemí por el placer que estaba sintiendo.

Moví de nuevo mi cabeza, y esta vez no sabía si era porque estaba negando o porque quería quitarme la venda de los ojos para poder verlo.

Arquee mi espalda jadeando sonoramente a través de esa bola que tenía en mi boca. V retiro sus dedos de mi interior y pude escuchar como reía.

"¿Y ahora qué?"-.

Como si él hubiese leído mis pensamientos me respondió.

-Ahora comienza el juego.