Papel

Se movían al unísono registrando palmo a palmo hasta el más recóndito lugar de aquel refugio. No quería esperanzarse demasiado pronto, no quería hacerse falsas ilusiones; pero no podía evitarlo cuando el cazador le había jurado que el coche que estaba aparcado en el exterior era el mismo que había perseguido a pie toda una noche meses atrás.

La planta superior estaba vacía al igual que la primera. Maggie y Daryl intercambiaron una mirada antes de clavarla en la puerta que llevaba al sótano de la casa. El cazador asintió con la ballesta apuntando a la puerta a la par que la chica abría la puerta dejándole pasar primero.

Descendieron las escaleras en la oscuridad rota únicamente por el haz de la luz de la linterna sujeta entre los dientes de Daryl. La madera crujía bajo sus pies pero no escuchaban nada más.

Llegaron al último escalón y observaron el estado del sótano. Maggie se llevó una mano a la nariz intentando aplacar el desagradable olor que inundaba el cerrado espacio. Allí había habido alguien. Una manta, varios botes de vacíos con restos de comida y un cubo decoraban una de las esquinas de la habitación.

Maggie se acercó hacia la improvisada cama, revolviendo cuanto encontraba en busca de algo que pudiera indicarle que allí había estado su hermana y que estaba viva.

- Nada.- Musitó apretando los labios para no llorar.- No hay nada.- Se irguió de nuevo apartándose el pelo de la cara, secando el sudor de su frente con su antebrazo.- ¿Hay algo?- Preguntó mirando por encima de su hombro a Daryl quien mantenía su espalda girada hacia ella mirando algo con detenimiento entre sus manos.- ¿Qué es?- Se acercó a él viendo un trozo de papel sujeto entre sus dedos.

- Es su letra.- Dijo Daryl en voz baja dándole el trozo de hoja arrancada del diario de Beth a Maggie, quien lo cogió con manos temblorosas. Con rapidez secó la lágrima traicionera que había caído sobre el papel y amenazaba con emborronar el mensaje.- Está fechado hace 4 días.

- 4 días…- Musitó Maggie con cierto desazón. ¿Por qué no había un papel de una fecha más reciente? ¿Por qué no estaba ella allí? Cuatro días podían suponer la diferencia entre estar viva o muerta.

- No pueden haberla llevado muy lejos.- Aseguró el cazador reacomodando el peso de la ballesta en su espalda. – Vamos.